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Un grupo de manifestantes ha causado destrozos en un barrio pobre de Filadelfia (Pensilvania, EE.UU.), prendiendo fuego a vehículos policiales y saqueando tiendas locales. En medio del caos, todos los negocios quedaron cerrados, pero la medida no los ha salvado del vandalismo.

En videos difundidos en las redes sociales se aprecian los daños que sufrieron los patrulleros, mientras los agentes se quedaban mirando cómo los alborotadores chocaban sus autos entre sí y los prendían fuego, dejándolos en llamas en medio de la calle.

Tiendas y farmacias locales fueron saqueadas. Según señaló el corresponsal de FOX 29 Steve Keely, los negocios que afrontaron destrozos no eran tiendas de lujo, sino sitios donde "la gente sin autos va a comprar comida, medicinas y ropa" y en los que se apoyan principalmente los residentes pobres de la ciudad para hacer compras esenciales.

 

La ira por la violencia policial sacude a EE.UU. por sexto día consecutivo tras la muerte este lunes del afroamericano George Floyd en Mineápolis (Minesota) a manos de un agente blanco que le presionó en el cuello con la rodilla durante la detención por más de ocho minutos ignorando sus quejas de que no podía respirar.

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Sexto día de protestas

Cuando aún se estaban limpiando los escombros de los disturbios del día anterior, con algunos hechos de violencia y delincuencia aislados durante manifestaciones pacíficas en gran medida provocadas por los homicidios de afroamericanos a manos de la Policía, el domingo EE.UU. volvió a estar envuelto en una serie de protestas.

Desde Boston hasta San Francisco, indignados por la muerte del afroamericano George Floyd el lunes a manos de un agente blanco volvieron a salir a las calles.

Algunas ciudades cerraron las calles e impusieron toques de queda tras días de agitación. La gente saqueó tiendas a plena luz del día en Filadelfia y Santa Mónica, y un camión cisterna embistió a una multitud que bloqueó una carretera en Mineápolis. Los manifestantes se subieron al camión, y la Policía acudió para despejar la carretera.

Las protestas rápidamente se extendieron por todo el país, registrándose en decenas de ciudades. Policías y manifestantes pacíficos por igual exhortaron a poner fin a la violencia, asegurando que únicamente perjudica a la causa y obstaculiza las exigencias para que se haga justicia y se apliquen reformas.

La escala de las protestas, de costa a costa y en una sola noche, rivaliza con las manifestaciones históricas que se registraron en las épocas de la lucha por los derechos civiles y la guerra de Vietnam.

Alrededor de 5.000 elementos de la Guardia Nacional se desplegaron en 15 estados y en la capital, y al menos 40 ciudades, además de Washington D.C., impusieron toques de queda en respuesta a los brotes de violencia, mientras en Arizona, Texas y Virginia se decretó el estado de emergencia para autorizar una respuesta más eficaz y potente.

En Mineápolis, policías locales, estatales y miembros de la Guardia Nacional tomaron las calles poco después de que entrara en vigor el toque de queda a las 20:00 del sábado (hora local) para dispersar a los congregados. El despliegue de fuerza se efectuó después de tres días en que la Policía evitó, en la mayor parte, enfrentamientos con los manifestantes, y después de que el estado ordenara el despliegue de más de 4.000 efectivos de la Guardia Nacional en la ciudad. Las autoridades informaron que la cifra aumentaría a casi 11.000.

El presidente Donald Trump pareció aplaudir las tácticas más estrictas, encomiando el despliegue de la Guardia Nacional en Mineápolis, y señaló que a la Policía de la ciudad de Nueva York "se le debe permitir hacer su trabajo".

Incendian la histórica iglesia de San Juan, cerca de la Casa Blanca 

Tras la sexta jornada de protestas en EE.UU. por la muerte de George Floyd, manifestantes han prendido fuego la histórica iglesia de San Juan, cerca de la Casa Blanca. Al igual que en jornadas anteriores, las movilizaciones han derivado en intensos enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía.

El incidente se produjo poco después de que el rector de la Iglesia, Rob Fisher, anunciara este domingo que el templo ha sido reforzado y sus objetos de valor se han puesto a salvo después de sufrir vandalismo y grafitis en la estructura la noche del sábado.

"Esta mañana aseguramos, lo mejor que pudimos, nuestros objetos más valiosos", comentó Fisher en la misiva citada por medios estadounidenses.

Según los reportes, se han registrado varios incendios en la zona cercana a la residencia presidencial y todavía no han llegado los bomberos.

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Al menos 4400 detenidos en EEUU en protestas por asesinato de Floyd

Al menos 4400 personas han sido detenidas en EE.UU. en las movilizaciones que exigen justicia por George Floyd, asesinado por un policía blanco.

La Policía ha reprimido con mano dura las protestas que entran ya en el sexto día. Durante los disturbios, los peores desde 1968, cuando asesinaron al activista de los derechos civiles Martin Luther King, “al menos 4400 manifestantes han sido detenidos” y otros cinco han muerto, según ha informado este lunes la agencia de noticias Associated Press.

Los arrestos, de acuerdo con el medio, se realizan por bloquear carreteras e ignorar las restricciones declaradas, entre otros.

La Policía no duda en lanzar gases lacrimógenos, granadas aturdidoras o aerosol de pimienta para reprimir a los manifestantes, como ocurrió ayer domingo ante la Casa Blanca, en Washington, capital de EE.UU.

En Nueva York, dos vehículos policiales embistieron el sábado a decenas de manifestantes que los rodeaban. El alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, defendió la conducta policial, aduciendo que los manifestantes no deberían haber rodeado” los vehículos policiales.

En respuesta, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, de origen puertorriqueño, denunció que “atropellar a gente con SUV (vehículos de la Policía) nunca jamás debe ser normalizado. No importa quién lo haga. No importa por qué”.

Trump cataloga de organización terrorista el movimiento de izquierda Antifa

MOSCÚ (Sputnik) — El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró en las redes sociales que Washington reconoce en calidad de organización terrorista el movimiento de izquierda Antifa.

"EEUU reconoce a Antifa como una organización terrorista", escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.

​Los medios estadounidenses informaron que el mandatario acusó al movimiento de estar detrás de las protestas en el país norteamericano, y anunció que no permitiría la "anarquía".

Por su parte el secretario de Justicia de EEUU, William Barr, anunció que los encargados de investigar la violencia perpetrada por los miembros de Antifa serán las unidades antiterroristas del FBI.

"Para identificar a los organizadores e instigadores criminales, y para coordinar los recursos federales con nuestros socios estatales y locales, la policía federal está utilizando nuestra red existente de 56 grupos de trabajo conjuntos regionales del FBI", dijo Barr en un comunicado.

El funcionario destacó que "la violencia instigada y llevada a cabo por Antifa y otros grupos similares durante los disturbios representa un hecho de terrorismo doméstico y será tratado como tal".

Reportan el arresto de la hija del alcalde de Nueva York mientras protestaba por la muerte de George Floyd

Chiara de Blasio, hija del alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, fue arrestada en la noche del sábado en medio de las protestas por el asesinato de George Floyd, el afroamericano que murió a manos de la Policía a principios de la semana pasada en Mineápolis.

De acuerdo con el diario New York Post, Chiara, de 25 años, al parecer fue esposada por bloquear el tráfico en una calle del Bajo Manhattan —cerca de la plaza Union Square— y por negarse a dispersarse de una manifestación, declarada como ilegal. Fuentes policiales, citadas por el medio, aseguran que en medio de la detención la joven no reveló su parentesco con De Blasio, pero la dirección de residencia que entregó correspondía a la del alcalde neoyorquino.

Chiara fue procesada, recibió una orden para comparecer ante un tribunal penal y posteriormente fue puesta en libertad. El ayuntamiento de la ciudad se negó a comentar el asunto de inmediato. El alcalde aún no se ha pronunciado con respecto al informe.

Se calcula que el incidente ocurrió aproximadamente una hora antes de una rueda de prensa en la que De Blasio había expresado su agradecimiento y respeto por las protestas pacíficas, pero había declarado que ya era "hora de que la gente regresara a casa".

La Policía de EE.UU. mata a tiros a un hombre en medio de las protestas en Louisville

Un hombre fue asesinado a tiros por la Policía en Louisville (Kentucky) alrededor de la medianoche de este lunes, informa la cadena WLKY-TV.

La Policía dice que estaba tratando de dispersar a una gran multitud en un estacionamiento y asegura que recibieron varios disparos antes de abrir fuego contra los manifestantes.

No está claro si la víctima era sospechosa de lo que las autoridades dijeron que fue el tiroteo inicial.

Al menos 40 personas fueron arrestadas en las manifestaciones en Louisville la noche del domingo.

Según un testigo citado por la cadena, las personas que se encontraban en el lugar no estaban protestando, sino que simplemente ignoraban el toque de queda impuesto en la ciudad.

Zajárova: "Las acusaciones de la participación de Rusia en los disturbios en EE.UU. son una manipulación de la información"

Las acusaciones de la participación de Rusia en los actuales disturbios en EE.UU. tras la muerte de George Floyd carecen de fundamento y constituyen "un método sucio de manipulación de la información", escribió la representante oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, en su página oficial Facebook.

Así la portavoz respondió a la exasesora de seguridad nacional de la Administración Obama, Susan Rice, quien sugirió el domingo en una entrevista a la CNN que Rusia podría estar detrás de las violentas manifestaciones en el país norteamericano.

"Me gustaría recordarle que las redes sociales que cree que están siendo utilizadas por agentes rusos para alimentar las protestas en las ciudades estadounidenses se registraron en EE.UU., pertenecen a los estadounidenses y están reguladas por las leyes estadounidenses", indicó la portavoz dirigiéndose a Rice.

Zajárova aseguró que los colegas del partido de la demócrata Rice "cometieron un error fatal cuando decidieron culpar a Rusia de todo lo que no era de su agrado". "Hillary Clinton y todo el equipo de Obama se convencieron e intentaron convencer al mundo de que los problemas internos de EE.UU. fueron creados y alentados por una fuerza externa: Rusia", afirmó e instó a Rice a dejar de "jugar la carta de Rusia" y "volver a la realidad".

"Está repitiendo este error hoy junto con un periodista de la CNN, utilizando métodos sucios de manipulación de información, como noticias falsas y absolutamente ningún hecho para probar su acusación. Su entrevista con la CNN es un ejemplo perfecto de propaganda descarada", continuó Zajárova.

Análisis: ¿Es racista la policía de Estados Unidos?

 

Miguel-Anxo Murado

Una nueva muerte de un sospechoso de raza negra, en este caso a manos de la policía de Minneapolis, ha vuelto a abrir el debate sobre la brutalidad y el racismo de la policía en Estados Unidos. Pero es un debate que, a menudo, se hace al margen de los datos. Para empezar, es preciso distinguir entre los dos conceptos: el de la brutalidad policial y el del racismo institucionalizado, porque, aunque puedan coincidir, son variables independientes.

Respecto a la brutalidad policial, los expertos son casi unánimes: la policía norteamericana tiende a usar una fuerza excesiva con los sospechosos, sean de la raza que sean. Se han avanzado muchas explicaciones para esto, como la posible influencia de tácticas militares en los protocolos policiales (gran número de agentes proceden del Ejército y muchos son veteranos de Irak o Afganistán). Quizás una hipótesis más razonable es que en todas partes la agresividad de la policía y la de los delincuentes tiende a igualarse, y en una sociedad en la que es tan fácil para un delincuente hacerse con armas de fuego esto conduce a una espiral cada vez más violenta.

En lo que se refiere al racismo, sin embargo, los datos no corroboran la impresión más generalizada. Lo que se ha encontrado es que el número de sospechosos de raza negra muertos a manos de la policía se corresponde con el que cabría esperar de la distribución étnica de la delincuencia: los afroamericanos son solo el 12 % de la población, pero cometen más de la mitad de los homicidios y robos y el 70 % de los delitos relacionados con las drogas. Esto hace que sus interacciones con la policía, a veces letales, sean más frecuentes. Los estudios tampoco muestran que los policías blancos tiendan a protagonizar estos incidentes más que los de otras etnicidades cuando el sospechoso es de raza negra.

Pero la idea de estudiar el racismo de la policía a partir de estas muertes violentas es ya un error de partida, porque son un mal indicador. Solo se producen tiroteos en quinientos de cada millón y medio de arrestos, y solo una fracción de esos tiroteos resultan en muertes. Aunque las dimensiones de la población de Estados Unidos alimenten la impresión de una «epidemia de muertes a manos de la policía», estas son en realidad un hecho excepcional, demasiado como poder medir con él un fenómeno como el racismo. Para eso, es mejor recurrir a indicadores con más datos, como las infracciones de tráfico. Pero ahí, curiosamente, el sesgo que aparece es en perjuicio de los hispanos, mientras que blancos y negros quedan igualados. Sí se detectan casos puntuales de racismo, pero estos tienden a concentrarse en determinados estados, e incluso en determinados condados, lo que apuntaría a un «racismo local» y no generalizado.

Esta última tragedia de Minneapolis parece, claramente, un episodio de brutalidad policial, aunque podría obedecer a causas más particulares que generales: el agente implicado tenía un largo historial de denuncias por abuso de fuerza. En cuanto a la raza del sospechoso, no hay de momento ninguna razón para pensar que haya jugado ningún papel en su muerte.

Fuente: El Correo de Galicia

Análisis: "No puedo respirar"

Luján Artola

Todo ocurrió el pasado lunes. Ocho minutos y 46 segundos tuvo el oficial Derek Chauvin su rodilla inmovilizando a George Floyd, de 46 años. Fue detenido bajo la sospecha de haber intentado pagar en una tienda con un billete falso de 20 dólares. Una señora que estaba en la calle grabó el horrible vídeo en el que se le oye suplicar: "No puedo respirar". Unas imágenes no divulgadas hasta ayer muestran un ángulo en el que se ve no solo al policía cuya imagen ha dado la vuelta al mundo, sino que dos agentes más presionaron de la misma forma otras partes del cuerpo de Floyd. La autopsia asegura que su muerte se debió a una combinación de sus condiciones médicas preexistentes, cualquier sustancia tóxica que hubiera en su sistema y el hecho de estar atrapado por la policía.

El fiscal del condado ha arrestado y acusado a Chauvin de homicidio en tercer grado y homicidio involuntario. La familia de Floyd ha solicitado, en cambio, cargo de asesinato en primer grado y ver a los otros oficiales arrestados. Las protestas desde Los Ángeles, Portland, Phoenix, Denver hasta Nueva York han sido desde pacíficas hasta lo más parecido a una guerra. Las imágenes de los asaltos tras reventar los escaparates de grandes almacenes como Target y llevarse ordenadores esquivando cristales que se han visto en los últimos días han sido impactantes. No acabo de ver el tema de 'Me llevo el iPhone XI mientras exijo justicia'. La Casa Blanca y alrededores también cerraron tras una nueva oleada de protestas en Washington. Altavoces y pancartas de día, cadenas de policías, barricadas de fuego, humo y mucho caos por las noches. Y la diferencia de las imágenes de estos días con las de hace dos años, cinco, diez o quince… las mascarillas de la gente en la cara.

Y es que el racismo es algo tan pegado a la sociedad americana como el kétchup a la hamburguesa. Y no solo hablo del supremacismo blanco de la parte oeste del país, sino de los famosos que hablan de los derechos de los afroamericanos que jamás contratarían en sus casas. De los latinos que prosperan y entre ellos bromean si los niños les salen más o menos oscuritos. De los asiáticos que nunca tendrán un jefe blanco porque no existen. Del tiroteo de hace un año en El Paso en el que 22 personas latinas murieron y fue justificado por el asesino como una manera de parar la invasión latina. Y así una lista eterna de blancos contra negros, negros contra blancos, negros contra latinos, chinos contra todos, árabes contra blancos y así todas las combinaciones que quieran hacer.

¿Qué hubiera pasado si el inmovilizado de Mineápolis hubiera sido mexicano? ¿La ola de indignación hubiera sido la misma? ¿Las campañas de las multinacionales hubieran sido las mismas? ¿La famosa marca Nike hubiera cambiado su tradicional lema por este otro "For once, don't do it" (Por una vez, no lo hagas)? ¿Si el aplastado hubiera sido un hombre blanco con pintas extrañas? ¿Si hubiera sido al revés y el policía hubiera sido negro? La respuesta a todo es un NO como el Empire State.

Y digo no porque el racismo es hipócrita y condescendiente. Es el sentimiento nauseabundo que se pega al alma humana y que aflora desde las formas domésticas más repulsivas hasta las barbaridades de dominio público. Desde la discriminación sin disimulo hasta la condescendencia insoportable de una señora elegante humillando a la señora que trabaja en su casa y llevándola por la calle llena de bolsas como si fuera un perchero andante. O la secretaria que un día, a las diez de la mañana me dijo, mientras se ponía ciega de pollo con curry en medio de la oficina, que ella hacía lo que le daba la gana porque como intentaran despedirla demandaría a la compañía por racismo. Yo seguí con mi café y ella se quedó tan ancha. Ella tenía 23 años, la lección muy aprendida y yo era una pringada blanca que no tenía ni idea de la vida. Porque aquí me gritaron un día que era una "jodida europea" y luego me corrigieron que siempre había que decir afroamericano mientras veía a dos hombres insultarse al grito de 'nigger', que es lo más parecido a colmo de la estupidez y de paso, no acordarse de los que se dejaron la vida en la batalla contra la esclavitud.

Ayer leí un post de la actriz Julia Roberts en Instagram en el que decía "tengo el privilegio al ser blanca y de poder hacer todas estas cosas sin pensarlo dos veces: puedo hacer 'footing', relajarme en mi casa, pedir ayuda al tener un accidente de coche, poner la música alta, puedo caminar a la tienda de la esquina, comprar en Walmart, llevar un arma reglamentaria, leer un libro en mi coche, preguntar a un policía algo, puedo vivir, respirar (entre otras muchas cosas)… y ser arrestada sin miedo a ser asesinada. Ser blanco es un privilegio. Ahora, tómate un minuto y repasa las experiencias de hoy de una persona negra". Corregir a Julia me cuesta horrores, pero solo hubiera añadido al final: "piensa ahora en todo esto con un hombre blanco lleno de tatuajes y mirada extraña, o en un hombre negro que sale de un Porsche 911 en Beverly Hills y lo primero que vemos es su cara y unos impecables zapatos Tod's. Pásalo".

Ayn Rand, la filósofa y escritora rusa de origen judío que obtuvo la nacionalidad estadounidense decía que siempre hay dos lados para cada asunto: "Uno correcto y uno equivocado y el de en medio, siempre es malvado". Y es que el grito agónico de George Floyd de "no puedo respirar" con la cara ladeada y aplastada contra el suelo y la brutalidad policial es una realidad que nadie sabe cómo solucionar. Donde las armas son parte de los utensilios domésticos. Donde el orgullo de la raza se convierte gracias a la incultura en la tiranía de unos sobre otros. Donde un hombre indefenso fue tratado como un animal. Y luego está ese otro mundo correcto, brillante y americano en el que muchos jóvenes se matan a estudiar en Queens porque de esos libros saben que sale su futuro. Porque ven a sus padres honrados del color que sea dejarse la salud para que ellos no se pierdan la vida. La parte malvada de todo, como siempre, los que salen beneficiados de soltar gasolina y prender fuego. Los que disfrutan con las caras tapadas y las añaden sin pudor a la agenda política. Los malvados llenos de tibieza que nunca podrán sostener la mirada ni delante de sus propios espejos mientras, los más vulnerables, no pueden respirar.

Fuente: El Confidencial

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