La Unión Europea debe ejercer más presión sobre China, debido a los planes de Pekín de imponer la ley de seguridad nacional en Hong Kong, que han generado protestas en esa región. Así lo afirmó el presidente de Consejo Europeo, Charles Michel.

"Por supuesto, damos gran importancia a la preservación del alto grado de autonomía de Hong Kong", sostuvo el alto funcionario europeo este martes, subrayando la permanencia del principio 'un país, dos sistemas', que posibilitó la reunificación de la zona con la China continental en 1997.

Hablando en una rueda de prensa tras una videoconferencia con el primer ministro japonés Shinzo Abe, Michel señaló: "Queremos dejarlo claro. La Unión Europea no trata con ingenuidad la conducta de China a nivel internacional", según cita South China Morning Post.

Por su parte, el presidente chino Xi Jinping está planeando una reunión con líderes europeos en Alemania este año, ante lo cual se está preparando una estrategia hacia China entre los países miembros, precisó el presidente de Consejo Europeo.

"China es un importante actor a nivel internacional y estamos seguros de que es esencial desde la UE promocionar más nuestros valores, que son muy fuertes, como lo saben, y también defender más nuestros intereses, incluidos los económicos", agregó el funcionario.

El proyecto de ley, presentado el pasado viernes en oportunidad del día de la inauguración de la sesión legislativa nacional de China, tiene como objetivo prevenir, detener y sancionar actos en Hong Kong que amenacen la seguridad nacional, y abarca actividades secesionistas y subversivas, así como la interferencia extranjera y el terrorismo.

El documento también destaca la responsabilidad del líder de Hong Kong de proteger la seguridad nacional mediante el lanzamiento de programas de promoción y educación al respecto, prohibiendo actos que amenacen la seguridad nacional y presentando informes al Gobierno central de manera regular.

El consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O'Brien, afirmó el lunes que EE.UU. podría introducir sanciones si considera que el territorio pierde su alto grado de autonomía.

Entre China y EEUU: Europa se prepara para tomar una difícil decisión

La Unión Europea es cada vez más consciente del peso de Asia y China en el tablero político y económico mundial y su política exterior debe tenerlo en cuenta. Esto es lo que se desprende de la intervención de Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, en la Conferencia Anual de Embajadores Alemanes 2020. He aquí las valoraciones de dos expertos.

El 2020 se presenta como un año decisivo en el proceso de formación de un nuevo orden mundial. Por un lado, la pandemia de coronavirus se ha convertido en la primera gran crisis a la que se ha enfrentado el mundo sin un liderazgo claro por parte de Estados Unidos, declaró Josep Borrell el 25 de mayo.

Por otro, este será el año en que Alemania asuma la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de la ONU, y también el año en que el país germano se pondrá al frente del Consejo de la UE, algo que ya hizo en 2007 y que fue clave para sentar las bases del Tratado de Lisboa, lo que parece indicar que Alemania adoptará el rol de líder también en estas difíciles circunstancias.

Esto hace que la UE, partiendo de Alemania, busque mantener sus posiciones fuertes en un mundo cada vez más incierto y marcado por una China con cada vez más potencial.

En este sentido, el alto representante de la UE para la Política Exterior recuerda la necesidad de contemplar a China como un socio comercial relevante cuyo "auge es impresionante y genera respeto".

Sputnik contactó con Yuri Rubinski, director del Centro de Estudios Franceses del Instituto de Europa ruso, y con Zhou Rong, experto de la Universidad Renmin de China, para comprender a cabalidad estas declaraciones.

Asia en el horizonte europeo

Rubinski considera que "no reconocer el creciente papel que juega China en los asuntos globales simplemente es imposible". El experto cree que se trata de algo evidente y que, por eso, Borrell no hace más que constatar un hecho. Y es que el desarrollo que está teniendo China confirma los pronósticos de que el siglo XXI será el siglo de Asia.

Pero ¿dónde queda Europa entre un EEUU cada vez más debilitado y una China que pisa más fuerte que nunca? El especialista chino opina que la UE es consciente del peso que está adquiriendo Asia en general y no se muestra indiferente ante ello:

"Borrell de ninguna manera apoya a Washington y no toma ninguna posición en la guerra comercial o el antagonismo político entre esta y Pekín (...). Borrell considera que Asia, en conjunto, sobrepasa a EEUU, y que se está convirtiendo en un centro de atracción a nivel mundial (...). Toda Europa está observando el crecimiento de Asia, aunque también hay ciertos temores", señala Zhou Rong.

Los temores o reservas a las que habla el experto se refieren a la preferencia que tiene Europa para que en ese auge de Asia prevalezcan los países que tengan un sistema de valores similar al europeo. No obstante, comenta el experto, eso está empezando a cambiar. Y es que "los países europeos se benefician de la iniciativa 'Un cinturón, una ruta', especialmente en el transporte de mercancías".

En el diseño de la esperada y necesaria estrategia europea referente a Asia, las instituciones europeas tienden a dividir el continente en virtud del principio democrático, creando dos espacios diferentes para China, por un lado, y Japón, Corea del Sur e India, por otro. Con los socios a los que considera democráticos, la UE busca colaboración, mientras que en el caso de Pekín, prefiere ejercer presión, explica Rong.

En lo que respecta a China, la idea sería "dividir gradualmente a Europa mediante un diálogo bilateral con los distintos países sobre la cuestión de la pandemia o la diplomacia, de modo que Europa no tenga una posición común sobre China".

¿Y qué hay de EEUU?

Ante este incierto panorama, cada vez suenan más alto los rumores de la necesidad de Europa de decantarse por una de las dos grandes potencias. La elección no será fácil, y el experto ruso Yuri Rubinski cree que ni siquiera habrá una decisión clara, porque esto no convendría a la UE:

"Bruselas y las principales potencias de la UE (Francia y Alemania) buscan afinidad con los americanos respecto a China, pero no de manera que tengan que renunciar (...) a sus intereses en cuanto al desarrollo de sus relaciones con China", comenta Rubinski.

"Para la UE esta elección será bastante difícil y dolorosa. Personalmente, no veo una elección clara a favor de EEUU o China, porque en ese caso los europeos tendrán que reconocerse realmente como satélites de EEUU", lo que no se corresponde con el equilibrio de poder ante una China en auge en Europa y en el mundo, concluye el director del instituto ruso.

Tropas chinas, preparadas para garantizar la seguridad en Hong Kong

PEKÍN (Sputnik) — La guarnición del Ejército Popular de Liberación de China es capaz de garantizar la seguridad en Hong Kong, declaró el comandante de la guarnición, Chen Daoxiang.

"La guarnición cumplirá de conformidad con la ley distintas tareas delegadas por el partido y el pueblo, tenemos la determinación, la confianza y las capacidades para garantizar la seguridad nacional y los intereses del desarrollo de Hong Kong", dijo Chen a la cadena CCTV. 

El 21 de mayo, un representante de la Asamblea Popular Nacional de China anunció que en la próxima sesión se debatirá un proyecto de ley sobre la seguridad nacional en Hong Kong.

El proyecto de ley prohibiría toda manifestación de separatismo, así como cualquier tipo de instigación a derrocar al Gobierno central y la interferencia externa en los asuntos de Hong Kong.

China responde a Trump: Actuaremos frente a la intromisión foránea

China rechaza las amenazas del presidente de EE.UU. en su contra por Hong Hong y asegura responder con firmeza a interferencia extranjera en sus asuntos.

El mandatario estadounidense, Donald Trump, dijo el martes que va a anunciar en los próximos días medidas “muy fuertes” y severas contra el Gobierno de Pekín por la llamada ley de seguridad sobre el territorio de Hong Kong.

La Cancillería de China ha repudiado este miércoles las amenazas ilegales del inquilino de la Casa Blanca, dejando en claro que Pekín no permite ni acepta ninguna injerencia foránea en sus asuntos.

China adoptará contramedidas necesarias a la interferencia extranjera con respecto a la nueva ley de seguridad de Hong Kong”, ha señalado el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian.

Si bien Trump no ofreció más detalles sobre las medidas “muy fuertes” que quiere adoptar contra el gigante asiático, varios funcionarios estadounidenses han indicado que el presidente estudia establecer nuevas sanciones contra China.

En un reciente informe, citando a varios funcionarios estadounidenses, que pidieron permanecer en anonimato, el portal local Bloomberg, afirmó que el Departamento del Tesoro de EE.UU. podría controlar las transacciones y congelar los activos de los funcionarios y las empresas chinas en el país.

Desde junio de 2019, Hong Kong ha sido testigo de numerosas protestas contra esta ley, manifestaciones que fueron alentadas por Estados Unidos y que tensaron las relaciones entre este país y el gigante asiático.

Pekín condena las injerencias de Washington y sus medidas a favor de Hong Kong como, por ejemplo, la Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong, promulgada el pasado noviembre por el Congreso de EE.UU. Egigante asiático afirma que Estados Unidos está “chantajeando” a Hong Kong.

Nueva estrategia económica china indicaría que Pekín se prepara para "el peor de los casos"

El cambio de estrategia económica anunciado por Xi Jinping constituye para algunos analistas una señal de que China se está preparando para lo peor, según lo recoge South China Morning Post. Al decir de estos especialistas, el llamando del líder chino a poner el énfasis en el desarrollo del mercado interno, y no en las exportaciones, es reflejo de la profundidad de ese cambio.

Así, el economista independiente Hu Xingdou considera que se trata de "una especie de preparación para el peor de los casos, incluyendo un desacoplamiento con Estados Unidos". Citado por ese diario de Hong Kong, el experto piensa que tal escenario podría incluso llevar a Pekín a marginarse del mundo occidental.

El presidente chino dijo a importantes asesores económicos que China inicia un nuevo plan de desarrollo en el que el mercado interno juega el rol primordial, informa el citado medio.

El líder chino estaría priorizando la demanda interna para crear un sistema de autoabastecimiento. "Para el futuro debemos tratar la demanda interna como el punto de partida y de apoyo, a medida que aceleramos la construcción de un sistema completo de consumo interno y nos proveemos en gran medida de innovaciones en ciencia, tecnología y otras áreas", afirmó Xi Jinping, citado por la agencia Xinhua.

Xi Jinping ordena al Ejército incrementar su preparación para el combate y visualizar los peores escenarios

Aumentar su preparación para el combate y visualizar los peores escenarios es el llamado que hizo a los militares el presidente de China, Xi Jinping, al pedirles que defiendan resueltamente la soberanía del país, informa la agencia estatal de noticias Xinhua.

El mandatario formuló esas exigencias durante una reunión plenaria del Parlamento con delegaciones del Ejército de Liberación del Pueblo y la Fuerza de Policía Armada del Pueblo, que se celebra en Pekín.

Asimsimo, Xi planteó que el Ejército debería buscar nuevas formas de entrenamiento y abordar de manera más rápida y efectiva todo tipo de situaciones complejas para resolver los intereses de la soberanía nacional, la seguridad y el desarrollo, aunque sin mencionar nungún problema específico que pudiera representar una amenaza para el país.

El aumento del gasto militar más lento en tres décadas

La semana pasada, Pekín dio a conocer detalles de su presupuesto nacional, en el marco del cual el gasto militar aumentó en un 6,6 % con respecto a 2019, hasta superar 1,2 billones de yuanes (178.000 millones de dólares) en plena recesión provocada por la pandemia de coronavirus, reportó Reuters.

No obstante, y en comparación con el pasado, la cifra marca el más lento incremento del gasto militar de la nación en tres décadas.

La noticia se produce mientras el gigante asiático enfrenta crecientes dudas de otras naciones, sobre todo EE.UU., sobre su manejo de la pandemia del coronavirus, que se originó en Wuhan, China continental.

Informe revela la dependencia de EEUU de las importaciones chinas

EE.UU. depende estratégicamente de China en más de 414 categorías de importaciones, que representan una amenaza para seguridad nacional del país norteamericano.

Según un informe elaborado por la cadena estadounidense Fox News, dado a conocer el domingo y en el que se alude a un reporte del Centro de Estudios de Asia de la Sociedad Henry Jackson en Londres (capital británica), EE.UU. depende estratégicamente de China en 414 categorías de importaciones, de las cuales 114 dan servicio a su infraestructura nacional crítica.

Dicho análisis también revela que Washington, además de las importaciones de objetos esenciales en el campo de la infraestructura, depende estratégicamente de Pekín en lo tocante a antibióticos, baterías esenciales, metales de tierras raras, computadoras portátiles, teléfonos celulares, suplementos vitamínicos e incluso cosas como contenedores de envío, vidrios de seguridad y chalecos salvavidas.

Conforme al documento, la dependencia estratégica se produce cuando un “país es un importador neto de un bien en particular; importa más del 50 por ciento de sus suministros de China, y China controla más del 30 por ciento del mercado global de ese bien en particular”.

En este sentido, Matthew Henderson, director del Centro de Estudios de Asia de la Sociedad Henry Jackson y uno de los autores del informe, destaca que, para revertir esta situación, se requiere de un “disociando” entre la economía estadounidense y la china, y la formación de nuevas alianzas en la región del Indo-Pacífico.

La comprensión es que el mundo globalizado lleva al enemigo a nuestras puertas e incluso dentro de ellas (…) y a menos que tomemos las medidas para despertarnos de esa complacencia, la comprensión (es) de que esta era dorada es con una dictadura en China, que se propone destruirnos”, señala el experto.

A juicio de Henderson, la única medida a adoptar para salir de tales situaciones críticas es “reiniciar” el comercio internacional y los acuerdos de libre comercio, así como “forjar relaciones” con países socios que sean “confiables”.

El informe revela que no solo EE.UU., sino también el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, los llamados “socios de intercambio de inteligencia de cinco ojos”, dependen estratégicamente de China en un total de 831 categorías de productos, y eso, a menos que ocurra un cambio pronto, podría volverse peligroso.

Israel decide no adjudicar la planta de desalinización más grande del mundo a una empresa china tras la visita de Pompeo

 

El Gobierno de Israel ha decidido no otorgar la concesión de una importante planta de desalinización a la empresa china Hutchison Water pocos días después de la visita al país del secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, informó este martes Haaretz.

El proyecto, cuyo coste se estima en 1.500 millones de dólares, ha sido adjudicado finalmente a la compañía israelí IDE Technologies.

La noticia llega diez días después de que Pompeo visitara Israel y advirtiera de que las inversiones chinas en infraestructura podían representar un riesgo de seguridad. En respuesta, la Embajada china en Tel Aviv afirmó que el Gobierno israelí "derrotará al coronavirus y al 'virus político' y elegirá el curso de acción que mejor sirva a sus intereses".

La más grande del mundo

La planta, llamada Soreq B, se construirá junto a otras instalaciones dedicadas al mismo fin que ya están en funcionamiento cerca de la base aérea de Palmachim y del Centro de Investigación Nuclear de Soreq, ubicados en las inmediaciones de Rishon LeZion, a unos 15 kilómetros de Tel Aviv.

Soreq B se convertirá en la planta de desalinización más grande del mundo. Se calcula que será capaz de generar 200 millones de metros cúbicos de agua al año y aumentar la capacidad de desalinización del país en un 35 %.

IDE Technologies planea que el precio del metro cúbico de agua sea de 0,41 dólares, lo que supone 0,19 dólares menos de lo que cuesta en la actualidad en el país. Según estos cálculos, la instalación generará un ahorro de cerca de 940 millones de dólares durante la vida útil prevista para la planta, un cuarto de siglo.

Análisis: El Reino Unido gobernó Hong Kong sin dejar rastro de democracia o derechos humanos, pero ahora está "profundamente preocupado"

George Galloway*

Los gobiernos británico y estadounidense no tolerarían protestas violentas en sus propios países pero, cuando se trata de Hong Kong, golpean el tambor imperial por la "democracia" y los "derechos humanos".

Rick Sánchez, anfitrión de RT America, me preguntó esta semana: "¿Cuántos conflictos puede manejar China al mismo tiempo?" Y esa es la pregunta que Estados Unidos y algunos de sus aliados están planteando sistemáticamente. Ellos también quieren saber la respuesta.

La razón inmediata para la pregunta de Rick fue otro estallido en el territorio de Ladakh, muy disputado entre India, China y Pakistán. Su erupción aumentó un poco la intensidad de la "prensa de la cancha completa" en la que Estados Unidos presiona a China en todas partes, investigando agresivamente y viendo lo que se abre paso.

Desde el Tíbet a través de Falun Gong, los canards anuales "China Bans Ramadan" , hasta las maniobras navales y del Comando de Bombarderos de los Estados Unidos en la región del Mar Meridional de China, las guerras comerciales y el chivo expiatorio del coronavirus, se está volviendo difícil encajarlos en una sola oración.

Tanto es así, comencé un nuevo párrafo para plantear los dos más serios: Taiwán y Hong Kong.

Solo este año, la administración Trump ha roto con la política estatal de EE. UU. sobre Taiwán, una política hecha hace casi 50 años por Richard Nixon, de manera significativa, que puede ser ser aún más significativa.

Pompeo, que siempre parecía estar recién salido del set de los Soprano, elogió por primera vez la reelección de un "presidente" en Taiwán. Beijing calificó sus comentarios como una grave violación de la política de Una China.

De hecho, Estados Unidos ya no está tratando de ocultar su estímulo a la "independencia" para la isla y está ocupado convirtiéndola en una fortaleza cada vez más militarizada que tiene el beneficio adicional de impulsar las ventas de armas estadounidenses. Washington reclutó al "gobierno" taiwanés en apoyo de las provocaciones del Mar del Sur de China y, de manera significativa, sobre Hong Kong .

Y Hong Kong parece estar listo para ser la primera línea.

La antigua colonia británica, extorsionada de China como castigo por atreverse a rechazar el opio del narcotraficante imperial, fue gobernada por Gran Bretaña durante 150 años sin que se vislumbrara el más mínimo rastro de democracia o derechos humanos.

Pero Gran Bretaña, ahora fiel ayudante del imperio estadounidense, está profundamente preocupada por la "democracia" y los "derechos humanos" de Hong Kong . Así que la semana pasada, Fat Pang, conocido aquí como el último gobernador británico de Hong Kong, Chris Patten, fue sacado de su vitrina en el Museo Británico para decirlo en los términos más viciosos.

En Estados Unidos, el tono era más el de la mafia de Nueva Jersey.

Y justo en el momento justo, nuevamente, en medio de una pandemia, los alborotadores asesinos regresaron a las calles de Hong Kong, atacando despiadadamente al público y a la policía por igual.

La propiedad, tanto privada como pública, fue saqueada por grandes multitudes. Las personas, tanto las mujeres como los hombres, fueron atacados sin piedad. Y dos gobiernos, que no tolerarían nada de eso en sus propios países, mantuvieron la monserga imperial de la "democracia" y los "derechos humanos".

Cuanto más denunciaban las nuevas leyes de seguridad de China en Hong Kong, redactadas para combatir la violencia y los destrozos previos al coronavirus, más evidente era para mí que no solo eran necesarias estas leyes, sino que se habían retrasado mucho.

A medida que los manifestantes izaron banderas extranjeras de la era colonial, y blandieron sus llamados a la independencia de Hong Kong y la "liberación" liderada por Estados Unidos de China, se hizo tan claro como un personal de lucio que los retadores de China eran realmente una orquesta, sus movimientos escritos por un conductor con su bastón cuando el guión los requiere.

El creciente conflicto sobre Hong Kong, tan audaz como el latón, está diseñado para atraer al gobierno chino a una trampa. Las cadenas de las confrontaciones de guerra comercial apuntan a atar a China en aranceles y tertulias. El coro de falsas acusaciones sobre coronavirus se hace más fuerte. La Dama Gorda en Washington se está aclarando la garganta y puede estar preparándose para cantar.

*Fue miembro del Parlamento británico durante casi 30 años. Presenta programas de televisión y radio (incluso en RT). Es cineasta, escritor y un famoso orador.

Análisis: La integración de la región Asia-Pacífico, el rompeolas donde mueren las ambiciones del Pentágono

Raúl Zibechi

Con razón se dice que el siglo XXI será, o está siendo, el "siglo asiático", como reconoce la publicación estadounidense 'Foreign Policy'.

Incluso la población de países aliados de Washington en la Unión Europea aprecia que la alianza con China es por lo menos tan importante para su futuro como la que mantienen desde hace más de medio siglo con Estados Unidos.

En tanto, el Pentágono tiene listas sus posiciones para realizar ataques aéreos de precisión contra China, como destaca la publicación Military Watch. La flota de bombarderos pesados B-1B Lancer está "reseteando" su orientación, para "proporcionar apoyo a las operaciones de proyección de potencia estadounidenses en el Pacífico".

Se trata del único bombardero supersónico occidental en servicio destinado al lugar más caliente del planeta, el Mar del Sur de China, donde ambas potencias "se están acercando peligrosamente a una colisión", ya que se registraron "al menos nueve" incidentes de encuentros "inseguros" entre las fuerzas armadas de las dos partes desde marzo, según el Pentágono.

En un reciente informe al Congreso, la Casa Blanca argumenta que Pekín participa "en actividades militares y paramilitares provocativas y coercitivas en el Mar Amarillo, los mares del este y sur de China, el estrecho de Taiwán y las zonas fronterizas sino-indias".

Para contrarrestar lo que considera como "expansionismo", el Pentágono busca el apoyo de otros países de la región, en particular la India, para enfrentar el creciente poderío naval del Dragón en el Mar del Sur de China. Tanto en los gobiernos como en los medios, la palabra "guerra" se utiliza con cada vez mayor frecuencia, y no sólo en referencia a una guerra comercial.

El punto central de esta situación prebélica, es que Estados Unidos necesita de aliados poderosos en la región Asia Pacífico para contener a China. No sólo no los tiene, sino que la creciente integración económica regional es un muro de contención de las posibilidades reales de frenar el crecimiento global de China. Los estrategas estadounidenses saben que no pueden ganar una guerra sólo con armas, para lo que necesitan legitimidad entre sus potenciales aliados.

El analista de Asia Times, David Goldman, registra un doble proceso, pos pandemia: "un aumento constante de la integración económica asiática" y una fuerte "des-americanización de las cadenas de suministro" en la industria de los semiconductores, que es una de las llaves de la superioridad tecnológica.

El desacople crece de una forma exponencial a raíz de la pandemia de coronavirus. "Taiwán, Vietnam, Tailandia e Indonesia compraron aproximadamente un 50% más de productos chinos en abril de 2020 que en el mes anterior, mientras "las importaciones de China desde Asia también aumentaron bruscamente".

Según Goldman, un "fuerte aumento del comercio intra-asiático puede reflejar el reinicio de las economías asiáticas". Un ejemplo es que ahora Japón envía más semiconductores a China que a Estados Unidos, mientras en 2014 vendió tres veces más semiconductores a los Estados Unidos que a China.

Otro buen ejemplo es la empresa Taiwan Semiconductor Manufacturing Corp (TSMC), que compró equipos estadounidenses para fabricar productos para Huawei y otras compañías chinas y se convirtió en el mayor fabricante del mundo. Pero Huawei es ahora el mayor cliente de TSMC, superando a Apple.

TSMC es una de las tres empresas capaces de fabricar chips de 10 nanómetros o menos y produce 12 millones de obleas de silicio al año. En 2011 TSMC se asoció con Apple, para quien fabricaba el grueso de su producción en una planta que cuenta con 30.000 empleados. Pero con la dependencia de la empresa taiwanesa del mercado chino, las sanciones de EEUU a Huawei sólo se le vuelven en contra, alejándole aliados imprescindibles.

En la medida en que la reactivación asiática es más veloz que la de Occidente, con tasas de infección mucho más bajas y un control temprano de la pandemia, Goldman fecha el comienzo del "siglo asiático" en mayo de 2020. Sostiene que "Asia actúa como un bloque económico cohesionado", al mismo nivel que la Unión Europea.

Los datos son elocuentes. "El 60% del comercio de los países asiáticos se realiza dentro de Asia", en una proporción similar a la de la UE. Más aún: las exportaciones de China hacia el continente asiático crecen más rápido que el comercio con EEUU, estancado desde 2014.

A mi modo de ver, este es el talón de Aquiles de Washington y del Pentágono, y es el punto fuerte de China. Por el contrario, los aspectos más débiles de China no están en el terreno tecnológico ni en el desarrollo científico, sino en dos herencias coloniales como Hong Kong y Taiwán. Situaciones que no podrá resolver en el terreno de la disciplina impuesta, sino ofreciendo un tipo de sociedad atractiva para sus poblaciones, algo que aún no parece estar de condiciones de ofrecer.

En todo caso, la creciente integración económica de Asia Pacífico es un escollo insuperable para la "contención" de China que pretende EEUU.

En primer lugar, ningún país va a someterse a una guerra —fría, comercial o real— con aquel país que tiene una fuerte integración económica y que le ofrece un amplio mercado para sus productos. En el pasado, las guerras han sido provocadas por la situación opuesta, por la competencia entre países para conquistar mercados. Pero el entorno de China ya vive una fuerte integración a costa precisamente del declive de EEUU.

El editor jefe de Global Times, Hu Xijin, sostiene en un reciente artículo: "Lo que Estados Unidos quiere es que China deje de crecer y se asegure de que China adopte una actitud similar a la de Japón hacia Estados Unidos, para eliminar por completo las preocupaciones estratégicas de Estados Unidos sobre el ascenso de China".

La diferencia entre China y otros países, es que sus elites dirigentes están firmemente ancladas en la soberanía nacional, que ponen por delante de cualquier ambición personal o sectorial. La sumisión de Japón a los intereses de EEUU, lo ha llevado a coartar sus posibilidades como nación independiente y soberana.

En segundo lugar, los países de Asia Pacífico no pueden ahora amputar sus lazos comerciales y tecnológicos con China sin sufrir una desaceleración de sus economías y, previsiblemente, una decadencia similar a la que conoce Japón desde hace ya dos décadas. Mientras Pekín siga ofreciendo una ruta de prosperidad a sus vecinos, no habrá modo de que las ofensivas del Pentágono consigan sus objetivos.