Vladimir Odintsov*

En la primera quincena de diciembre de 2020 se produjeron hechos destacados relacionados con una mayor integración dentro de la Unión Económica Euroasiática (EAEU).

El 7 de diciembre, representantes de la UEEA y China se reunieron durante la sesión especial de negociación denominada "Hacia una Eurasia más grande a través de la integración de naciones, empresas y personas", que fue organizada por el Banco de Desarrollo de Eurasia (EDB) y la Comisión Económica de Eurasia ( CEE) en el marco del Primer Congreso Euroasiático. El jefe de la delegación de la República Popular China, el viceministro de Comercio Yu Jianhua, hizo una serie de propuestas bastante interesantes destinadas a ampliar la cooperación entre China y los estados miembros de la EAEU. Por ejemplo, sugirió que se le agregue una dimensión económica (un estudio de viabilidad) para que se pueda implementar un acuerdo de zona de libre comercio entre la República Popular China y la UEEA. Sin duda, un acuerdo de este tipo promoverá todos los aspectos de la cooperación mutua, fortalecerá las bases del comercio mundial, fomentar el diálogo bilateral y conducir a estándares más unificados. Una comisión conjunta para la implementación del acuerdo entre la UEEA y China facilitará la adopción de medidas que facilitarán el comercio mundial que involucre el comercio electrónico para garantizar un suministro ininterrumpido de bienes.

Los participantes en la sesión conjunta debatieron otra propuesta de la delegación china sobre la creación de una caravana de acero del continente euroasiático para establecer centros logísticos y de almacenamiento conjuntos que comprendan redes de ferrocarriles transfronterizos, que cubrirán toda Eurasia con rutas comerciales para el transporte de carga, fomentando así la construcción de corredores económicos, similar al Nuevo Puente Terrestre Euroasiático. Yu Jianhua enfatizó que para asegurar que los lazos comerciales entre la República Popular China y la UEEA continúen fortaleciéndose y que todos los participantes de la iniciativa obtengan beneficios del proceso de integración, era importante facilitar el buen funcionamiento de los corredores de transporte ecológicos y agilizar los procedimientos aduaneros. en los puertos fronterizos pertinentes.

En la actualidad, Asia Central cuenta con la infraestructura necesaria sobre cuya base se podría crear una amplia gama de oportunidades para la colaboración en todo el continente. Por eso, los participantes de la sesión discutieron activamente todas las propuestas sobre una mayor integración. Kairat Kelimbetov, director del Centro Financiero Internacional de Astana y presidente de la Agencia de Planificación Estratégica y Reformas, señaló que sería fácil crear un marco para la cooperación dentro de las naciones de la región que, por ejemplo, proporcionaría acceso a rutas marítimas a aquellos países (como Kazajstán) que no lo tenían.

Durante la sesión, Vladimir Chizhov, el Representante Permanente de la Federación de Rusia ante la Unión Europea (UE), afirmó que podría haber una reorganización entre los actores globales. Tales procesos ocurren naturalmente, lo que significa que la Gran Eurasia en constante expansión y transformación puede convertirse en uno de los nuevos centros globales como resultado.

Otro evento importante en la región, desde el punto de vista de una mayor integración euroasiática, fue la reunión en línea del Consejo Económico Supremo Euroasiático (SEEC) el 11 de diciembre, en la que no solo participaron líderes de los 5 estados miembros centrales, sino que también lo hicieron los jefes de estados observadores (Moldavia) y de naciones que compiten por tal estatus (Uzbekistán y Cuba). La agenda incluyó más de 20 temas que trataban directamente con la resolución de problemas pendientes relacionados con la integración y la provisión de apoyo económico a los estados miembros que aún enfrentan dificultades socioeconómicas, como Armenia y Kirguistán.

Durante el debate de la SEEC sobre los puntos vinculados a la integración, los participantes respaldaron una iniciativa sobre orientaciones estratégicas para promover la integración de la UEEA para 2025, centrándose en completar la creación de un mercado común de bienes, servicios, capital, trabajadores y un entorno digital integrado. Básicamente, el objetivo es estimular el crecimiento de las economías de los Estados miembros y mejorar el bienestar y la calidad de vida de los habitantes de estas naciones.

Otro logro importante de la reciente videoconferencia de la SEEC, además de la aprobación de orientaciones estratégicas para fomentar la integración para el año 2025, fue la obtención de la condición de observadores de Uzbekistán y Cuba en la UEEA.

Según el artículo 109 del Tratado de la Unión Económica Euroasiática, los Estados observadores pueden, previa invitación, asistir a las reuniones de los órganos de la UEEA pero sin derecho a participar en los procesos de toma de decisiones y recibir cualquier documento aprobado por la Unión que no sea de carácter confidencial.

Por cierto, la EAEU comenzó su vida el 1 de enero de 2015, y sus estados miembros incluyen Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán y Rusia. En el año 2020, Bielorrusia ocupa la presidencia dentro de la EAEU. Moldavia es un estado observador dentro de la organización desde mayo de 2018. La UEEA es solo una unión económica.

Uzbekistán ha estado fomentando los lazos con sus estados miembros durante mucho tiempo. Como resultado de estos esfuerzos conjuntos, el comercio bilateral por valor de $ 4.5 mil millones en 2016 se duplicó a fines de 2019 a más de $ 9 mil millones. De hecho, las transacciones con la Unión Económica Euroasiática representan un tercio del valor total del comercio exterior de Uzbekistán, mientras que su participación en el sector agrícola supera el 75%.

La obtención de la condición de observador por parte de Uzbekistán en la UEEA fue el resultado de las políticas en curso, aplicadas por su gobierno y su presidente, Shavkat Mirziyoyev, destinadas a promover una economía nacional abierta y a utilizar los corredores de transporte y las redes logísticas del país. Por lo tanto, en la actualidad, el mercado común de la UEEA con sus 180 millones de consumidores se está convirtiendo cada vez más en el objetivo de los productos de Uzbekistán y, a su vez, todo esto está sentando las bases para una colaboración más estrecha y una cooperación mutua dentro de Eurasia. El estatuto de observador permitirá a Uzbekistán desarrollar capacidades en su economía para satisfacer mejor las demandas del mercado común de la UEEA y aumentar la participación de los fabricantes y proveedores uzbekos en él.

Asimismo, Cuba también se convirtió en un estado observador en la EAEU. Por lo tanto, la organización está expandiendo no solo su alcance económico sino también geopolítico. Este nuevo estatus dentro de la Unión Económica Euroasiática permite a Cuba fomentar vínculos económicos más estrechos y cooperación no solo con Rusia y Bielorrusia (con los que ya colabora) sino también con otros estados miembros de la UEEA. Cuba necesita aumentar los ingresos que obtiene de sus exportaciones globales, en particular, de los productos y servicios del sector médico de la economía. La producción de azúcar es una esfera clave de la economía de Cuba y la caña de azúcar es un producto agrícola crucial. Recientemente, la economía cubana ha estado experimentando una doble crisis: debido a la pandemia de COVID-19 y el endurecimiento de las sanciones estadounidenses. En 2020, la economía de la nación se habrá contraído por primera vez en 26 años. Su gobierno ha presentado una estrategia económica enfocada en abrir el país a los viajeros internacionales, estimular el sector de producción de alimentos de Cuba e introducir reformas económicas más rápidamente. Por lo tanto, una relación más estrecha entre esta nación y la UEEA podría, en opinión del gobierno cubano, ayudar, en gran parte, a resolver los problemas económicos actuales del país.