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Donald Trump aún no ha dejado del todo clara su postura con respecto al conflicto en Siria y el combate al terrorismo. Tras una campaña presidencial y posterior asunción, donde levantó la bandera del exterminio al terror de Daesh, el inquilino de la Casa Blanca parece haber bajado las revoluciones del motor que impulsaba sus planes.

En su lugar, el mandatario norteamericano comenzó a enviar armas pesadas a la "oposición moderada" de Siria. Algo que ni su antecesor en el cargo, Barack Obama, llevó a cabo, y que en su momento llevó a las autoridades rusas a advertir a la administración estadounidense sobre las posibles graves consecuencias que esto podría acarrear.

En este contexto, un representante de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), integrada en parte por kurdos, y a las que La Casa Blanca denomina "oposición moderada", relató a Sputnik que en vísperas de la operación de liberación de Al Raqa, EEUU les envió armamento pesado y vehículos. Este grupo se encuentra en el sur de Kobani, un poblado que pertenece a la gobernación de Alepo y está situado justo en la frontera con Turquía.

El miembro de las FDS detalló que recibieron baterías de cañones, vehículos blindados y armamento pesado que llegaron en 43 vagones que atravesaron el norte de Iraq. Adicionalmente, EEUU envió otros 50 vehículos blindados y 200 militares para proteger la ciudad de Manbij de posibles ataques por parte de los combatientes del Ejercito Libre de Siria. Anteriormente, a fines de enero Washington ya había enviado armas pesadas a su "oposición moderada", algo que este grupo interpretó como un gesto de apoyo por parte de Trump.

El analista internacional y director de Elespiadigital.com, Juan Antonio Aguilar explica que "partimos de un punto que es muy fastidioso, y es que no conocemos realmente los planes últimos que tenga Trump o su secretario de Defensa, y estos planes últimos pueden tener varias derivas", explica.

"Es evidente y no se le escapa a nadie, mucho menos a los responsables norteamericanos, que armar con material pesado a los kurdos no va a gustar a Turquía, ni al Ejército sirio, ni a las fuerzas rusas o las milicias chiíes iraníes. Lógicamente de alguna forma saben que esto crea una situación de desconfianza generalizada en todas las fuerzas con presencia en la zona", apunta el periodista.

"Esto puede tener varias explicaciones", indica Aguilar, "y una de ellas puede ser muy simple. Y es que el asalto final a la capital del llamado Estado Islámico, Al Raqa, fuera llevado con una presencia importante, e incluso el liderazgo de fuerzas estadounidenses. Sería una manera de vender a la opinión pública norteamericana que al final EEUU ha tenido un papel muy importante, y así puedan ponerse una medalla. Esto tendría un efecto fundamentalmente mediático", en opinión del analista.

"Para que eso pudiera ser así, las fuerzas que asalten Al Raqa, tienen que ser fuerzas kurdas fundamentalmente, bajo orden y mandato norteamericano, y por lo tanto hay que equiparlas. Y a ese equipamiento evidentemente no se lo van a dar ni el Ejército sirio, ni Turquía ni Irak", concluye Juan Aguilar.

DECLARACIONES COMPLETAS

"La Administración Trump no tiene prisa por unirse a la lucha contra el terrorismo en Siria"

"Los actos de terrorismo perpetrados por las fuerzas 'democráticas' apoyadas por EE.UU. en Siria no cesarán", advierte el especialista ruso Nikolái Bobkin.

Aparentando ser "luchadores por la democracia" luchan, apoyados por la coalición estadounidense, terroristas mercenarios, escribe el experto de la Fundación rusa de la Cultura Estratégica Nikolái Bobkin, en un nuevo artículo. "Trump no se está dando prisa por unirse a la lucha contra el terrorismo en Siria", advierte el especialista.

El pasado 10 de marzo, un ataque terrorista contra peregrinos chiítas iraquíes dejó más de 40 muertos y 120 heridos en Damasco. El atentado fue reivindicado por el grupo Levant Swords, que forma parte del llamado Ejército Libre Sirio, al que apoyan Arabia Saudita y Turquía. Para EE.UU., se trata de "oposición moderada".

Las autoridades sirias llaman a dejar de respaldar a quienes recurren al terrorismo y a dejar claro qué Estados, a pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional en la lucha contra esta lacra, siguen apoyando a las fuerzas extremistas, incluidas las que forman parte del Ejército Libre Sirio.

El presidente sirio, Bashar al Assad, expresó en una reciente entrevista con el canal chino Phoenix la esperanza de que Donald Trump cumpliera su promesa de derrotar al Estado Islámico, aunque de momento no ve "nada concreto relacionado con esta retórica".

Bobkin opina que los estadounidenses no van a liberar la ciudad siria de Raqa a costa de sus vidas. Los socios de Washington en la coalición antiterrorista tampoco aceptan participar en la liberación de la ciudad. Probablemente los kurdos sirios podrían ser los únicos aliados reales de EE.UU. en la operación en Raqa, pero Turquía se opone firmemente a esta opción.

Desde el diario británico 'The Guardian' se editorializaba este domingo que lo más peligroso de la situación actual es el hecho de que el presidente de EE.UU. está seguro de que puede centrarse únicamente en la lucha contra el Estado Islámico, haciendo caso omiso de las cuestiones más serias sobre el futuro de Siria.

El 6 de marzo los jefes militares de Rusia, EE.UU. y Turquía se reunieron en Antalya para coordinar sus esfuerzos en la lucha contra el Estado Islámico. Ankara no respaldó el plan estadounidense para usar los grupos kurdos en la operación para expulsar a los islamistas radicales de Raqa. Los terroristas resultan ser los únicos que aprovechan estas contradicciones.

Las partes no discutieron el plan para una posible solución política del conflicto en el encuentro en parte porque la disminución del nivel de confrontación armada en Siria no parece satisfacer a los estadounidenses. La Administración Trump tampoco dio ninguna explicación sobre los grupos que su país considera terroristas. "Mientras que no faciliten esta información, los actos de terrorismo perpetrados por las fuerzas 'democráticas' apoyadas por EE.UU. en Siria no cesarán", concluye Bobkin.

La ausencia de Irán

La reunión de mandos militares en Antalya también dejó otra pregunta sin respuesta: ¿por qué no habían invitado a las conversaciones al representante iraní? De acuerdo con una de las versiones, Washington se opuso a su presencia. Otra versión explica que los propios iraníes no aceptaron la invitación debido a la creciente confrontación con Washington. No obstante, "la opinión de Teherán sobre el papel destructivo de EE.UU. en el conflicto sirio se mantiene inalterada", destaca el experto.

El pasado 13 de marzo, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní calificó a EE.UU. de principal causa de la inestabilidad en Oriente Medio en las últimas décadas. Según Teherán, la tensión continua se debe a los errores de la política estadounidense en la región, "una política a la que de momento parece no haber hecho grandes cambios el nuevo presidente".

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