Por Ojos para la Paz

El colectivo internacional Ojos para la Paz se constituyó en julio de 2011, con la finalidad de ir a Libia para comprobar in situ lo que allí estaban haciendo la OTAN y los Aliados y contar la verdad, en medio de tanta mentira y de tanta manipulación mediática existentes con una guerra a la que todavía siguen llamando intervención humanitaria. Ojos para la paz, como grupo, no pudo ir a Libia, pero sí que lo hicieron cinco de sus miembros. Uno de ellos, Flavio Signore, director de cine y reportero de guerra, filmó un interesante documental, titulado, Libia, Freedom, Mia, Mia (Libia libre al 100 %), que es el grito desesperado de los libios ante los bombardeos de la OTAN y de los llamados países democráticos. 42 países contra uno de poco más de 6.000.000 de habitantes, al que aún no han logrado rendir... aunque digan lo contrario.

Pese a que la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU  solo autorizaba la apertura de un pasillo aéreo, supuestamente para proteger a los libios de unos bombardeos de los que nunca hubo una sola prueba,  la OTAN, así como Francia, Reino Unido y otros países,  de motu propio (España incluida), han arrasado Libia, bombardeando colegios (al menos 45), aldeas, barrios, hospitales, universidades, bibliotecas, estaciones eléctricas, almacenes de alimentos, el sistema de abastecimiento de agua y regadíos, puertos, aeropuertos, barcos de pesca, instalaciones de televisión, rebaños...

El Coronel Gadafi, que había realizado el milagro de aglutinar en torno a su persona el consenso de las 2010 tribus y familias existentes en el territorio de  Libia y crear un estado partiendo de cero, ha sido cruelmente linchado, torturado, sodomizado y asesinado, en manos de unos mercenarios de la OTAN, dos de ellos de habla hispana.  Libia era el país más próspero de toda África. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, tenía el mayor nivel de vida, el mayor PIB y el máximo índice de desarrollo humano de ese continente: niños escolarizados, esperanza de vida de casi 78 años, vivienda prácticamente gratuita, atención sanitaria universal y de alto nivel para todos los libios, reparto de las rentas del petróleo (equivalente a 300 € mensuales por persona), dote por matrimonio de 60.000 dinares (unos 50.000 dólares)...Libia tenía pleno empleo. Y además daba trabajo a más de 3 millones de extranjeros. Era un país sin deuda externa.

Como en el caso de Irak este país ha sido arrasado, poniendo como pretexto una mentira. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, amordazados o teledirigidos, con la cadena Qatarí Al Jazeera a la cabeza de la desinformación,  NOS OCULTAN LO QUE HA SUCEDIDO Y CONTINÚA SUCEDIENDO EN LIBIA  (porque a fecha de hoy, los libios no se han rendido, y  la OTAN sigue bombardeando ese desgraciado país). ¿Qué quieren EE.UU., Francia y Reino Unido, a los que sirve de comparsa España?

Impedir que en África se crearan los Estados Unidos de África, con un banco central, una moneda única, el dínar de oro, y unas telecomunicaciones independientes (telecomunicaciones por las que los africanos pagan ahora + de 500 millones de dólares al año). Proyecto panarabista que defendía y apoyaba económicamente Libia.

Apropiarse de las enormes reservas de oro del Banco Central Libio (ya lo
han conseguido), cosa que el devaluado dólar necesita ya que hoy día no vale más que un trozo de papel pintado de verde.

Repartirse el petróleo de Libia. El monstruo norteamericano se ha quedado sin petróleo y destrozará a todos los países que lo tengan, para apropiarse de él.

Hacerse con el uranio y las inmensas reservas de aguas fósiles de ese país.

Situar a la OTAN en el Norte de África para controlar los recursos del continente y para aproximarse a los países en donde sitúan sus próximas guerras: Siria, Líbano, Somalia, Yemen, Irán...

Realizar un nuevo reparto de los territorios,  trazando nuevas fronteras, y ampliando el estado de Israel a costa de los países vecinos.

El colectivo internacional Ojos para la Paz, es independiente de partido político alguno y aglutina a personas de numerosos países y profesiones: profesores de universidad, jardineros, informáticos, empleados de ferrocarril, reporteros de guerra, escritores, periodistas, arquitectos, pensionistas, músicos, abogados, directores de cine, matemáticos, etc. Para contactar con el grupo pueden dirigirse a Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .

A lo largo de una semana, una delegación de Ojos para la Paz – integrada por Leonor Massanet, Flavio Signore y Purificación González de la Blanca- ha venido manteniendo reuniones con distintas personalidades libias.  Por razones obvias se omiten los nombres, lugares y las referencias de algunas de ellas.

Reproducimos las declaraciones del Dr. Omar, que fue Director del Hospital de Sirte, a los enviados por Ojos por la Paz. El Dr. Omar está perseguido por las bandas armadas de Misratah por haber sido el último en irse del hospital. Testigo de lo que ocurrió en Sirte los últimos 10 días antes del asesinato de Ghadafi. (En la imagen, Sirte tras el paso de la OTAN)

“Los últimos diez días en Sirte, antes del asesinato del líder libio Moammar al Ghadafi, fueron terribles e inhumanos, por esto los agresores se han ocupado de que no queden testigos que puedan contarlo, que nadie pueda enviar información fuera y no permiten que los ciudadanos de Sirte que han quedado vivos, puedan volver a sus casas.

Los últimos diez días, la OTAN bombardeó la ciudad continuamente día tras día indiscriminadamente. Mientras la invadían mercenarios de Al Qaeda que venían de Paquistán, Afganistán, Egipto, Túnez, Argelia, Yemen, etc., así como mercenarios de las empresas de armamento de países tan lejanos como Argentina. Mataban a la gente directamente a sangre fría, sin razón, mujeres, niños, ancianos, jóvenes.

En el hospital de Sirte había 25 enfermos y heridos de la ciudad. Una vez que los grupos armados entraron en la ciudad ayudados por las bombas de la OTAN, todos estos enfermos del hospital fueron hallados muertos con un tiro.

Desde el aire y desde tierra los agresores bombardeaban el hospital.

Mataron a algunos médicos directamente con un tiro en la cabeza. Me ocurrió que uno de los mercenarios se disponía a disparar a un médico que estaba a mi lado, le dije que no lo hiciera que era un médico, pero el mercenario respondió que era un negro de Tawerga y directamente le pegó un tiro en la cabeza. Además de la aberración que este acto implica, no era cierto que este médico fuera de Tawerga, porque era oriundo de Sirte.

Los mercenarios e islamistas obligaron a los médicos a curar a sus enfermos y pudimos comprobar su procedencia, desde argentinos, argelinos, paquistaníes etc.

Los médicos todos murieron o fueron heridos al bombardear el hospital.

La OTAN lanzó tres bombas sobre un colegio que estaba junto al policlínico y lo dejaron totalmente destruido.

Los jóvenes que huían o se marchaban a ver a sus familias eran detenidos por los grupos islamistas y mercenarios y asesinados directamente.

A mi hermano lo capturaron, él dijo que era médico pero le mataron, iba en coche desde Sirte a Jufrah. A mí me hirieron en la espalda y en el hombro.

Los terroristas de Al Qaeda estaban en Sirte apoyados por las bombas de la OTAN. Las bombas eran tantas y tan indiscriminadas que los muertos quedaban enterrados y no había tiempo de sacarlos. A algunas familias tardaron más de un mes en poderlas desenterrar debajo de los escombros. Eran familias completas con niños, ancianos, mujeres,…

Solo por su fanatismo cazaban -y cazan- a la gente y directamente la matan. Han establecido controles cada pocos km en las carreteras. Si eres de Sirte o de Bani Walid, solo por este dato te matan.

Al Qaeda y la OTAN creen que si controlan Sirte, controlan Libia porque está en el centro y los coches deben pasar por esta ciudad. Ahora toda la ciudad de Sirte está bajo Al Qaeda dirigido por un pariente de Bil Haj (implicado en los atentados del 11-M en Madrid. N. del E.).

Este chico de Al Qaeda que ahora dirige Sirte, era un chico aparentemente normal, se fue a Paquistán y volvió con la barba larga y aspecto de “islamista”, sus antiguos amigos ya no le entendían y su forma de hablar era rara. Ahora dirige Sirte.

La mayor parte de la gente de Sirte que quedó viva ha huido a Al Jufrah, Trípoli, Sabha,…porque los grupos armados persiguen a la gente. Cada día matan a alguien. La ciudad está completamente fuera de la ley. No hay policías, ni ley, solo Al Qaeda.

Los libios huyen por falta de leyes, pero los libios volverán cuando haya leyes.

Ahora parece que Libia está más tranquila porque la gente tiene mucho miedo y está dentro de sus casas, porque cuando la gente sale a la calle es seguro que alguien muere.

Conocí a Moutasin al Ghadafi y era una gran persona. Después de asesinarle, le sacaron los colmillos.

Le decían a Gadafi que no era un buen sitio estar bajo las bombas de la OTAN, pero él no se quería ir. Y allí murió.

Las bombas de la OTAN destruyeron completamente el departamento de ginecología del hospital. Había enfermeras y más de 200 personas destrozadas.

Había 200 camas llenas en el hospital y una gran cola de gente en la calle esperando para ser atendidos. Mataban directamente a todos los libios de raza negra. Los libios de raza negra son ejecutados directamente por las calles. Si son de Taerga no tienen escapatoria.

Los muertos tuvimos que enterrarlos en el mismo hospital porque no podíamos desplazarnos bajo las bombas. Cuando vuelvan las familias los desenterrarán para llevarlos a sus lugares con la familia.

17 personas de mi familia han muerto

Sirte solo tiene electricidad unas pocas horas al día”.

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