Portada - Últimas noticias

El jefe del Comité de Asuntos Internacionales de la Cámara Alta del Parlamento ruso, Konstantín Kosachev, cuestiona la objetividad de la investigación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) sobre el supuesto ataque químico en Idlib, Siria.

"Se supone que no debería haber ninguna duda sobre la objetividad de la OPAQ y la exactitud de los métodos utilizados, ya que se trata de las Naciones Unidas. Pero, lamentablemente, quedan dudas. A modo de ejemplo, ambos grupos de trabajo de la OPAQ sobre Siria son dirigidos por ciudadanos británicos, ¿por qué?", se pregunta el legislador.

Kosachev agrega además que las muestras supuestamente tomadas del lugar del ataque están siendo estudiadas en Turquía, país que apoya los grupos insurgentes en Siria. Por si fuera poco, la información sobre cómo, cuándo y dónde han sido tomadas las muestras y en qué laboratorios son estudiadas es confidencial; mientras que los expertos se niegan a acudir al lugar de los hechos, afirma el senador.

Según el político, a la zona del presunto ataque debe ser enviado un grupo internacional de expertos que se dedique a estudiar las muestras desde el lugar de los hechos.

"Después de realizar ataques con misiles sin tomar en cuenta los resultados de una investigación, la resistencia a cualquier investigación objetiva solo aumentará. Y es que cualquier evidencia en contra de la versión estándar, que involucra a las autoridades sirias en el ataque químico de Idlib, de inmediato se convierte en una acusación contra EEUU. Y eso ya es algo grave".

En una reunión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas realizada el 13 de abril, Rusia propuso la creación de una misión internacional con la participación de expertos de varios países. Los funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia advirtieron que Rusia no confiará en los resultados de una investigación no transparente, llevada a cabo por representantes de los países occidentales.

El 7 de abril, EEUU realizó un ataque con misiles sobre el aeródromo sirio de Shairat, en represalia contra un supuesto ataque de químico llevado a cabo por la Fuerza Aérea del país árabe. De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Rusia, el 4 de abril un avión sirio bombardeó en Idlib almacenes en los que los terroristas hacían municiones con sustancias tóxicas que se utilizaron previamente por extremistas en Alepo, así como en Irak. El Kremlin calificó el ataque de EEUU como una "agresión fraudulenta contra un Estado soberano".

El informe de la CIA sobre el “ataque químico” de Khan Shaykhun es una burda falsificación

El profesor Theodore Postol, experto del Massachusetts Institute of Technology (MIT), observa en un estudio publicado el 13 de abril de 2017 que el informe de las agencias de inteligencia de Estados Unidos sobre el “ataque químico” de Khan Shaykhun, divulgado por la Casa Blanca contiene burdos errores.

Por ejemplo:

Según la CIA, el incidente químico de Khan Shaykhun fue un caso de dispersión de gas sarín.

Sin embargo, las fotografías enviadas por la única fuente de la CIA –los White Helmets o “Cascos Blancos”– muestran como varias personas recogen muestras en un cráter, supuestamente resultado del impacto de una bomba de la aviación siria (Ver foto).

El hecho es que la contaminación por gas sarín no se efectúa a través de las vías respiratorias. El gas sarín atraviesa la piel y además demora varias semanas en degradarse por exposición al aire y la luz.

Si la foto fuese auténtica, como afirma la CIA, los individuos que aparecen en la foto, supuestamente recogiendo muestras, y las personas que los rodean habrían sido todos gravemente contaminados.

* *

Khan Shaykhun, localidad de la gobernación siria de Idlib, se halla bajo la ocupación de diversos grupos yihadistas y bajo la administración de facto de la OTAN.

La única fuente de información sobre el incidente químico del 4 de abril de 2017 son los llamados “Cascos Blancos”, organización que se compone de miembros de al-Qaeda dirigidos por oficiales del MI6 británico, bajo las órdenes del agente británico James Le Mesurier.

El 21 de agosto de 2013, un incidente químico dejó como saldo entre 322 y 1 729 muertos en la Ghouta, el cinturón verde de Damasco.

En aquel momento, las potencias occidentales atribuyeron la responsabilidad del incidente a la República Árabe Siria. Pero 4 meses después un diputado turco del CHP, Eren Erdem, hizo públicos documentos que demuestran que el gas utilizado venía de Turquía y que había sido trasladado hacia los alrededores de Damasco bajo la responsabilidad de Ilhami Bali –actual líder del Emirato Islámico (Daesh) en Turquía– y con la complicidad de autoridades turcas.

Acusado de alta traición por el entonces primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, por haber revelado estos documentos, el diputado Eren Erdem fue despojado de su inmunidad parlamentaria, arrestado y condenado a 350 días de cárcel.

Sujoi rusos podrían haber destruido 36 misiles que Trump lanzó contra Siria

Rusia asegura que 36 misiles de los 59 lanzados contra la base aérea siria de Al-Shairat fueron destruidos por sus cazas Su-35.

“El hecho de que solo 23 misiles hayan impactado contra la base aérea de Al-Shairat demuestra la destrucción del resto o los fallos técnicos que habrían provocado su pérdida, aunque esta segunda hipótesis es muy improbable”, informó el sábado la agencia de noticias rusa RT.

Citando a fuentes conocedoras del caso, la agencia destaca que “en realidad han sido los cazas Su-35 de Rusia los que alcanzaron los misiles Tomahawk y los destruyeron, gracias a sus modernos radares de reconocimiento de misiles y objetos volantes sobre la tierra y las aguas”.

El hecho de que solo 23 misiles hayan impactado con la base aérea de Al-Ashirat demuestra la destrucción del resto o los fallos técnicos que habrían provocado su pérdida, aunque esta segunda hipótesis es muy improbable”, informa la agencia rusa de noticias RT.

A continuación, agrega que los misiles estadounidenses fueron lanzados por la noche y, por tanto, el fuego producido a consecuencia facilitó su reconocimiento por los Su-35, equipados con rayos de ultravioleta, lo cual aumenta su eficacia.

“Posiblemente, los estadounidenses tenían planeado lanzar 36 misiles Tomahawk instalados en una de sus naves”, añade el informe para después apuntar que el derribo de todos los misiles por aviones de combate rusos hizo añicos todos los planes del país norteamericano.

Una vez destruidos los misiles de la primera nave de EE.UU., prosigue, los pilotos rusos regresaron a sus bases para tareas de reabastecimiento y los estadounidenses aprovecharon la oportunidad para lanzar los 23 misiles desde un segundo navío, los cuales sí alcanzaron sus objetivos en la base aérea de Al-Shairat, en el centro de Siria.

A este respecto, resalta que los pocos daños provocados en el aeródromo militar sirio y la reanudación de sus actividades al día siguiente del ataque corroboran este argumento y el impacto de solo 23 misiles y no todos los 59 misiles lanzados.

El informe califica el ataque de un “error” cometido por Washington, ya que los gastos para su realización y los provocados a su consecuencia son mucho mayores que los causados a Siria.

El pasado 7 de abril, EE.UU. lanzó un ataque con misiles contra una base aérea siria, so pretexto de acabar con el origen de un ataque químico lanzado días antes contra la ciudad de Jan Sheijun. Washington acusaba a Damasco de ser el autor del ataque y de haber enviado un caza de la referida base para hacerlo.

No obstante, en la misma jornada, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el general mayor Igor Konashenkov, afirmó que de los 59 misiles lanzados por EE.UU. contra la base aérea siria solo 23 impactaron en su objetivo.

Sobre las armas químicas: Lavrov machaca dialécticamente al un general sirio que desertó en 2013

El canciller ruso desmiente las acusaciones del general de brigada Zaher al Sakat, que desertó del Ejército sirio en 2013 y acusa a Damasco de retener parte de su arsenal químico.

"No se pueden esconder en un tubo de polvo blanco" 700 toneladas de armas químicas. Estas palabras fueron pronunciadas por el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, al término de su encuentro con el canciller catarí, Mohammed bin Abdulrahman al Thani.

Con su afirmación, el ministro de Exteriores ha hecho referencia a las acusaciones de EE.UU. sobre las "armas químicas" de Saddam Hussein, que sirvieron como excusa para que Washington invadiera Irak en 2003. El entonces secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, mostró un tubo con polvo blanco para demostrar que Bagdad tenía armas de destrucción masiva, pero las armas químicas nunca fueron encontradas en Irak.

El discurso de Lavrov sigue las denuncias del general de brigada Zaher al Sakat, que desertó del Ejército sirio en 2013 y acusa a Damasco de retener parte de su arsenal químico. El jefe de la diplomacia rusa ha indicado que este general desertó el mismo año en que fue alcanzado el acuerdo del desarme químico de Siria.

"Sobre la base de ese acuerdo en 2014, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas recibió del Gobierno sirio los datos sobre sus existencias de armas químicas, que fueron verificadas ese mismo año 2014", ha declarado el ministro.

Lavrov ha resaltado que se declaró abiertamente que se destruirían 1.300 toneladas de sustancias químicas en Siria. El canciller ruso se ha preguntado: "¿Por qué ese general, si conocía la existencia de 2.000 toneladas, guardó silencio durante tres años?". El canciller ruso ha expresado que el general "fue estimulado por el palo o la zanahoria".

Hablando sobre el ataque de EE.UU del 7 de abril contra la base aérea siria de Shayrat (provincia de Homs), el canciller ruso ha constatado que "el acto de agresión" norteamericano creó "una amenaza" para el avance de una solución pacífica en Siria. Washington empleó como justificación de su acción un supuesto ataque químico que el Gobierno de Damasco habría lanzado el 4 de abril contra la localidad de Jan Sheijun (provincia de Idlib).

Este sábado Sakat ha señalado a 'The Telegraph' que el Gobierno de Al Assad "ha admitido que posee solo 1.300 toneladas" de armas químicas, a pesar de que él sabe que las existencias de Damasco son de "por lo menos 2.000 toneladas".

El mensaje de Moscú que golpeó a Washington

Houston, tenemos un problema. Esta histórica frase es adaptable a la actual situación diplomática de EEUU hacia Rusia. Y es que tras llegar a Moscú tras lanzar dardos amenazantes al Kremlin, el secretario de EEUU, Rex Tillerson, no sólo se fue con las manos vacías, sino también con una respuesta contundente. EEUU volvió a darse un tiro en el pie.

Ya había avisado la portavoz de la cancillería de Rusia, María Zajárova, con respecto a unas declaraciones de Rex Tillerson en Italia en vísperas de su visita a Moscú, cuando el funcionario norteamericano instó al Kremlin a dejar de apoyar a Bashar Asad. Unas palabras que la prensa occidental entendió como un ultimátum de Washington hacia Moscú.

"No lo considero un ultimátum, creo que todos entendieron desde hace mucho que es inútil y contraproducente viajar a Rusia con ultimátums", dijo Zajárova.

Tras la infausta visita del jefe de la diplomacia estadounidense a Rusia, de acuerdo a las tareas que tenía encomendadas, este viernes tuvo lugar en Moscú un encuentro trilateral para fijar posición, entre los cancilleres de Rusia, Irán y Siria: Serguéi Lavrov, Mohamad Yavad Zarif y Walid al Mualem, respectivamente.

Tras la reunión, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, envió unos recados a EEUU que no caerán muy en gracia a los oídos de la Casa Blanca.

  • "Insistimos en que EEUU y sus aliados respeten la soberanía de Siria y no permitan que se repitan acciones semejantes a la del 7 de abril (ataque contra la base aérea siria Shairat) que entrañen serías consecuencias no solo para la seguridad regional sino para la global".
  • "Confirmamos nuestra postura conjunta de que se trata de un acto de agresión, de una burda violación de los principios del derecho internacional y de la Carta de la ONU".
  • "Aumentan las evidencias de que todo fue un montaje, me refiero al incidente con armas químicas en Idlib".
  • "Hay intercambio de información pero no anunciamos oficialmente que la vigencia del memorándum sobre la prevención de incidentes aéreos en Siria se haya restablecido".

El periodista y analista internacional chileno, Pablo Jofre Leal, opina que "la reunión es fundamental para dar una señal clarísima respecto al apoyo de Rusia y de Irán a la sociedad siria y a su Gobierno. Es una prueba clara de la opinión de Irán y Rusia respecto a los planes desestabilizadores de EEUU que han llegado incluso a este tipo de acciones (el ataque a Siria), que podríamos calificar de 'bandera falsa'".

Con respecto al papel que está desarrollando EEUU en Siria, Jofre Leal sostiene que "estamos en manos de una operación política, militar, diplomática y comunicacional de envergadura, destinada precisamente a lograr aquello que no se ha logrado en 6 años de agresión contra Siria. Es decir, fragmentar al país, 'balcanizarlo', y con ese objetivo, seguir tratando de cercar a Irán, y al mismo tiempo bloquear todas las iniciativas de desarrollo hacia Occidente por parte de Rusia".

"Los sectores belicistas de EEUU, los sectores más reacios a cualquier entendimiento con Rusia, están campando, llevando la delantera en la administración norteamericana, y están conduciendo a la administración de Donald Trump a una postura peligrosa, no sólo en Oriente Medio, sino que en el resto del mundo", concluye Pablo Jofre Leal.

DECLARACIONES DE PABLO JOFRE

Israel inquieto por las advertencias rusas en contra de todo ataque a Siria

Altos responsables de seguridad de la entidad sionista han recibido claras advertencias rusas e iranies en contra de todo intento de atacar instalaciones militares en Siria, informó Haaretz.

El periódico sionista agregó que el papel de Rusia en Siria puede complicar las condiciones para Israel, y agregó que el ataque estadounidense ha fortalecido al presidente Donald Trump en su guerra contra sus enemigos en Washington.

Las fuentes sionistas señalaron que Tel Aviv teme las sucesivas victorias logradas por el Ejército sirio contra los grupos terroristas, y agregó que tales victorias y el apoyo del eje ruso-iraní mejorarán la posición del presidente Bashar Assad y permitirán que sus fuerzas, respaldadas por Hezbolá y las tropas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, controlen el frente de Golán.

La pesadilla que atormenta a la entidad sionista es la existencia de un frente del Golán similar al existente en el Sur del Líbano, donde el Ejército israelí fue derrotado repetidamente.

Análisis: Ataque de Trump a Siria podría convertirse en una guerra entre EEUU y Rusia

Dr. Lajos Szaszdi Leon-Borja

En la noche del 7 de abril pasado EE.UU. desencadenó un ataque con 59 misiles crucero Tomahawk contra la base aérea siria de Ash Shairat, cerca de la ciudad de Homs.

Este ataque, ejecutado por 2 destructores de misiles teledirigidos de la Marina de Guerra de EE.UU. (U.S. Navy) operando en el Mediterráneo Oriental, representa una escalada en la Guerra de Siria. Dicha escalada militar por la intervención militar directa y abierta estadounidense contra el Estado Sirio podría convertirse en una guerra regional e inclusive mundial entre EE.UU. y Rusia, guerra en la que EE.UU. – y Tel Aviv - vería a Rusia como un obstáculo a sus aspiraciones hegemónicas en el Cercano Oriente, mientras que Moscú percibiría a Washington como una amenaza hegemónica a sus legítimos intereses nacionales en la región.

El Gobierno del Presidente de EE.UU. Donald Trump justificó su ataque contra el Estado Sirio como castigo por el presunto uso del agente nervioso sarín como arma química contra la población civil de Jan Sheijun, en la provincia siria de Idlib. Según informes, se ha alegado que el reportado ataque químico con gas sarín mató a 89 personas e hirió a unas 200, incluyéndose niños entre los muertos y heridos. Sin embargo, hay que esclarecer qué ocurrió en realidad en Jan Sheijun, hay que determinar si realmente se llevó a cabo un ataque químico con gas sarín, hay que investigar y probar de dónde procedía el sarín y hay que revelar quiénes hicieron las acusaciones contra la Fuerza Aérea Siria, aclarando si hay un grupo armado ilegal o terrorista que controla Jan Sheijun.

Es necesario advertir que Jan Sheijun está bajo la ocupación y el control de los terroristas del Frente Al Nusra de Al Qaeda, que se hace llamar actualmente Frente Fatah Al Sham, que es la fuerza dominante de la coalición terrorista Tahrir Al Sham, la cual controla la mayor parte de la provincia de Idlib. Este hecho es algo que debe de tomarse en cuenta y que nos debe decir algo.

A base de la investigación y análisis de inteligencia de fuentes abiertas (open sources intelligence), que utiliza fuentes de información asequibles para el público, se revela que la Marina de Guerra de Rusia realizó un ataque con 3 misiles crucero desde 2 corbetas de misiles teledirigidos, operando en el Mediterráneo, contra un centro de mando del Frente Al Nusra de Al Qaeda de acuerdo a Fox News, en el Monte Simeón (en referencia a las ruinas de la iglesia bizantina dedicada a San Simeón el Estilita) a unos 36 km al noroeste de la ciudad de Alepo. De acuerdo a la agencia de noticias rusa Sputnik, el ataque de misiles ruso le causó la muerte a 30 oficiales de EE.UU., Reino Unido, Israel, Turquía, Arabia Saudita y Qatar. Hay que señalar que los países mencionados han patrocinado a agrupaciones terroristas integristas suníes como Frente Al Nusra y Daesh para destruir al Estado Sirio y deponer a su Gobierno. El Monte Simeón (Deir Samaan) está a unos 20 km de la frontera con Turquía y por tierra, utilizando la carretera M5 de norte a sur que viene de Alepo, a unos 120 km al norte de Jan Sheijun, población que se halla a su vez a unos 100 km de la frontera turca.

Testigos citados por medios opuestos al Gobierno Sirio con posibles lazos con terroristas y servicios de inteligencia occidentales, y por medios occidentales y del Cercano Oriente de Estados enemigos del Estado sirio, el martes 4 de abril por la mañana ocurrió un ataque aéreo que inmediatamente fue seguido de una nube de gas que se informó era del agente nervioso sarín. No hay que olvidar que estos testigos presuntamente son de una población bajo el dominio y control de la organización terrorista Frente Al Nusra de Al Qaeda.

En contraste, el Ministerio de Defensa de Rusia, que es aliada de Siria, había declarado que la Fuerza Aérea Siria había llevado a cabo un ataque aéreo contra un almacén de armas y fábrica de bombas de terroristas, donde se almacenaban y “producían” armas químicas para instalarlas en artefactos explosivos que se enviaban a terroristas en Irak, lo que apuntaría a la colaboración del Frente Al Nusra de Al Qaeda con Daesh. El ataque se habría llevado a cabo cerca del mediodía. Siendo el gas sarín muy volátil, al entrar en contacto con el aire tras la ruptura de contenedores de almacenamiento por las explosiones del ataque aéreo, se habría convertido en gas y se habría esparcido en la población civil como resultado.

Se debe de hacer hincapié nuevamente que los videos, fotografías y testimonios de testigos acerca de un ataque por aviones sirios procede de una población o de grupos bajo el control y dominio de la organización terrorista Frente Al Nusra de Al Qaeda, que crearían un escenario, como el que los terroristas soltasen deliberadamente el gas sarín para acusar a las fuerzas del Gobierno Sirio de haber cometido un ataque químico y presentasen su “evidencia” fabricada para “probarlo”, para darle a EE.UU. la justificación que necesitaría para ante su opinión pública y la del mundo entero legitimar un ataque contra Siria. No debe de olvidarse que evidencia recogida gracias a inteligencia de fuentes abiertas apunta a que EE.UU. no es un actor imparcial sino una parte involucrada en la Guerra de Siria, al apoyar materialmente a grupos terroristas integristas sunitas que quieren derrocar al Estado Sirio.

El objetivo de EE.UU. y de sus aliados es provocar la caída del Gobierno Sirio y la destrucción del Estado Sirio, incluyendo su fragmentación territorial, por medio de grupos terroristas integristas y a través de la destrucción de la infraestructura del país, so pretexto de bombardear blancos de Daesh en Siria. Los países que intervienen en Siria sea apoyando a los grupos terroristas wahabitas directamente, vendiendo y suministrando armas para los terroristas, y/o bombardeando y destruyendo la infraestructura de Siria bajo el pretexto de combatir a Daesh, son EE.UU., líder del grupo,  el Reino Unido de la Gran Bretaña, Francia, Alemania, Israel, Turquía, Arabia Saudita, Qatar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, el Gobierno Libio post-Gadafi pro-occidental, Canadá, Australia, Rumanía, Bulgaria, Ucrania, Serbia, Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Croacia, República Checa, Eslovaquia, Bahréin, Italia, Bélgica, Dinamarca, Holanda y Marruecos.

El periodista investigador estadounidense Seymour M. Hersh reveló en su artículo “The Red Line and the Rat Line”, aparecido en el London Review of Books y publicado en su libro The Killing of Osama Bin Laden, que la organización terrorista Frente Al Nusra de Al Qaeda poseía y producía para el año 2013 el agente nervioso sarín y que tanto el arma química sarín como sus precursores para sintetizarlo les eran suministrados para aquel entonces por Turquía y Arabia Saudita, de acuerdo a fuentes de inteligencia estadounidenses.

Hay que tomar en cuenta también y no minimizar o ignorar que Siria oficialmente eliminó su arsenal de armas químicas en 2014, bajo la supervisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de Rusia, uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y con la colaboración y vigilancia de EE.UU., miembro permanente del Consejo de Seguridad, que sin duda aplicó la máxima “Confía pero verifica” (“Trust but verify”) utilizada por el Presidente Ronald Reagan durante el proceso de control de armas nucleares con la Unión Soviética.

Antes de saltar a conclusiones que podrían ser producto de la manipulación, hay que aclarar y establecer si en realidad hubo un ataque con gas sarín en Jan Sheijun que mató a civiles, y de haber sido así, de dónde procedía el agente nervioso sarín, a quién le pertenecía y bajo qué condiciones fue esparcido el gas sarín, de manera accidental o de forma deliberada. De acuerdo a un video que entrevista al presunto padre de víctimas del ataque de sarín, tanto éste como los que le acompañan son hombres barbados jóvenes de edad militar que podrían pertenecer a la organización terrorista Frente Al Nusra de Al Qaeda o a uno de los grupos integrantes de la coalición terrorista integrista sunita Tahrir Al Sham liderada por el Frente Al Nusra.

Cabe proponer que de ser estos hombres y los que hicieron las acusaciones contra el Gobierno Sirio, miembros y/o colaboradores del Frente Al Nusra de Al Qaeda y de la coalición que ésta organización terrorista lidera, Tahrir Al Sham, que habrían mentido sobre el ataque químico con gas sarín para inculpar a Damasco de haberlo realizado, para que así los amigos occidentales de los terroristas, principalmente en Washington, tuviesen la excusa y el casus belli para intervenir militarmente en Siria y atacar a sus fuerzas armadas para destruirlas, por estar ganándole la guerra a los terroristas integristas sunitas sirios patrocinados por EE.UU. y sus aliados mencionados. Verdaderamente, antes de EE.UU. precipitarse a realizar acciones militares sin pruebas firmes, debe de haber una investigación imparcial internacional para saber quiénes han sido los que han hecho en Jan Sheijun las acusaciones contra el Gobierno Sirio y los que han manifestado haber perdido seres queridos y familiares en el alegado ataque químico.

Al intervenir militarmente contra Siria sin esperar a los resultados de una investigación para esclarecer los hechos en Jan Sheijun, el Gobierno del presidente Donald Trump ha violado la soberanía de un Estado miembro de la ONU sin poseer pruebas sólidas de la culpabilidad de Damasco, en vista de la presencia del terrorista Frente Al Nusra de Al Qaeda, poseedor del agente nervioso sarín como arma química, en la mencionada población de la provincia de Idlib. Esencialmente Washington no ha tenido la voluntad de tratar de establecer primero, antes de atacar y no después, responsabilidades y culpabilidades a través de una investigación de la ONU, como haría un Estado de Derecho respetuoso de la legalidad internacional y amigo más de la diplomacia que del uso de la fuerza. En realidad EE.UU. se dio prisa y se precipitó en atacar, para que su intento de destruir la base aérea siria fuese un hecho consumado, como para adelantarse a una investigación de lo sucedido en Jan Sheijun, investigación que hubiese cuestionado la versión de los hechos según la Administración Trump.

Hay precedentes a la situación actual con respecto al presunto ataque químico con sarín en Jan Sheijun. Se reportó que el Frente Al Nusra de Al Qaeda llevó a cabo el ataque de armas químicas presuntamente realizado con sarín de agosto de 2013 contra el suburbio de Guta de la capital siria de Damasco. Los terroristas y sus aliados acusaron al Gobierno de Bashar Al Assad de haber ordenado dicho ataque, lo que llevó al Presidente de EE.UU. Barack Obama, probablemente de manera coordinada con el ataque químico de los terroristas, a iniciar los primeros pasos para ordenar un ataque punitivo americano contra el Estado Sirio, tras haber éste cruzado, según Obama, la “línea roja” de Washington. Se había reportado por aquel entonces que el príncipe Bandar Bin Sultán, jefe de la inteligencia de Arabia Saudita, habría suministrado antes del ataque de agosto de 2013 el agente nervioso sarín a terroristas del Frente Al Nusra de Al Qaeda que operaban en el suburbio de Guta. Bandar Bin Sultan mantenía estrechos lazos con Washington y la CIA, habiendo sido Embajador de Arabia Saudita en EE.UU. por más de dos décadas y según se ha reportado, amigo de presidentes americanos incluyendo a los dos Bush, por lo que le llamaban “Bandar Bush”.

El plan en agosto de 2013 habría consistido en que los terroristas del Frente Al Nusra de Al Qaeda (la misma organización terrorista que según inteligencia de fuentes abiertas estaría ocupando Jan Sheijun) lanzasen un ataque con gas sarín en el suburbio de Guta para causar un gran número de muertos e intoxicados en la población, ataque por el que sería hecho responsable el Gobierno Sirio, poseedor entonces de armas químicas, lo que causaría una indignación internacional general, promovida y alimentada por la guerra de información y la propaganda gubernamental y de la prensa, particularmente la estadounidense y occidental, para justificar una intervención militar liderada por EE.UU., tras haberse cruzado la “línea roja” de Obama por el uso contra civiles de armas químicas. Convenientemente para los terroristas, los ataques aéreos y de misiles crucero americanos y de sus aliados habrían destruido el equipo militar, concentraciones de fuerzas, sistemas de armas e infraestructura militar de las fuerzas armadas sirias, degradándolas hasta el punto que pudiesen ser derrotadas, como pasó en Libia en 2011 con las fuerzas gubernamentales libias. Los terroristas sirios apoyados por EE.UU. y sus aliados, que en aquel momento estaban perdiendo la guerra, habrían salido victoriosos gracias al apoyo aéreo y de misiles americano, tumbando al Gobierno Sirio.

Resulta interesante la aparente “coincidencia” que después de que han pasado cuatro años tras el ataque químico de Guta por terroristas del Frente Al Nusra de Al Qaeda según inteligencia de fuentes abiertas, y precisamente cuando nuevamente el Ejército Sirio está ganando la guerra gracias a apoyo militar ruso, iraní, libanés e iraquí, que surja convenientemente otro ataque químico con sarín – aparentemente un arma química preferida por los terroristas y sus patrocinadores extranjeros – lo que “provocó” que EE.UU. amenazase nuevamente con atacar, como en 2013, solo que esta vez atacó a Siria, impactando una base aérea siria desde donde se atacaba y causaba bajas a los terroristas. Distintos actores (Obama, Trump), mismo guion.

Tampoco sería coincidencia que inmediatamente después del ataque de misiles crucero americano contra la base aérea siria de Ash Shairat, fuerzas de los terroristas de Daesh y del Frente Al Nusra de Al Qaeda llevaron a cabo un ataque contra las fuerzas gubernamentales sirias cerca de la base que estaba siendo atacada. Lo cierto es que todo ataque aéreo y de misiles americano y de sus aliados contra las fuerzas armadas sirias constituye un apoyo a las fuerzas de terroristas integristas que combaten al Gobierno sirio, para derrocarlo e imponer un régimen totalitario integrista. Y ha de recordarse que Daesh posee armas químicas y las ha usado en combate.

El acusar a Siria de un ataque químico que no llevó a cabo y acusarla sin pruebas, sobre todo cuando los responsables, de haber habido un ataque, serían los terroristas del Frente Al Nusra de Al Qaeda, que según inteligencia de fuentes abiertas ocupan la población de Jan Sheijun, y el realizar un ataque militar contra Siria sin las pruebas que serían producto de una investigación imparcial, técnica y científica, recuerda el incidente del acorazado americano Maine tras explotar en la Bahía de La Habana en 1898. En aquel entonces, España no hizo explotar al siniestrado barco de guerra americano, estando ya involucrada en la Guerra de Cuba y sabiendo además que de haber atentado contra el navío norteamericano sufriría una declaración de guerra de EE.UU. y una guerra que perdería debido a su evidente inferioridad naval, militar, industrial y económica, lo que ocurrió de todas formas debido a que tanto el Gobierno de EE.UU., su prensa y su opinión pública, la mayoría del pueblo americano, ya de antemano acusó y condenó como culpable a España de haber hecho explotar al acorazado del U.S. Navy, sin prueba alguna, por sus prejuicios anglosajones antiespañoles. Para los americanos, xenófobos antihispanos, España era culpable del incidente por ser España y por estar constituida por españoles.

Unos 80 años después, el padre de la propulsión nuclear y de los submarinos de propulsión nuclear de la Marina de Guerra de EE.UU., el almirante Hyman G. Rickover, concluyó que la explosión del Maine fue accidental, tomándose en cuenta fotografías de los restos del acorazado cuando fue extraído del fondo de la Bahía de La Habana, que mostraban que la abertura del casco de acero donde fue la explosión se había abierto hacia afuera, producto de una explosión interna. Pero el Gobierno y pueblo americanos concluyeron en 1898 que si hubo una explosión, tuvo que ser provocada y tuvo que ser España la culpable, sin una investigación imparcial y técnica.

Igualmente, debido a la propaganda estadounidense en contra del “régimen” sirio, alimentada por los prejuicios debidos a que el Estado Judío de Israel es enemigo del Gobierno Sirio, si hay un alegado ataque químico, producto de una acusación hecha por individuos en una población en Siria controlada por el Frente Al Nusra de Al Qaeda, tiene que ser el Gobierno Sirio el culpable tanto para el Gobierno como para la opinión pública de EE.UU., sin mediar una investigación imparcial y técnica que aclare los hechos, más cuando el culpable - de haber habido un ataque químico - sería el terrorista Frente Al Nusra de Al Qaeda. Se repite la historia, 1898 y 2013/2017.

Una investigación imparcial, técnica y científica esclarecerá los hechos. Como reportó Seymour Hersh, muestras de sarín usado en Guta en 2013 al ser analizadas por los británicos mostraron que la composición de ese sarín no correspondía a la composición del inventario de sarín del arsenal químico sirio, actualmente eliminado. Muy probablemente el sarín de Jan Sheijun, de ser examinado por una comisión investigadora imparcial, mostraría que su composición no corresponde a la del sarín que tuvo el arsenal químico sirio hasta su destrucción, completada en 2014. Lo malo es que ni el Presidente Trump ni su yerno y alto asesor Jared Kushner parecen querer que se sepa lo que realmente pasó en Jan Sheijun el 4 de abril pasado.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

galeria de videos