Militares

El militar, leal antes que demócrata, que paró el golpe del 23-F

(...) Afrontó los sucesos del 23-F, poniéndose de forma inequívoca a las órdenes del rey Juan Carlos, aunque al iniciarse el intento de golpe de Estado estuviera de “guardia expectante” en su despacho oficial junto con el general Sáenz de Tejada, que entonces era su jefe de Estado Mayor, con el plan de operaciones para sumarse a la iniciativa de Milans del Bosch encima de la mesa. Su actitud final fue, en todo caso, decisiva para abortar la intentona golpista....

El instrumento del golpismo pro monárquico

(...) Mientras consumía su condena en prisión, y tal vez también el título irrepetible de “guía” del estamento militar, Milans del Bosch evidenciaba el vicioso círculo de silencios que caracteriza los sucesos del 23-F cuando, al ser requerido por Antena 3 TV para saber si alguna vez se conocería la verdad de los mismos, respondió: “Yo creo que nunca... Porque la verdad es siempre relativa... La verdad mía no será seguramente la verdad de Armada, ni la verdad de Tejero, ni la verdad de otras muchas personas...”. Una actitud, ciertamente sintomática, que enterraba también su verdad personal...

Un franquista indiscutible comprometido con la democracia

(…) Su único protagonismo en relación con aquel lamentable suceso (23-F) lo tuvo al preparar un precipitado comunicado oficial anunciando que la JUJEM asumiría “todos los poderes necesarios para cubrir el vacío de poder al estar retenido el Gobierno en el palacio del Congreso”. Sabino Fernández Campo, a la sazón secretario general de la Casa Real, le disuadió para que, aun sabiendo que aquella era una actuación bienintencionada, no la hiciera pública, puesto que alguien hubiera podido interpretarla como que, en aquellas delicadas circunstancias, los Jefes de Estado Mayor eran quienes se hacían directamente cargo del poder…

Un paradigma de la peor supervivencia franquista

(...) Tras la experiencia previa de haber sabido desenfilarse del listado de compañeros encausados por su pertenencia a la ilegal UMD, la habilidad de Javier Calderón para sortear las graves consecuencias del inconcluso golpe militar del 23-F, cernidas directamente sobre su cabeza, le permitió quedar de nuevo, política y judicialmente, al margen de tan notoria responsabilidad. Y, por supuesto, sin que tampoco le afectara la negativa imagen que proyectó sobre las Fuerzas Armadas, sabiendo administrar sus bazas dentro y fuera de la institución militar hasta ascender a teniente general...

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

galeria de videos