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Jorge Santa Cruz

La ofensiva de Trump contra México tuvo como propósito oficial la contención de los migrantes centroamericanos. Para ello, contará con la colaboración del gobierno de López Obrador.

Las concesiones hechas por el gobierno mexicano a la Casa Blanca son muy graves, pues convierten a México en el operador policíaco de Trump y en el refugio para todos aquellos migrantes que sean regresados a territorio mexicano por las autoridades migratorias norteamericanas. El motivo real del ataque de Trump contra México, sin embargo, puede ser otro muy diferente: el control el Istmo de Tehuantepec.

Dicho de otra manera: Trump estaría manejando el arma de los aranceles a las importaciones mexicanas —cuya suspensión aplazó «indefinidamente»— con el fin de que López Obrador entregue el control del ferrocarril interoceánico que cruzaría el Istmo de Tehuantepec (desde Salina Cruz, Oaxaca, hasta Coatzacoalcos, Veracruz) a los grupos ferroviarios norteamericanos. Lo anterior supondría, además, un portazo a los inversionistas chinos que están interesados en hacer negocios en la parte más angosta de México con el fin de competir con el Canal de Panamá.

Las presiones yanquis sobre Tehuantepec vienen desde el siglo XIX. No son nuevas. Lo que resulta muy preocupante para México es que el encargado de defender la soberanía nacional sea alguien que se considera a sí mismo como un «juarista puro»: López Obrador. Juárez construyó su dictadura gracias al apoyo de los yanquis, a los cuales hizo todo tipo de concesiones con tal de que lo reconocieran como presidente de México.

Entre las más escandalosas, están las contenidas en el tratado firmado por su ministro de Relaciones Exteriores, Melchor Ocampo, y por el enviado plenipotenciario de Washington, Robert Mc Lane, el 14 de diciembre de 1859. El documento, en sus dos primeros artículos, expresaba lo siguiente:

«Artículo 1o. Por vía de ampliación del artículo 8o. del tratado de 30 de diciembre de 1853, cede la República Mexicana a los Estados Unidos y sus ciudadanos y bienes, en perpetuidad, el derecho de tránsito por el istmo de Tehuantepec, de uno a otro mar, por cualquier camino que actualmente exista o existiese en lo sucesivo, sirviéndose de él ambas repúblicas y sus ciudadanos.

»2o. Convienen ambas repúblicas en proteger todas las rutas existentes hoy que existieren en lo sucesivo al través de dicho istmo, y en garantizar la neutralidad del mismo». (1)

El estallido de la guerra de secesión evitó —por fortuna para México— que el Senado de los Estados Unidos ratificara el tratado, pero el Istmo de Tehuantepec se mantuvo y se mantiene en el interés de los yanquis.

El 13 de febrero de 2019, el periódico mexicano La Jornada publicó que «China busca invertir en el sureste mexicano».

La nota firmada por Alejandro Alegría detalló que la presidenta de la Cámara de Comercio y Tecnología México-China, Amapola Grijalva, declaró que empresas e inversionistas chinos tienen un «interés sustantivo» en invertir en proyectos de infraestructura del gobierno de López Obrador como el ferrocarril transístmico, el tren maya y el nuevo aeropuerto de Santa Lucía. (2)

Obvio es que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere todo menos que China —país al que declaró la guerra comercial— se le cuele por el lado de México.

La confirmación china de querer invertir en el tren transístmico se dio en febrero. A finales de abril, el 28 de ese mes, para ser precisos, el presidente de México descartó la participación de capital extranjero en el proyecto del tren transístmico:

«Les digo que no anden inventando que va a venir inversión extranjera y que vienen los extranjeros a apoderarse del istmo. Mentira, todo lo vamos a hacer con inversión pública y si hay participación de inversión privada va a ser de mexicanos, no va a haber extranjeros. Para que quede claro». (3)

La exclusión de extranjeros —en caso de aplicarse— afectaría a las empresas ferroviarias estadounidenses. La Burlington, la Santa Fe, la Southern Pacific, la Railtex y Kansas City South estarían encantadas de hacer jugosos negocios en el Istmo de Tehuantepec. Y los empresarios inmobiliarios norteamericanos —a los que está vinculado Trump—, de igual manera.

Si los norteamericanos se incrustan en el Istmo de Tehuantepec tendrían, por añadidura, un mayor poder de presión con el pretexto de que la delincuencia organizada y la migración centroamericana ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos de los Estados Unidos y de sus bienes.

Ya se vio que la amenaza de los aranceles hizo mella en el gobierno de López Obrador, porque mandó a seis mil elementos de la recién creada Guardia Nacional a la frontera sur de México (que es, en realidad, una verdadera coladera).

El mismo periódico La Jornada, afín a López Obrador, informó el pasado 6 de junio que «Decenas de migrantes centroamericanos se encuentran varados en la ciudad de Coatzacoalcos [estado de Veracruz], buscando alguna forma de avanzar hacia el norte del país, esto luego de que se incrementó el número de elementos que custodian las Vías del ferrocarril y los trenes». (4)

Se debe reconocer que la situación actual dista mucho de ser como la de 1859, cuando se firmó el tratado Mc Lane-Ocampo que autorizaba que tropas estadounidenses se hicieran cargo de la seguridad del Istmo de Tehuantepec (y de otras vías que también había cedido a perpetuidad el gobierno de Juárez a los Estados Unidos). Lo que no ha cambiado es la política intrusiva del monroísmo y del Destino Manifiesto.

Si Trump se sale con la suya e incrusta personal, capital y bienes en el Istmo de Tehuantepec podría presionar, después, para que ejércitos privados disfrazados de empresas seguridad norteamericanas ¬—como Academi, antes Blackwater— controlen el Istmo de Tehuantepec de México y, aún más, todo el sur y el sureste de México que es rico en agua y biodiversidad. (Otro proyecto de infraestructura anunciado por López Obrador es el Tren Maya, que se conectaría con el Ferrocarril Transístmico).

Un dato adicional: Ernesto Zedillo, cuando fue presidente de México (1994-2000), privatizó los Ferrocarriles Nacionales de México y los entregó a corporativos norteamericanos. Hoy, Zedillo impulsa la despenalización de las drogas, igual que López Obrador. La conexión entre ambos es Esteban Moctezuma Barragán, quien fue secretario de Gobernación con Zedillo y que funge ahora como secretario de Educación Pública con López Obrador. (Zedillo y López Obrador son operadores del especulador George Soros).

Conclusión

En 1859, Juárez se doblegó ante el presidente Buchanan. En 2019, López Obrador se doblegó ante el presidente Trump. (De entrada, AMLO puso a las fuerzas de seguridad del Estado mexicano al servicio de los yanquis. La persecución de migrantes centroamericanos la harán policías y militares mexicanos).

Además, López Obrador aceptó que México acoja a los migrantes centroamericanos que sean devueltos a territorio mexicano por las autoridades norteamericanas durante el tiempo que dure su trámite migratorio. El costo lo absorberá el gobierno mexicano. A Trump no le costará ni cinco centavos de dólar.

Bajo esta lógica, lo que sigue es que López Obrador entregue el Istmo de Tehuantepec a la pandilla encabezada por Donald Trump. En la actualidad, opera el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, S.A. de C.V. que cubre el tramo de Medias Aguas Veracruz, a Salina Cruz, Oaxaca, con una extensión de 206 kilómetros de vía distribuidos en una sola línea, denominada línea «Z». (5)

La ampliación del proyecto es —a no dudarlo— prioritario para la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto, representados en este momento por Donald Trump. López Obrador cedió ya ante la amenaza de los aranceles, por lo que es muy probable que —como su gurú, Benito Juárez— siga haciéndolo. Esperamos equivocarnos, por el bien de México, pero es poco probable. El tiempo dirá.

Bibliografía y referencias electrónicas

  1. “Tratado Mc Lane-Ocampo”, en México en testimonios. (México: Departamento Editorial de la Secretaría de la Presidencia de México. 1976), 169-174.
  2. Alejandro Alegría. “China busca invertir en el sureste mexicano”. La Jornada. Recuperado de https://www.jornada.com.mx/2019/02/13/economia/022n2eco
  3. Gobierno de México. “Nadie será despojado de sus bienes; siempre consultaremos a las comunidades y se respetará el medio ambiente, afirma presidente López Obrador”. Presidencia de la República. Recuperado de https://www.gob.mx/presidencia/prensa/nadie-sera-despojado-de-sus-bienes-siempre-consultaremos-a-las-comunidades-y-se-respetara-...
  4. Sayda Chiñas Córdova. “Presión de Donald Trump logra frenar el flujo de migrantes”. La Jornada. Recuperado de http://jornadaveracruz.com.mx/Post.aspx?id=190606_075037_404
  5. Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, S.A. de C.V. “Rehabilitación, Conservación y Mantenimiento de Vías, Puentes y Estructuras del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, S.A. de C.V.”. Recuperado de https://www.ferroistmo.com.mx/rehabilitacion-conservacion-y-mantenimiento-de-vias-puentes-y-estructuras-del-ferrocarril-del-istm...

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