Portada - Últimas noticias

BRUSELAS (Sputnik) — Josep Borrell, el ministro español de Exteriores en funciones designado para ocupar el puesto de jefe de la diplomacia europea, llamó a mantener las sanciones contra Rusia, pero subrayó la necesidad de dialogar en la medida de lo posible.

"Hay que mantener las sanciones a Rusia mientras no se produzca un cambio de actitud. Para eso es imprescindible la unidad entre todos los socios europeos", declaró Borrell al intervenir ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo.

Sin embargo, subrayó la necesidad de cooperar con Rusia en los aspectos donde es posible establecer un diálogo.

Agregó que para "de verdad hacer frente al llamado desafío del este, la mejor manera será crear un anillo de países democráticos y prósperos en la frontera del este".

En este sentido Borrell subrayó la necesidad de "reforzar a Ucrania".

"Hemos investido 15.000 millones de euros en Ucrania en los últimos cinco años, es mucho dinero, debemos saber para qué sirve, y debemos continuar prestando esta ayuda", señaló.

Las relaciones entre Moscú y Occidente empeoraron a raíz de la situación en Ucrania y la reincorporación de Crimea a Rusia tras el referéndum celebrado en marzo de 2014, en el que más del 96% de los votantes avaló esta opción.

Ese mismo año, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y otros países aprobaron varios paquetes de sanciones contra Rusia.

Moscú, que respondió a las sanciones con un embargo alimentario, ha subrayado en reiteradas ocasiones que no es parte del conflicto en Ucrania.

Situación en el estrecho de Ormuz

Además, Borrell declaró que el despliegue de las tropas en el estrecho de Ormuz no ayudará a reducir las tensiones en la zona.

"En torno a la crisis en el estrecho de Ormuz hay que hacer un llamamiento a las partes para que se produzca una desescalada, enviar topas no facilitará una solución", declaró.

Además, el alto funcionario llamó a la UE a extender el acuerdo de no proliferación nuclear.

"La Unión Europea tiene que seguir impulsando la extensión del tratado de no proliferación de armas nucleares y preservar el acuerdo nuclear con Irán", declaró.

A finales de septiembre, el presidente iraní, Hasán Rohaní, presentó un proyecto de cooperación regional encaminado a reforzar la seguridad en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz, e invitó a los países de la región a unirse a la iniciativa. Bahréin ya rechazó la iniciativa de Irán.

El pasado 22 de julio, también el Gobierno estadounidense invitó a varios países a formar una coalición internacional con la excusa de garantizar la seguridad de la navegación en el golfo Pérsico.

EEUU lanzó esa iniciativa después de que Irán detuviera el petrolero británico Stena Impero en el estrecho de Ormuz, por violar supuestamente las normas internacionales. El presidente del Parlamento de Irán, Alí Lariyaní, más tarde reconoció que el Stena Impero fue apresado en represalia por el Grace 1, el petrolero que había sido retenido en Gibraltar bajo la sospecha de que transportaba petróleo a Siria, en violación de las sanciones de la UE contra Damasco.

Primera visita

El funcionario afirmó que realizará su primera visita a Pristina.

"Mi primera visita será a Pristina", dijo Borrell.

El diplomático subrayó que continuará con los esfuerzos para que Belgrado y Pristina lleguen a un acuerdo.

"El reconocimiento de Kosovo es la competencia de Estados miembros", respondió Borrell cuando le recordaron que la propia España no reconoció la independencia de Kosovo.

Asimismo, admitió que los países de la UE tienen divergencias sobre Kosovo pero están unidos en las acciones para solucionar el problema.

En 1999, la confrontación armada entre los separatistas albaneses del Ejército de Liberación de Kosovo y el Ejército y la Policía serbia provocó los bombardeos de la OTAN sobre Yugoslavia, integrada en aquel entonces por Serbia y Montenegro.

El 17 de febrero de 2008, los albaneses kosovares de Pristina proclamaron de modo unilateral su independencia de Serbia. Sin embargo, bajo la presión de Bruselas, Belgrado se vio obligado a iniciar negociaciones con la mediación de la UE para normalizar las relaciones con Pristina.

Una Europa más fuerte

Borrell también prometió hacer esfuerzos para que Europa sea más fuerte.

"Trabajaré por una Europa más fuerte en el mundo", declaró Borrell.

El alto funcionario abogó por "una política exterior verdaderamente integrada" que una los esfuerzos de todos los países miembros de la Unión Europea (UE), para que "actúen juntos en el Consejo de la UE, con todos los instrumentos y todas las políticas manejadas por la Comisión Europea y la legitimidad democrática del Parlamento Europeo".

El orden internacional basado en reglas, según Borrell, se ve constantemente perturbado y por eso la UE hará todo lo posible para hacer frente a este "ambiente peligroso".

"Necesitamos unidad, coherencia entre las políticas internas y externas, necesitamos reforzar el papel internacional del euro y aumentar nuestra capacidad militar para actuar", afirmó Borrell al añadir que la UE tiene que aprender a usar "el lenguaje del poder" con el fin de cumplir con estas metas.

Borrell enfatizó también que el multilateralismo es la base de las relaciones internacionales e instó a cooperar con sus socios para resolver los temas más relevantes de la agenda global.

"No se puede ser multilateralista solo, necesitamos socios", resaltó.

La lucha contra la desinformación

Asimismo, Borrell declaró que la UE necesita invertir más en el desarrollo de los recursos para luchar contra la desinformación.

"Tenemos que invertir mucho para poder hacer frente a esta arma de desinformación, porque es una arma de verdad", declaró.

Subrayó que "la democracia es un sistema construido sobre la información de los ciudadanos", los europeos votan de acuerdo con la información que tienen, y si es falsa, el voto será "cada vez más sesgado", señaló.

"Es más fácil propagar un bulo que la verdad", indicó.

Respondiendo a la pregunta sobre cómo prevé hacer frente a la campaña de desinformación supuestamente desarrollada por Rusia, el diplomático español afirmó que no se considera un enemigo de Moscú.

"No quiero aparecer aquí como un enemigo de Rusia, es un país que nos proporciona energía, país con el que mantenemos comercio, no podemos solo aplicar la política de sanciones como si Rusia no existiera", afirmó.

A la vez agregó que "hay campañas de desinformación que están lanzadas desde servidores situados en el territorio ruso", pero no hay certeza de que sean del Gobierno ruso.

Tras su comparecencia ante el Parlamento Europeo, Borrell reiteró en su cuenta de Twitter que "la desinformación es un problema grave que atenta contra la salud democrática de nuestros países".

"El problema se va a agravar con la inteligencia artificial. La UE está preparada para combatirlo pero hay que desarrollar nuevas capacidades", subrayó.

En 2016, el Parlamento Europeo aprobó la resolución 'Comunicaciones estratégicas de la UE como oposición a la propaganda de terceros países', en que se afirmaba que Rusia prestaba apoyo financiero a las organizaciones y los partidos políticos opositores de los países de la UE.

Moscú a su vez calificó ese documento de degradación del parlamentarismo y del concepto de la democracia en la sociedad europea.

Sanciones contra Venezuela

"Estoy en contra de las sanciones colectivas que perjudican a un pueblo que está en una situación dramática", dijo.

El diplomático español afirmó que imponer las restricciones financieras contra el pueblo venezolano "cuando se conoce la situación en la que se encuentran allí, cualquier cosa que les impida tener un poco menos de comida o un poco menos de medicinas, me parece que es algo que humanamente no se puede aceptar".

A la vez dejó claro que respalda "todas las sanciones individuales".

Borrell destacó que el objetivo principal de la UE es trabajar para "conseguir la única solución posible que es una solución negociada entre venezolanos que permita la salida democrática".

Desde noviembre de 2017, el bloque europeo mantiene un embargo sobre el suministro a Venezuela de armas y equipos destinados a la represión interna, además de la prohibición de viajes y la inmovilización de activos en relación con las personas incluidas en la lista.

Con estas restricciones, flexibles y reversibles, la UE procura "promover una solución política, pacífica y democrática, mediante la celebración de unas elecciones presidenciales creíbles y transparentes bajo observación internacional".

Las recientes sanciones fueron impuestas a finales de septiembre pasado contra siete miembros de las fuerzas de seguridad e inteligencia de Venezuela, con lo que se elevó a 25 la cifra total de sancionados por la UE en vista de la situación en en el país sudamericano.

EEUU despliega una cifra récord de soldados en Europa

WASHINGTON (Sputnik) — EEUU enviará un récord de 20.000 soldados a Europa para participar en los simulacros Defender-Europe 20 que marcan el mayor despliegue en el continente en los últimos 25 años, anunció el Comando Europeo de Washington (EUCOM).

"Se espera que aproximadamente 37.000 miembros del servicio de la nación estadounidense, aliada y asociada participen con aproximadamente 20.000 soldados desplegados desde EEUU", dijo el EUCOM en un comunicado.

Los simulacros multinacionales conjuntos se llevarán a cabo en abril-mayo de 2020 con movimientos de personal y equipo a partir de febrero, agregó.

Un cuartel general de la división del Ejército de EEUU, tres equipos de combate de brigadas blindadas, una grupo de incendios y uno de mantenimiento participarán en los simulacros.

La Fuerza Aérea de EEUU y el Cuerpo de Marines también participarán en el ejercicio.

El comandante general del Ejército de EEUU en Europa, Christopher Cavoli, dijo que Defender-Europe 20 brindaría tranquilidad a los aliados europeos y permitiría ejercer una rápida integración de las fuerzas.

El objetivo de los ejercicios consiste en elevar la capacidad de combate de los Ejércitos de los países de la OTAN y contener a un enemigo eventual.

Los ejercicios Defender 2020 reunirán a 37.000 soldados y oficiales de 19 países de la Alianza Atlántica. Los militares se trasladarán a los territorios de Polonia y países del mar Báltico, y el territorio de Alemania será el centro logístico durante el simulacro, escribe la revista alemana Der Spiegel citando al EUCOM.

Los representantes del partido izquierdista alemán Die Linke han criticado los ejercicios.

"Las maniobras provocarán la reacción de Rusia, lo que inevitablemente conducirá a una mayor escalada de tensiones militares", declaró Alexander Neu, miembro del Comité para la Defensa del Parlamento alemán.

El diputado exhortó a las autoridades alemanas a no participar en las maniobras y no ofrecer el territorio de Alemania para realizarlas.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS