En esta misma sección de Confidenciales (25/12/2014), ya advertimos que la postulación de Esperanza Aguirre para ser candidata del PP a la alcaldía de Madrid, forzando a Mariano Rajoy a aceptarla como tal para no echarse encima a la militancia más tradicional del partido, era, en el fondo, una jugada táctica que, más tarde o más temprano, dejaría en evidencia -sino en ridículo- al presidente del partido. Además de tener que tragarse el sapo de su candidatura, forzado por la posición de la ‘lideresa’ popular en las encuestas de valoración política, a partir de ese momento iba a tener que aguantarle más de una fresca.

Aguirre, más que una alfombrilla de Rajoy, representa la cólera de Dios enfrentada contra la ineficiencia política de su partido y contra la ausencia de reformas que impidan la dilución del Estado y el derroche de su mayoría parlamentaria absoluta en la presente legislatura. Y quienes lo duden sólo tiene que recordar cómo se encaró con el presidente del Gobierno, hasta el punto de dimitir como presidenta de la CAM (dejando en su puesto a Ignacio González para no ceder ni un metro ante el enemigo interno), exigiéndole reconducir el Estado de las Autonomías y recuperar el exceso de competencias torpemente transferidas en materia de Sanidad, Educación y Justicia…

Entonces, la aguerrida Aguirre daba en el clavo. Pero lamentablemente los ‘marianitos’ no la acompañaron en su batalla, aunque su retirada de la primera línea fuera, como decimos, pura estrategia en espera del desgaste político y electoral de Rajoy.

Y, ahora, en cuanto el entorno de Rajoy ha intentado arrebatarla el mando del PP en la Comunidad de Madrid (ya veremos si la operación de acoso y derribo contra Ignacio González queda en lo que está o tiene alguna consecuencia importante a medio plazo), le ha faltado tiempo para cantarle  las cuarenta: “No soy un monigote”.

A las pocas horas de ser investida por Rajoy (el ‘Dedo Divino’ en copyright de la propia Aguirre) candidata del PP a la emblemática alcaldía de Madrid, desde luego por fuerza mayor electoral, ha hecho otros corte de mangas ‘marca de la casa’ al presidente del PP y a su secretaria general, María Dolores de Cospedal, advirtiendo bien a las bravas en Twitter: "No pienso dejar la presidencia de PP Madrid ¿Pero esto qué es? Tengo ilusión por ser alcaldesa, pero nadie me hace el programa y la lista".

A continuación, Aguirre se despachó en la cadena COPE (08/03/2015) denunciando que desde su partido se había “intoxicado” al ABC y El Mundo, que presionaban para que dejara la presidencia regional del PP, y que si se creaba una gestora en sustitución de sus actuales dirigentes, como señalaban esos medios informativos, se apretaran los machos. Ni corta ni perezosa, afirmó: "Que pongan una gestora mañana si quieren, y en ese momento que busquen a otro candidato, porque yo no me voy a presentar como candidata para que el programa electoral lo hagan otras personas con las que yo no coincidido, y la lista electoral otro tanto. No, no soy un monigote".

En una entrevista radiofónica que no tiene el menor desperdicio, dijo: "No voy a aceptar ir a la alcaldía para que me haga las listas y el programa", citando respectivamente en cada caso a Javier Arenas y a Manuel Cobo (concejal en el Ayuntamiento y un estrecho colaborador de Alberto Ruiz Gallardón, su rival de toda la vida en el partido).

''Me dijeron que tenía que dejar la presidencia y como dije que no, por eso el Comité electoral estuvo reunido tantas horas'', aclaró. Y recordó que ''los estatutos dicen que para elegir a un presidente regional hay que celebrar un congreso regional''. Respecto al futuro, manifiesto que ''si soy alcaldesa de Madrid es posible que no me presente'', sin renunciar por tanto a hacerlo en caso de no serlo.

Además añadió: ''Yo no hubiera hecho nada de todo esto si no hubieran intoxicados a los periódicos''. Y sentenció: ''Si valgo como candidata no puedo salir por la puerta de atrás de la presidencia del partido. ¿Pero esto qué es?''.

Ante la contundencia de las declaraciones de Esperanza Aguirre en la COPE, el PP se vio obligado a emitir el siguiente comunicado oficial: “El Partido Popular comunica que Esperanza Aguirre acordó con la dirección nacional del partido que, si era elegida alcaldesa de Madrid, querría dedicarse en exclusiva al Ayuntamiento, y dejaría la presidencia del PP de Madrid”. En un segundo párrafo, añadía que “por lo tanto, las informaciones publicadas hoy relativas a este asunto carecen de veracidad”, desmintiendo lo publicado por ABC y El Mundo.

Por su parte, Mariano Rajoy dio por zanjada la polémica el mismo domingo en Antigua (Guatemala), donde giraba un viaje oficial como presidente del Gobierno, afirmando ante los periodistas que le interpelaron sobre el tema: En la nota de prensa del PP está la verdad de la situación".

Esperanza se las trae, así que cuidado con meterle un dedo en el ojo. ¿Se imaginan la que puede liar si su candidatura triunfa en Madrid, con un PP arrasado electoralmente en otras circunscripciones por culpa de Rajoy y sus ‘marianitos’…?

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