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El Ministro de Comunicación venezolano, Jorge Rodríguez, mostró este jueves un vídeo donde el militar estadounidense capturado tras el intento fallido de incursión marítima, Luke Denman, asegura que la operación fracasó porque el diputado opositor Juan Guaidó la "desorientó".

Denman explicó que el exboina verde, Jordan Goudreau, dueño de la empresa, Silvercorp USA, contratada para llevar adelantar el plan, "confió" en el diputado opositor, pero "si alguien tomó las decisiones incorrectas fue Juan Guaidó".

En este sentido, el militar estadounidense considera que el accionar de Guaidó "desorientó" a los involucrados en la operación. "En este punto, visto todo lo que he visto, creo que Silvercorp, así como muchos otros, hemos sido desorientados por el señor Juan Guaidó", dijo.

Denman agregó el contrato de esta operación se firmó en EE.UU., pero se acordó que los entrenamiento empezarían en territorio colombiano porque "el plan fue de venezolanos que conocimos en Colombia" en referencia a los excapitanes, Antonio Sequea Torres y Víctor Alejandro Pimienta Salazar.

Según el militar estadounidense, Guaidó usó tanto a narcotraficantes de la Administración para el Control de Drogas​ de EE.UU. (DEA) como al narcotraficante, Elkin Javier López Torres, alias "La Silla", y la banda criminal "Los Pachenca", para usar las herramientas del narcotráfico colombiano, pero también para tener a quien echarle la culpa si todo salia mal.

En este sentido, Rodríguez señaló que "se suponía que el involucramiento del gobierno colombiano con el narcotráfico había sido solapado o maquillado", pero el gobierno venezolanos descubrió que "Los Pachencas" "tienen las coordenadas de las lanchas de la Armada, donde van los aviones de EE.UU., etc, poniendo en riesgo la vida de los propios militares colombianos".

La madrugada del pasado 3 de mayo, un grupo subversivo intentó ingresar al territorio de Venezuela por la costa centro-norte del país a bordo de lanchas rápidas, que fueron interceptadas y repelidas por las fuerzas de seguridad. Hasta el momento, más de 40 implicados, entre ellas dos exmilitares estadounidenses, fueron capturados.

Las capturas se han producido en zonas de costeras y de montaña, en los estados Miranda, La Guaira y Aragua, con ayuda de los pobladores de esas localidades.

Fiscalía de Venezuela envía una carta al Congreso de EE.UU. con detalles de la 'Operación Gedeón'

El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, informó este jueves que envió a la presidenta de la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU., Nancy Pelosi, una carta con información sobre el fallido intento de incursión marítima al país sudamericano, acto conocido como 'Operación Gedeón', que tenía como objetivo secuestrar al presidente Nicolás Maduro.

Saab detalló que la carta fue enviada luego que en la citada cámara se iniciara una investigación para determinar si "las leyes estadounidenses fueron violadas por ciudadanos y compañías estadounidenses y si algún elemento del Gobierno de EE.UU. sabía lo que estaba sucediendo".

Como parte de esa investigación, dijo el fiscal venezolano, el Congreso exigió información sobre todos y cada uno de los contratistas de seguridad privada que sostuvieron reuniones en los EE.UU. relacionadas con este intento de incursión.

Ante ello, en la misiva enviada a Pelosi, Saab hace un recuento de la fallida operación, ocurrida la madrugada del 3 de mayo, en la localidad de Macuto, en el costero estado venezolano de La Guaira.

Además, proporciona datos, resultado de las investigaciones realizadas hasta el momento, tras la captura de decenas de involucrados.

Los detalles a Pelosi

En el texto, recuerda que entre los detenidos en flagrancia, hay dos ciudadanos estadounidenses, identificados como Luke Alexander Denman y Airan Seth Berry, ambos exmiembros de las Fuerzas Especiales del Ejército de EE.UU.

Estos ex boinas verdes "confesaron trabajar para la empresa privada de seguridad estadounidense Silvercorp USA INC.", propiedad de Jordan Goudreau, también ciudadano estadounidense y quien, públicamente, confesó haber sido contratado para llevar a cabo la operación, enfatizó el fiscal.

Saab también hizo referencia al contrato, en el que se acordaba la operación, firmado por Goudreau, así como por el estratega político Juan José Rendón, el diputado opositor Sergio Vergara y el autoproclamado mandatario interino de Venezuela, Juan Guaidó.

"Silvercorp USA INC., en consonancia con los testimonios de los mercenarios confesos, es una empresa que prestó servicios para el presidente Donald Trump, como también lo evidencian fotos y videos" de sus redes sociales, dijo el funcionario venezolano.

Asimismo, dijo, Goudreau, también exmiembro de las Fuerzas Especiales del Ejército de EE.UU., "aparece sirviéndole en un acto político en Charlotte, Carolina del Norte, en octubre de 2018".

Saab informó a la legisladora estadounidense que también hubo participación de ciudadanos de Colombia, según las confesiones recogidas. En particular, el narcotraficante colombiano Elkin Javier López Torres, alias 'Doble Rueda', prestó al grupo mercenario su finca de la Guajira colombiana, cercana a un campamento de la Administración para el Control de Drogas (DEA), desde donde salieron las lanchas para la incursión en territorio venezolano.

"No nos cabe duda que las autoridades colombianas, bajo la mirada cómplice del presidente Iván Duque, estaban al tanto de estos evento", añadió el fiscal.

Preguntas para el Congreso

Análisis: Irán y desabastecimiento, radiografía de la crisis de la gasolina en Venezuela

Marco Teruggi

Cinco barcos petroleros iraníes están camino a Venezuela para ayudar ante el desabastecimiento de gasolina que vive el país sudamericano. Estados Unidos afirmó evaluar medidas para detenerlos, Irán advirtió que respondería ante cualquier acción. Pero ¿a qué se debe la crisis de gasolina en el país?

La gasolinera frente a mi casa quedó vacía a los pocos días de comenzar la cuarentena. Se fueron los encargados, pusieron una soga para impedir el acceso: cerrada. Comenzaron las conversaciones entre la gente para saber dónde se podía cargar, se armó una cartografía de las gasolineras activas en lo que, se pensaba, sería momentáneo.

Luego, como ante todo desabastecimiento, comenzó la reventa. Los precios aumentaron a medida que la situación se puso más crítica: 1; 1,5; 2, hasta 3 dólares por litro, en un país donde llenar un tanque ha sido prácticamente gratis durante los últimos años para los consumidores. Las colas se hicieron grandes, largas, más de un día, a veces dos, y se hizo normalidad la falta de gasolina.

Esta novedad en Caracas —vivida con anterioridad en el paro petrolero para derrocar a Hugo Chávez entre el 2002 y 2003— no lo fue, sin embargo, para muchos estados del país, en particular los que son frontera con Colombia. Allí, como en Apure, Táchira, o Zulia, las colas para cargar gasolina ya llevan cerca de tres años, producto centralmente del contrabando a Colombia.

En los últimos meses la falta de gasolina había avanzado hasta llegar a ciudades cercanas a Caracas. A partir marzo, cuando escaseó en la capital, comenzó a hablarse de la crisis de la gasolina. En Venezuela, como muchos países de América Latina, la capital tiene un rol determinante y sobre dimensionado en la dinámica política. Lo que sucede en Caracas tiene el rasgo de lo nacional, lo que puede afectar el poder político central.

¿Cómo se llegó hasta esta situación? ¿A qué se debe? Se puede trazar una línea de tiempo de los diferentes actores en juego, en un contexto político de asedios, trincheras, negaciones, en uno de los momentos más complejos de los últimos años, que tiene en el horizonte inmediato la llegada de cinco barcos petroleros iraníes a las costas venezolanas.

El bloqueo

En agosto del 2017 la Casa Blanca emitió la primera sanción contra la industria petrolera venezolana, PDVSA, a través de la orden ejecutiva 13808. Ese mes coincidió con una derrota de la oposición, materializada en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente que significó una victoria para el chavismo.

La primera orden ejecutiva comenzó a moldear una ingeniería de bloqueo sobre PDVSA con un objetivo central: golpear la columna vertebral principal de la economía venezolana. Esa medida fue para cerrar las fuentes de capital extranjero, necesarias al funcionamiento de la industria petrolera.

Durante el 2018 se sucedieron tres órdenes ejecutivas contra Venezuela, afectando distintas áreas de la economía. El 28 de enero del 2019, 5 días después de la autoproclamación de Juan Guaidó y su reconocimiento inmediato por parte de Donald Trump, la Casa Blanca emitió la orden ejecutiva 13850 centrada sobre PDVSA y el Banco Central de Venezuela.

"Como resultado de la acción de hoy, todos los bienes e intereses en propiedad de PDVSA sujetos a la jurisdicción de los EEUU están bloqueados y, por lo general, se prohíbe a las personas de los EEUU realizar transacciones con ellos", afirmó el Departamento del Tesoro.

Esa medida incluyó bloquear 7.000 millones de dólares en activos de PDVSA en EEUU, la apropiación de facto de CITGO, una refinería filial de la empresa petrolera en territorio estadounidense. PDVSA quedó bloqueada del mercado energético estadounidense, impactando en el conjunto a compradores a nivel internacional.

Las sanciones continuaron multiplicándose: más de 30 buques y tanqueros de PDVSA fueron incluidos en la lista del Departamento del Tesoro, y el 5 de agosto del 2019 la Casa Blanca emitió la orden ejecutiva 13884 que embargó todos los activos venezolanos en EEUU, incluyendo CITGO.

El despliegue de medidas para cerrar los canales de PDVSA se dirigió luego sobre las empresas petroleras extranjeras, en particular, a principio del 2020, sobre las empresas rusas Rosneft Trading y TNK Trading International.

La arquitectura de asfixia estadounidense trabajó así sobre las dos vertientes. El bloqueo de PDVSA como principal fuente de generación de ingresos al Estado y al conjunto de la economía y la imposibilidad de aprovisionarse de gasolina. Eso último fue reseñado por la agencia Reuters:

"La escasez de gasolina en Venezuela está empeorando después de que los funcionarios estadounidenses les dijeron a las empresas extranjeras que se abstengan de suministrar combustible". Esa medida, informaron, comenzó a fines del 2019 y fue ratificada en el 2020.

La última noticia fue dada el pasado lunes por Mauricio Claver-Carone, responsable en materia de Seguridad Nacional para América Latina en la Casa Blanca, quien amenazó a las empresas extranjeras restantes en Venezuela:

"No hay excepción para la producción de Chevron, no hay excepción para ninguna empresa del mundo, hemos hablado con Repsol, Reliance, Eni, y les hemos mostrado lo que ocurrió con Rosneft Trading (…) les hemos dicho que si siguen en estas actividades lo están haciendo bajo riesgo de sanciones que podrían ser devastadoras para ellos".

PDVSA

2017, año de la primera orden ejecutiva contra PDVSA, coincide a su vez con la detención por acusaciones de corrupción de los dos últimos presidentes de la industria petrolera y a su vez ministros de petróleo: Eulogio Del Pino y Nelson Martínez, involucrado a su vez con una trama de corrupción en CITGO, que habían estado al frente entre el 2014 y el 2017.

A finales de ese año la Fiscalía también acusó a Rafael Ramírez, antiguo presidente de PDVSA y ministro de Petróleo, por ser responsable del desfalco de la empresa, de hechos como maquillaje de cifras, sabotaje, sobrevaloración de contratos. Los hechos por los cuales se acusó a Ramírez comenzaron en el 2009 y se prolongaron hasta el 2014, año en que fue sustituido por Del Pino.

Por lo tanto, según investigó el Ministerio Público a partir del nombramiento de su nuevo fiscal en el 2017, existió una trama de corrupción en la presidencia de PDVSA, involucrando a decenas de gerentes y el Ministerio de Petróleo entre el 2009 y el 2017. Ese año, asumió la dirección de la empresa Manuel Quevedo, quien fue reemplazado el pasado mes de abril por Asdrúbal Chávez.

¿Cuánto impactó la corrupción en el manejo de inversiones en pozos, refinerías, producción, decisiones adecuadas sobre una empresa compleja como PDVSA?

2017 fue entonces un año central: el inicio del bloqueo directo sobre la industria petrolera y el cambio de su presidencia luego de ocho años de direcciones involucradas en corrupción. Se trató simultáneamente de un trabajo de revisión interna, y de diseño de una arquitectura para evitar las sanciones a medidas que se multiplicaron abarcando más rutas y áreas.

Así, por ejemplo, el bloqueo afectó la importación de aditivos y químicos para la refinación de gasolina, y el robo de CITGO implicó cortar una vía central de abastecimiento de gasolina, repuestos e insumos para el refinamiento.

Casi tres años después del arresto de Del Pino y Martínez, los números de producción petrolera y de refinación de gasolina se mantuvieron en descenso.

PDVSA tiene además una particularidad: fue estructurada a partir de mediados de los años 70 según las necesidades de las trasnacionales estadounidenses, dependiente de sus maquinarias, insumos, tecnologías, gerencias. En consecuencia, sin haber modificado los pilares de dependencia, PDVSA fue un objetivo sobre el cual Estados Unidos tenía un alto conocimiento y formas de cortar suministros de insumos y maquinarias claves.

Por eso, parte de los acuerdos actuales de PDVSA con los aliados internacionales es, además de la exportación de crudo e importación de gasolina, la compra de piezas que puedan remplazar las estadounidenses y poner a funcionar las refinerías.

¿Llegarán los barcos iraníes?

Los cinco tanqueros iraníes (Clavel, Fortune, Forest, Petunia y Faxon) ya están en el océano Atlántico. Tienen una capacidad de 1.487.500 barriles de petróleo, según informó el portal venezolano de investigación La Tabla.

​La información del envío de los barcos petroleros generó una respuesta del Gobierno estadounidense, quien afirmó que evaluaba tomar medidas y, en simultáneo, difundió el envío de cuatro barcos de guerra al mar Caribe en el marco de la operación antinarcóticos que lleva adelante el Comando Sur y fue anunciada el pasado mes de marzo.

El Gobierno de Irán, por su parte, advirtió que "no tolerará los obstáculos, tanto Estados Unidos, como otros países, saben que no dudaremos. Si los obstáculos continúan o se incrementan la respuesta de Irán será contundente".

El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, aseguró por su parte que cuando los tanqueros "entren a nuestra zona económica exclusiva serán escoltados por naves, buques y aviones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana".

Aún no se sabe si Estados Unidos intentará detener el ingreso de los barcos petroleros, lo que podría ser el detonante de una escalada peligrosa entre varios países. La llegada de los tanqueros sería a su vez, en cuanto a la situación interna, una respuesta momentánea ya que, administrados con precisión, alcanzaría para cerca de 15 días.

La apuesta del Gobierno venezolano es reactivar las refinerías para abastecer la demanda interna. La de Estados Unidos es que no solamente no suceda, sino que el conjunto de la economía colapse para generar un quiebre en la dirección y en la sociedad. Llevan años trabajando en eso, algo que la oposición nucleada con Guaidó respalda, a pesar de la falta de legalidad y legitimidad dentro del país.