MOSCÚ (Sputnik) — Especialistas de genética evolutiva, bioética y derecho de universidades alemanas y francesas declararon que el programa militar de EEUU que pretende usar insectos para transmitir virus genéticamente modificados constituye una violación de la Convención sobre armas biológicas, según un artículo publicado en la revista Science.

"A fin de cuentas el programa puede ser visto por muchos como un intento de creación de agentes y medios biológicos para usarlos como portadores hasta los objetivos enemigos, lo cual, de ser cierto, constituiría una violación de la Convención sobre armas biológicas", indica el informe.

El programa Insectos Aliados se desarrolla en la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DAPRA) del Departamento de Defensa de EEUU.

El objetivo oficial de los experimentos consiste en la redacción "horizontal" de los cromosomas de plantas que producirían los virus que transmitirían los insectos.

Los autores del informe afirman que este proyecto tendría graves efectos biológicos, económicos y sociales que afectarían el medio ambiente.

Además, los científicos dudan que el proyecto pueda reportar un beneficio práctico a la agricultura estadounidense.

Según la revista, en este programa, en desarrollo desde 2016, ya se han gastado 27 millones de dólares.

Rusia tiene el mejor sistema de mundo para garantizar la seguridad biológica

MOSCÚ (Sputnik) — Rusia tiene el mejor sistema del mundo para garantizar la seguridad biológica, por lo que la posible amenaza de los laboratorios de EEUU en los países vecinos no debe provocar pánico, comunicó el profesor de la Universidad Federal del Lejano Oriente, Mijaíl Schelkanov.

"En muchos países, los satélites estadounidenses [donde se ubican los laboratorios de EEUU], no existe un ordenado sistema de lucha contra el terrorismo (…) allí son posibles situaciones peligrosas que pueden dañarnos, pero hay que entender que en Rusia funciona el mejor sistema para garantizar la seguridad biológica", aseveró a Sputnik Schelkanov, quien encabeza el laboratorio de virología en un centro de la Academia de Ciencias de Rusia.

Asimismo, agregó que los ciudadanos rusos no deben entrar en pánico y con "calma seguir por el camino del desarrollo".

Este 4 de octubre, el jefe de las fuerzas de defensa radiológica, química y biológica de las Fuerzas Armadas rusas, Ígor Kirílov, declaró que en Ucrania, Azerbaiyán y Uzbekistán continúa la reconstrucción de los edificios de los laboratorios controlados por el Pentágono.

Según Kirílov, la prioridad de estos laboratorios consiste en recopilar información sobre la incidencia de enfermedades infecciosas y extraer colecciones nacionales de cepas de microorganismos patógenos, incluyendo los resistentes a las vacunas y/o los antibióticos.

Los Ministerios de Defensa de Azerbaiyán y Uzbekistán desmintieron la presencia de laboratorios controlados por el Pentágono en sus territorios.

A mediados de septiembre, el exministro de Seguridad de Georgia Igor Guiorgadze dijo que había pedido al presidente de EEUU, Donald Trump, investigar la labor de un laboratorio instalado en las afueras de la capital georgiana Tiflis y conocido como el Centro de Investigación de Salud Pública Richard Lugar.

Guiorgadze afirmó que ese laboratorio podría estar realizando experimentos con seres humanos, incluyendo unas pruebas que posiblemente resultaron letales.

Moscú advierte sobre posible manipulación de la base de datos del OIEA

MOSCÚ (Sputnik) — El Ministerio de Exteriores de Rusia alertó sobre posibles intentos de manipular la base de datos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) después de que el Gobierno estadounidense difundiera información confidencial de la entidad.

El 2 de octubre, el secretario de Estado adjunto norteamericano, Christopher Ford, al intervenir en una conferencia en el estado de Maryland reveló que la base de datos contiene información sobre el exagente ruso Alexandr Litvinenko muerto en el Reino Unido en circunstancias misteriosas en 2006, supuestamente envenenado con polonio radiactivo.

Ford afirmó que esta información apunta a que Rusia amenaza al programa del OIEA para el control del tráfico ilegal de materiales nucleares.

"Esos datos no pueden ser usados para hacer conclusiones analíticas debido a que la mencionada base de datos es incompleta y no están previstos métodos para protegerla de la manipulación política", dijo la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, al comentar los dichos del funcionario estadounidense.

Un ejemplo típico, agregó, "es la desinformación sobre el caso Litvinenko que los británicos registraron en la base de datos".

Zajárova lamentó que el funcionario norteamericano haya divulgado "información de la base de datos, confidencial y accesible solo para uso interno por parte de los países miembros del Organismo".

La portavoz advirtió que cualquier país miembro del OIEA puede meter la información que le parezca en esa base de datos.

"La secretaria del OIEA no se responsabiliza por los datos que se registran", enfatizó.

La base de datos del OIEA, alertó, "es un instrumento muy cómodo para los bulos informativos irresponsables".

En ese sentido, rechazó que la información contenida en la base de datos del OIEA se entregue a terceras personas.

El caso Litvinenko tensó las relaciones entre Moscú y Londres.

En enero de 2016, una década después del suceso, un juez británico responsabilizó al Gobierno ruso de esa muerte, aunque admitió que no tenía evidencias suficientes de que el polonio fuera de origen ruso.

En noviembre de ese mismo año, el experto británico en radiación Matthew Puncher que había participado en la investigación, murió desangrado en su casa a causa de varias puñaladas con dos cuchillos.

Su mujer Kathryn y sus compañeros informaron que el investigador estaba "obsesionado" con un error que había cometido en el trabajo relacionado con la muerte de Litvinenko.

La Policía aseguró que Puncher se suicidó, sin embargo el informe forense no descartó que fuera un asesinato.

¿Quién viola el Tratado INF? ¿Washington? ¿Moscú? ¿Ambos?

Al término de la reunión de los ministros de Defensa de la OTAN, el 4 de octubre de 2018, en Bruselas, el secretario general Jens Stoltenberg mencionó una posible violación del Tratado INF por parte de Rusia.

El Tratado sobre las Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio o Tratado INF (siglas en inglés), firmado en 1987 entre Estados Unidos y la Unión Soviética, debía poner fin a la guerra fría. Con su firma, los Dos Grandes se comprometían a destruir simultáneamente sus misiles nucleares de alcance intermedio.

Pero en el año 2000 la administración de Bush hijo inició el despliegue del escudo antimisiles (Ground-Based Midcourse Defense) estadounidense y en 2007 Rusia estimó que el armamento que Estados Unidos pretendía instalar en Polonia y en la República Checa en el marco de ese proyecto viola los términos del Tratado INF.

EL Pentagono respondió que los misiles de su escudo antimisiles tendrían un papel defensivo frente a un eventual ataque y que, por esa razón, no entraban en el marco previsto en el Tratado INF.

Pese a las objeciones rusas, Estados Unidos siguió adelante con el despliegue de su escudo antimisiles en Europa y ahora Rusia considera que el Tratado INF ha caducado, aunque ninguna de las dos partes ha iniciado tramites para declararlo caduco.

Moscú acaba de reconocer que ha procedido al despliegue de misiles del tipo 9M729, sobre los cuales se sabe solamente que el Pentágono los considera una violación del Tratado INF, tratado que el propio Pentágono ya violaba anteriormente.

Según el experto rumano en temas militares Valentin Vasilescu, Rusia ha realizado ensayos de tiro con el misil crucero propulsado por energía nuclear Burevestnik desde sus aviones de combate MiG-31 [1].

[1] «MiG-31: porteur du missile de croisière à propulsion nucléaire Burevestnik?», por Valentin Vasilescu, Réseau Voltaire, 4 de octubre de 2018. Este artículo está en proceso de traducción al español y será publicado próximamente en la Red Voltaire.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS