Portada - Últimas noticias

Puerto Rico se ha convertido en estos días en el escenario de multitudinarias protestas tras el “escándalo del chat” del gobernador Ricardo Rosselló.

Las masivas marchas, celebradas casi diariamente, ya han sido respaldadas por sindicatos, activistas, universitarios, grupos opositores e incluso los actores que exigen la inmediata renuncia de Rosselló, quien llegó al poder en Puerto Rico en noviembre de 2016.

¿Qué fue lo que desató el terremoto político en Puerto Rico?

La crisis política se desató en la isla caribeña desde el pasado 13 de julio, cuando el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) de Puerto Rico, publicó una conversación en Telegram de casi 900 páginas de chat entre el gobernador Rosselló y sus asesores más cercanos.

La citada filtración reveló que desde finales de 2018 y hasta 20 de enero de corriente año, Rosselló y sus allegados utilizaron un lenguaje ofensivo, misógino y bastante grosero para discutir los actuales temas del país, así como las cuestiones políticas, opositores y activistas.

La mayoría de estos mensajes fueron escritos y enviados en horario laboral, tanto del mandatario como de los altos funcionarios que salieron embarrados.

En uno de estas conversaciones, un asesor de Rosselló se burlaba de las víctimas del huracán María, que dejó casi 3000 muertos en el país en 2017. A este escándalo también se le suma la detención de seis funcionarios gubernamentales acusados de malversar más de 15 millones de dólares de fondos federales para la reconstrucción de la isla, tras el paso del peor huracán que ha sufrido en un siglo.

¿Qué fue la reacción de Rosselló ante estas filtraciones?

Una vez saltada a la palestra las críticas por este escándalo, el gobernador puertorriqueño pidió disculpas al pueblo de Puerto Rico y a las personas que les había ofendido en sus chats, entre ellos, a una exconcejala de Nueva York, Melisa Mark-Viverito, a quien llamó “p***”.

Rosselló, además, justificó sus acciones indicando que usaba estos mensajes para “liberar tensiones” ya que tuvo días muy intensos de trabajo. Sin embargo, anunció que no cometió un delito, por lo que no desea renunciar de su cargo ya que aún tenía “la capacidad de seguir trabajando”.

A pesar de estas explicaciones, ya era demasiado tarde. Desde el día que se revelaron las filtraciones, decenas de miles de ciudadanos salieron a las calles y llegaron a la Fortaleza, residencia oficial del gobernador Rosselló, para exigir que no participe en el siguiente proceso electoral y que deje su cargo inmediatamente.

Como resultado de las múltiples protestas en su contra, el pasado domingo (21 de julio) el gobernador se vio obligado a anunciar que no se presentará a la reelección en noviembre de 2020, pero rechazó renunciar de su cargo. El pueblo no se conforma y ha convocado a protestas masivas para el viernes 26 de julio, para reclamar la retirada inmediata de Rosselló.

Ayer martes, la Justicia de la isla emitió una orden de allanamiento contra Rosselló y otros 11 hombres que participaban en el chat privado, cuya filtración ha provocado multitudinarias protestas.

¿Qué es lo que hay detrás de las protestas?

Las protestas no solo se deben a la filtración de los mensajes, sino también por la existencia de diversos problemas en Puerto Rico, considerado un Estado Libre Asociado de Estados Unidos.

Responden a un rechazo hacia las décadas de malos manejos por parte de los líderes estadounidenses que siempre han parecido beneficiarse, mientras los puertorriqueños siguen sufriendo. Los agravios se han acumulado durante los doce años que lleva la recesión económica, una crisis de deuda que ha causado despidos y recortes en los servicios públicos y la respuesta fallida por parte de Washington ante el huracán María.

¿Cuáles son las exigencias de los manifestantes?

Los manifestantes, además de pedir la renuncia de Rosselló, quieren librarse de la junta de supervisión que creó el Congreso estadounidense, sin la participación del electorado, para administrar las finanzas del gobierno de la isla, que les debe a sus acreedores más de lo que puede pagar. Mientras Puerto Rico batalla para resolver su crisis de la deuda, las autoridades han implementado una serie de medidas impopulares como el despido de miles de trabajadores publicos, además se han producido cortes en los servicios, han aumentado los costos de la matrícula y muchas escuelas han cerrado.

Aunque, en algunas ocasiones, Rosselló ha intentado imponerse a la junta, muchos puertorriqueños lo relacionan con ese organismo en medio de su frustración y furia. Una consigna recurrente entre los manifestantes es: “Ricky, renuncia y llévate a la junta”.

El escándalo del gobernador y sus allegados más cercanos no es algo nuevo, de hecho, es una crisis que va gestándose durante varios años con la venia y complicidad de varios sectores corporativos, económicos y políticos, no basados en Puerto Rico, sino en Estados Unidos.

Actualmente, cuatro de cada 10 personas viven en la pobreza y desde el 2010, más de unas 600 000 han tenido que abandonar el país por falta de empleo.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente