Portada - Últimas noticias

Al Qaeda y sus grupos afines, actualmente inmersos en la batalla por Malí, están dispuestos a secuestrar a ciudadanos extranjeros. Esa es la alerta que están difundiendo los servicios secretos de media Europa, incluido el CNI. Los aliados a cualquier precio son peligrosos. No en vano, desde la caída de Gadafi, el país no sólo se enfrenta a una guerra civil, acallada por los medios oficiales, sino que además el terrorismo campa a sus anchas, los campos de adiestramiento yihadistas se multiplican bajo el Gobierno impuesto por EEUU, Occidente y el Consejo de Cooperación del Golfo.

Según publica El Confidencial Digital, tras consultar fuentes de los servicios de Inteligencia, al respecto, existe una alerta en los organismos de seguridad de toda Europa incluido el CNI sobre un plan de actuación terrorista contra ciudadanos extranjeros en Libia.

Tal y como explican estas voces, las redes de información europeas presentes en el norte de África, en concreto en Libia, han detectado un complot terrorista para secuestrar a ciudadanos y trabajadores europeos residentes en Libia.

La alerta, que en un principio cita como objetivos prioritarios a los ciudadanos alemanes y franceses, se hace extensible a todos aquellos países que participan y apoyan la operación del gobierno galo en Malí.

El CNI califica la amenaza de “muy creíble”

“La amenaza es muy creíble y la información sobre los planes de secuestro indican que podrían estar entrando en fase de ejecución” aseguran las mismas fuentes. La alerta fue adelantada por el diario alemán Der Spiegel, citando a una fuente del Servicio Federal de Inteligencia germano, aunque limitaba los objetivos de estos planes a alemanes y franceses.

Hasta el punto, según adelanta El Confidencial Digital, que el Gobierno llama a la prudencia a las empresas españolas que operan en Libia: “extremen las medidas de precaución”. ECD se ha puesto en contacto con algunas de ellas y, asegura, han declinado hablar sobre el asunto, pero han reconocido que se ha reforzado la seguridad. Se descarta, al menos por el momento, la repatriación de sus trabajadores.

En territorio libio han operado u operan empresas españolas como Repsol, Sacyr Vallermoso, Repsol, Gas Natural Abengoa, Indra, Ixolu-Corsán y otra doce de empresas. Muchas de ellas volvieron a Libia tras la guerra de 2011, que supuso la caída del régimen de Muamar al Gadafi. El nuevo gobierno libio ha confiado ciertas tareas de reconstrucción del país a varias firmas españolas del sector de las infraestructuras.

Centro de campos de entrenamiento de mercenarios tras el derrocamiento de Gadafi por EEUU y Cía.

Libia, según manejan los servicios de inteligencia españoles, es un ‘santuario yihadista’ desde la caída del régimen de Gadafi. De hecho, se da por oficioso que los atacantes de la planta de gas de In Amenas (Argelia) habían planeado el golpe y habían sido entrenados en campos de entrenamiento del sur de Libia, una zona que quedó sin control tras el fin de la guerra de 2011.

Además, se considera que el país se ha convertido en el “arsenal” de los grupos terroristas que operan en Malí –Al Qaeda en el Magreb Islámico, Ansar Dine y Mujao-, que camparon libremente por el país durante la guerra y se hicieron con buena parte de las armas ‘perdidas’ del Ejército de Gadafi.