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BRUSELAS (Sputnik) — El vicecanciller ruso, Alexandr Grushkó, declaró que no hay espacio para una agenda común positiva entre Rusia y la OTAN.

"Finalmente, uno de los elementos de esta imagen bastante triste es que, como resultado de la decisión de la OTAN, se suspendió toda la cooperación práctica entre nosotros y la alianza en zonas de interés común. Hasta la fecha, no tenemos una agenda positiva unificadora, en absoluto", dijo Grushko a los periodistas.

A pesar de eso, las garantías de seguridad propuestas por Rusia mejorarán la seguridad tanto en Rusia como en los países miembros de la Alianza Atlántica, dijo Alexandr Grushkó.

"Las medidas que proponemos (...) mejorarán no solo la seguridad militar de la Federación de Rusia (...) sino también la seguridad de los propios países miembros de la OTAN", dijo Grushkó tras la reunión del Consejo OTAN-Rusia celebrada el 12 de enero.

Grushkó afirmó que EEUU y sus aliados tratan de establecer su primacía en todos los teatros de operaciones.

"EEUU y sus aliados intentan lograr la superioridad en todos los entornos: terreno, espacio aéreo, zonas marítimas y ahora espacio y ciberespacio, es decir en todos los teatros de operaciones posibles", apuntó.

El vicecanciller también destacó la degradación total del sistema de control de armas al recordar que EEUU salió del Tratado de Eliminación de Misiles de Corto y Medio Alcance no permitió que los países de la OTAN ratificaran el Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa y el año pasado renunció de manera unilateral al Tratado de Cielos Abiertos.

Según Grushkó, Moscú no puede convenir con la postura de la OTAN de que Rusia es su "principal adversario y amenaza" y tomará todas las medidas para impedir que se menoscaben sus intereses.

Rusia dispone de "todo el conjunto de medidas técnico-militares" que podría aplicar en caso de una amenaza para su seguridad, agregó.

Grushkó declaró que, a su vez, la Alianza busca "contener a Rusia" y destina "recursos enormes" para lograr este objetivo.

Expresó su convicción de que la OTAN hace caso omiso a los interés de seguridad manifestados por otros países y organismos, mientras Rusia parte de que el principio de la indivisibilidad de la seguridad debe incluir los intereses de todas las partes.

"Dijimos muy francamente, de manera directa y sin evitar los temas agudos que un mayor empeoramiento de la situación podría provocar las consecuencias más inesperadas y graves con respecto a la seguridad europea", comentó Grushkó.

Además, si el bloque bélico desea cooperar con Rusia, debe aceptar el papel de mantenimiento de la paz que desempeña el país, afirmó el diplomático.

Según Grushkó, la historia de la OTAN es una historia llena de guerras e injerencias que dejaron atrás Gobiernos destruidos y millones de refugiados.

Por su parte, Rusia, prosiguió el viceministro, trata de resolver guerras y conflictos y hace una contribución importante al mantenimiento de la paz y la estabilidad.

"También partimos de que un interés razonable por fortalecer la seguridad europea requiere una comprensión clara de que una mayor expansión de la Alianza representa riesgos que superarán" los posibles beneficios de esta decisión, indicó Grushkó.

Recalcó que cualquier expansión del bloque no solucionará ningún problema en el ámbito de seguridad sino agravará la situación.

Resumiendo la reunión del Consejo OTAN-Rusia, Grushkó dijo que las partes no lograron adoptar una decisión concreta con respecto a los próximos pasos a dar.

"En esta fase es importante que todos comprendan la gravedad de la situación en cuanto a la seguridad. Creo que en este contexto la reunión de hoy es importante", puntualizó.

Bruselas acogió la reunión del Consejo Rusia-OTAN para debatir las garantías de seguridad en Europa propuestas por Moscú.

El tema ya se debatió los días 9 y 10 de enero en Ginebra en las negociaciones de Estados Unidos y Rusia y también se discutirá el 13 de enero en una reunión del Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Viena.

A finales de 2021, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia publicó sus propuestas para EEUU y la OTAN sobre las garantías de seguridad en Europa, en las que se plantea a los países de la Alianza Atlántica comprometerse a contener la ampliación del bloque y excluir la adhesión de las exrepúblicas soviéticas, sobre todo de Ucrania.

Si hay intimidación, habrá contraintimidación

En cuanto a la actuación reciente del bloque trasatlántico, Grushkó resaltó "el giro de la OTAN hacia los esquemas de seguridad de la Guerra Fría" y prioriza el objetivo de la disuasión de Rusia. Como tal, esa política generará una respuesta similar por parte de Moscú, advirtió el diplomático: "Si la OTAN pasa a la política de disuasión, por nuestra parte habrá una política de contradisuasión. Si hay intimidación, habrá contraintimidación. Si se trata de una búsqueda de vulnerabilidades en el sistema de defensa ruso, también habrá una búsqueda de vulnerabilidades en la OTAN".

"No es nuestra elección, pero no habrá otro camino si no logramos […] cambiar hoy el peligroso curso de acontecimientos", añadió el vicecanciller.

"De forma muy honesta, directa […], indicamos que un mayor deterioro de la situación llevaría a las consecuencias más imprevisibles y más nefastas para la seguridad europea. Rusia no está de acuerdo con este escenario y las medidas que proponemos hoy [...] permiten invertir fundamentalmente esta situación, volver a construir una seguridad europea basada en principios comunes en interés de todos, y esto mejorará no solo la seguridad militar de la Federación Rusa, [...] sino también la de los propios países de la OTAN", señaló Grushkó.

Al mismo tiempo, el diplomático señaló que Moscú se reserva todos los métodos para tratar las amenazas directas provenientes desde los países miembros de la OTAN. "Rusia ha indicado: tenemos un conjunto de medidas técnico-militares legítimas que aplicaremos si sentimos amenazas reales para la seguridad. [...] Si nuestro territorio se considera un objeto al que apuntar con armas de ataque, […] tomaremos todas las medidas necesarias para defendernos de las amenazas de medios militares, si no resultan ser políticos", dijo.

"Una nueva extensión conlleva riesgos"

Hablando de la política de puertas abiertas de la OTAN, que fue defendida durante las conversaciones por la otra parte, Grushkó indicó que no se trata de un principio eterno de la alianza. Según el diplomático, a finales de los 1980 e inicios de los 1990 varios líderes de los países miembros del bloque aseguraban a los dirigentes soviéticos que la OTAN no se expandiría al este de sus límites previos a la caída del muro de Berlín. Tampoco es un método racional de alcanzar la seguridad, sostuvo.

Trazando paralelos históricos, recordamos que en 1962 Cuba eligió su propio camino de seguridad. Fue una elección libre

"Trazando paralelos históricos, [...] recordamos que en 1962 Cuba eligió su propio camino de seguridad. Fue una elección libre", dijo Grushkó, refiriéndose a la Crisis del Caribe. "Pero la salida [de la crisis] no se basó en seguir unos principios, sino en un equilibrio muy racional de los intereses militares, que ayudó a alejar al mundo de una línea muy peligrosa", afirmó.

"Los intereses racionales en el fortalecimiento de la seguridad europea exigen que se entienda claramente que una nueva expansión de la alianza conlleva riesgos que superarían cualquier decisión de seguir extendiéndose", agregó.

Desescalada en Ucrania

La postura de Moscú acerca de la situación en Ucrania, que sí estaba entre los temas principales de la reunión, "es absolutamente comprensible: la desescalada es posible", señaló Grushkó. Precisó que, para alcanzar este objetivo, "en primer lugar, hay que obligar a las autoridades de Kiev a aplicar plena e incondicionalmente los acuerdos de Minsk, que forman parte del derecho internacional como resultado de la resolución 2052 del Consejo de Seguridad de la ONU".

Si se aplican los acuerdos de Minsk, no habrá ninguna amenaza para la seguridad y la integridad territorial de Ucrania

"Si se aplican los acuerdos de Minsk, no habrá ninguna amenaza para la seguridad y la integridad territorial de Ucrania. Para facilitar esa desescalada, [...] los países de la OTAN deberían cesar toda la ayuda militar a Ucrania, dejar de suministrarle armas, retirar a los inspectores, instructores, oficiales y soldados, tal y como estipulan las disposiciones pertinentes de los acuerdos de Minsk", indicó el diplomático.

Previamente, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, informó que durante las negociaciones el bloque rechazó las propuestas rusas sobre la no expansión y no militarización de sus miembros recientes", pero expresó "la necesidad de reanudar el diálogo" con Moscú.

"Más seguridad por menos recursos"

Sin embargo, Ucrania no es el único foco de tensión entre Rusia y la OTAN, advirtió Grushkó.

"Por supuesto, ya hemos llegado al límite, hace dos semanas nuestros aviones comerciales tuvieron que cambiar de ruta por órdenes desde tierra, porque había un peligro real de choque con los espías estadounidenses que vuelan cerca de nuestras costas", enfatizó el diplomático. Como posible forma de evitar una mayor escalada, citó el ejemplo de los años 1990, cuando, según él, "se realizaron esfuerzos titánicos para quebrar la espiral de Guerra Fría […] y pasar a otros modos de proporcionar seguridad basados en el control de armas".

"¿Qué es el control de armas? Es más seguridad por menos recursos. Cuando se liquidaron dos ejércitos gigantescos rivales en Europa […], cuando se destruyeron montones de armamentos, se pudo garantizar la posibilidad de usar esos recursos para un desarrollo pacífico", planteó Grushkó, afirmando que la OTAN, al contrario, trata de "obligarnos a abordar cuestiones que para nosotros, la Federación Rusa, pertenecen a un pasado que se quiere olvidar".

"Ante la humanidad, ante todos nosotros hay tareas completamente diferentes: el cambio climático, el cambio tecnológico, las consecuencias sociales de estos cambios […], la verdificación de la economía y mucho más", señaló.

Reunión "informal"

El diálogo de hoy duró cerca de cuatro horas y es el segundo de un plan tripartito de conversaciones acordado en diciembre por los presidentes de Rusia y EE.UU., Vladímir Putin y Joe Biden.

Sin embargo, horas antes de empezar la reunión, Grushkó la calificó como "informal" debido a la falta de representantes diplomáticos y estructuras en el Consejo Rusia-OTAN "como resultado de las acciones hostiles de la OTAN".

"Tres áreas clave" de Rusia

La postura de Moscú sobre los asuntos de seguridad fue presentada el pasado 17 de diciembre, cuando Moscú publicó dos propuestas de acuerdos que quiere alcanzar con EE.UU. y la OTAN. Sus puntos clave son las garantías mutuas de seguridad en Europa, así como la no expansión de la alianza hacia el este.

Este lunes, las reclamaciones rusas fueron resumidas por el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, tras negociaciones con una delegación estadounidense en Ginebra (Suiza).

"Explicamos por qué es un imperativo absoluto obtener garantías legales de la no expansión de la OTAN, por qué es imperativo que obtengamos garantías legales contra el despliegue cerca de las fronteras rusas de las fuerzas de ataque que podrían alcanzar objetivos en nuestro territorio, y por qué planteamos la cuestión de que la OTAN abandone en gran medida el desarrollo material de los territorios de los Estados que ingresaron en la OTAN después de 1997", indicó entonces el vicecanciller.

"Creemos que es absolutamente necesario lograr que Ucrania nunca se haga miembro de la OTAN", resaltó Riabkov y agregó que lo mismo se aplica a Georgia.

Por su parte, la subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, que presidió la delegación estadounidense, señaló: "Somos firmes en rechazar las propuestas de seguridad que simplemente son algo inaceptable para Estados Unidos. No permitiremos que nadie termine la política de puertas abiertas de la OTAN". Sin embargo, confirmó que las dos partes han llegado a "una serie de ideas en las que nuestros dos países podrían tomar medidas recíprocas que serían de nuestro interés de seguridad y mejorarían la estabilidad estratégica".

Stoltenberg tras negociaciones con Rusia: "Nuestras diferencias no son fáciles de superar, pero el diálogo es una señal positiva"

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha comentado este miércoles la reunión del Consejo Rusia-OTAN sobre las garantías de seguridad.

Afirmando que era una discusión "no fácil", Stoltenberg indicó que entre el bloque transatlántico y Moscú  "hay diferencias significativas" acerca de las cuestiones de la situación en Ucrania y la seguridad en Europa que "no serán fáciles de superar".

"Pero es una señal positiva que todos los aliados de la OTAN y Rusia se sentaron en la misma mesa y trabajaron en un tema sustancial", continuó el secretario general de la alianza.

La OTAN reafirma la política de puertas abiertas

Al mismo tiempo, Stoltenberg informó que la OTAN rechazó las propuestas rusas sobre la no expansión y no militarización de sus miembros recientes.

"Los aliados, por su parte, reafirmaron la política de puertas abiertas de la OTAN y el derecho de cada nación de elegir sus propios mecanismos de seguridad. Los aliados dejaron claro que no renunciarán a su capacidad de protegerse y defenderse uno a otro", aseveró.

Por su parte, la subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, que presidió la delegación estadounidense, señaló: "Somos firmes en rechazar las propuestas de seguridad que simplemente son algo inaceptable para Estados Unidos. No permitiremos que nadie termine la política de puertas abiertas de la OTAN".

Al conversar sobre este asunto con RT, el analista internacional Alberto García Watson sostuvo que las exigencias de la OTAN sobre los ejercicios que realiza Rusia en su propio territorio son inadmisibles, ya que la amenaza de una invasión militar proviene en primer lugar de la propia alianza.

Nos toman por imbéciles: La OTAN asegura que su ampliación aporta democracia y rechaza que sea un acto agresivo

La ampliación de la OTAN aporta democracia y no es un acto agresivo, declaró el secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, tras la reunión del Consejo OTAN-Rusia.

"La OTAN es una alianza defensiva, nunca hemos obligado a nadie a unirse a nuestra organización. La idea de que la ampliación de la OTAN es actualmente un acto de agresión no es cierta. La ampliación de la OTAN ha sido y sigue siendo una piedra angular en la difusión de la libertad y la democracia en Europa", dijo Stoltenberg.

Asimismo, afirmó que Ucrania tiene derecho a defenderse y no representa una amenaza para Rusia.

"Ucrania es un estado soberano, Ucrania tiene derecho a la autodefensa. Ucrania no es una amenaza para Rusia. Rusia tiene el territorio más extenso de Europa, es una gran potencia nuclear", declaró Stoltenberg.

Acusó además a Rusia de recurrir a la fuerza contra Ucrania al referirse a los acontecimientos en Crimea y Donbás.

"Si Rusia volverá a usar la fuerza contra Ucrania e invadirá Ucrania, tendremos que plantearnos seriamente la necesidad de aumentar más nuestra presencia en la parte oriental de la Alianza", amenazó.

Stoltenberg indicó que los aliados "expresaron su grave preocupación por el incremento de las fuerzas de Rusia cerca de Ucrania y llamaron a Rusia a distender cuanto antes esta situación así como a respetar la soberanía y la integridad territorial de todos sus vecinos".

Los aliados de la OTAN también llamaron a Rusia a que se abstenga de las acciones contra la Alianza Atlántica y cumpla con sus obligaciones internacionales.

"Ellos [los aliados] piden a Rusia que se abstenga de posición de fuerza agresiva y actividades dirigidas contra los aliados y que cumpla con todas sus obligaciones y compromisos internacionales", dijo el funcionario.

"Entre los aliados de la OTAN y Rusia hay contradicciones importantes (...) pero es una señal positiva que todos los aliados de la OTAN y Rusia se hayan sentado a la mesa de negociaciones", manifestó.

Stoltenberg recordó que para lograr importantes avances es necesario conseguir una distensión.

"Estamos dispuestos a reunirnos en un futuro próximo y abordar varias cuestiones de una forma más detallada", dijo Stoltenberg, agregando que la OTAN espera que Rusia responda positivamente a su propuesta de fijar el calendario de reuniones sobre cuestiones de seguridad.

El secretario de la OTAN aseguró que los países aliados "están interesados ​​en buscar posibilidades para el desarrollo de los canales de comunicación civiles y militares".

Agregó que los aliados también buscan lograr avances en las relaciones con Rusia, aunque advirtió que solo es posible si se reducen las tensiones.

"Es posible avanzar y reducir las tensiones si Rusia está dispuesta a cooperar y lograr el progreso político", destacó Stoltenberg.

Enfatizó que la OTAN considera el diálogo el mejor modo de resolver los problemas existentes.

La OTAN se prepara para cualquier eventualidad

Por su parte, la subsecretaria de Estado de EEUU, Wendy Sherman, afirmó que la Alianza se prepara de forma colectiva para cualquier eventualidad con Rusia si abandona el camino diplomático propuesto en relación con la alianza y con Ucrania.

"Si Rusia se aparta [de lo propuesto] será bastante evidente que nunca estuvieron hablando en serio respecto a la diplomacia. Por esto es que nos estamos preparando colectivamente para cualquier eventualidad", dijo.

Añadió que es poco probable que el gasoducto Nord Stream 2 esté operativo si Rusia comienza una escalada en Ucrania.

"La agencia federal alemana ha suspendido la certificación y el secretario [Antony] Blinken ha dicho que es muy difícil ver que la tubería se convierta en operacional si Rusia renueva su agresión contra Ucrania", dijo.

Sherman señaló que Washington ha sido claro durante mucho tiempo sobre el proyecto.

"Es el proyecto geopolítico ruso el que socava la seguridad energética y la seguridad nacional", dijo.

"La reunión de hoy duró casi cuatro horas. Terminó con un sobrio desafío de los aliados de la OTAN a Rusia (...) Ese desafío consiste en responder a las ofertas extendidas por el Secretario General de la OTAN, por el presidente polaco y la oficina de la OSCE, por la Presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea, y por el presidente de los Estados Unidos, para desescalar tensiones, elige el camino de la diplomacia", dijo Sherman en una rueda de prensa.

¿Qué hay detrás de la estrategia de Occidente para enfrentar a Ucrania con Rusia?

El analista político Pavel Shipilin ha explicado a Sputnik el plan estratégico de Occidente basado en financiaciones millonarias para enfrentar a Ucrania con Rusia.

El debate generalizado sobre un supuesto "ataque planificado" por parte de Rusia contra Ucrania no tenía nada que ver con la realidad y los medios de comunicación occidentales han empezado a reconocerlo.

El experto Konrad Renkas en un análisis para a Ukraina.ru observó que el tema del conflicto que se avecina ha dado sus frutos y clara evidencia de ello es el volumen del presupuesto militar ucraniano, que supera los 10.000 millones de euros. Según él, a los países occidentales les resulta rentable dar dinero a Ucrania para que se prepare para una hipotética guerra con Rusia ya que más tarde estas "deudas" son cobradas con órdenes militares.

"El dinero que Occidente 'presta' a Kiev vuelve en forma de pago de pedidos militares, el negocio está en auge y el complejo militar-industrial con los medios de comunicación cuentan con beneficios", subrayó Rankas.

El analista político Pavel Shipilin coincidió con Renkas e hizo notar que Ucrania se ha endeudado con el Fondo Monetario Internacional de tal manera que será imposible devolver ese dinero durante dos o tres generaciones.

"Occidente eligió a Ucrania como una vaca frágil y débil, pero que sigue siendo rentable. No sólo aumentan el presupuesto militar ucraniano de esta manera, dando órdenes militares, sino que desde el principio Occidente impuso a Ucrania, y ésta aceptó, condiciones absolutamente esclavizantes en todos los frentes", precisó.

Agregó que en virtud del acuerdo de asociación con la UE, el mercado ucraniano está abierto a todo y esto es aprovechado por Occidente para vender a Ucrania equipos militares retirados del servicio.

"Se mire por donde se mire, Ucrania está gravada por todas partes. Y Kiev acepta de buen grado todas estas medidas absolutamente perjudiciales procedentes de Occidente. El problema es que nadie va a alimentar a esta vaca, y se está adelgazando ante sus ojos. El cínico Occidente trata de sacarle todo lo que puede dar en su último aliento", concluyó Shipilin.

Rusia ha expresado en varias oportunidades su preocupación ante el acercamiento de la OTAN a sus fronteras y el aumento del número de instructores militares occidentales en las cercanías de las repúblicas de Donetsk y Lugansk. Los países occidentales siguen prestando ayuda militar a Ucrania mediante el suministro de armas que Kiev apunta contra Donbás.

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