Geoestrategia

altEl ministro polaco de Relaciones Exteriores, Radek Sikorski, con los tres principales dirigentes de la oposición ucraniana, en Kiev. Como celoso servidor de los intereses de Estados Unidos, Polonia está desempeñando oficialmente, en su relación con Ucrania, el papel del turco de guardia. Al igual que Turquía, utilizada como trampolín para el envío de hombres y medios a los terroristas que operan en Siria, Polonia está prestando el mismo tipo de apoyo en el caso de Ucrania.

Por Andrew Korybko

altLa política de gasoductos rusa en el Viejo Continente se desarrolla en dos ejes. En el norte, Moscú proyecta la construcción del gasoducto Nord Stream con Alemania, con una longitud de 1.222 kilómetros. Empezará a entregar gas a finales del 2011, con una capacidad de 55.000 millones de metros cúbicos al año. En el sur se construye el gasoducto South Stream, capaz de transportar 63.000 millones de metros cúbicos al año. Empezará a funcionar en 2015 y costará 8.600 millones de euros. El consorcio ruso Gazprom y la italiana ENI construirán el gasoducto South Stream. Merced a las negociaciones de Putin en Ankara, Rusia, Italia y Turquía compartirán el South Stream. El primer ministro Silvio Berlusconi estuvo en la firma de los acuerdos. El gasoducto reducirá la dependencia de Rusia y de los consumidores de gas, respecto a países de tránsito como Ucrania. Este gasoducto también competirá con el europeo Nabucco, que pretende llevar combustible desde el mar Caspio hasta Europa.

Por Gustavo Morales*

altMientras los dirigentes de la OTAN se regocijan por el golpe de Estado en Kiev, presentado a la opinión pública de Occidente como una nueva revolución, en el terreno se invierte la situación. Después de desplazar a un gobierno de delincuentes que buscaban el mejor postor entre Washington y Moscú, ahora son los agentes de Estados Unidos quienes se ven obligados –ya en el ejercicio del poder– a enfrentar los disturbios que anteriormente organizaron. El problema es que el país está arruinado y nadie, sea quien sea, podrá sacarlo rápidamente de la bancarrota. Y ahora Rusia puede defender sus intereses sin tener por ello que asumir las consecuencias de los 20 años de corrupción que antecedieron la nueva situación.

Por Thierry Meyssan

Por sus muy discutibles supuestos efectos beneficiosos para la realidad económica de Europa y por sus más que probables efectos perniciosos para nuestra realidad política, me temo que si el Acuerdo Transatlántico para el Comercio y las Inversiones (TTIP) termina viendo la luz en los términos en que está hoy por hoy concebido, cualquiera de nosotros podría emular a Mrs. Victoria Nuland, agarrar un potente megáfono y gritar bien alto y claro: "¡Date por jodida, Europa!".

Por Carlos Perreau de Pinninck

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