Portada - Últimas noticias

Irán ha prestado ayuda a un petrolero extranjero que había sufrido problemas técnicos en el Golfo Pérsico y lo ha transferido a las aguas persas para arreglarlo.

“Un petrolero extranjero sufrió problemas en el Golfo Pérsico debido a una falla técnica”, ha informado este martes el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abas Musavi.

En declaraciones ofrecidas al corresponsal de la Organización de la Radio y Televisión de Irán (IRIB, por sus siglas en inglés), Musavi ha explicado que después de recibir una solicitud de asistencia y según las reglas internacionales, las fuerzas iraníes se acercaron al buque y lo transfirieron a aguas persas para que puedan realizar las reparaciones necesarias.

Las afirmaciones del funcionario iraní se producen poco después de que la agencia estadounidense de noticias The Associated Press (AP) anunciara que un petróleo de Emiratos Árabes Unidos (EAU) desapareció hace dos días en el Golfo Pérsico al pasar por el estrecho de Ormuz.

Un petrolero extranjero sufrió problemas en el Golfo Pérsico debido a una falla técnica”, informa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abas Musavi.

La República Islámica de Irán es el principal garante de la seguridad y estabilidad del Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz y ha ofrecido en diversas ocasiones la ayuda necesaria a los petroleros extranjeros.

El pasado 13 de julio, dos buques cisterna ‘Front Altair’ y ‘Kokuka Courageous’ con banderas de las Islas Marshall y de Panamá, respectivamente, se quemaron luego de haber sufrido un siniestro por causas desconocidas en el mar de Omán.

Al conocerse el incidente naval, la Armada iraní respondió de inmediato a la señal de socorro de los buques al mandar a sus efectivos para prestar asistencia necesaria y logró rescatar a 44 miembros de la tripulación de los referidos petroleros.

Según Associated Press, sería de los Emiratos

The Associated Press (AP) informa este martes de la desaparición de un petrolero de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) al pasar por el estrecho de Ormuz.

Un buque petrolero con base en EAU, que atravesaba el estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico, dejó de transmitir su posición hace dos días, informa la agencia de noticias estadounidense.

El petrolero MT RIAH, de bandera panameña, transmitió su última posición el sábado 13 de julio por la noche y hasta ahora se desconoce su ubicación.

Sin embargo, un funcionario de los EAU ha cuestionado esta información y ha asegurado esta misma jornada que el petrolero MT RIAH no es propiedad de su país.

En una declaración que publica la agencia de noticias de los EAU WAM, se detalla que “el petrolero en cuestión no es propiedad ni está operado por los EAU. No lleva personal emiratí, y no emitió una llamada de socorro. Estamos siguiendo la situación con nuestros socios internacionales”, ha concluido.

EAU niega haber perdido un petrolero en el Estrecho de Ormuz

El petrolero Riah, que, según los sitios web de seguimiento de ubicación de embarcaciones, dejó de transmitir señales de su ubicación en las primeras horas del 14 de julio, no emitió ninguna señal de emergencia, dijo el martes un funcionario de alto perfil de los Emiratos Árabes Unidos.

“El petrolero no es de propiedad, y tampoco lo utilizan los Emiratos Árabes Unidos. Él no transmitió ninguna señal de SOS”, dijo el orador a un canal de televisión, informando que el barco había cambiado de rumbo cerca del Estrecho de Ormuz, cerca de la costa iraní.

De este modo, la fuente emiratí negó que el país hubiera perdido un petrolero, tal como algunos medios habían afirmado poco antes.

Análisis: Quieren provocar un ataque iraní que justifique la guerra de represalia


Jorge Santa Cruz

El poderío iraní impide la expansión del Gran Israel. Esto disgusta a Jerusalén y a Washington.

Teherán, por otra parte, es aliado del régimen sirio de Bashar al Assad, que opera como otra contención frente a los afanes expansionistas del gobierno israelí. Tal situación causa disgusto, también, en Jerusalén y Washington.

Otro factor que explica el encono contra Irán es el petrolero. Esta potencia emergente tiene manera de controlar el flujo marítimo en los estrechos de Ormuz y de Bab El Mandab.

La agencia alemana Deutsche Welle sintetizó, en un párrafo, la importancia estratégica de ambos estrechos:

«El Estrecho de Ormuz tiene una gran importancia para la economía mundial: por la ruta marítima entre Irán y Omán se transporta un tercio del petróleo mundial. Por lo tanto, constituye un vínculo importante entre los productores de petróleo de la región (Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak) y los mercados de Asia, Europa y América del Norte. La vía marítima de Bab El Mandab se encuentra entre Yemen, Djibouti y Eritrea, el acceso por el sur al Mar Rojo, que fluye hacia el norte en el Canal egipcio de Suez».¹

Por esta razón, el jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, John Dumford, ha advertido que el objetivo de su país es «asegurar el libre paso por el Estrecho de Ormuz y el de Bab El Mandab».²

El autor del presente artículo fue cuestionado por Roberto de la Madrid —conductor del programa Detrás de la Razón, de la cadena iraní HispanTV— acerca de la posibilidad de un ataque militar de Estados Unidos contra Irán. La respuesta fue que no, porque el gasto y el desgaste de las tropas norteamericanas podrían operar en contra de la reelección de Donald Trump.

Cabe la probabilidad de un ataque severo de Israel contra posiciones de Irán en Siria, mas no contra territorio iraní por lo mismo: el costo de la guerra y el desgaste de las tropas judías podrían debilitar al gobierno de Benjamín Netanyahu.

Otro escenario bélico se aprecia como más factible: que los aliados de Washington y Jerusalén —a saber Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, sin descartar aún a Qatar— intensifiquen las provocaciones militares contra Teherán.

Ni Jerusalén, ni Washington lanzarán un ataque militar a gran escala contra Irán, para evitar que se les señale como agresores e intolerantes. No quieren que los iraníes queden como víctimas. Por el contrario, Trump y Netanyahu pretenden aparecer como los ofendidos, como las víctimas de la «barbarie iraní».

El acoso bélico contra Irán puede venir, sobre todo, de Arabia Saudita. La monarquía saudiárabe ha demostrado en Yemen que sabe matar.

El otro frente contra Irán

Jerusalén, a través de Washington, recrudecerá las sanciones contra Irán, lo que provocará más desempleo, pobreza y desabasto de alimentos y medicinas.

Netanyahu y Trump apuestan a que las calamidades sociales provocadas por ellos terminen por desfondar al régimen de los ayatolas y permitan, entonces, que el Mossad y la CIA coloquen un gobierno títere en Teherán que sea favorable al Gran Israel.

Logrado esto, se desataría una feroz campaña contra el presidente ruso, Vladimir Putin, principal aliado de Bashar al Assad en Siria. Para ello, están listas las fuerzas del atlantismo en Europa.

Según los cálculos de Jerusalén y Washington, el régimen sirio de Bashar al Assad se desplomaría sin los apoyos de Teherán y Moscú. En consecuencia, el Gran Israel podría controlar sin problemas todo el Medio Oriente.

Pearl Harbor 2019

El establishment mundial tratará de repetir su estrategia de 1941 cuando, por medio del bloqueo económico y petrolero, exasperó a tal grado a Japón, que esta potencia del Eje atacó a los Estados Unidos (en la Bahía de Pearl Harbor) en lugar de cerrar la tenaza contra el Ejército Rojo en Siberia.

Setenta y ocho años después, el mismo establishment asfixia a Irán con el bloqueo económico y petrolero, al tiempo que prepara el acoso militar —desde Arabia Saudita y las otras monarquías árabes alineadas con Jerusalén y Washington— buscando que Teherán cometa una imprudencia bélica (como la de Japón aquel 7 de diciembre de 1941, en Pearl Harbor) que «justifique» su guerra contra la república islámica iraní.

Luego, según los cálculos del establishment, se organizarían «elecciones democráticas» en Irán, con lo que el Gran Israel quedaría servido.

Trump, con el apoyo del sionismo, ganaría las elecciones de 2020 y prepararía las bases de la nueva dinastía. No serían ya los Kennedy, ni los Bush. Serían los Trump y Kushner.

Referencias electrónicas.

  1. “Trump busca aliados contra Irán”. Deutsche Welle. Consultado en https://www.dw.com/es/trump-busca-aliados-contra-ir%C3%A1n/a-49559835
  2. Ibid.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente