Por Ertin Brandon*

Los recursos naturales y la tierra, durante este siglo XXI, están retomando el estatuto de factores de producción. Ambos adquieren valor en los cálculos económicos cuando el ser humano,  en la sobreabundancia, ve su valía derrumbarse. La explosión demográfica explica este fenómeno que desdeña lo humano. Las cifras de la población, aunque conocidas, no dejan de impactarnos: en 1800, la humanidad constaba de 1.000 millones de habitantes. En 1920, eran 2.000 millones; luego 3.000 en 1960; 4.000 en 1975; 5.000 en 1987; 6.000 en 2.000 y 7.000 en 2011, el año pasado.

Si ninguna catástrofe ocurre (guerras generalizadas sin cuartel, epidemias por accidente o voluntarias) la población mundial se estabilizará en 2050 con 9.000 millones de habitantes. En este siglo, los otrora países desarrollados, en particular en Europa, van a desaparecer, con el cambio de población impulsado por la oligarquía globalitaria. Además, la dogmática económica primitiva que sirve de guía a las organizaciones occidentales fracasará.

1.- FIN DEL CONSENSO DE WASHINGTON

Se llama consenso de Washington a una colección de dogmas económicos que no se fundamentan en la naturaleza del mundo, ni en unos conocimientos bien documentados sino que solo sirven para justificar el poder de una oligarquía de parásitos, incrustados en las finanzas, los medios de comunicación, los negocios internacionales. Las mafias globalitarias imponen -cada vez que eso resulta posible- la destrucción de las reglas que conforman una sociedad específica, una reestructuración del sector bancario a favor de sus intereses y prácticas, una violación a las diversas maneras de vivir a través del sometimiento de los mercados por parte de las multinacionales, y un equilibrio del presupuesto estatal porque solo el soviet supremo anglosajón de las finanzas tiene derecho a crear el dinero.

Los países víctimas de la crisis que la globalización provoca, en general se prosternan ante la “verdad económica revelada” que los dioses de la globalización han proclamado, y ponen en marcha la máquina para destruir a su pueblo:

- Reestructuración del sistema financiero en contra de los autóctonos: cierre de sus bancos, fusiones con bancos anglosajones o bajo control del sistema occidental y creación de sociedades especiales para administrar las ganancias dudosas y hacer pagar todo eso a la población.

- Eliminación de los monopolios estatales que ofrecían demasiados servicios a la población; privatización de las empresas públicas para robar el capital acumulado; reformas contables según las obsesiones de la IFRS (1); responsabilidad de los administradores ante los accionistas. Con la privatización se propone una “pseudo-política de competencia” y un plan de gobernabilidad de los consorcios que siempre favorecen la entrada a las multinacionales y la compra de empresas locales, en particular la banca y el comercio.

- Liberalización del negocio y de los movimientos de capital. Se trata de abolir las políticas a favor de las exportaciones y de las que limitan las importaciones. Eso permite acapararse del sector de servicios de los mercados financieros.

-Fin de la política social. Entre el equilibrio del presupuesto estatal, el bloqueo de los sueldos y la liquidación de los derechos laborales  (llamada flexibilidad en el mercado del trabajo –reforma laboral-) la población pierde todo a favor de una casta de traficantes que reciben créditos para consolidar su hegemonía.

Sin embargo, este consenso con base en la predicación de las organizaciones internacionales, no permite ningún desarrollo, sino la extensión sin fin del horror occidental. De manera paradójica, la abundancia de mano de obra en una gran parte del mundo ha permitido nuevas formas de desarrollo, fuera de los rebuznos globalitarios, y, al mismo tiempo, les condena a lo largo del siglo. Los nuevos modelos de desarrollo - sin aplicación de las obsesiones de Washington - iniciaron en un mundo poblado con 4.000 - 5.000 mil millones de personas. Resulta disfuncional en un planeta con 8.000 mil millones.

2.- DOS EJEMPLOS DE DESARROLLOS HETERODOXOS

En los años setenta, Filipinas inició un modelo de desarrollo basado en la exportación de una parte de sus trabajadores, colocados en el extranjero por un costo ridículo. En poco tiempo, el 10% de su población se encontró fuera: marineros, albañiles, enfermeras, servidoras, etcétera. El Estado se convirtió en una agencia de trabajo temporal, y las remesas rápidamente subieron hasta un 13% del PIB del país. Después, otros Estados se dedicaron a eso. Así es como México (2), India, China, tienen emigrados en gran cantidad. Más o menos son una decena de países que tienen por lo menos un 20% de su población residiendo en el extranjero.

Varios países de África, el Magreb, Medio Oriente, América Latina reciben ingresos por la venta de recursos primarios, generando así, una enorme cantidad de dinero. Los exportadores de materias primas poseen una riqueza no renovable. Tienen que invertir en forma astuta los ingresos actuales para hacer vivir al país y su población después del fin de las vetas, mismas que se agotarán, que les dan rendimientos en este momento.

Estos dos ejemplos sirven para ilustrar la diversidad de vías de desarrollo, situación que también conocen los buenos historiadores porque en los siglos XVIII, XIX, los países europeos no siguieron los mismos caminos. El fin del modelo de las fieras de la globalización resulta venir tanto del ejemplo de todos aquellos países que han logrado tener éxito sin obedecer a esos fanáticos obtusos, así como de las soluciones que poco a poco se buscan en varios países de América Latina o en Rusia y otras zonas atípicas como el caso de Singapur.

Finalmente, el consenso de Washington tiene como vocación el servir de base a la tiranía occidental, en particular para el dominio de los fanáticos veterotestamentarios, los cuales evolucionan peor en cada siglo, a partir de su formación, en Inglaterra, como lo explicó tan claramente el gran pensador alemán Carl Schmitt. La obsesión occidental es el control del orbe en forma indirecta, a través del poder de las finanzas, de los medios de comunicación, del comercio. Es la tiranía de una oligarquía sin legitimidad política, únicamente con base en asociaciones de traficantes que han decidido que el hombre de negocios es la raza superior, es el ser supremo que somete a su entorno compuesto de mercancías. Por eso, necesitan una justificación ante la falta de una auténtica vida política democrática, y la dogmática de Washington intenta legitimar la tiranía de esta oligarquía privada controlando todos los medios de producción.

3.- DE LA DOGMÁTICA A LA SACRALIZACIÓN DE LOS “GOLFOS”

Los que estudian la estructura de una población explican que la tasa de dependencia es un indicador fundamental. Se compara la población dependiente (entre 0-14 años más los ancianos de más de 65) y la población activa (entre 15-65 años). En la evolución demográfica viene una fase caracterizada por su tasa de dependencia muy baja. Esta fase dura algunas decenas, incluso hasta casi un siglo. Es el tiempo de las oportunidades económicas. Durante esta época la proporción de la población activa rebasa la población inactiva. Los activos pueden ahorrar e invertir en actividades productivas. Desde 1980 es el caso de Asia, y el mismo fenómeno debería suceder en África a partir de la mitad del siglo.

El occidente envejece cuando aparecen sociedades jóvenes. La oligarquía sabe que actualmente, una masa inmensa de mano de obra está a su disposición pero, con tal de que la competencia reine entre todos. Es fundamental evitar la organización de los jóvenes en modelos alternativos. No deben cooperar lejos de la verdad revelada occidental. Es así que el poder globalitario actual, como la anterior tiranía bolchevique, lleva a cabo, por todo el orbe, la misma política de destrucción masiva de cualquier forma de vida armoniosa. América Latina y México (3),  no son olvidados en estas épocas de instalación de nuevos sátrapas al servicio de las oligarquías predadoras occidentalistas.

Al lado de la propaganda eructada por los medios de masas, la oligarquía y sus lacayos buscan colocarse al nivel de una mafia divina con un estatuto que los proteja de la llegada de nuevas élites.

Para extenderlo a los jenízaros bajo sus órdenes, tanto los superiores desconocidos como los conocidos de la globalización, han hurgado en lo más hondo de las supersticiones directamente sacadas de la Edad de Piedra. Proponen justificar la matanza, el robo y el genocidio gracias a algunas abstracciones, mientras que los dueños del occidente son unos inmaculados, limpios. Cualquier oposición que, en política, solo significa tener otro punto de vista sobre la mejor manera de organizar la sociedad, se considera un crimen, una herejía que ha de ser sancionada por medio del “borrado” de personas. El esquema está apoyado por toda la mediocridad humana que arrastra el occidentalismo. En América latina y México también estas falacias progresan y se convierten en fetiches y tabúes, conocidas como: “reformas de tercera generación”

En este sentido,  se denomina como “Estados fallidos” a los que no obedecen a las conminaciones de la supra-clase occidentalista. México puede ser parte de la lista, siempre cambiante  -según como evolucionan los intereses de los oligarcas- al lado de Pakistán o Afganistán, cuando el occidente quiera intervenir. Por ejemplo, los talibanes habían reducido la producción de drogas en un 75 %, o aún más, según decretos de la autoridad de ese país, lo que no convenía a los traficantes y financieros occidentalistas, de tal manera que la OTAN intervino, e inmediatamente la progresión del cultivo de droga resultó vertiginosa. Es preciso entender que el poder occidental tiene la obsesión de controlar el tráfico de cualquier cosa que rinda. Por una razón religiosa fundamental: la riqueza es la prueba de la elección divina y el tipo de negocio no tiene importancia con tal de que se obtengan pingues beneficios.

Las mafias que controlan a los E.U. quieren dominar el negocio de la droga, regularlo en función de sus intereses, uno de ellos, claramente, es la voluntad de embrutecer y reducirlos a millones de pobres tipos que se vuelven dependientes de los estupefacientes en su propio país y en los residuos degenerados de Europa. Además, todo el dinero que arrastra este negocio no puede dejarse entre las manos de las razas inferiores, pues es la raza superior de los sublimes banqueros de Londres y Wall Street quien se lo merece. Dejarlo a los mexicanos, por ejemplo, sería un pecado muy grave….

La estrategia empleada por los E.U, se llama “sembrar el caos” para poder afirmar en sus programas mugrientos de televisión, que todos los jefes de cualquier país no totalmente esclavizado, son mediocres y que el Estado de aquella zona, es una organización fallida. Así que los maravillosos occidentales tienen que intervenir colocando esclavos en estos países o por lo menos, hombres sin atributos de líderes del pueblo. En México, como en otros países, la estrategia pasa por el control de las dos partes de la mandíbula destinada a aplastar. Por una parte, organizar una oposición de crianza apta para atemorizar al poder. El abogado mexicano Netzaí Sandoval depositó en noviembre de 2011 ante el tribunal penal internacional, una demanda por “crimen en contra de la humanidad” por parte del Presidente Felipe Calderón, varios elementos de su gabinete y el cártel de Sinaloa. ¡Es fantástico no ver aparecer ningún cártel estadounidense!... Es muy probable que sea por la razón indicada más arriba: la raza autoproclamada elegida no puede ser nunca acusada.

El otro lado de la mandíbula consiste en el arma de destrucción masiva de las leyes. Los consejeros, a la sombra del Presidente mexicano siguen la evolución totalitaria del occidente. Quieren poder acusar de crimen y terrorismo a cualquier manifestación social, como en Inglaterra, E.U. y poco a poco en toda Europa. Vivimos una regresión hacia la animalidad, hacia la ausencia de pensamiento lógico, hacia los tiempos pre-científicos. La casta de los traficantes en posesión del occidente es sagrada. Cualquier desacuerdo es un crimen.

El mundo está poblado de demonios. ¿La prueba? se les mata, como Kadafi, Ben Laden, y toda la élite que se muestre inconforme con occidente.

Se presentan por un lado los actores encargados de redactar las acusaciones por crimen en contra de la humanidad, y del otro lado la tropa encargada de proteger a estos mismos políticos cuando están en el poder. El telón puede levantarse y el espectáculo iniciar. Desde diciembre 2011, algunos consejeros del Presidente Calderón quieren hacer votar nuevas leyes para convertir en crímenes la más mínima oposición. En eso, enseñan su grado de servilismo hacia la oligarquía occidental puesto que tales leyes protegerían también a los agentes estadounidenses que operan en el territorio mexicano. Una persona normal que impugnara en contra de las actividades de aquellos agentes extranjeros podría ser tachada de terrorista.

Un modesto contraataque surgió en el Senado mexicano quien informó al Presidente de las actividades de espionaje y llamadas telefónicas registradas ilegalmente de los agentes mandados por los E.U. ¿De qué sirven ellos? Hacer creer que México no puede resolver ningún problema, en realidad, conflictos prefabricados que crea en general el poder estadounidense para proponer su solución, cuyos elementos siempre son los mismos : ayuda financiera (es decir corrupción), bases militares, marítimas, terrestres, etcétera., sin control. –y una masacre diaria de mexicanos, que ya sobrepasa, según cálculos muy conservadores, a los 70 mil muertos, en el llamado “sexenio de la sangre”.

En cambio, el poder en turno disfruta una vida tranquila...Al final, la CIA y otras organizaciones cobran los pingües beneficios del tráfico de drogas. El dinero solo es para la supra-clase globalitaria.

4.- CONCLUSIÓN

En este momento, en el planeta, la proporción de seres humanos entre 15-64 años logra su clímax histórico. La población activa corresponde a un 64% de la humanidad. Eso jamás existió y nunca jamás se presentará. Encontrar un trabajo, hacer que los talentos puedan manifestarse, todo se ha vuelto una pesadilla para los dueños del occidente. Ellos actúan para convencer que la masa de estos seres humanos sólo hay que tirarla y evitar su educación y cooperación. Hasta el 2050, los países en desarrollo inyectarán 1.200 millones de jóvenes activos en el mercado laboral internacional. Los dueños del occidente tienen que aparecer ante sus ojos, como la raza superior intocable y sublime.

Por eso, la gran cosecha del caos se observa desde el 2007. La concentración de la riqueza en las manos de una pandilla de banqueros permite que se desmoronen las estructuras políticas. Europa se derrumba con el apoyo de sus pseudoélites, en realidad traidores a favor del Imperio de la servidumbre bancaria. Los países árabes entraron en efervescencia organizada y a veces, solo por contagio. América Latina sigue, en forma de baja intensidad, pero las mismas estrategias actúan. La cooperación entre las élites latinas es la única manera de aprender a defenderse de las criaturas del caos. Se buscan hombres con atributos.

*Ertin Brandon es Economista, catedrático, experto en geopolítica. Forma parte de los analistas de la edición latinoamericana de “El espía digital” que se prepara.

NOTAS

(1) La evolución fundamental de la contabilidad empezó en 1973, cuando fue creado bajo el dominio de los financieros estadounidenses el FASB (Financial Accounting Standards Board) bajo la dependencia de la SEC (Securities and Exchange Commission). La normalización contable pasó a manos de las instituciones privadas relacionadas con los mercados financieros.

En paralelo fue creada en 1973 la IASC (International  Accounting Standard Committee), sociedad de derecho privado agrupando a las asociaciones profesionales de contabilidad de los principales países desarrollados. La IASC tenía como objetivo el favorecer la armonización internacional contable por medio de propuestas en normas contables capaces de aplicarse a gran escala.

En 1978 se publicó el primer conjunto de normas conceptuales, Los Statement of Financial Accounting Concepts (SFAC),  en el cual se afirmó dogmáticamente que los usuarios privilegiados de la información contable son los accionistas (actuales o potenciales) y los acreedores. La contabilidad tiene que ayudarlos a evaluar las expectativas de los flujos de tesorería. Desde 1973 hasta el fin de los ochenta la IASC publicó casi treinta normas, las International Accounting Standards (IAS) con opciones para favorecer su aceptación. Esa fue la primera etapa, la adquisición de una legitimidad por parte de esta sociedad privada, la IASC.

Es la asociación privada IASB (International Accounting Standard Board) quien encabeza la lucha para imponer en la contabilidad el concepto de valor justo. Ella sucedió a la IASC en el 2001, para independizarse del gremio contable. Publicó un informe para limitar a dos opciones los tratamientos contables de cualquier problema: la solución de referencia; y la opción. Desde el 2001, la nueva mesa directiva del IASB consta de 14 personas con 12 de tiempo completo, de origen anglosajón, ubicada en Londres y sus normas se llaman IFRS (International Financing Reporting Standards). Los miembros de esta mesa directiva son nombrados por la asociación IASC, fundación privada registrada en el Estado de Delaware (E.U.) - paraíso fiscal de todas las multinacionales), controlada por 19 mandatarios encabezados por el ex presidente de la FED.

2.- Cabe señalar que en términos históricos la emigración mexicana hacia Estados Unidos tiene características particulares. En primer lugar, hay en esta emigración un sentido irredentista, una recuperación de la parte más rica  de  más de la mitad del territorio, que fue ocupada en la guerra de agresión de E.U. contra México en 1847. En segundo punto, que Samuel Huntignton, afirma que la cultura mexicana tanto por su tradición milenaria prehispánica como por la herencia de España, resulta inasimilable para sus paradigmas. Otro elemento es el crecimiento demográfico frente a la población anglosajona. El sentido último de esta emigración que enfrenta muros como el ex de Berlín y al actual de Palestina, libra una guerra cultural y de la resistencia orgánica de su cultura y sus valores simbólicos estará ya en juego mucho más que las remesas, que son la segunda aportación al PIB luego del petróleo, en vías de privatización.

3.- México tiene a su favor un “bono demográfico” en cuanto que tendrá una población predominantemente joven hasta 2022, sin embargo, el mercado de trabajo, estrangulado por las trasnacionales y un capitalismo nativo proclive a los monopolios y oligopolios es incapaz de proporcionar el millón de empleos que demanda los jóvenes, sujetos, por otra parte, al neocolonialismo cultural, a la desmovilización ideológica y al despojo de sus raíces e identidad, todo ello en el contexto de una depredadora “reforma laboral” neoliberal.

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