Portada - Últimas noticias

La Armada de EE.UU. enviará a los portaviones USS Nimitz y USS Ronald Reagan, así como varios buques de guerra, al mar de la China Meridional en los próximos días para llevar a cabo ejercicios militares en esta parte del Pacífico.

Desde la flota estadounidense indican que estas maniobras tienen un carácter planeado, no obstante, su anuncio se produce poco después de que China comenzara el 1 de julio sus ejercicios militares de 5 días en una zona en disputa, donde se encuentran las islas Paracelso, en el mar de la China Meridional.

El portavoz de la Séptima Flota de EE.UU., teniente Joe Jeiley, ha precisado a la CNN que los grupos de ataque del USS Nimitz y del USS Ronald Reagan están llevando a cabo operaciones en el mar de Filipinas y el mar de la China Meridional, lo que "brinda oportunidades de entrenamiento avanzado" para fuerzas de EE.UU. y "brinda a los comandantes combatientes una flexibilidad operativa significativa en caso de que se recurra a esas fuerzas en respuesta a situaciones regionales".

Este portavoz ha asegurado que "la presencia" de estos dos portaviones en la zona "no responde a ningún evento político o mundial", sino que representa una de las formas en las que la Armada de EE.UU. "promueve la seguridad, la estabilidad y la prosperidad en todo el Indo-Pacífico".

Ejercicios de China

Este 2 de julio, el Departamento de Defensa de EE.UU. expresó su "preocupación" por la decisión de Pekín de llevar a cabo los ejercicios militares alrededor de las islas Paracelso en el mar de la China Meridional del 1 al 5 de julio y señaló que realizarlos en una zona que abarca las aguas y el territorio en disputa "es contraproducente para los esfuerzos por aliviar las tensiones y mantener la estabilidad".

Como respuesta, el Ministerio de Exteriores chino comunicó este 3 de julio que las islas Paracelso son "territorio chino indiscutible" y sus militares realizan maniobras "dentro de la soberanía" del país, mientras que sugirió que la actividad de Washington es "la razón fundamental que afecta la estabilidad" en el mar de la China Meridional.

China arremete contra Canadá por interferir en asuntos de Hong Kong

China acusa a Canadá de “interferir gravemente” en sus asuntos internos por la suspensión del acuerdo de extradición con Hong Kong.

A través de un comunicado emitido el sábado, la embajada china en Ottawa (capital canadiense) denunció la decisión de Canadá de suspender el acuerdo de extradición con Hong Kong en represalia por la Ley de Seguridad Nacional promulgada por Pekín.

Según la nota, los comentarios de Ottawa sobre dicha ley —aprobada el pasado martes por el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (CPCNP, por sus siglas en inglés) de China— son “injustificados” y no son nada más que injerencias graves en los asuntos internos del gigante asiático.

“Algunos países occidentales, incluido Canadá, se han entrometido en los asuntos de Hong Kong con el pretexto de los derechos humanos, lo que viola gravemente el derecho internacional y las normas básicas de las relaciones internacionales”, se lee en el texto.

Al mismo tiempo, tachó la medida de Canadá de “doble rasero” en temas de seguridad nacional enfatizando que tales hechos “están condenados al fracaso”. “No pueden representar a la comunidad internacional en absoluto”, agrega.

La nota pone énfasis en que Pekín no permite la intervención en los asuntos de Hong Kong y está determinado a salvaguardar la soberanía, la seguridad y el desarrollo del gigante asiático.

Por lo tanto, instó a Canadá a ver dicha ley “de una manera justa y objetiva (…) dejar de interferir en los asuntos de Hong Kong y los asuntos de China”.  Asimismo, defendió que la nueva legislación “es un hito en la práctica de ‘un país, dos sistemas’”, representa “una sólida garantía institucional” y “garantizará el orden social” en el territorio.

En virtud de esta ley, China se reserva el derecho de establecer agencias de seguridad en Hong Kong y, a partir de ahora, puede nombrar jueces para un comité encabezado por el Ejecutivo de Hong Kong, cuya tarea es supervisar la implementación de la nueva ley.

El Ejecutivo de la isla será supervisado por el Gobierno central de Pekín y la nueva ley se adjuntará a la ley actual de Hong Kong. China declara que todos los temas relativos a Hong Kong se circunscriben a la soberanía china.