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El Club Bilderberg es, por la importancia de sus participantes, uno de los foros políticos y económicos mundiales de más alto nivel. Aunque casi ninguno de los congregados en Copenhague sabían el domingo, en la cumbre de este año, lo que don Juan Carlos iba a anunciar horas después, la reina sí escuchó allí opiniones a favor de la abdicación del rey.

Una de las sorpresas españolas en la reunión del Club Bilderberg de este año, que se celebró en el hotel Marriot de Copenhague, fue la asistencia de la reina, después de dos años de ausencia.

Doña Sofía es miembro del club desde hace años. Había estado presente en las ediciones anteriores: la de 2011 en Saint Moritz (Suiza), en 2010 en Sitges (Barcelona), y en la de Atenas en 2009. Dada la personalidad de la reina, sus ausencias resultaron significativas en los dos últimos encuentros.

El futuro de la monarquía

El Confidencial Digital ha podido conocer algunos de los temas estrella que discutieron en esta edición los miembros del llamado “Gobierno del mundo en la sombra”.

Uno de ellos resulta relevante: está relacionado con el futuro de la monarquía en España.

Es un asunto que ya ha aparecido en las conversaciones de los líderes mundiales del Club Bilderberg en otras ocasiones. Pero lo que esta vez llama la atención es que se habló de ello muy pocas horas antes de que don Juan Carlos anunciase su abdicación en favor del príncipe.

Desgaste de la clase dirigente

El “Gobierno del mundo en la sombra” comparaba la situación actual en España con los primeros años de democracia. Una época delicada, en la que reconocen que el rey tuvo que hacer malabarismos para poder desmontar la dictadura franquista.

Los asistentes afirmaron que Felipe VI tiene que traer la monarquía federal

Los líderes mundiales consideran que en aquel momento se veía a don Juan Carlos con fuerzas para afrontar el reto, y lo hizo. Ahora, creen que don Felipe es la mejor opción, como jefe del Estado, para abordar la salida de la crisis. Y de ahí su opinión favorable a la abdicación.

Daban ya como amortizado al rey, pero también a los políticos de la transición. El mensaje que escuchó doña Sofía, según ha sabido ECD, es que hay que acometer una segunda transición, esta vez liderada por el príncipe.

Felipe VI y la monarquía federal

Otro de los análisis de fondo que realizaban algunos de los líderes mundiales que se dieron cita en Copenhague es el siguiente: Juan Carlos I instauró la democracia en España y Felipe VI tiene que traer la monarquía federal, como solución a las tensiones territoriales en el país.

Algunos de los jefes de Estado que estuvieron presentes en los debates destacaron el caso de Bélgica: una monarquía constitucional en un Estado federal, que ha conseguido hasta el momento que el país no se rompa.

Bélgica está acostumbrada, al igual que España con Cataluña y País Vasco, a situaciones de gran inestabilidad política por las tensiones entre flamencos y valones, pero el país no se ha quebrado.

Controlar las armas impresas en 3D

Hubo también otro tema de discusión entre los asistentes a la cumbre de Copenhague: los avances significativos en las capacidades de impresión tridimensional (3D).

La disponibilidad gratuita de los archivos digitales de impresión 3D sobre componentes de armas, y la dificultad para regular el intercambio de archivos, pueden representar riesgos a la seguridad pública por parte de aquellas personas no cualificadas que obtengan o fabriquen armas impresas en 3D.

Por ello, este fue uno de los asuntos que más horas de debate ocupó a los miembros del Club Bilderberg.

Los líderes mundiales consideran que una legislación para prohibir la impresión en 3D de armas no es suficiente, ya que la proliferación de archivos digitales en Internet es casi imposible de controlar y es susceptible de extenderse rápidamente.

Les inquieta, por tanto, que las impresoras 3D son cada vez más accesibles, con lo que ‘fabricar’ armas no representará mayor problema para cualquier persona en un futuro cercano.

Más 'puntos negros' de la abdicación: Zarzuela no confirma la asistencia de los Reyes a la proclamación de Felipe VI

Serias dudas sobre la asistencia de don Juan Carlos a la proclamación de Felipe VI. Zarzuela ayer no lo confirmaba. Algunas versiones aseguran que el Rey no asistirá para no quitar protagonismo a su hijo.

Nuevas dudas, sombras y conjeturas en torno a la abdicación del Rey. La Zarzuela no confirmó este jueves la presencia de don Juan Carlos y doña Sofía a la ceremonia de proclación de Felipe VI el día 19 de junio, festividad del Corpus Christi. Parece que el monarca no quiere restar ni un ápice de protagonismo a su hijo en fecha tan señalada y ha optado por no sumarse físicamente a la celebración. Una ceremonia cuyo guión se está diseñando de forma acelerada y cuyos principales líneas circulan por los senderos de la austeridad. Más cerca de la coronación de Felipe rey de los belgas que la de Guillermo de Holanda. Sobriedad y gasto contenido.

Los voceros oficiales no lograron despejar este jueves muchas dudas sobre el proceso de la abdicación y sus circunstancias. Nada tuvo que ver el preocupante estado de salud de don Juan Carlos, pese a su tímida mejoría, ni el resultado de las europeas (pese al batacazo de los dos grandes), ni la forzada salida de Rubalcaba dentro del proceso de renovación en el PSOE (muy a su pesar, "yo no quiero irme, pero no tengo otra", le dijo a Rajoy). La sorprendente abdicación tuvo mucho que ver, de acuerdo con la última versión esgrimida ayer por un portavoz de la Zarzuela, con el anunciado referéndum independentista de Cataluña, un supuesto que hasta ahora, las diversas y confusas versiones de los voceros de Palacio no habían esgrimido. Se optó por hacerlo en junio porque "otoño es un periodo muy complicado", argumentó la fuente oficial, sin mencionar, eso esí, el plebiscito independentista catalán convocado para el 9 de noviembre.

El rey decidió el día de su cumpleaños, el 5 de enero, que había llegado la hora de retirarse. Doce días antes había anunciado a todos los españoles justo lo contrario en su mensaje de Navidad. Subrayó expresamente entonces que seguiría en su puesto. La versión esgrimida ayer por los voceros oficiales es que el rey no mintió, sino que "cambió de opinión". En sólo doce días, sobre un asunto tan relevante y sin mediar causa objetiva conocida, tal afirmación chirría.

Decisión 'personalísima'

La Zarzuela se empeña en esgrimir razones, argumentos y alguna justificación sobre lo precipitado de la decisión del monarca. Cada nueva versión, o nuevo dato, oscurece o contradice lo anterior. Pululan teorías sobre los auténticos motivos, menudean historias sobre la fecha, abundan rumores sobre las prisas. Lo único indudable es lo comentado ayer por una fuente de Palacio: se trata de una decisión "personalísima" del Rey y huelgan los detalles. La necesidad de acelerar el proceso de aforamiento del monarca, reclamada ayer desde el equipo de la Zarzuela, es otro elemento que mueve todo tipo de sospechas. Don Juan Carlos perderá su condición de inviolable jurídicamente en el instante mismo de aparecer su renuncia en el BOE, y pasará a ser atribución de su heredero.

La búsqueda de fecha adecuada para no interferir el calendario político parece que ha tenido algo que ver en la decisión final de elegir el mes de junio. La idea primigenia era que don Juan Carlos abandonara el trono en noviembre del año próximo, cuando se cumple precisamente el 40 aniversario de su coronación y ya habría concluído el complicado calendario de 2015, con dos citas electorales de enorme importancia. Todo se precipitó de forma tan inaudita que el propio príncipe, de visita oficial en El Salvador, estuvo a punto de no llegar a tiempo al solemne anuncio televisivo perpetrado en un cutre vídeo más propio de un aficionado a Youtube.

Proclamación el 19, día del Corpus

Zarzuela pudo ayer informar, sin embargo, de algunos asuntos también relevantes, como que el Rey no quiere recibir el tratamiento de conde de Barcelona y pasará a ostentar exclusivamente el título de Rey Juan Carlos y tratamiento de Alteza. Queda pendiente de la decisión de quien se convertirá en Felipe VI sobre otros detalles relacionados con los futuros cometidos y funciones del monarca saliente. La asistencia de los monarcas a la ceremonia es otro punto sin despejar. En la tarde de ayer desde el entorno familiar del monarca se decía que don Juan Carlos ha decidido no asistir pero sí lo hará doña Sofía. Todo está por confirmar.

Se informó, eso sí, de que el Príncipe de Asturias prepara su discurso de proclamación, una pieza de singular relevancia. También se pudo saber que no habrá oficio religioso tras la sesión solemne de las Cortes, que no se cursará invitaciones a altos dignatarios extranjeros ni a representantes de familias reales europeas y tan sólo se celebrará una austera recepción en el Palaco Real para autoridades. La fecha dejó de ser un misterio, ya que anoche se confirmó lo previsto: será el 19, festividad del Corpus, jornada no laborable en la Comunidad de Madrid, por lo que facilitará la presencia de público en el acontecimiento. Un día antes, en el Palacio Real, el Rey sancionará la ley de abdicación por la que dejar de ser Jefe del Estado y capitán general de todos los ejércitos. Una jornada solemne y, sin duda, emotiva.

Fuente: Vozpopuli

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