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Amazon y quienes utilizan esa plataforma en línea para sus transacciones comerciales están en alerta debido a los perjuicios que podrían ocasionarles la guerra comercial entre Estados Unidos y China y la consiguiente suba de tarifas.

Para la compañía fundada por Jeff Bezos, la posible caída en las ventas acarrearía una reducción en los ingresos por comisiones y tarifas que cobra para utilizar su tienda virtual, publicó Bloomberg.

Sin embargo, los primeros perjudicados serían los comerciantes de menor volumen, que deberán adelantar sus órdenes de compra y estimar cuál será el valor de los productos en Navidades, cuando obtienen buena parte de sus ingresos anuales.

Para evitar pérdidas, tienen varias opciones: aumentar los precios, comerciar con otros países o acumular existencias, que también tiene sus costos.

"Las empresas más pequeñas tienen un problema importante" debido a que "tenemos una Administración que dice una cosa hoy y hace otra mañana" y eso "plantea riesgos tremendos", considera Joel Sutherland, director gerente del Instituto de Gestión de la Cadena de Suministro de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos).

Si la alternativa para evitar el aumento de las tarifas supone buscar proveedores fuera de China se trata de una solución que "no es realista", estima Jerry Kavesh, director ejecutivo de 3P Marketplace Solutions, una firma que vende botas y sombreros de vaquero en Amazon y ahora compra productos a una empresa en India tras reducir su inventario en un 15 % y aumentar los precios un 12 %.

En contrapartida, los fabricantes chinos también buscan evitar la suba de tarifas y buscan nuevos mercados en Europa, Japón y Australia.

Frente a esta situación, Amazon acordó pagar hasta un 10 % más por los productos afectados por la suba de tarifas y detalló que trabaja con los proveedores para que el ajuste sea "lo más suave posible".

Un conflicto en ascenso

A principios de mayo, la guerra comercial entre Washington y Pekín se recrudeció debido a que EE.UU. aumentó los aranceles a una serie de productos importados desde China por valor de 200.000 millones de dólares anuales. En respuesta, las autoridades chinas fijaron desde comienzos de este mes gravámenes a las importaciones de artículos estadounidenses por 60.000 millones de dólares.

Está previsto que los presidentes de ambos países, Donald Trump y Xi Jinping, se reúnan durante la cumbre del G-20 que comenzará este 28 de junio en Osaka (Japón), un encuentro que se produciría después del diálogo telefónico que mantuvieron la semana pasada, en el que el mandatario chino pidió un trato equitativo para las industrias de su país.

¿Quién necesita más la tecnología del otro, China o EE.UU.?

La guerra comercial afecta al sector tecnológico de ambos países, pero al mismo tiempo está exponiendo que China depende cada vez menos de EE.UU. en esta área, según Bloomberg.

La guerra comercial entre China y EE.UU. se ha intensificado desde principios de mayo, cuando Washington decidió aumentar los aranceles para una serie de mercancías chinas e incluir a Huawei en su lista negra comercial, impidiendo al gigante tecnológico chino comprar piezas y componentes a las compañías norteamericanas.

La tensión afecta de lleno al sector tecnológico de ambos países, pero la guerra comercial también está exponiendo que China necesita cada vez menos a EE.UU. en esta área, según Bloomberg.

China compra chips para procesadores, conmutadores y celulares

Los fabricantes chinos de ordenadores dependen de EE.UU. en la esfera de producción de procesadores, chips y semiconductores. Las compañías estadounidenses Intel y Nvidia dominan el mercado de fabricación de procesadores.

Por su parte, Huawei presentó este año su propio chip basado en diseños de la empresa ARM Holdings, con sede en Reino Unido. Sin embargo, el fabricante británico anunció que sus productos recaerían bajo los controles de exportación de EE.UU., por lo que, sin poder usar la tecnología de ARM, Huawei podría tener problemas con la fabricación de sus propios chips.

La fabricación de chipsets para tecnología móvil es otro sector en el que China usa tecnologías estadounidenses. Productores de teléfonos inteligentes como Xiaomi, Lenovo, Oppo o Vivo dependen de productos de la californiana Qualcomm. Mientras, Huawei es más independiente y ya produce al menos el 68% de sus propios procesadores y módems, según estimaciones de analistas.

Al mismo tiempo, Huawei ha sido un comprador activo de chips de conmutadores estadounidenses que dirigen el flujo de información a través de las redes informáticas e Internet. China depende en mayor parte del fabricante de circuitos integrados Broadcom. Esta empresa, junto con Synopsys Inc. y Cadence Design Systems Inc., otros dos grandes proveedores estadounidenses de componentes esenciales, congelaron en mayo su suministro de productos al gigante tecnológico chino.

China no depende mucho de los sistemas operativos de EE.UU.

Los computadores con el sistema operativo Microsoft Windows siguen siendo los más populares entre los clientes chinos. Según Bloomberg, Lenovo es el mayor comprador de productos de Microsoft. Si la empresa estadounidense prohíbe el suministro de Windows y Microsoft Office, eso obligaría a los fabricantes chinos a buscar y crear alternativas que aún no existen.

En cuanto a los teléfonos inteligentes, el mercado chino sigue desarrollándose mientras los compradores del país buscan alternativas a los iPhone que sean más baratos. Asimismo, no todos los servicios de Apple funcionan en China. Sin embargo, la empresa estadounidense ofrece muchos puestos de trabajo porque fabrica gran cantidad de dispositivos en el país asiático. Al mismo tiempo, los fabricantes de teléfonos inteligentes chinos no dependen mucho del sistema operativo Android, desarrollado por Google, ya que usan el sistema sin los servicios del gigante de Internet. Sin embargo, sus dispositivos sí necesitan soporte de Google en el resto de países del mundo.

China también presta mucha atención al desarrollo de la inteligencia artificial y sus numerosas empresas emergentes atraen importantes inversiones cuando ofrecen proyectos prometedores.

Servicios alternativos propios chinos

En la esfera del almacenamiento en la nube, los proveedores chinos dominan el mercado doméstico y también están aumentando su expansión a otras partes de la región Asia-Pacífico. Entre las compañías chinas, destacan Alibaba Group y Tencent Holdings. Asimismo, entre los motores de búsqueda web del país reinan los sistemas nacionales, como Baidu.

En cuanto a las redes sociales, Facebook y Twitter no funcionan en China y el gigante asiático tiene sus propias alternativas como Weibo y servicios de mensajería WeChat y Tencent QQ.

Además, los servicios de compra en línea estadounidenses como Amazon no llegan al 1 % en el mercado chino, mientras empresas locales como Alibaba y JD.com dominan completamente en este sector.

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