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Más de 450 días han pasado desde que el Consejo de Ministros tuviera por primera vez encima de la mesa el anteproyecto de Ley del Régimen Disciplinario de las FAS hasta el día de hoy, momento en el que nuevamente sale a la palestra un nuevo documento que modifica todo lo anteriormente anunciado. Mientras tanto, la Asociación Unificada de Militares Españoles, AUME, pide a Defensa que “lave la imagen de los militares arrestados por un robo de de armamento -en la Base de Bótoa, en Badajoz-, que no cometieron.

El 29 de abril de 2011 ya planeaba el Ministerio de Defensa la revisión del régimen disciplinario militar -para adaptarlo al siglo XXI, según el criterio de su máximo responsable-, y el Consejo de Ministros iniciaba el estudio del informe sobre el futuro anteproyecto de Ley. En ese momento, ya Atenea Digital adelantaba que si esta nueva aventura de la (entonces) ministra de Defensa, Carme Chacón, saliese adelante lo más probable es que los arrestos desaparecieran de la vida cotidiana de los cuarteles, restringiéndose como instrumento específico de mantenimiento de la disciplina, únicamente para casos de faltas graves o muy graves.

A día de hoy, todavía es un anteproyecto de Ley, pero el nuevo Gobierno ha introducido diferentes cambios en su planteamiento inicial. La Ley que planteó Chacón tendría el objeto de sustituir a la Ley Orgánica 8/1998 "con el fin de adaptar el régimen disciplinario militar a las FAS profesionales del siglo XXI", alegaban entonces desde Defensa. No se trataba de una decisión nueva, ya que fue anunciada durante el discurso de la ahora ex ministra durante la Pascua Militar de 2011. Momento en el que se remarcó que se trataba de un instrumento legislativo complementario a la Ley Orgánica de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas -aprobada el 12 de abril-.

Cambios en un nuevo anteproyecto

Por su parte, el nuevo texto legal afirma que "la finalidad de la presente ley, expresada en el artículo primero, es garantizar la observancia de las reglas de comportamiento de los militares, en particular la disciplina, la jerarquía y la unidad que, de acuerdo con la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico, constituyen el código de conducta de los miembros de las Fuerzas Armadas".

En 2011 los objetivos básicos de la nueva Ley eran complementar el nuevo "código de conducta" de los miembros de las Fuerzas Armadas; asegurar el mantenimiento de las características esenciales de las FAS, en especial la disciplina; proteger el ejercicio de derechos y libertades por todos sus miembros, sin perjuicio de las limitaciones constitucionales y legales; consolidar las garantías de defensa jurídica; y garantizar la tutela judicial en todos los supuestos, incluidas las sanciones por faltas leves.

Tanto el actual como el anterior documento -de aplicación general a todos los miembros de las Fuerzas Armadas que con su incorporación adquieren condición militar, menos para reservistas y alumnos que será de aplicación una vez activados o incorporados a las FAS-, "realiza una revisión completa de los elementos esenciales de un régimen disciplinario, como la tipología de las infracciones, el catálogo de sanciones, autoridades y mandos con potestad disciplinaria, y procedimientos". Pero con diferentes matices.

Si bien el cambio más significativo, y probablemente el más polémico, de la Ley que planteaba Chacón era el que se refería a la tipología de las infracciones, "se efectúa una nueva clasificación de las faltas (leves, graves y muy graves, eliminando el expediente gubernativo) y se revisan las infracciones disciplinarias para adaptarse a las reformas legales efectuadas, a los cambios en las Fuerzas Armadas y a los ámbitos en los que cumplen sus misiones", así como a las sanciones disciplinarias.

Se reincorporan los arrestos por faltas leves

Para ello, en el "antiguo" anteproyecto las sanciones disciplinarias fueron objeto de una importante revisión, "desapareciendo los arrestos por faltas leves". Según los datos que manejaba hace un año el Ministerio, más del 90% de las infracciones que se cometen habitualmente en los cuarteles no podrán ser sancionadas con privación de libertad. Con lo cual, los arrestos se limitarían a las faltas graves o muy graves; y se sumarán sanciones económicas (que dependerán del grado de la falta) con la suspensión temporal de la actividad.

Casi 500 días después de este primer planteamiento formal, el nuevo Gobierno ha decidido dar marcha atrás y mantener la sanción de arresto (entre uno y 14 días) para las faltas leves "con atribución al mando de la opción, según la gravedad de la infracción, entre la represión, la sanción económica o el arresto". Todo ello teniendo en cuenta que el artículo 25.3 de la Constitución, a sensu contrario, permite a la Administración militar la imposición de sanciones que , directa o subsidiariamente, impliquen privación de libertad. El actual anteproyecto justifica esta decisión alegando que en la inmensa mayoría de los sistemas disciplinarios militares de los países de nuestro ámbito occidental y de la Alianza Atlántica así lo recogen.

Las quejas en faceebook, twitter y por correo electrónico serán falta grave

En cambio, en lo que se refiere a las faltas graves y sus sanciones se ha limitado su extensión máxima de arresto de dos meses a 30 días, que se cumplen, salvo excepciones bien justificadas, en establecimiento disciplinario militar.

Parece que este nuevo texto pretende adaptarse a la actualidad incorporando nuevas medidas en las que se hace mención al uso del correo electrónico y las redes sociales. Así, se considera falta grave hacer peticiones, reclamaciones, quejas o manifestaciones contrarias a la disciplina o basadas en aseveraciones falsas, así como formularlas con carácter colectivo o a través de los medios de comunicación social.
Será falta leve el expresar públicamente opiniones que, relacionadas con el servicio de las FAS, no se ajusten a los límites derivados de la disciplina o la falta de consideración hacia los superiores, en especial las razones descompuestas o réplicas desatentas, realizadas cualquiera de ellas de palabra, por escrito, por correo electrónico o a través de las redes sociales.

En lo que se refiere a filtraciones y el posible " gap (agujero) de seguridad" en el Ministerio por el acceso a "documentos clasificados", tal y como lo definía el pasado viernes el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, Fernando García Sánchez, el anteproyecto de régimen disciplinario asegura que es falta grave el incumplimiento del deber de reserva sobre secretos oficiales y materias reservadas, o no guardar la debida discreción sobre materias de reserva interna o relacionadas con la seguridad nacional, o difundir hechos o datos no clasificados de los que haya tenido conocimiento.

La AUME pide a Defensa que "lave la imagen" de los militares arrestados

En otro orden de cosas, la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha pedido al Ministerio de Defensa que se postule oficialmente para "lavar la imagen" de los cuatro militares que estaban de guardia la noche del robo de armas en la Base de Bótoa, en Badajoz, ya que se ha demostrado que no estaban implicados en los hechos.

Un sargento, un cabo y dos soldados fueron arrestados por negligencia, ya que la noche del robo "no fallaron los medios técnicos, fallaron las personas", según dijo la entonces ministra de Defensa, Carme Chacón.

Después de que la Guardia Civil haya recuperado parte de las armas sustraídas en febrero de 2011, el presidente de AUME, Jorge Bravo, ha declarado a EFE que se ha demostrado que esos cuatro militares "nada tuvieron que ver" en el robo, pero han quedado "marcados" desde entonces.

Con el fin de "lavar las responsabilidades que pudiese haber más arriba"

"Se les sigue teniendo un poco al margen de ciertos servicios", ya que creían todavía que pudiesen estar implicados, ha apuntado. En su opinión, "dejarán de estar marcados cuando el Ministerio -de Defensa- se postule de manera oficial". A su juicio, hubo una "caza de brujas" con el personal que estaba de servicio la noche del robo. Los arrestos, según Bravo, fueron unas acciones "muy sumarias, desproporcionadas y rápidas", con el fin de "lavar las responsabilidades que pudiese haber más arriba".

El presidente de la AUME, que ha mostrado su alegría por el "éxito policial", ha expresado su deseo de que todas las armas robadas puedan aparecer pronto y de que prosperen los recursos planteados por los cuatro militares arrestados.

Fuentes: Atenea Digital, ABC y Efe

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