Chris Kanthan

¿Qué está pasando en Irán? ¿Son las protestas verdaderamente espontáneas? ¿Son las quejas auténticas y están bien arraigadas? ¿O es un drama creado por titiriteros encubiertos que buscan el cambio de régimen? ¿Y cuáles son las implicaciones geopolíticas del éxito o fracaso de estos acontecimientos?

Aunque la principal razón que se alega es el fracaso de la economía, vemos que algunos de los manifestantes están pidiendo el fin de la República Islámica.

Sin duda, la clase media iraní, educada en la universidad, quiere deshacerse de la ley sharia. Después de todo, Irán era bastante laico antes de 1979.

Sin embargo, la narrativa sobre la economía no tiene sentido. La economía de Irán ha estado en auge durante los últimos dos años desde que se eliminaron las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea. Si hubiera habido un momento ideal para un levantamiento económico, habría sido entre 2012 y 2015. A continuación, tenemos una imagen del crecimiento del PIB real en los últimos siete años:

 

En cuanto al alto desempleo, es causado por las sanciones estadounidenses que diezmaron las exportaciones iraníes; y la alta inflación es el resultado de la guerra de Wall Street contra la moneda iraní (el rial). En 2012, Obama también apartó a Irán del sistema bancario mundial (SWIFT) y congeló 100.000 millones de dólares de las reservas de divisas de Irán.

Sin embargo, Irán ha logrado prosperar desarrollando nuevas relaciones y estableciendo acuerdos económicos lucrativos con muchos países.

- China ha acordado invertir 25.000 millones de dólares en varios proyectos en Irán.

- Qatar se asocia con Irán para la explotación del mayor yacimiento de gas natural del mundo. 

- Rusia ha acordado construir un gasoducto de 1200 kilómetros desde Irán a la India; y Rusia está trabajando con Irán para conectar sus sistemas bancarios (lo que significa la libertad de los banqueros internacionales).


Rial contra el dólar. Comienzan las protestas en Siria.

- Irán está a punto de adherirse a la UEEAU (Unión Económica Euroasiática) y al poderoso Órgano Cooperativo de Shanghái (SCO) a principios de 2018, y así sucesivamente.

En asuntos exteriores, Irán ayudó a ganar la guerra en Siria, derrotó al Estado Islámico y negoció exitosamente el acuerdo nuclear(JCPOA) con Obama. Incluso los principales medios de comunicación estadounidenses han declarado que Irán es la nueva superpotencia en Oriente Medio. Por lo tanto, en los asuntos internos y externos, hay muchas razones para que los iraníes tengan esperanzas y se sientan orgullosos.

¿Qué sigue? 

La CIA y las agencias israelíes han estado planeando abiertamente operaciones de cambio de régimen contra Irán durante el último año. Todos los eventos actuales son sólo repeticiones, si recuerdan la secuencia de eventos en 2011 en Libia y Siria. 

Las cosas se están intensificando rápidamente, los manifestantes se están volviendo violentos y los ataques terroristas apuntan a paralizar la economía. Hay vídeos de manifestantes quemando comisarías de policía, atacando edificios de gobierno y lanzando granadas. Los yihadistas suníes -soldados sustitutos favoritos de los globalistas- hicieron explotar oleoductos el tercer día de protestas. Las próximas semanas determinarán el destino de este intento de golpe de Estado. 

La importancia geopolítica de Irán 

Existen numerosas razones por las que Irán es fundamental en cuestión de geopolítica. Para empezar, Irán tiene la cuarta reserva de petróleo más grande del mundo y también comparte las mayores reservas de gas natural con Qatar. Un Irán libre de sanciones sería un competidor serio para las corporaciones petroleras/gasíferas saudíes y estadounidenses. 

Segundo, el Golfo Pérsico es el conducto para el 40% de todos los buques petroleros del mundo. Una guerra con Irán tiene el potencial de devastar la economía mundial.


Luego está la Media Luna chiíta que comprende cuatro países contiguos: Irán, Iraq, Siria y Líbano. Dos países que temen esta realidad son Arabia Saudí e Israel. El fracaso de los neoconservadores en la conquista de Siria tras seis años de guerras indirectas sólo ha reforzado la urgencia de neutralizar a Irán, que desempeña un papel importante en la defensa de Assad.

Geográficamente, Irán es el vínculo entre Medio Oriente por un lado y el Cáucaso, Asia Central y Asia Meridional por el otro.

La división suní-chiíta en Medio Oriente.

Con una población de clase media grande y bien educada y reservas masivas de petróleo/gas, Irán tiene el potencial de convertirse en una economía poderosa y una nación dominante, si se le da la oportunidad. Ha estado aislado durante 38 años y está listo para correr. Ahí es donde entran Rusia y China.

Alianza entre Irán, Rusia y China

Calificados como poderes revisionistas por la administración de Trump, Rusia y China están trabajando para fortalecer a Irán y ganar el juego euroasiático.

Para Rusia, un Irán amistoso significa más influencia en Medio Oriente y una base militar rusa segura en Siria. Putin también ha unido a Turquía e Irán, que ahora son clientes de armas rusas y sistemas de defensa antimisiles.

 

La franja económica de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima, en proceso de formación.

Para China, Irán es un componente clave de la nueva Ruta de la Seda, ya que los trenes de mercancías procedentes de China pasan por Irán hacia diversos destinos de Medio Oriente, África y Europa. Irán también está dispuesto a renunciar al dólar estadounidense y aceptar el yuan chino a cambio de su petróleo. China puede usar esto para obligar a Arabia Saudí y a otros países a hacer lo mismo, lo que ayudará al yuan (renminbi) a transformarse en una moneda de reserva global. Ésta es una situación de pesadilla para el petrodólar, Wall Street y el gobierno de los Estados Unidos.

Con Irán en el bolsillo, el próximo objetivo de China será Afganistán, que está entre Irán y Pakistán. Pakistán ha abandonado prácticamente la órbita de los EEUU ahora, habiendo adoptado el proyecto de CPEC de China que promete 60.000 millones de dólares en gastos de infraestructura. Fíjese en el reciente ataque verbal de Trump al gobierno pakistaní. El CPEC ha tenido tanto éxito que Afganistán está manteniendo conversaciones para unirse a ese proyecto. Imaginen a Estados Unidos perdiendo Afganistán después de perder 1 billón de dólares allí en los últimos 17 años.

Por lo tanto, éste es el peor de los casos: la alianza entre Rusia, China e Irán acaba echando a los Estados Unidos de todos los países, desde Turquía hasta China. Según los expertos en geopolítica, quien controle Eurasia, controla el globo terráqueo.


Proyectos CPEC: Plantas de energía, carreteras, puertos marítimos, aeropuertos, vías de tren, etc. Corredor Económico China-Pakistán.

Para entender el escepticismo de Irán hacia Occidente debemos mirar los últimos 150 años de la historia iraní.

Colonialismo 

Irán fue codiciado por los rusos, los británicos y otros por mucho tiempo. En 1872, el Barón Reuter -fundador de la agencia de noticias Reuters- compró una vasta porción de Irán, ¡sólo para devolverla después de una enorme protesta! En 1909, los británicos descubrieron petróleo en Irán, se quedaron con el 90% de las ganancias y explotaron despiadadamente a los trabajadores iraníes, que tuvieron que vivir en tugurios. Más tarde, en 1951, un popular primer ministro iraní nacionalizó la industria petrolera.

Indignada, la agencia británica de espionaje, el MI6, buscó la ayuda de la CIA. En 1953, gastaron juntas millones de dólares en sobornos a la gente indicada para montar una falsa revolución y derrocar a Mossadegh, el primer ministro que había sido elegido democráticamente. A cambio, las corporaciones petroleras estadounidenses obtuvieron el 40% del petróleo de Irán. (Un documento desclasificado de la CIA de 1953 tiene el siguiente título:"Campaña para instalar un gobierno pro-occidental en Irán").

Una vez instalado, el autocrático Shah de Irán protegió a las petroleras occidentales y compró muchas armas estadounidenses. Así fue amado por las élites estadounidenses y europeas que hicieron la vista gorda ante sus violaciones de los derechos humanos y su opresión política. No fue completamente malo, ya que acogió el secularismo, construyó exitosas empresas de fabricación de automóviles y modernizó Irán de muchas maneras.

Estados Unidos cambió hacia Arabia Saudí y traicionó a Irán

Sin embargo, durante la crisis del petróleo de los años setenta, Kissinger y otros globalistas encontraron un nuevo socio: Arabia Saudí. Los saudíes acordaron vender petróleo sólo en dólares estadounidenses y también reciclar gran parte de las ganancias petroleras a los Estados Unidos en forma de inversión y compra de bonos del tesoro estadounidense. Tal vez también hubo una discusión sobre la ayuda de los saudíes para reclutar yihadistas para las guerras anti-URSS en Afganistán. A cambio de todo esto, EEUU aceptó abandonar a Irán como aliado y convertir a los saudíes en los reyes de Oriente Medio.

Es muy posible que Occidente trajera deliberadamente a Khomenei para apoderarse de Irán. Documentos desclasificados recientemente muestran que Jimmy Carter le aseguró a Khomenei que los militares iraníes no interferirían. Khomenei también había pasado un año en París antes de la revolución islámica de 1979. Sin embargo, le dio a Estados Unidos una gran excusa para aislar a Irán y promover a Arabia Saudí. Luego, por supuesto, durante los siguientes nueve años, Estados Unidos armó a Saddam Hussein para librar una guerra que mató a un millón de iraquíes e iraníes y destruyó las economías de ambos países. Misión cumplida.

¿Un Irán pro-EEUU traerá la paz? Es difícil imaginar un final feliz si el cambio de régimen tiene éxito. Sí, habrá un alivio inmediato de las sanciones, pero la economía no cambiará sustancialmente a largo plazo. Las corporaciones occidentales pueden firmar para invertir en unas pocas refinerías de petróleo y oleoductos, pero no harán que Irán tenga tanto éxito que compita con las empresas estadounidenses y sauditas.

Con un gobierno proestadounidense, el aparato militar y extranjero de Irán sería rápidamente desmantelado. Irán se convertiría en un Estado vasallo como Irak, aceptaría las bases militares estadounidenses y se convertiría en un subordinado de Israel y Arabia Saudí. El Líbano y Siria quedarían aislados de Irán, lo que los convertiría en blancos fáciles para Israel. Así que quizás habrá nuevas guerras en Medio Oriente. Una guerra civil en Irán también es probable si los islamistas no aceptan el nuevo gobierno. Lo que suceda en Irán en las próximas semanas determinará las guerras y los sucesos consiguientes en Medio Oriente durante los próximos años.

Fuente: Sott.net

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