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LA PAZ (Sputnik) — La presidenta transitoria de Bolivia, Jeanine Áñez, anunció su retiro de la carrera electoral, en procura de la unidad conservadora contra el Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido del exmandatario Evo Morales que aparecía favorito en las encuestas.

"Si no nos unimos, vuelve Morales", dijo Áñez en una declaración grabada, al día siguiente de que la mayor encuesta de intención de voto realizada hasta ahora la relegara a un cuarto lugar de las preferencias, con apenas 10% de apoyo, 30 puntos por debajo del candidato Luis Arce del MAS.

El anuncio se produjo después de una ola de rumores que anticipaban la declinación de la candidatura de la gobernante, quien hasta el 16 de septiembre había realizado intensa campaña proselitista en actos de gestión, para protesta de sus rivales que denunciaron el uso irregular de bienes estatales.

​"Hoy dejo de lado mi candidatura en homenaje a la libertad y a la democracia (…), lo hago ante el riesgo de que se divida el voto democrático de los bolivianos", justificó Áñez, sin apoyar públicamente al candidato conservador con aparente más respaldo, Carlos Mesa, como habían anticipado diversas fuentes.

Intento fallido

Áñez se había lanzado a la carrera electoral el 24 de enero, rompiendo la promesa de no ser candidata y de concentrarse en la transición de la que se había hecho cargo por autoproclamación el 12 de noviembre de 2019, tras el derrocamiento de Morales.

Su gestión gubernamental y su perfil electoral resultaron dañados aparentemente por una mala gestión de la lucha contra la pandemia de COVID-19, una creciente crisis económica y varios escándalos de corrupción que golpearon a algunos de sus principales colaboradores, y que el parlamento investiga actualmente.

"Dejo de lado mi candidatura a la Presidencia de Bolivia, para cuidar la democracia; no es un sacrificio, es un honor", dijo la gobernante, insistiendo: "si no nos unimos, la democracia pierde y la dictadura gana".

"Dictadura" y "tiranía" han sido los calificativos con los cuales Áñez se ha referido frecuentemente a los pasados 14 años de gobierno de Morales, gestión a la que atacó constantemente incluso con media docena de juicios contra el expresidente exiliado en Argentina.

"Lo que está en juego en esta elección no es poca cosa, de verdad, está en juego la democracia en Bolivia. Necesitamos dejar de lado las diferencias que tenemos entre los bolivianos que amamos la democracia", añadió la presidenta llamando a la unidad contra Morales y el MAS.

Áñez anunció su retirada acompañada por su candidato vicepresidencial, el empresario Samuel Doria Medina; su jefe político en el partido Demócratas y ministro de Economía, Oscar Ortiz; y aliados como el alcalde de La Paz, Luis Revilla, y el gobernador de Tarija (sur), Adrián Oliva.

El 15 de septiembre un consorcio de universidades y de medios y entidades ligadas a la iglesia católica publicó una encuesta que pronosticaba una victoria en primera vuelta del candidato masista Arce, con 40,3%, contra 26,2% del expresidente Mesa (2003-2005).

La encuesta asignaba un tercer lugar al exlíder cívico Luis Camacho, con 14,4%, y el cuarto puesto a Áñez con 10,6%.

Evo Morales tras la renuncia de la candidatura de Áñez: "Estaba decidida, solo faltaba negociar su impunidad"

El exmandatario depuesto de Bolivia y líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, afirmó este jueves que la presidenta de facto Jeanine Áñez renunció a su "fallida candidatura", a cambio de una negociación para garantizar su impunidad.

"Está claro que el precio de su nueva alianza es la impunidad", escribió Morales, quien consideró que la decisión de Áñez busca evadir la rendición de cuentas ante "los escandalosos casos de corrupción" que empañan su gestión, así como "el genocidio" de Senkata y Sacaba.

Morales agregó que los partidos Acción Democrática Nacionalista (ADN), Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), "quienes protagonizaron la crisis neoliberal" en Bolivia, desean ahora "continuar el saqueo" mediante la reedición de una megacoalición política para enfrentar al MAS.

Áñez y su compañero de fórmula, Samuel Doria, se retiraron de la contienda para las elecciones generales del 18 de octubre "por el bien mayor", ya que buscan la unidad de los espacios de centro derecha para evitar que el Movimiento al Socialismo (MAS) pueda ganar en primera vuelta, tal como indican las encuestas.

"Lo hago ante el riesgo de que se divida el voto democrático (...) si no nos unimos, vuelve Morales", aseguró Áñez, quien adelantó que continuará en sus funciones como presidenta de facto hasta la instalación de un nuevo mandatario electo.

En una reciente encuesta de la firma Mercados y Muestras, publicada por Página Siete, Áñez pasó del 12 % al 8 % de la intención de voto en tan solo un mes, mientras que el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, aumentó su preferencia electoral, del 23 % que registraba en agosto, al 25 % en septiembre.

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