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La captura del petrolero con crudo iraní en el estrecho de Gibraltar, provocó que aumentara la tensión entre España y EE.UU., señala un diario español.

En un informe publicado el martes, el diario español El País ha abordado la detención en el estrecho de Gibraltar, del superpetrolero Grace 1, cargado con crudo iraní, por la Marina Real del Reino Unido, y analizó como el hecho tensó las relaciones entre Madrid y Washington.

En el informe titulado, “el día que (el presidente de EE.UU., Donald) Trump ninguneó a España”, el rotativo denuncia el implícito reconocimiento de Washington de la soberanía británica de las aguas que circundan el Peñón, reclamadas por España, al elegir a Londres como socio en la operación para capturar Grace 1.

“El Ministerio español de Exteriores presentó una queja a su homólogo británico, pero no al estadounidense, (…) mientras que Washington, con su actitud, reconoció implícitamente la jurisdicción británica de esas aguas”, censuró.

El superpetrolero Grace1, de 330 metros de eslora y cargado de crudo iraní, fue capturado el pasado 4 de julio por los agentes de Policía de Gibraltar, apoyadas por 30 marines británicos.

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones de España, Josep Borrell, criticó la retención de Grace 1 por Londres, que detuvo el petróleo “a petición de Estados Unidos”.

El Ministerio español de Exteriores presentó una queja a su homólogo británico, pero no al estadounidense, (…) mientras que Washington, con su actitud, reconoció implícitamente la jurisdicción británica de esas aguas”, censuró el diario español El País, sobre la incautación del petrolero Grace 1, cargado con crudo iraní, por el Reino Unido.

Londres afirma haber capturado el petrolero por, supuestamente, violar las sanciones de la Unión Europea (UE) contra Siria. No obstante, Irán desmiente tal versión y asegura que la embarcación en cuestión no transportaba petróleo al país árabe.

Las autoridades persas denuncian que la incautación se produjo a petición de Estados Unidos, que busca “reducir a cero” las exportaciones petroleras iraníes como parte de sus sanciones extraterritoriales contra Teherán.

El Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, denunció el martes “la maligna piratería británica” en el estrecho de Gibraltar y aseguró que “la República Islámica de Irán y los fieles al sistema (político del país) no dejarán sin respuesta este acto perverso y lo responderán en el lugar y momento oportunos”.