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El Ministerio de Exteriores ruso anuncia la disposición de su país de enviar más especialistas militares a Venezuela en caso de que fuera necesario.

“Tenemos contratos, trabajos de mantenimiento sobre lo que se ha entregado a Venezuela. Cualquier trabajo requiere un determinado implicación del personal experto, a veces más, a veces menos”, ha declarado el director del departamento Latinoamericano del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexánder Schetinin.

El diplomático ruso ha expresado hoy viernes que en el caso de que fuera necesario, su país introduciría más especialistas al país bolivariano y si su cantidad resultará innecesaria, todos volverán a Rusia.

“Es una cuestión estrictamente técnica, relacionada con la ejecución de contratos específicos y obras específicas”, ha indicado Schetinin.

En cuanto al envío de un nuevo lote de ayuda humanitaria al país caribeño, Schetinin ha explicado que Rusia actúa bajo el procedimiento de las directrices pertinentes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Tenemos contratos, trabajos de mantenimiento sobre lo que se ha entregado a Venezuela. Cualquier trabajo requiere un determinado implicación del personal experto, a veces más, a veces menos”, ha declarado el director del departamento Latinoamericano del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexánder Schetinin.

“Desde luego, estamos contribuyendo en el marco de esta cooperación, ante todo en lo que concierne a la medicina, equipos médicos, etcétera. Seguimos trabajando”, ha señalado el funcionario ruso.

A su vez, el presidente ruso, Vladimir Putin, aclaró ayer jueves que su país no pretende crear bases militares en Venezuela ni desplegar tropas en este país caribeño y subrayó que los especialistas rusos trabajan en la nación bolivariana de acuerdo con los tratados alcanzados entre los dos Estados.

Mientras China y Rusia, aliados fieles del presidente legitimo del país bolivariano, Nicolás Maduro, han rechazado cualquier opción militar contra Venezuela y abogan por el diálogo Gobierno-oposición para solventar la situación del país caribeño; EE.UU. que apoya al autoproclamado presidente interino, Juan Guiadó, ha implantado una retórica dura contra la presencia de los militares rusos en el país suramericano.

Venezuela busca recuperar la producción de petróleo a un millón de barriles diarios

SAN PETERSBURGO (Sputnik) — Venezuela diseña una estrategia para incrementar su producción de crudo a un millón de barriles diarios (b/d), aseguró el ministro de Petróleo de ese país, Manuel Quevedo.

"Estamos trabajando en un plan para aumentar la producción a un millón de barriles por día", dijo el titular venezolano a Sputnik al margen del Foro Económico Internacional de San Petersburgo que se celebra del 6 al 8 de junio.

En marzo la extracción del crudo en Venezuela cayó a 732.000 b/d, el nivel más bajo en más de tres décadas, según un informe de la OPEP publicado en abril.

En febrero, la producción de crudo en el país fue de 1.02 millones de barriles, mientras que en enero se había situado en 1,15 millones de b/d, conforme a los datos de la OPEP.

Además, Quevedo afirmó que Venezuela diversifica su cartera de clientes para exportar petróleo y hacer frente a la política de sanciones que ejerce Estados Unidos en contra del país sudamericano.

"Nuestra posición desde PDVSA es diversificar", dijo Quevedo.

Afirmó que el "ataque constante" de EEUU contra Venezuela afectó sus proyectos de la criptomoneda petro, de la industria petrolera, la importación de alimentos, de medicina y otros.

"Sin embargo nosotros en nuestra diversificación buscamos soluciones y las encontramos", subrayó.

EEUU lleva más de una década presionando con sanciones al Gobierno venezolano, y en 2019 impuso una batería de restricciones contra el sector petrolero del país caribeño socavando de esta manera una importante fuente de ingresos para sus arcas públicas.

El Gobierno estadounidense impuso en enero sanciones contra la petrolera venezolana PDVSA que incluyen la congelación de activos por 7.000 millones de dólares y el bloqueo de todos los pagos que emitan las empresas estadounidense cuando compren petróleo venezolano.

Quevedo constató que las sanciones tienen un fuerte impacto en el mercado.

Desde PDVSA aseguraron que la empresa dejó de enviar el crudo a Estados Unidos por las sanciones impuestas por el Gobierno de Washington.

En abril las autoridades estadounidenses sancionaron a 35 embarcaciones vinculadas con el sector petrolero venezolano.

El Grupo de Lima aboga por los acercamientos con Rusia, Cuba, China y Turquía por Venezuela

CIUDAD DE GUATEMALA (Sputnik) — Los cancilleres de 12 países que integran el Grupo de Lima acordaron en una declaración fortalecer los acercamientos con Rusia, China, Cuba y Turquía para que se sumen al esfuerzo de generar soluciones a la crisis venezolana.

Los ministros del Grupo de Lima subrayaron en el punto dos de la declaración "la importancia de profundizar gestiones con aquellos países que aún apoyan al régimen ilegitimo de Nicolás Maduro, en particular con Rusia, China, Cuba y Turquía, urgiéndoles a ser parte de la solución de una crisis que tiene un impacto creciente en la región".

El texto de siete puntos resume los acuerdos alcanzados en la XIV Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de Lima, que se realizó en la Ciudad de Guatemala.

Asimismo, los delegados de los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y del líder opositor venezolano Juan Guaidó, que participaron de la reunión este 6 de junio en el Hotel Intercontinental, reiteraron su apoyo al diputado, a quien reconocen como presidente interino del país caribeño.

En el punto uno de la declaración, el Grupo de Lima rechazó el anuncio del presidente Maduro de celebrar elecciones legislativas anticipadas y repudió lo que calificó de "sistemáticos ataques" a la Asamblea Nacional de Venezuela, parlamento unicameral de mayoría opositora.

La reunión se desarrolló en la mañana de este 6 de junio, y una vez concluida no hubo declaraciones a la prensa.

Los cancilleres celebraron asimismo la reunión del 3 de junio entre representantes del Grupo de Lima y del Grupo Internacional de Contacto (GIC), encabezado por la Unión Europea.

En ese encuentro en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York el Grupo de Lima y el GIC acordaron coordinar diálogos con países que apoyan al Gobierno de Maduro para tratar de impulsar una transición hacia elecciones con todas las garantías que permitan superar la crisis política y económica que vive el país.

La declaración apoya sin nombrarlo el intento de diálogo que viene patrocinando el Gobierno de Noruega entre delegaciones del oficialismo y de la oposición.

En el punto dos los cancilleres "respaldan la disposición del presidente encargado Juan Guaidó en la búsqueda de soluciones en aquellos procesos dirigidos para el restablecimiento de la democracia en Venezuela".

La declaración dedica un párrafo entero, el cuarto, a denunciar la crisis migratoria venezolana, "que se ha convertido en una de las más graves crisis humanitarias a nivel mundial".

Los cancilleres "reiteran la necesidad de que las agencias, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas y la comunidad internacional apoyen los esfuerzos de los países de acogida", dice el texto.

Además, el Grupo de Lima "insta" a la comunidad internacional a "tomar acciones" ante el presunto "creciente involucramiento" del Gobierno de Maduro "en distintas formas de corrupción, narcotráfico y delincuencia organizada transnacional que implica a sus familiares y testaferros, así como el amparo que otorga a la presencia de organizaciones terroristas y grupos armados ilegales en territorio venezolano y el impacto en la región de sus actividades".

La declaración concluye declarando al grupo en sesión permanente y anuncian que la próxima reunión ministerial se realizará en Argentina, aunque sin fecha definida.

El Grupo de Lima surgió en agosto de 2017 para hacer seguimiento de la situación de Venezuela y contribuir a una salida negociada de la "profunda crisis que padece" ese país, según sostienen los países que lo integran.

Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú fueron los miembros iniciales; se sumaron luego Guyana y Santa Lucía, mientras México se retiró después de que asumiera la presidencia Andrés Manuel López Obrador.

A su vez, también participa de las reuniones el enviado del líder opositor venezolano Juan Guaidó, Julio Borges.

Venezuela atraviesa una crisis económica y política que se agravó el 23 de enero, después de que el presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral, de mayoría opositora) de Venezuela, Juan Guaidó, se juramentara como "presidente encargado" del país.

El jefe del Estado venezolano, Nicolás Maduro, quien asumió el segundo mandato el 10 de enero, calificó la declaración de Guaidó como un intento de golpe de Estado y responsabilizó a EEUU de haberlo orquestado.

Otra ronda de diálogo entre el Gobierno de Venezuela y la oposición tendrá lugar la próxima semana en Oslo

La Cancillería rusa ha informado que la siguiente ronda de diálogo entre el Gobierno de Venezuela y la oposición tendrá lugar la próxima semana en Oslo (Noruega).

"Por lo que sabemos, [la ronda] tendrá lugar la semana que viene. Pero esto no es una pregunta para nosotros, sino para los intermediarios noruegos. Sabemos claramente que de la parte [de los venezolanos] hay una gran demanda y está absolutamente justificada para que estos contactos se realicen en la atmósfera más relajada, sin mucho revuelo al respecto", dijo Alexánder Schetinin, jefe del departamento latinoamericano del Ministerio de Exteriores ruso.

La semana pasada, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recalcó que en la rondas de diálogo, efectuadas en Noruega, entre delegados del Gobierno y la oposición se avanza de "forma positiva por los caminos de la paz".

Las sanciones de EEUU dejan a millones venezolanos sin agua

Las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Venezuela impiden adquirir nuevas bombas de agua dejando así a millones de venezolanos sin suministro de agua.

Según ha informado este viernes el periódico australiano Green Left, en la Comuna Altos de Lidice, un pobre barrio en las laderas de Caracas, capital venezolana, las bombas necesarias para empujar el agua hacia los hogares están rotas y las sanciones de EE.UU. impiden que el país bolivariano pueda adquirir nuevas bombas, motores, tuberías y piezas de repuesto.

María Marrugo, una concejala municipal de Estado de Miranda explicó al respecto que debido al bloqueo económico internacional que Estados Unidos impuso a Venezuela, ha sido imposible comprar las bombas. “El Gobierno venezolano ha intentado enviar los fondos necesarios en dos veces para adquirirlas”, pero “EE.UU. ha bloqueado también las empresas y países que han estado tratando de ayudarnos”, indicó.

Muchos residentes han declarado que el Gobierno venezolano, presidido por Nicolás Maduro, está haciendo todo lo posible para mejorar la situación del país y en el caso de la región mencionada, abastece dos veces por semana un camión cisterna de agua potable al vecindario.

“Hay una bomba que está rota y están trabajando para arreglarla. La viceministra vino ayer y dijo que están trabajando en ello. (Para un correcto abastecimiento) se necesita tener tres bombas y solo dos están funcionando, así que debido a la falta de presión, el agua no está llegando aquí”, afirmó Betsy Franquis, una residente de la Comuna Altos de Lidice.

Hay una bomba que está rota y están trabajando para arreglarla. La viceministra (del Gobierno venezolano) vino ayer y dijo que están trabajando en ello. (Para un correcto abastecimiento) se necesita tener tres bombas y solo dos están funcionando, así que debido a la falta de presión, el agua no está llegando aquí”, afirmó Betsy Franquis, una residente de la Comuna Altos de Lidice, un pobre barrio en las laderas de Caracas, la capital venezolana.

Los residentes también indicaron que aunque en ocasiones hayan tenido algún problema con el suministro de agua, nunca hasta el momento, la falta de abastecimiento haya sido tan grave como ahora.

El diario australiano reportó también que a una de las estaciones de bombeo que deberían empujar el agua hacia la Comuna Altos de Lidice le falta la mayoría de sus bombas y añadió que solo hay suficiente presión de agua para llenar los camiones cisternas.

Washington, a fin de apoyar al opositor Juan Guaidó —que se autoproclamó en enero presidente interino de Venezuela—, ha establecido varias nuevas rondas de sanciones contra la nación venezolana.

Las autoridades venezolanas por su parte han denunciado en reiteradas ocasiones las medidas hostiles del país norteamericano hacia la nación caribeña y las califican de “crimen de lesa humanidad”, pues están repercutiendo negativamente en la población. De hecho, según un estudio elaborado en abril, las sanciones impuestas desde agosto de 2017 contra Caracas por Washington han ocasionado la muerte de unas 40 000 personas.

EEUU recrudece sus sanciones a crudo venezolano

El Gobierno estadounidense ha anunciado el recrudecimiento de las sanciones contra la estatal petrolera venezolana PDVSA, al tiempo que amenaza con más medidas.

El Departamento del Tesoro estadounidense, emitió el jueves un comunicado en su página Web en el que informó de que los suministros de diluyentes por parte de embarcadores internacionales estarán sujetos a las sanciones impuestas a Caracas.

“El cambio de tono pone a las compañías internacionales en alerta de que cualquier compromiso o transacción continuada en relación con la venta de diluyentes a la PDVSA (empresa estatal Petróleos de Venezuela) puede estar en riesgo o sujeto a posibles sanciones futuras”, detalló a su vez un funcionario norteamericano citado de manera anónima por la agencia británica de noticias Reuters.

El funcionario se negó a señalar qué compañías extranjeras habían continuado suministrando a Venezuela diluyentes y sólo se limitó a describirlas como “corporaciones globales más grandes”.

Se trata de la última medida adoptaba por la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, para presionar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y limitar el acceso del país caribeño a los ingresos de las exportaciones de petróleo.

El cambio de tono pone a las compañías internacionales en alerta de que cualquier compromiso o transacción continuada en relación con la venta de diluyentes a la PDVSA (empresa estatal Petróleos de Venezuela) puede estar en riesgo o sujeto a posibles sanciones futuras (del Gobierno estadounidense)”, detalló un funcionario norteamericano.

El Gobierno de Estados Unidos tiene previsto tomar más medidas económicas en las próximas semanas, agregó la misma fuente, sin precisar detalles.

En enero pasado, Washington impuso sanciones a la PDVSA, que implican el congelamiento de 7000 millones de dólares y el bloqueo de todos los pagos que hagan entidades estadounidenses que compren petróleo venezolano.

Las medidas coercitivas bloquearon asimismo la venta de diluyentes estadounidense a Venezuela, material que la PDVSA requiere para poder comercializar el crudo extra pesado, que conforma la mayor parte de las reservas de Venezuela.

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, aseguró, en su día, que Venezuela perdería 11000 millones de dólares anuales en ingresos por exportaciones petroleras a causa de esas restricciones impuestas por Washington.

Las sanciones sin precedentes contra Caracas se produjeron en el marco del apoyo de Washington al líder de la Asamblea Nacional (AN) —de mayoría opositora y declarada en desacato en 2016— el golpista Juan Guaidó, quien se autoproclamó “presidente encargado” del país y prometió tumbar al chavista Maduro.

Las citadas medidas punitivas han impactado en la economía de Venezuela, un país que obtiene del petróleo el 96 % de las divisas con las que paga por la importación de muchos de los bienes que consume, como alimentos y medicamentos.

Venezuela: El fracaso de Bolton

Después de plantear la amenaza de guerra contra el presidente venezolano y amenazar con encerrarlo en Guantánamo, el asesor de seguridad nacional de EEUU, John Bolton, afronta las consecuencias del fracaso. Los observadores denuncian una diplomacia estadounidense que “improvisa” y empaña la imagen de EEUU en América Latina.

En un artículo publicado el 1 de junio en el periódico en idioma árabe Rai al Youm se analizan los fallos acumulativos de la administración estadounidense contra el gobierno legítimo de Nicolás Maduro.

El artículo se centra en el cambio de tono y la retórica de John Bolton frente al presidente venezolano. Aunque Bolton amenazó regularmente a Venezuela durante las primeras semanas de la crisis, ahora intenta evitar los comentarios inflamatorios.

“Bolton había amenazado con capturar” al presidente Nicolás Maduro y colocarlo en el centro de detención de Guantánamo o someterlo un destino similar al del ex líder libio, Muammar Gaddafi. Bolton también dijo que quería lanzar una “gran invasión militar” contra Venezuela si Maduro no se retiraba en favor del presidente del Parlamento, Juan Guaido”, señala el periódico.

Y el artículo enfatiza: “Más de cuatro meses después del comienzo de la crisis y las evoluciones que ha conocido, las palabras de Bolton suenan ahora como una broma y son tratadas como tales en los círculos diplomáticos y militares. Estos círculos se burlan de la imaginaria guerra de Bolton contra Venezuela. Cuatro meses después de las primeras amenazas de EEUU, el Pentágono no envió buques de guerra a Venezuela y no coordinó ninguna acción militar digna de este nombre, que implicaría en mayor o menor medida a Brasil y Colombia”.

Rai al Youm añade:

“El presidente Maduro continúa fortaleciendo sus bases y el Estado está ganando más legitimidad. El Ejército ha rechazado las invitaciones a la rebelión de Washington, mientras que Juan Guaido ha perdido toda iniciativa y ahora se limita a organizar reuniones reducidas, idénticas, como señalan con humor los revolucionarios bolivarianos, al senderismo y los paseos turísticos”.

¿Por qué este fiasco?

El periódico árabe ve un enorme cambio por parte de los “aliados de EEUU”: “Brasil, el país más hostil al gobierno de Maduro, de repente cambió de rumbo y abandonó a Guaido, retirando su acreditación al embajador anunciado por Juan Guaido. Al mismo tiempo, los estados que habían reconocido a Guaido como presidente interino han comenzado a dar marcha atrás. Algunos expertos atribuyen la retirada de Bolton en el tema venezolano a su interés por otro archivo: el de Irán. “Eso puede ser cierto, pero lo que parece haber llevado a que Bolton se olvide de Venezuela es el hecho de que simplemente falló en su apuesta y sus planes contra Venezuela se han venido abajo uno tras otro”.

Lo que te han contado de la hiperinflación en Venezuela (y lo que de verdad es)

Esther Yáñez Illescas

"Aquí la gente está delgadita no por no comer, sino de caminar buscando el mejor precio". Lo dice la vecina de Belkys, que prefiere no dar su nombre para este reportaje porque su hijo trabaja en la Administración Pública y cree que podría tener el teléfono pinchado.

Esta sentencia llega junto a otra que sienta cátedra: "La inflación va en ascensor mientras nosotras subimos por las escaleras". Y todo lo dice con un toque de sorna en la cara, de la de persona que suele ver el vaso medio lleno, antes de añadir que la semana que viene cumple 69 años y que habrá cerveza y algo de whisky, a pesar de todo.

Ella y Belkys viven en la Parroquia de Altagracia, muy cerca de la céntrica Plaza Bolívar de Caracas. Son vecinas y amigas. "Hay que hacer equipo y tener 'F.E.', familia en el exterior [para recibir remesas]", aclaran y se ríen.

Lo del equipo es para pasar la crisis, la mala racha, para apoyarse, para vivir mejor la situación del país, causada por una mezcla de complicadas ecuaciones de macroeconomía, geopolítica y errores propios que quedan bastante lejos de sus sofás de estampados renacentistas.

Belkys —que sí habla de su nombre, de su edad y de su vida— dice que tiene 50 años y que es costurera. Lo fue siempre. Hace más de una década trabajaba en un taller de costura para conocidas marcas de ropa venezolanas y mantenía con holgura a sus dos hijos.

Con el tiempo empezó a trabajar en casa para pasar más tiempo con el pequeño. Tenía clientes fijos. También le iba bien. Clase media venezolana. Ahora sus hijos que ya tienen 24 y 32 años continúan viviendo con ella, son socorristas en piscinas de clubes de alto nivel y son ellos los que mantienen a su madre. Al clan familiar se unieron la mujer del hijo mayor y su retoño. Son el equipo del que hablaba con su vecina sin nombre.

Belkys asegura que notó la subida de los precios sobre todo desde el año pasado. Ahora, como casi todos, viven al día.

"Suelo comprar los lunes, cuando mis hijos me dan la plata. Camino y camino buscando los mejores precios por diferentes tiendas y mercados porque dependiendo de dónde busques los precios varían. Y compro queso, jamón, huevos, verduras, algo de fruta… Sobre todo, lo que no viene en la caja. Nos ayudamos mucho de la caja", cuenta.

La caja de la que habla es la dotación de comida que distribuyen a lo largo y ancho de Venezuela los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que proveen de productos básicos y esenciales a unas 6 millones de familias.

El trueque también ayuda y en los últimos tiempos se ha convertido en una de las medidas más utilizadas por muchos venezolanos para solventar la hiperinflación que sufre el país, materializada en una subida constante y prácticamente diaria del precio de todo, incluidos los alimentos o las medicinas.

Mientras habla, Belkys menciona al señor que esa tarde traerá unos pescados de Higuerote, un pueblo pesquero a una hora de Caracas, y los repartirá en la comunidad. Ella le cambiará el suyo por un paquete de arroz.

El Banco Central de Venezuela ha hecho historia estos días. Por primera vez desde hace cinco años ha publicado cifras oficiales de inflación, balanza de pagos y de la actividad económica del país. Los datos solo ponen números a lo que todos en Venezuela sabían o, mejor dicho, sentían en su cotidianidad: hoy esto cuesta esto y mañana ha subido un X%.

Los datos revelan que la inflación en el país caribeño alcanzó una cifra de 130.060% en 2018, siendo la más alta de esa categoría en su historia reciente. De acuerdo con el registro histórico del BCV, Venezuela superó el umbral de la hiperinflación —más del 50% mensual— en diciembre de 2017 y de ahí en adelante no ha dejado de crecer. Enero de 2018 tuvo el incremento inflacionario más alto de la historia del país.

Pocos meses antes, en concreto en agosto de 2017, llegaron las famosas primeras sanciones de Donald Trump al país. Antes, el decreto Obama de 2015 contra Venezuela había sido el pistoletazo de salida a la espiral de castigo.

A partir de las sanciones de la administración Trump, se vetó a Venezuela en los mercados de bonos internacionales, con el objetivo de inhabilitarla para su financiamiento y refinanciación de su deuda externa. En criollo lo explica el economista venezolano Tony Boza.

"Para saber cómo se llega a este punto de hiperinflación es muy importante entender qué lo precedió", afirma. "Al no poder emitir bonos de deuda, Venezuela no puede acceder a crédito y cuando lo consigue paga más intereses que ningún país en el mundo, porque su prima de riesgo —otorgada por el monopolio de las agencias de calificación— supera los 5.000 puntos básicos", constata.

Además del empeoramiento de la hiperinflación por el bloqueo de los canales para hacerse con divisas, Venezuela no tiene acceso a fuentes de financiamiento: su riesgo país supera los 5.000 puntos

Este nivel es ocho veces más alto que el de Grecia en el peor momento de su crisis. Pero, ¿qué significa esto en términos concretos?  El economista responde de una manera didáctica: "Por cada 100 puntos de calificación que te dan estas agencias tú pagas un punto de interés en los créditos. Venezuela tiene 5.000 puntos. Eso significa que un crédito que a cualquier país se lo darían, por ejemplo, a un 3% de interés, Venezuela debe pagar un 53% de intereses", ilustra.

"Así que cualquiera que quiera invertir en el país caribeño deberá pagar un castigo de 50 puntos. No creo que haya muchos inversores dispuestos a hacerlo, ¿no crees?", remata. La magia de las matemáticas es lógica pura.

Las últimas sanciones 'gordas' son todavía más graves. El pasado 28 de enero, EEUU anuncia el embargo de Citgo, la filial estadounidense de la empresa estatal Petróleos de Venezuela. La medida bloquea el acceso del gobierno de Nicolás Maduro a 18.000 millones de dólares destinados a importaciones que ya no podrá hacer.

Importaciones son alimentos, medicinas y bienes o servicios de primera necesidad. Al disminuirse las importaciones suben los precios, o sea, la inflación, porque hay menos oferta en el mercado. Venezuela obtiene el 98% de sus divisas con las que compra absolutamente todo de la exportación de petróleo. Más lógica matemática.

Según un estudio publicado recientemente por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), la oferta interna de bienes dentro de Venezuela depende de la cantidad disponibles de divisas para importar. Entre 2011 y 2017 las importaciones se redujeron cinco veces. Es decir, pasaron de poco menos de 60.000 millones de dólares a unos 12.000 millones.

Pero según Boza, hay otro factor, a su juicio importantísimo, para explicar la inflación venezolana. "Fue un error que el Banco Central dejase de publicar hace años datos económicos porque también dejó de publicar el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) que es el pivote que sustenta la regulación de precios en el mercado", constata.

Para el economista, al dejarse de publicar el referente de precios más importante impuesto por el Estado como ente regulador, todo el sistema se trastocó.

"De esta manera, el empresariado comenzó a especular, porque no tenía ningún referente cuando querían presentar su lista de precios para adquirir cualquier bien", afirma.

"Es en ese momento cuando empiezan a surgir páginas webs como Dólar Today que, sin ningún tipo de criterio económico científico, comienzan a colocar valores aleatorios al precio de los productos que en su mayoría eran importados", concluye.

La especulación cambiaria es, para este economista, la principal causa de la hiperinflación del país. Llegados a este punto, para cualquier empresario era mucho más rentable adquirir divisas a un tipo de cambio oficial-preferencial y revenderlas en el mercado del dólar paralelo ilegal que marcaban estos portales de internet con precios desorbitados de la moneda.

"Las ganancias eran insuperables. Ninguna empresa en el planeta tuvo nunca un negocio de este tipo. El banco Banesco, por ejemplo, creció vertiginosamente y ahora tiene una de las sucursales más lujosas del mundo en Panamá", asegura el experto venezolano.

Según el mismo informe del CELAG, el bloqueo financiero internacional contra Venezuela ha supuesto pérdidas de 350.000 millones de dólares en producción de bienes y servicios entre 2013 y 2017, lo que equivale a 8.400 y 12.100 dólares respectivamente por cada venezolano, o al PIB de aproximadamente un año y medio.

Para el economista y editor del portal web 15yÚltimo, Luis Salas, las sanciones contra Venezuela por parte de EEUU "se tratan de un cerco medieval y criminal promovido por actores de mentalidad medieval y criminal. Y que como todo cerco de este tipo es terrorismo contra la población civil".

Porque son ellos, y ellas, Belkys, su vecina con un hijo en la Administración, o el señor que les cambia el pescado fresco por una bolsa de arroz los que lo sufren, realmente, en su día a día, caminando de sol a sol para ahorrarse unos bolívares.

Salas sostiene que la única salida a la inflación es "reactivar la actividad petrolera, independientemente del bloqueo, para volver a obtener divisas y poder reinvertirlas en otros sectores como el turismo o la actividad productiva".

¿Y no sería caer en el mismo círculo vicioso del rentismo petrolero? El economista no comparte esa visión y mira a China como potencial comprador del petróleo venezolano al margen del embargo impuesto por Donald Trump, que hizo que se eliminaran de raíz el 42% de las exportaciones petroleras de Venezuela que iban destinadas a EEUU.

El editor de 15yÚltimo cree que lo peor está por llegar. "En junio y julio vamos a notar más los efectos de las últimas sanciones que castigan a las empresas de transporte que llegan hasta Venezuela. Veremos un probable aumento de los precios y una menor oferta de productos en la calle", advierte.

A este nuevo mal augurio habría que sumar otros como la posible salida de Visa y MasterCard del sistema de pagos en Venezuela — ¿se imaginan un país sin tarjetas de crédito o débito donde el dinero en efectivo no vale nada porque la hiperinflación ha devorado su valor?— o la amenaza lanzada desde Washington dirigida a los CLAP.

Todo esto siguen siendo asuntos de macroeconomía y geopolítica para las vecinas de la Parroquia de Altagracia. Son clase media en decadencia que nunca habrían imaginado, dicen, ver a Venezuela como está.

Entre risas, porque eso nunca se pierde entre la gente del pueblo, esta redactora le pide a Belkys bajar al mercado donde suele comprar para hacerle unas fotos y echar un ojo a los precios del día. De repente, deja de sonreír y afirma muy seria, casi nerviosa por la vergüenza repentina: "Pero no tengo más dinero para comprar nada. Ya compré el lunes, cuando mis hijos me dan la plata para el mercado. Recuerda".

"Tranquila. No hace falta comprar. Solo es posar para la foto", le digo. "Ah, entonces sí. Vale". Y vuelven a hablar, mientras se levantan para salir, del cumpleaños 69 de la amiga sin nombre y del whisky con el que acompañarán la fiesta, a pesar de todo.

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