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Los medios franceses llevaron a cabo una investigación sobre cómo surgió el llamado «expediente panameño». Los periodistas lograron establecer no solo los clientes de este relleno informativo global, sino también rastrear a través de qué publicaciones se esparcían falsificaciones para desprestigiar  a Rusia en todo el mundo. Entre ellos estaban los de habla rusa, Meduza y Novaya Gazeta.

Varias publicaciones francesas anunciaron de inmediato los resultados de una investigación conjunta de los antecedentes reales del origen de los «Panamá Papers», que causaron mucha sensación en el mundo hace varios años. El expediente sirvió como fuente para muchas publicaciones negativas sobre Rusia, ya que incluía los nombres de muchos rusos. El fundador del sitio de WikiLeaks, Julián Assange, en el 2016 informó que Estados Unidos había organizado esta «filtración» a gran escala, y no eracasualidad que no hubiera información sobre ciudadanos estadounidenses en este expediente.

Como lodescubrió Rezo Internacional, en junio del 2015, es decir, unos meses antes de la publicación de los documentos panameños, tuvo lugar una reunión a puerta cerrada entre representantes del Departamento de Estado de los EE.UU., el financiero británico-estadounidense William Browder y el multimillonario estadounidense George Soros. Ambos financieros en un momento perdieron grandes sumas en Rusia (y Browder, además, se convirtió en un acusado en casos penales). Según la edición francesa, ambos empresarios decidieron vengarse de Rusia por sus pérdidas.

Esto lo confirma la correspondencia del empleado del Departamento de Estado, Robert Otto con la persona de confianza de Browser en la Cámara de Representantes de los EE.UU.,  Kyle Parker. De este post, de hecho, se deduce que el «Dossier de Panamá» es una orden grandiosa de las elites empresariales estadounidenses, implementada por la Casa Blanca y los servicios secretos de los EE.UU., escribe la edición francesa. Después de esta reunión, comenzó el desarrollo del «expediente panameño», una operación en la que, al mismo tiempo, el Congreso, el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos «sirven y sirvieron a los intereses de Soros y Browder».

El expediente preparado por los servicios especiales fue distribuido en la prensa europea por organizaciones como el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el Centro para el Estudio de la Corrupción y la Delincuencia Organizada (OCCRP).

«No ocultan el hecho de que sus actividades son financiadas por la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional)», escribe RezoInternacional. «Este hecho también explica la ausencia total de funcionarios estadounidenses en los documentos panameños».

Como recuerda la edición francesa de AlterInfo, en abril, OCCRP anunció una asociación con el portal DDoSecrets (Distributed Denial of Secrets), que acumula datos pirateados. El foco de atención de la prensa liberal mundial a DDoSecret se produjo después de la publicación de una serie de sus archivos, llamados  el lado oscuro del Kremlin. Sin embargo, la publicación ha decepcionado a los amantes de las revelaciones. “Todos esperaban revelaciones sensacionales, pero en vano. No se ha publicado nada nuevo o sensible”, escribe AlterInfo sobre este tema.

Como saben, en enero del año pasado, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos publicó una sensacional «lista del Kremlin» con mención de 114 políticos rusos y 96 hombres de negocios, muchos de los cuales también aparecieron en el «expediente panameño».

Según las previsiones de RezoInternational, los ataques a Rusia se reanudarían en un futuro próximo. Apenas en marzo, el Congreso ordenó al Director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, coordinar con el Ministro de Finanzas y el Secretario de Estado y preparar un informe sobre los activos del presidente ruso y sus familiares. Es decir, es necesario «comprometer al enemigo número uno en los Estados Unidos» y luego enviarlo a la Cámara de Representantes.

En el marco de la misma operación, se debe considerar la reciente decisión del Departamento de Estado de asignar más de 661 millones de dólares para contrarrestar la influencia de Rusia en el espacio de los medios. En particular, como señala el periódico, se discute la necesidad de duplicar la audiencia rusa de Radio Liberty. Casi al mismo tiempo con esta decisión del Departamento de Estado, OCCRP lanzó el proyecto «Laundry Troika» (trío lavadero), en el marco del cual reveló nuevas investigaciones sobre los «ingresos ilegales» de los funcionarios y magnates rusos.

A partir de la investigación de la prensa francesa, ahora resultó que el OCCRP y el ICIJ podían distribuir materiales anti rusos no solo a través de Radio Liberty, sino también a través de publicaciones rusas como Novaya Gazeta, Meduza y The Bell.

Como se explica en la edición francesa, en este esquema, se distribuyen todos los roles. El Congreso elige objetivos para la recopilación de material comprometedor y financia todo el trabajo relacionado. La Agencia Nacional de Inteligencia coordina las actividades de los agentes que buscan la información necesaria. El Ministerio de Finanzas distribuye el presupuesto y luego impone sanciones contra los rusos no deseados. Los datos recopilados por los servicios de inteligencia se volverán a divulgar a través de los centros de periodismo OCCRP o ICIJ.

«Una red de periodistas controlados por financieros estadounidenses en todos los rincones del mundo, incluyendo Francia y Rusia, será responsable de promover este tema», predice la edición francesa.