Portada - Últimas noticias

Los generales en Egipto han vuelto a llamar la atención de los medios con las especulaciones de que los hombres más poderosos del país pueden volver a intervenir en la crisis política y empujar al presidente a un lado para reclamar las riendas.

En una réplica de la revolución del 25 de enero, los manifestantes se han vuelto a subir a los tanques militares en el Cairo, para pedir al presidente Mohamed Mursi que retire su decreto de amplios poderes del 22 de noviembre.

Los militares instaron a las fuerzas políticas a resolver la disputa mediante el diálogo. "Cualquier cosa que no sea el diálogo nos obligará a ir hacia un oscuro túnel con consecuencias desastrosas, algo que no vamos a permitir", según un comunicado del Ejército leído en la televisión estatal. El no poder llegar a un consenso "no le interesa a ninguna de las partes. La nación en su conjunto va a pagar el precio", agregó el comunicado.

Los militares hicieron hincapié en que el diálogo es la "mejor y única" manera de sacar a Egipto de su crisis creada por los Hermanos Musulmanes. El país ya vio cómo el ejército tenía el control de los presidentes anteriores, especialmente después de la caída de Mubarak. Sin embargo, Mursi empujó a un lado a los generales en agosto y han mostrado poco interés en intervenir en la última crisis de Egipto.

Un alto funcionario de los Hermanos Musulmanes dio la bienvenida a las declaraciones del ejército como "equilibradas" y neutrales. El ex ministro de Relaciones Exteriores, Amr Moussa, ahora líder de la oposición, dijo que el ejército estaba simplemente respondiendo a una "situación sumamente peligrosa".

El ejército comenzó a afirmarse más, sellando el palacio presidencial con tanques y alambre de púas, diciendo que "se dan cuenta de su responsabilidad nacional en la protección de los intereses superiores de la nación", y las instituciones estatales.

El diario estatal Al-Ahram informó que Mursi pronto autorizaría a las fuerzas armadas a ayudar a la policía a mantener el orden y darle facultades de arresto en virtud de un decreto aprobado por el gabinete. No dijo cuándo se publicaría el decreto.

Las protestas degeneraron en enfrentamientos nocturnos esta semana entre los partidarios y opositores de Mursi dejando a siete personas muertas y 640 más que resultaron heridas.

Las decenas de miles de enemigos de Mursi que pasaron sobre los tanques y cortaron el alambre de púas para llegar a las puertas del palacio se han dispersado, pero un núcleo duro pasó la noche en una veintena de tiendas de campaña. Algunos habían pintado con spray "¡Abajo Mursi" en los tanques de la Guardia Republicana de élite apostados allí, después de que los enfrentamientos entre grupos rivales mataron al menos a siete personas e hirieran a 350 esta semana. Otros cubrieron los tanques con carteles de Mursi y la palabra "Márchate" escrita sobre su cara con letras rojas.

Los partidarios de Mursi de los Hermanos Musulmanes a su vez temen que el poder judicial, con sus numerosos miembros nombrados de la era Mubarak, estén conspirando para bloquear sus reformas post-Mubarak.

El Guía Supremo de la Hermandad Musulmana, Mohamed Badie, denunció las protestas de la oposición que se arremolinaban alrededor de los muros del palacio de Mursi, diciendo que "arruinaban la legitimidad".

Badie dijo que ocho personas, todos ellas miembros de la Hermandad, habían sido asesinadas esta semana, e instó al Ministro del Interior a explicar por qué la policía no había podido evitar que los agresores incendiaran la sede de la organización, y otras 28 oficinas. "Enójense con la Hermandad y ódiennos tanto como quieran, pero sean razonables y preserven la unidad de Egipto," dijo en una conferencia de prensa. "Esperamos que todo el mundo vuelva al diálogo."

La crisis ha puesto de manifiesto las profundas divisiones sobre el destino de un país de 83 millones de habitantes, donde la eliminación de Mubarak hace 22 meses dio lugar a una desordenada transición liderada por el ejército, con la Hermandad y sus aliados ganando dos elecciones.

La Hermandad bien organizada, que empujó Mursi de la oscuridad al poder, sigue siendo su fuente más segura de apoyo, con más de 80 años de lucha religiosa y política detrás de él.

Por su parte, el primer ministro Hisham Kandil instó a las fuerzas políticas a adoptar "medidas valientes y constructivas" llamando a los disidentes a unirse al diálogo sin condiciones previas.

Mientras que la principal coalición de la oposición está boicoteando el diálogo, Mursi podría verse acompañado por algunos magistrados o políticos tales como Ayman Nour, quien fue derrotado cuando se postuló a la presidencia en 2005, la única carrera electoral con más de un candidato de la era Mubarak.

La Unión Africana, de la que Egipto es miembro, también hizo un llamamiento para conversar sobre el referéndum constitucional para llegar a un consenso.

La inestabilidad en Egipto preocupa a Occidente, especialmente a Estados Unidos, que ha dado miles de millones de dólares a El Cairo en ayuda militar y de otro tipo, desde que firmó la paz con Israel en 1979.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS