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El Informe técnico sobre el «nuevo coronarivus 2019-nCov» que publicó el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias dirigido por Fernando Simón el pasado 10 de febrero, y que fue actualizado casi un mes después, el 6 de marzo, se está convirtiendo en una fuente de información valiosísima para dilucidar qué sabía exactamente el Ministerio de Sanidad y qué no sobre la capacidad de propagación de este patógeno antes de que avalara la celebración de 480 manifestaciones feministas del 8-M, en las que participaron 600.979 personas.

El primero de estos textos evidencia que la alerta internacional declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 30 de enero había sido escuchada por el Departamento de Salvador Illa e, incluso, interiorizada por parte de los técnicos que trabajan para el centro de Simón y para la Dirección General de Salud Pública que encabeza Pilar Aparicio. El documento ha sido reemplazado por otros sucesivos por el Ministerio de Sanidad y no puede encontrarse ya en la web, igual que su primera actualización de marzo.

Como ya informó LA RAZÓN, los nombres de sus autores fueron además «borrados» en versiones posteriores y no figuran ya tampoco en los documentos técnicos que ha ido haciendo públicos Sanidad. A lo largo de sus 20 páginas, el texto original, del 10 de febrero, enumera el estado de conocimiento que había entonces sobre la enfermedad, desde sus características a la sintomatología que ocasionaba.

En él hay un epígrafe referente al mecanismo de transmisión humano-humano, en donde se reseñaba que la vía de transmisión entre humanos se considera similar a la descrita por otros coronavirus «a través de las secreciones de personas infectadas, principalmente por contacto directo con gotas respiratorias de más de cinco micras (capaces de transmitirse a distancias de hasta dos metros) y las manos o los fómites contaminados de estas secreciones seguido del contacto con la mucosa de la boca, nariz u ojos».

El documento especificaba, eso sí, que «la transmisión aérea por núcleo de gotitas o aerosoles (capaz de transmitirse a una distancia de más de dos metros) no ha sido demostrada para el 2019-nCov». El texto añadía que «según los datos preliminares, el periodo de incubación más frecuente se ha estimado entre 4 y 7 días, con un promedio de 5 días, habiéndose producido un 95% de los casos a los 12,5 días desde la exposición», y determinaba que «el número básico de reproducción (el promedio de casos secundarios producidos a partir de un caso) calculado mediante modernización a partir de datos preliminares disponibles se ha estimado entre 2-3». Este documento subrayaba que «hasta el momento no existe evidencia respecto a la transmisión a partir de pacientes asintomáticos o durante el periodo de incubación».

La versión actualizada dos días antes del 8-M incluye algunas novedades. Subraya, por ejemplo, que el «SARS-CoV-2 se ha detectado en secreciones nasofaríngeas, incluyendo la saliva», y recalca que «el número básico de reproducción RO (el promedio de casos secundarios producidos a partir de un caso) se ha estimado entre 2-3». Simón y sus expertos reconocen, sin embargo, que en el brote de Wuhan el RO fue de 2-2,5. «Sin embargo, este valor es cambiante desde que comienza la epidemia y disminuye con la aplicación de medidas de Salud Pública como se ha observado en Wuhan y el resto de China». «En las agrupaciones de casos en familias en la provincia de Guandong y Sichuan, la tasa secundaria intrafamiliar se estimó entre el 3 y el 10%. De forma similar, en los casos detectados en EE UU, se ha encontrado que esta tasa es de 0,45% entre contactos próximos y de un 10,5% para convivientes de una misma familia». «Por otro lado, en otro estudio en que se describen nueve series de infecciones secundarias como consecuencia de eventos sociales de corta duración (una comida o una visita corta) en China y otros países, el valor de la tasa secundaria mucho más alto, de 35%. Por tanto, por causas aún no conocidas, parece que hay eventos con personas infectadas que muestran una altísima tasa de transmisión del virus frente a otras situaciones en la cual transmisión es mucho menor».

Sánchez llega al ridículo de la manipulación: atrasa oficialmente las primeras 28 muertes hasta justo el 8-M

Las manipulaciones estadísticas del Gobierno de Sánchez llegan al esperpento. Los datos oficiales elaborados por el Ministerio de Sanidad -que hoy muestra OKDIARIO- desvelan que el Ejecutivo ha atrasado la anotación de los primeros 28 muertos por coronavirus para hacerlos aparecer de golpe el mismo 8-M en el que se celebró la manifestación feminista.

La movilización se celebró por la tarde, pero los datos del conjunto del día, obviamente, no llegaron hasta haber finalizado la jornada y poder comunicar el recuento de víctimas. Traducido: al anotarlos el mismo 8-M, el Gobierno puede justificar que no tenía conocimiento en los momentos previos a la manifestación bandera del PSOE y Podemos, con lo que se cubre frente a reclamaciones judiciales derivadas de la negligencia oficial de haber permitido la concentración multitudinaria feminista en plena pandemia. El problema es que todos esos muertos fueron comunicados a la prensa previamente, día a día, desde la jornada del 3 de marzo, con lo que el engaño estadístico se convierte en la manipulación más tosca y burda que nadie se pueda imaginar.

Increíble pero cierto: los datos oficiales agregados del Ministerio de Sanidad reflejan una aparición de golpe de 28 muertos. Los primeros 28 muertos causados por el coronavirus. Y esos documentos oficiales fechan esa aparición justo el mismo día 8-M. Se trata de víctimas que fallecieron desde el día 3 de marzo y cuya cifra fue creciendo paulatinamente día a día, tal y como reflejó toda la prensa porque todos ellos se fueron comunicando de forma oficial y desde el mismo Ministerio de Sanidad.

Ahora, el Gobierno, en su locura manipuladora, ha cambiado los históricos y ha incluido de golpe 28 fallecidos sin el más mínimo rubor.

Controles oficiales

Los listados oficiales, que recogen el avance del número de víctimas mortales, hospitalizados, ingresado en UCI, etc, así lo reflejan. Y se trata de los listados supuestamente supervisados con todos los controles oficiales. Allí -en caso de ser capaces de encontrar los archivos, porque están claramente escondidos- es posible ver, región a región y día a día, el avance de la enfermedad.

 

Estos documentos se convierten, de este modo, en un poderoso elemento probatorio de cara a presentes y futuras reclamaciones judiciales. Y es que la aparición de signos claros de alerta previos al 8-M demostraría la negligencia del Gobierno al no impedir la manifestación feminista.

Pues bien, en este contexto, es en el que esos documentos han incluido de golpe el 8-M los 28 muertos que se produjeron de forma escalonada entre el 3 de marzo y ese domingo 8 de marzo.

Todo ello ocurre cuando, en esos datos oficiales, Pedro Sánchez acaba de admitir de facto su engaño a toda la población sobre el peligro que implicaba la manifestación feminista del 8-M. OKDIARIO publicó hace una semana la escalada de contagios ocultada por su Ejecutivo en la semana previa al 8-M, en especial, en la Comunidad de Madrid.

Durante todos esos días previos a la gran concentración feminista, la tasa de infectados por coronavirus se disparó a ritmos del 50% o más diario, pese a lo que el Gobierno socialcomunista permitió e impulsó la manifestación del 8-M.

Pero la historia de manipulaciones estadísticas no acaba ahí. Este diario publicó igualmente en exclusiva los datos recopilados por el Gobierno central, y remitidos por las comunidades autónomas, donde se desvelaba el engaño. Pero lo cierto es que la burla a la población ha continuado agravándose.

Porque el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha ido cambiando día a día los datos históricos que mantiene escondidos para ir, paso a paso, admitiendo en los registros oficiales que la escalada no fue sólo eso: fue un auténtico estallido de contagios en los días previos al 8-M.

OKDIARIO ha descargado los archivos históricos en tres días distintos y no han dejado de crecer las cifras. Y es que el Gobierno necesita ahora defenderse de las querellas que se le amontonan, afirmando que no engañó en los datos.

Madrid y Burgos aceptaron respiradores donados por Tesla que Sanidad ignoró

Elon Musk, el fundador de Tesla, anunció el pasado 31 de marzo la donación de respiradores -y la sufragación del envío- a cualquier hospital del mundo. El objetivo era ayudar a combatir la pandemia del coronavirus. Sólo había un requisito para ello: que los equipos fueran utilizados, en ningún caso almacenados.

Así lo hacía saber entonces a través de su perfil de Twitter, en el que detallaba las condiciones para que se ejecutara la donación.

Un ofrecimiento que no pasó desapercibido en el Congreso de los Diputados. Vox preguntó por escrito el pasado 2 de abril respecto a la iniciativa de Musk. Interpeló a la Mesa acerca de si se había aceptado la donación o no, a qué hospitales se destinaría, en qué cantidad y la fecha en que llegaría.

Días después, el empresario norteamericano anunciaba la donación de varios de estos respiradores al hospital levantado en IFEMA (Madrid), y al Hospital Universitario de Burgos. El propio Elon Musk lo anunciaba de nuevo en su perfil de Twitter.

El hospital de IFEMA agradeció también en redes sociales el gesto del empresario norteamericano. Lo hacía en una fotografía publicada el pasado 16 de abril, hace más de un mes -la misma fecha en que lo hacía público Musk-.

La mesa del Congreso de los Diputados respondió el 18 de mayo (hace tres días) a la interpelación de la formación liderada por Santiago Abascal, como decimos con fecha del pasado 2 de abril. El Ejecutivo manifestaba desconocer la oferta realizada por el fundador de Tesla. Reproducimos la carta de respuesta a continuación.

 

Repuesta del Gobierno en la que dice desconocer la propuesta de donación de respiradores de Elon Musk. Madrid y Burgos recibieron varias unidades a mediados de abril

Hay que subrayar una vez más que el hospital de IFEMA y el Hospital Universitario de Burgos recibieron esas donaciones hace más de un mes. Además, el documento publicado sobre estas líneas atesora que hace más de 45 días se puso en conocimiento del Gobierno la posibilidad de recibir los respiradores de Elon Musk. Por último, el hospital de IFEMA hizo pública la llegada de los equipos a mediados del pasado mes de abril.

Fuente: Vozpopuli, La Razón, OKDiario