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La modelo Bella Hadid ha exigido explicaciones a Instagram por eliminar una publicación suya compartida este martes en Stories. La historia incluía la foto del pasaporte estadounidense caducado de su padre, que nació en Palestina, acompañada de la frase "Estoy orgullosa de ser palestina".

Sin embargo, la red social, perteneciente a Facebook, esgrimió que la publicación infringió sus normas comunitarias sobre "acoso y bullying" y la retiró, agregando que no permiten publicar en su plataforma contenidos que incluyan "violencia gráfica", "lenguaje que incita al odio, acoso y bullying" o "desnudos y actividad sexual".

"¿No se nos permite ser palestinos en Instagram?"

"¿Qué parte exactamente de mi orgullo por el lugar de nacimiento de mi padre, Palestina, es 'bullying, acoso, violencia gráfica o desnudos sexuales'?", se preguntó Hadid.

"¿No se nos permite ser palestinos en Instagram? Para mí eso es bullying", agregó. "No pueden borrar la historia silenciando a la gente. Esto no funciona así", escribió la modelo, conocida por dedicar sus publicaciones con cierta frecuencia a Palestina y cuya postura sobre el tema no es ningún secreto.

En 2017 Hadid incluso participó en una marcha en Londres para mostrar su rechazo a la decisión de Donald Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel, declarando después que "el tratamiento del pueblo palestino es injusto, unilateral y no debe ser tolerado".

No obstante, dado que las normas de Instagram también prohíben compartir contenidos que el usuario "no tiene derecho a publicar", bien pudiera ocurrir que la foto del pasaporte de otra persona, aunque sea del propio padre, suponga una violación de esa regla.

Los consorcios del gran capital organizadores del boicot contra Facebook consideran insuficiente su promesa de limitar el contenido odioso

Los organizadores del boicot publicitario contra Facebook, que acusan a la plataforma de amplificar las voces de supremacistas blancos y que alientan a las compañías a retirar sus anuncios de la red social, sostienen que la promesa del gigante social de tomar medidas adicionales para eliminar el contenido odioso no es suficiente, informa AFP.

Este martes, el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, y la directora de operaciones de la red social, Sheryl Sandberg, mantuvieron una reunión con cuatro de los líderes que promueven la campaña #StopHateForProfit. Al término de la reunión, los representantes de Free Press, Color of Change, Anti-Defamation League y NAACP, que asisitieron al evento, emitieron comunicados en los que criticaron el liderazgo de Facebook e instaron a continuar con el boicot.

"En lugar de comprometerse con una línea temporal para erradicar el odio y la desinformación en Facebook, los líderes de la compañía ofrecieron los mismos viejos argumentos para tratar de aplacarnos sin satisfacer nuestras demandas", comunicó Jessica González, codirectora ejecutiva de Free Press. "Continuaremos expandiendo el boicot hasta que Facebook se tome en serio nuestras demandas", agregó.

"Fue una decepción", tuiteó Rashad Robinson, presidente de Color of Change. "[Los representantes de Facebook] han tenido nuestras demandas durante años y, sin embargo, está muy claro que aún no están listos para abordar el odio vitriólico en su plataforma", escribió a sus 61.700 seguidores.

La iniciativa de presión sobre la gestión de Facebook del discurso de odio ha sido apoyada por una larga lista de grandes y pequeñas empresas, incluidas Adidas, Ben & Jerry’s, Coca-Cola, Ford, HP, Honda, Levi Strauss, PepsiCo, Pfizer, Unilever y Verizon. Las compañías que se han sumado a la protesta se han comprometido a retirar sus anuncios de esta red social durante al menos el mes de julio. En lo que va de campaña, la empresa ya ha perdido más de 7.000 millones de dólares.

Un grupo de intelectuales firma un manifiesto contra la "intolerancia" de los progresistas en EEUU

Unos 150 intelectuales y artistas, entre ellos Noam Chomsky, Gloria Steinem, Margaret Atwood, JK Rowling y Wynton Marsalis, expresaron este martes su preocupación por la "intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo" que está ganando fuerza en EE.UU., incluido el lado más progresista del espectro político.

Los firmantes publicaron en la revista Harper's una carta en la que aplauden el "necesario ajuste de cuentas" que se está produciendo tras las protestas antirracistas y las demandas de igualdad e inclusión, pero también denuncian que eso "ha intensificado una nueva serie de actitudes morales y compromisos políticos" que debilitan el debate público.

Intelectuales y artistas estadounidenses

"El libre intercambio de información e ideas, que son el sustento vital de una sociedad liberal, está cada día volviéndose más estrecho. Aunque esperábamos esto de la derecha radical, lo censurador se está extendiendo más ampliamente en nuestra cultura: la intolerancia hacia las perspectivas opuestas, la moda de la humillación pública y el ostracismo, y la tendencia a disolver asuntos complejos de política en una certitud moral cegadora", escribieron.

Los intelectuales señalan que cada vez es más frecuente escuchar llamadas a imponer "represalias rápidas y duras en respuesta a lo que se percibe como transgresiones del discurso y el pensamiento", y sostienen que lo "perturbador" es que los líderes institucionales están dando castigos desproporcionados en lugar de reformas meditadas".

Critican la censura que existe en la sociedad actual

"Los editores son despedidos por publicar piezas controvertidas, los libros son retirados por supuesta falta de autenticidad, se prohíbe a los periodistas escribir de ciertos temas, los profesores son investigados por citar trabajos de literatura en clase, un investigador es despedido por divulgar estudios académicos revisados, y los jefes de las organizaciones son cesados por lo que a veces solo son errores torpes", explicaron.

Los firmantes destacaron que las "fuerzas de la intolerancia están ganando fuerza en todo el mundo y tienen un aliado poderoso en (el presidente de EE.UU.) Donald Trump, que representa una amenaza para la democracia", pero matizan que "no se debe permitir que la resistencia se convierta en su propia especie de dogma o presión, que los demagogos de la derecha ya explotan".

En ese sentido, recordaron que la restricción del debate, ya sea por parte de un gobierno represivo o una sociedad intolerante, perjudica a quienes tienen menos poder y reducen la capacidad de participación democrática.

"La manera de vencer a las malas ideas es exponiendo, argumentando y convenciendo, no intentando silenciar o apartando. Rechazamos cualquier falsa elección entre justicia y libertad, que no pueden existir la una sin la otra. Como escritores necesitamos una cultura que nos deje espacio para experimentar, tomar riesgos e incluso cometer errores", sostuvieron.

Por último, los intelectuales, entre los que también firman Francis Fukuyama, Salman Rushdie o Fareed Zakaria, enarbolaron la necesidad de proteger la posibilidad de "discrepar de buena fe sin (enfrentar) duras consecuencias profesionales".