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Caracas exige a la ONU detener esta grave agresión del gobierno de Trump contra el país suramericano.

La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, denunció este miércoles que ha sido retenido un barco con 25.000 toneladas de "torta de soya (soja)" para producción de alimentos, que tenía como destino el país suramericano.

De acuerdo a la funcionaria venezolana, la retención se hizo "en atención al criminal bloqueo impuesto" por el presidente de EE.UU., Donald Trump, el pasado lunes.

Rodríguez explicó que el dueño del barco fue informado por la empresa aseguradora que tenía impedido llevar la carga a Venezuela, "atendiendo a las ilícitas sanciones".

Este acto constituye "una gravísima violación del Derecho Internacional y la Carta de la Organización de Naciones Unidas (ONU)", manifestó la vicepresidenta, quien añadió que además atenta contra "los derechos humanos de toda la población venezolana, al pretender impedir su derecho a la alimentación".

Por esa razón —señala— "Venezuela exige a la ONU detener esta grave agresión del gobierno de Trump".

Rodríguez también responsabilizó al diputado venezolano Juan Guaidó, quien se autoproclamó en enero como "presidente encargado" de Venezuela, por esta medida, luego que el legislador aplaudiera la imposición del bloqueo por parte de Washington.

"El rufián Guaidó y su banda criminal, cómplice de EE.UU., responderán ante la historia por atentar contra nuestra soberanía y la integridad de nuestro pueblo", enfatizó la vicepresidenta.

El bloqueo

La orden ejecutiva firmada por Trump el pasado lunes establece que "todos los bienes e intereses en propiedad del Gobierno de Venezuela que se encuentran en EE.UU. […] están bloqueados y no pueden ser transferidos, pagados, exportados, retirados ni tratados de otra manera".

Además, según declaraciones del asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, ofrecidas el pasado martes, la medida "autoriza sanciones a las personas extranjeras que brinden apoyo, bienes o servicios a cualquier persona sancionada, incluido el gobierno de Venezuela".

Con ello, dijo Bolton, están "enviando una señal a terceros que desean hacer negocios con el régimen de Maduro", para que procedan con extrema precaución. "No hay necesidad de arriesgar sus intereses comerciales con los EE.UU. con el fin de beneficiarse de un régimen corrupto y moribundo", amenazó.

El mismo martes, el embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, informó que Caracas pidió al Consejo de Seguridad de ese organismo internacional que intervenga para condenar las sanciones estadounidenses.

Recordó que el organismo de la ONU "tiene la obligación de tomar medidas" para impedir la violación del derecho internacional por parte de un miembro del consejo permanente, "que obliga al resto de la comunidad a avalar su violación de la ley".

Gobierno venezolano no asistirá a próximas reuniones del diálogo con la oposición

CARACAS (Sputnik) — El Gobierno de Venezuela informó que decidió suspender su participación en las reuniones del diálogo de Barbados con la oposición previstas para el jueves 8 y viernes 9.

"Atención al pueblo de Venezuela!! nuestro presidente Nicolás Maduro ha decidido que nuestra delegación no asista a las reuniones de diálogo pautadas para mañana jueves 8 y viernes 9 en Barbados", escribió el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, quien encabeza la delegación del diálogo por parte del Gobierno.

El ministro destacó que la delegación del Gobierno tomó esta decisión a pesar de que los representantes de la oposición ya se encuentran en Barbados, ante la más reciente sanción del Gobierno de Estados Unidos.

"El presidente Maduro ha decidido no enviar la delegación venezolana en esta oportunidad, en razón de la grave aversión perpetrada de manera continuada y artera por parte de la administración (del presidente estadounidense Donald) Trump contra Venezuela", indica un comunicado publicado por Rodríguez en su cuenta de Twitter.

De igual forma, acusa al jefe de la delegación opositora, el diputado Juan Guaidó, de celebrar y apoyar este tipo de medidas contra Venezuela.

El Gobierno de la nación suramericana destaca que está dispuesto a revisar los mecanismos del diálogo y continuar con el proceso "de manera efectiva y armónica".

El presidente de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva en la que congela todos los activos de Venezuela en ese país e impide a cualquier empresa de su país o extranjera usar el sistema financiero de esa nación para realizar transacciones con Caracas.

El Gobierno ha calificado esta acción como gravísima ha pedido al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y al secretario general, Antonio Guterres, pronunciarse ante lo que aseguran es una "violación masiva" de los derechos humanos de los venezolanos.

El proceso de diálogo entre el Gobierno venezolano y la oposición que ha quedado suspendido este miércoles se inició el pasado mes de mayo, con el objetivo de poner fin a una de las mayores crisis políticas que ha enfrentado Venezuela en los últimos 10 años.

Seguidores del Gobierno venezolano marchan en rechazo a las sanciones de Trump

CARACAS (Sputnik) — Partidarios del Gobierno venezolano salieron a las calles de Caracas para condenar de forma unánime las recientes sanciones de Estados Unidos contra su país, una medida que según dijeron varios manifestantes a Sputnik, busca adueñarse de los recursos de esa nación sudamericana.

"Seguiremos resistiendo aquí, (el presidente de EEUU, Donald) Trump nos quiere matar, es un genocida, ahora eres un ladrón, sigue diciendo que la sanción es contra (Nicolás) Maduro, pero es contra los hombres y mujeres de Venezuela; nosotros no queremos más bloqueo, tiene que desbloquearnos, porque esas son todas las riquezas que nos pertenecen a nosotros", expresó Belkis Sánchez, residente de Caracas.

Por su parte, Alexander Suárez, habitante de un sector llamado Catia, en el oeste de la capital, indicó a esta agencia que las sanciones de EEUU afectan la alimentación tanto de los seguidores del Gobierno como de los opositores.

"Tanto opositores y oficialistas nos vemos afectados por la distribución de los alimentos, las medicinas y otros insumos estratégicos para nuestra nación, ya que el comercio internacional que nos favorecía ahora va en contra", acotó.

Joel Coronel, quien acudió desde el estado La Guaira (norte) con la convicción de defender las riquezas de su país, señaló que está seguro que EEUU busca "montarle" las manos al petróleo venezolano.

"Vamos a defender nuestras riquezas del pueblo, lo que solo quieren es eso, montarle las manos a nuestras riquezas, el petróleo, el oro, el diamante, por eso es que ellos quieren una cuarentena, pero nunca la vamos a aceptar", sostuvo.

Entre tanto, Armando Carías, un director de teatro de Caracas, aseguró que las nuevas sanciones forman parte del injerencismo de Washington contra Venezuela.

"Un repudio absoluto, unánime, nacional y mundial al Gobierno de los Estados Unidos que dentro de su política de injerencia supremacista pretende arrodillar a este pueblo; estamos haciendo viva nuestra presencia consolidando el esfuerzo de la revolución bolivariana", señaló.

La marcha concentró un gran número de personas, y según pudo conocer Sputnik, los participantes fueron convocados con un día de antelación, a diferencia de otras movilizaciones.

Entre cantos, consignas y música con letra alusiva al rechazo de los venezolanos al bloqueo de Trump, los seguidores del Gobierno recorrieron desde Parque Carabobo (oeste) hasta el Panteón Nacional (centro), donde el Ejecutivo realizó un acto por el bicentenario de la Batalla de Boyacá, una confrontación contra el imperio español que selló la independencia de la Campaña Libertadora de la Nueva Granada, liderada por prócer venezolano Simón Bolívar.

Trump firmó el 5 de agosto un decreto en el que bloquea los activos de los entes oficiales del Gobierno de Venezuela que estén en Estados Unidos y en la que también prohíbe la realización de transacciones con esa nación latinoamericana.

Análisis: EEUU vs Venezuela: el embargo como parte de una guerra sin retorno

Marco Teruggi

El embargo total declarado por Donald Trump contra Venezuela es un paso más en la agudización de su estrategia de generar caos en el país y derrocar a Nicolás Maduro. Julio Escalona, diputado de la Asamblea Nacional Constituyente, analiza la situación, la posibilidad de diálogos y los desafíos.

"EEUU tiene como objetivo derrocar al Gobierno de Venezuela, eso es un hecho, es el fondo de la política estadounidense, y no hay indicios que puedan sugerir que eso va a cambiar", dijo Escalona, analizando los diferentes movimientos tomados por el Gobierno de Trump.

La última medida fue la firma de la orden ejecutiva para congelar los activos venezolanos en EEUU. "Todos los bienes e intereses del Gobierno de Venezuela que se encuentran en EEUU están bloqueados y no pueden transferirse, pagarse, exportarse, retirarse ni negociarse de otra manera", reza el texto.

"Una decisión de derrocar un Gobierno no puede tener altos, se debe golpear permanentemente hasta el momento en que se creen las condiciones para derrocarlo", explica Escalona. La línea de tiempo así lo demuestra: los ataques han ido en escalada y este 2019 ha sido de redoble de los asaltos.

El caos

El bloqueo económico, financiero, busca golpear sobre las variables macroeconómicas, cercar al país hasta la asfixia. "Están incrementando la presión a ver hasta dónde se aguanta, y creo que vamos a aguantar. Lo que hay que tener en la cabeza es cuál es la otra jugada que está preparando EEUU", plantea Escalona, quien es también profesor en la Universidad Central de Venezuela.

La otra estrategia que "está pendiente, que ha sido puesta en práctica, pero por cuentagotas, es la de la acción paramilitar en el interior del país, en una serie de lugares estratégicos como las costas, las fronteras, en zonas agrícolas", analiza.

Las maniobras tienen un fin central: generar caos. "El objetivo es convertir la vida cotidiana en un infierno, que la gente no encuentre cómo vivir, y entonces esperan que el pueblo se rebele, se desmoralice, tenga pérdida de confianza, de fe, es agudizar el caos, y por lo tanto la cohesión social, que las iniciativas populares se vean frustradas".

Esto es central por dos razones. En primer lugar, porque en esa cohesión social está una de las fortalezas propias. "La política chavista, de Chávez, fue estimular los imaginarios y realidades solidarias, creando en el pueblo redes de solidaridad, lo cual afirma al pueblo como pueblo y da la sensación de que no está solo, y que, si se une, puede resistir". Esa ha sido una de las claves de las victorias electorales y políticas.

En segundo lugar, porque EEUU descubrió ese punto: "Hay un centro del ataque puesto ahí, disolver las relaciones solidarias, estimular el individualismo (...) la competencia, que es la base de las políticas neoliberales". El objetivo, en esta fase, es agudizar todas esas variables hasta los límites para forzar el derrocamiento. El embargo tiene esa dimensión.

¿Apretar para negociar?

La decisión de Trump fue acompañada del mensaje transmitido por el asesor de seguridad, John Bolton, quien afirmó que "el tiempo para el diálogo terminó, es tiempo de la acción". Sus palabras fueron dichas sin que ni el Gobierno ni la oposición hayan dado por terminadas las negociaciones en la isla de Barbados, con mediación de Noruega.

Juan Guaidó afirmó el martes 6 de agosto que "continúa la opción de Noruega". En términos de negociación, se puede ver la nueva medida como una acción para mejorar su correlación de fuerzas en la negociación. Y, no hay duda, el diálogo, como afirma Escalona, es del Gobierno venezolano directamente con EEUU.

Sin embargo, EEUU requiere de una mediación nacional y una instancia pública de diálogo: "necesitan unos mediadores venezolanos, el problema es que si la orden de EEUU es suspender el diálogo pierden los mediadores venezolanos, pero son necesarios políticamente para equilibrar la guerra, porque si se desnuda claramente EEUU como agresor políticamente puede ir perdiendo".

Esa necesidad se explica por la profundidad del antiimperialismo de una gran parte del pueblo venezolano. La cuestión nacional ha sido un obstáculo permanente para EEUU, que no ha contado en 20 años con una fuerza opositora capaz de aglutinar un bloque con fuerza de tracción popular. La expectativa con Guaidó fue desinflada rápidamente. La evidencia norteamericana es proporcional a la debilidad nacional.

Por eso la estrategia del derrocamiento busca trabajar sobre la inyección y expansión del caos, junto con el ataque sobre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB): "Se ha mantenido hasta ahora la unidad de la FANB, que es otro aspecto sobre el cual el imperio trabaja, ha logrado algunos quiebres, pero ninguno que la fracture".

¿Es posible una intervención?

En cuanto a la opción de la intervención militar directa y abierta, Escalona pone en duda que pueda suceder de esa manera: "es políticamente inconveniente en Venezuela, en EEUU hay un sector de la dirección política que no quiere una guerra imperial, que sabe lo que puede costar eso". El acuerdo está en los dos puntos centrales: la desestabilización y la guerra paramilitar. Todo es guerra, el asunto es, en parte, la presentación de la misma.

El constituyente insiste: "mi posición de principio es que EEUU no va a ceder en la guerra contra Venezuela". Significa que no habrá tregua, aumentará la superposición de variables de asalto con la impunidad imperial que le permite a Trump declarar un embargo y contar con un silencio cómplice de gobiernos aliados de Europa, así como aplausos de gobiernos de derechas latinoamericanas.

Hacerle frente

Escalona es un hombre grande. Ha sido partícipe de muchos acontecimientos de la vida política venezolana, siempre del lado de las izquierdas y, desde Chávez, del chavismo. Es optimista a la vez que crítico. Uno de sus análisis para sostener la posibilidad de resistencia está en la dimensión geopolítica.

"Hasta ahora ni China ni Rusia aparentemente están presionando a Venezuela para que se rinda. Han invertido mucho aquí, no solo económicamente sino políticamente", analiza.

Agrega una cuestión central: "ellos no vinieron aquí a convencer a Chávez, sino que Chávez les demostró la importancia de que negociaran con nosotros, ha sido una decisión deliberada de formar un bloque multilateral de importancia para las alianzas de Venezuela".

En cuanto a la cuestión económica Escalona parte de un hecho nodal: la necesidad de la producción. "Decirlo es fácil, el país tiene cómo hacer eso, tiene recursos, tierras, gente que sabe sembrar, las comunas están produciendo, ¿por qué no lo enfrentamos? Allí está el detalle, y es que por supuesto en Venezuela, como cualquier país sometido a un estado de guerra, hay una quinta columna".

La existencia de esa quinta columna es, analiza, parte de la estrategia norteamericana: "con eso trabaja el imperio, cómo generar una correlación de fuerzas que nos impida resolver algunos problemas que tienen solución".

Producir, desburocratizar, construir correlación de fuerza interna, combatir la corrupción, son algunas de las claves que señala para lograr lo que da una victoria en la guerra: la capacidad de cohesión, defensa y ataque. Esa dimensión deber resolverse al tiempo que se buscan las formas de sortear el ahora declarado embargo petrolero por parte de un poder económico y militar de mayor poder.

Una cuestión es segura, así como EEUU no cesará su intento, tampoco el chavismo dejará de buscar las formas de enfrentarlo: "el jaque mate de cualquiera de los dos lados es complejo, difícil de prever, y lo que yo puedo prever es que vamos a resistir y no somos un enemigo fácil, eso de que aquí no se rinde fácil no es una simple frase".