El ejército moderno ruso ya no aquella máquina que se mostró tal débil en Afganistán, afirma en un artículo para el Washington Post, David Ignatius. Según el periodista, es ahora una organización bien coordinada y disciplinada, cuyo profesionalismo ha ayudado evitar el derramamiento de sangre en la Crimea.

A juzgar por las fotografías que se han publicado de las acciones de los combatientes del grupo especial de operaciones ruso en Crimea, es posible sacar las conclusiones siguientes, escribe en el artículo para el Washington Post David Ignatius: Funcionan misteriosamente, sin signos distintivos. Son disciplinados y decididos.

La reacción diplomática a la intervención rusa en la Crimea continúa todavía, pero los poderes del Pentágono han comenzado a estimar ya los resultados de las lecciones recibidas. La opinión general, afirma el periodista, es que las acciones rusas en Crimea son una lección de cómo hacer un despliegue  rápido de las fuerzas de operaciones especiales para el logro de objetivos limitados.

“El ejército ruso ha sorprendido por el nivel de disciplina, formación y capacidad de coordinación”, - ha declarado Paul Sanders, director ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional.

En el momento del comienzo de la crisis en Crimea se encontraban cerca de 15 000 soldados rusos, afirma David Ignatius. Durante algunos días a ellos se ha juntado rápidamente unidades especiales con cerca de 5000 combatientes. Los analistas militares, señala el periodista, han notado rasgos interesantes en el desarrollo del ejército ruso. Ya que el ejército no tenía signos distintivos, el 4 de marzo en su conferencia de prensa, Putin negaba que fueran militares rusos. «Vayan a nuestras tiendas militares, y compren allí cualquier uniforme», - contestó a la pregunta de una periodista. El 5 de marzo el presidente era apoyado por el Ministro de Defensa ruso Sergey Shoigú, diciendo que era "todo un absurdo" eso de que el ejército ruso había invadido Crimea.

Además de esto, Putin ha mostrado la preparación de sus tropas para evitar el derramamiento de sangre. Lógicamente, Putin no podía saber esto, cuando comenzaron las operaciones, precisamente por eso, la disciplina del ejército ruso ha tenido una gran importancia y su profesionalismo ha reducido el riesgo de incidentes.

La operación organizada en Crimea muestra la mejora de la cualidad y la enseñanza en el ejército ruso. Hace 10 años en Chechenia y en 2008 en Georgia, según el periodista, funcionaban mucho peor coordinados. Es evidente que Rusia comienza a recibir los resultados de un mayor presupuesto de defensa y la modernización del ejército.

Es evidente que Putin no se detendrá por las maniobras militares de la OTAN, que presumen sobre la preparación de la alianza para proteger a sus miembros, pero fue incapaz de detener las operaciones secretas de Rusia en la región vecina», - afirma el periodista en el artículo para el Washington Post.