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Las fuerzas estadounidenses contemplaban la posibilidad de terminar con la vida de hasta 50 civiles en un bombardeo a instalaciones en las que los terroristas guardaban parte de su fortuna en Irak.

La destrucción del lugar en el que el Estado Islámico guardaba su dinero, en la ciudad iraquí de Mosul, contemplaba la posibilidad de la muerte de medio centenar de civiles residentes en la zona. Así lo aceptó Washington dada la importancia del objetivo.

La ofensiva aérea se cobró, finalmente, la vida de entre cinco y siete civiles. No obstante, el número de bajas en la región puede aumentar, ya que el Gobierno de EE.UU. se muestra dispuesto a aceptar la pérdida de más residentes durante los ataques a objetivos que considere importantes, publicó la CNN.

El hecho ocurrió cuando la Fuerza Aérea estadounidense lanzó dos bombas sobre un edificio en el que el EI guardaba el dinero que utiliza para pagar sus operaciones y a sus soldados. Aunque no se indicó con precisión a cuánto ascendían los fondos conservados en el lugar, se aseguró que se trataba de "millones".

El bombardeo fue considerado de extremo riesgo para los civiles, ya que el ataque debía realizarse en un sitio altamente poblado. Sin embargo, al considerar la trascendencia de la misión, se dejaron de lado los daños colaterales que podían causarse y se concretó el ataque.

¿Cuál es el límite? EE.UU. calcula cuántas bajas civiles puede asumir por sus ataques

El Ejército de EE.UU. define las pérdidas civiles admisibles por sus ataques en función de la importancia de los objetivos, pero no desvela cómo realiza esos cálculos.

Dos cazas FA-19 Hornet despegan del portaaviones USS George H.W. Bush para atacar al Estado Islámico en Siria / U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 3rd Class Robert Burck

Antes de lanzar ataques aéreos contra objetivos que considera importantes, el Ejército de Estados Unidos determina el número máximo de víctimas civiles que considera aceptable, según ha confirmado en una rueda de prensa el portavoz de su Departamento de Estado, Mark Toner.

El vocero oficial se ha negado a ofrecer detalles sobre las cifras exactas que maneja EE.UU., pero ha especificado que "procuramos minimizar las bajas civiles en cualquier tipo de acción militar o ataque aéreo que realizamos" y ha añadido que, cuando su país mata a esas personas, tiene que "rendir cuentas".

Estas declaraciones se han producido un día después de que un ataque norteamericano destruyera el lugar en que el Estado Islámico guardaba su dinero en la ciudad iraquí de Mosul. La CNN informó que, dada la importancia del objetivo, los altos mandos estadounidenses estaban dispuestos a aceptar hasta 50 muertes civiles durante esa ofensiva.

"En las últimas semanas, EE.UU. ha confirmado que evaluará todos sus casos uno por uno y podría estar dispuesto a asumir bajas civiles a cambio de eliminar objetivos más importantes", indicó el canal.