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Al menos 126 personas fallecieron, más de 70 son niños, como consecuencia del ataque, según reporta Reuters citando al Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Sin embargo, la cifra de muertos podría aumentar, según la entidad británica.

El convoy se encontraba en la localidad de Rashidin, donde se detuvo temporalmente antes de continuar su rumbo al centro temporal para refugiados de Jibrin. Entre los 75 autobuses de la caravana había alrededor de 5.000 civiles de dos localidades de la provincia de Idlib, que estaban siendo evacuados en el marco de un acuerdo entre combatientes y el Gobierno sirio.

Según una fuente citada por los medios sirios, se trata de un coche bomba detonado por un atacante suicida. La explosión se ha producido en la localidad de Rashidin, donde el convoy paró antes de llegar al centro temporal para refugiados de Jibrin.

Hay que recordar que los países de la OTAN apoya a al-Zinki y otros grupos, responsables de volar los autobuses que evacuaban a los civiles utilizando 2.5 toneladas de explosivos.

Los autobuses se detuvieron en un punto controlado por terroristas de al-Zinki; como parte del acuerdo debían retener los autobuses hasta que sus terroristas llegasen a sus zonas antes de permitir que continúen.

 

Además, estos terroristas negaron a las ambulancias sirias acudir al rescate y llamaron a ambulancias turcas para decir que las fuerzas sirias estaban negando las ambulancias e impidiendo que llegara la ayuda al lugar de la matanza.

Decenas de civiles sirios fueron asesinados en este ataque, muchos de estos grupos están respaldados públicamente por los Estados Unidos y otros gobiernos occidentales.

La evacuación de los residentes de las localidades chiíes de Fua y Kefraya se realizó por un  acuerdo entre la oposición armada y las tropas gubernamentales. El viernes un convoy de 75 autobuses llegó a Alepo con unos 5.000 civiles.

 

Fua y Kefraya son los únicos enclaves controlados por el Gobierno en la parte de la provincia de Idlib ocupada por los milicianos. Las dos localidades, de unos 20.000 habitantes en total, se encuentran sitiadas desde 2013.

En diciembre del año pasado, poco después de la liberación de Alepo, los rebeldes atacaron y quemaron varios autobuses que debían evacuar a habitantes de esas mismas localidades. Sin embargo, entonces no hubo información de víctimas mortales o heridos.

Aviación siria destruye sedes del EIIL en la frontera con Irak ‎

La aviación siria ha eliminado importantes posiciones del EIIL en la frontera con Irak e ‎infligido gran número de bajas en las filas de los terroristas.‎

Los bombardeos de las fuerzas sirias alcanzaron los centros de mando y operaciones de la banda extremista en las zonas de Al-Raqa (norte) y Al-Bukamal (sureste), y en la población de Dashisha, próxima a la frontera iraquí, ha comunicado este sábado la Comandancia de Operaciones Conjuntas, que integra a las fuerzas de seguridad y Ejército iraquíes.

Los ataques destruyeron la sede del llamado "consejo consultivo" del EIIL (Daesh, en árabe) en Al-Raqa, autoproclamada capital del grupo terrorista en Siria, y su "centro de operaciones" en la localidad de Al-Bukamal, en la provincia de Deir al-Zur, limítrofe con Irak.

Los terroristas del EIIL perdieron también en Al-Bukamal otra instalación clave, el centro de "administración de las provincias".

En la población de Dashisha, las fuerzas sirias atacaron una sede donde supuestamente se encontraba el cabecilla apodado "Abu Bakr bin al-Habib al-Hakim", de nacionalidad francesa y de origen argelino, que actuaba como líder militar del EIIL en la provincia de Al-Raqa y que anteriormente perteneció al grupo terrorista Al-Qaeda y a otros grupos extremistas.

El informe, aunque no proporciona una cifra exacta de las bajas mortales entre los terroristas, indica que en el edificio destruido en Dashisha se encontraban "muchos terroristas suicidas de varias nacionalidades" que planeaban infiltrarse en Irak a través de la fronteriza región de Tel al-Sufuk, y un número indeterminado de ellos perdió la vida en el ataque.

Tanto el Ejército sirio como el iraquí, asestando contundentes golpes a los terroristas del EIIL, han logrado importantes avances territoriales.

Ejército de Siria reanuda campaña de liberación de Deir al-Zur

Ejército sirio da pasos decisivos en la campaña para liberar Deir al-Zur después de avanzar hacia el este de Palmira.

En las últimas 48 horas, el Ejército sirio ha liberado una serie de localidades ubicadas en los alrededores de Palmira (Tadmor, en árabe) estableciendo así una zona de amortiguación alrededor de la ciudad, según informa este sábado el portal local Al-Masdar News.

Después de la captura de los Silos de Palmira, las montañas de Mustadirah, el área de Wadi al-Ahmar, las zonas de cultivo de Sabhkat al-Muh, la Estación de la Red Eléctrica y los campos de gas de Mustadirah, las unidades del Ejército del país árabe han llegado al estratégico cruce de Al-Taliah, al este de Palmira, por lo que ahora mismo, se hallan a unos 157 kilómetros de la conexión con Deir al-Zur.

A estos significativos avances se une una posible ofensiva que las fuerzas siria lanzarán en Hama, área que, de acuerdo con la información que se ha dado a conocer este sábado, ha sido blanco de ataques aéreos realizados por la Aviación rusa.

A primeras horas de la jornada de hoy, aviones rusos han golpeado repetidamente las posiciones de los terroristas en la ciudad de Halfaya, en el norte de Hama.

En los últimos días, el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) ha lanzado una gran ofensiva contra las posiciones de las tropas gubernamentales en Deir al-Zur, una provincia limítrofe con Irak. El Ejército sirio ha enviado numerosos refuerzos militares a la zona para defender sus posiciones y ha logrado rechazar a los terroristas.

La banda extremista se apoderó en 2014 de amplias zonas de Deir al-Zur y tiene sitiado, desde enero de 2015, un sector controlado por las fuerzas sirias, en el oeste de la ciudad, en donde viven unas 100.000 personas, como indica la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Así sufren los horrores de la guerra los niños de Mosul

 

Según los datos del Unicef, unos 220.000 niños "se encuentran en riesgo extremo" en la ciudad vieja, rodeada por las fuerzas de la coalición y aún bajo control del Estado Islámico.

Un nuevo y acuciante problema azota a los habitantes de algunas regiones de Irak, donde cada vez más niños sufren malnutrición, informa Reuters. La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras abrió una nueva instalación médica en las afueras de Mosul para abordar el número creciente de niños de la ciudad que padecen malnutrición, la mayoría de los cuales tienen menos de seis meses de edad.

La mayoría de esos niños nacieron cuando las tropas iraquíes cortaron la última ruta de abastecimiento del Estado Islámico que unía a Mosul con Siria, sitiando a los terroristas en la ciudad pero a la vez provocando una grave escasez de alimentos. "Normalmente las crisis alimenticias son más comunes en África que en países como Irak", asegura Rosanna Meneghetti, pediatra de un hospital gestionado por Médicos Sin Fronteras en Qayyara, a unos 60 kilómetros al sur de Mosul. "No previmos el problema", añade.

En este momento el número de casos registrados está por debajo del nivel crítico, pero no deja de subrayar los sufrimientos que enfrentan los civiles de Mosul que se han convertido en rehenes del EI. Los pequeños pacientes también reciben tratamiento contra otras enfermedades asociadas con la malnutrición que debilitan su sistema inmunológico y los hacen aún más vulnerables.

 

"[La malnutrición] es un fenómeno nuevo en Irak", explica la coordinadora Isabelle Legall. "La mayoría de los médicos [iraquíes] nunca la habían observado". Parte del problema, relata Legall, se debe a la falta de tradición de la lactancia materna entre las mujeres iraquíes, que suelen a criar sus hijos con leche maternizada, un producto que ya no se puede encontrar en Mosul.

La sala pediátrica está tan llena que solo cuenta con una cama para cada dos pacientes, y la mayor parte de la sala de mujeres está ocupada por niños que se recuperan de heridas de guerra como miembros rotos, quemaduras e impactos de metralla.

Dua Nawaf, de 8 años, sufrió quemaduras en las manos y la cabeza durante un ataque aéreo de la coalición internacional liderada por EE.UU. el mes pasado. Ese ataque mató a más de 100 personas en el distrito de Jadida de Mosul, dos de ellas los padres de Dua.

Según los datos del Unicef, pese a que unos 250.000 niños han sido desplazados desde que comenzó la batalla por liberar Mosul a mediados de octubre pasado, unos 220.000 "se encuentran en riesgo extremo en la ciudad vieja, rodeada por las fuerzas de la coalición y aún bajo control del Estado Islámico".

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