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El nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Jaime Domínguez Buj, ha tomado posesión de su cargo comprometiéndose a poner en marcha los "sacrificios que sean necesarios para contribuir a que España salga de la crisis", pero ha recordado que en los militares llevan años de "duras medidas de ahorro" y ha avisado de que "cualquier nuevo sacrificio que se demande muy probablemente implicará la pérdida de capacidades necesarias".

El JEME ha sido el primero de los miembros de la nueva cúpula militar en tomar posesión de su cargo en el Cuartel General del Ejército de Tierra, ante el ministro de Defensa, Pedro Morenés. Después lo han hecho el jefe de la Armada, almirante Jaime Muñoz Delgado, y el del Ejército del Aire, general Francisco Javier García Arnáiz.

Merecido reconocimiento de los jefes de Estado Mayor a la “profesionalidad” de los soldados, mientras políticamente se devalúa su trabajo

Todos han coincidido en reconocer que asumen su nueva responsabilidad en un momento difícil, de "fuertes tormentas", en palabras del jefe del Ejército del Aire, pero confiados también en poder "capear el temporal", tal y como ha dicho el jefe de la Armada. Para ello, los tres han destacado su confianza en los hombres y mujeres que componen las Fuerzas Armadas. "Para vosotros nada es imposible --ha dicho Domínguez Buj--. Juntos somos invencibles".

El nuevo jefe del Ejército de Tierra ha explicado que su objetivo es "preservar" las "capacidades críticas para la defensa" de España, y trabajar para que el resto se pueda recuperar "una vez dejadas atrás las dificultades".

El 50 por ciento de los vehículos de combate están inmovilizados

Como ejemplo de los sacrificios que el Ejército de Tierra ha hecho ya en este "duro proceso de optimización y eficiencia" obligado por un "descenso continuado de los presupuestos durante los últimos años", ha recordado el JEME, se ha procedido a la inmovilización del 50 por ciento de los vehículos de combate y a la baja de materiales necesarios sin posibilidad de adquirir sus sustitutos.

Además, ha recordado los "sacrificios" exigidos al personal y ha explicado que la reorganización del Ejército de Tierra iniciada hace seis años supuso la supresión de 44 unidades, la reorganización de otras muchas y la disminución de 22.000 puestos de trabajo.

En cualquier caso, el general Domínguez Buj se ha mostrado convencido de que éste es "el mejor Ejército de Tierra que ha tenido España en los últimos tiempos", no por el material, "que adolece de carencias y obsolescencias", sino "por la calidad profesional y humana de los hombres y mujeres que los componen", que son un "ejemplo" para otros países y "un orgullo para todos los españoles".

En su despedida, el exjefe del Ejército de Tierra, General Fulgencio Coll, ha elogiado a su sucesor, del que ha dicho que es "un líder" necesario para afrontar la situación compleja a la que se enfrenta España. El general Coll ha agradecido al ministro la confianza depositada en él durante estos siete meses y ha asegurado que el general Domínguez Buj contará en su tarea con oficiales, suboficiales, soldados y civiles de una "gran calidad, lealtad y capacidad de sacrificio".

Nobles deseos para tan humilde presupuesto

El nuevo jefe de la Armada también ha garantizado todo su "esfuerzo, energía y dedicación" para el nuevo cargo, que asume en medio de una crisis que "obliga a ser muy rigurosos en la gestión de los recursos" del Estado y "extraordinariamente exigentes en el cumplimiento de las misiones asignadas".

"Tendremos que priorizar al máximo, sin perder las capacidades esenciales que tanto esfuerzo nos ha costado obtener", ha afirmado el almirante Muñoz-Delgado, que se ha comprometido a "buscar el máximo rendimiento al presupuesto", para lo que tendrá que "adecuar la actividad y el sostenimiento" al momento económico.

En el medio plazo, el almirante ha situado como su "principal desafío", que la Armada "continúe disponiendo de una fuerza naval moderna y ajustada" a las necesidades de España, lo que implicará "mantener un personal altamente cualificado, motivado y comprometido y unos materiales modernos, tecnológicamente avanzados y sostenibles".

Pese a reconocer la dificultad de la tarea, Muñoz-Delgado ha confiado en que el trabajo realizado por su antecesor, el almirante Manuel Rebollo, con "planes de austeridad, racionalización de estructuras y alistamiento operativo", permitan a la Armada estar en "una situación favorable para afrontar los difíciles retos del futuro".

"Dejas una Armada con los buques y unidades más modernas de nuestra historia reciente, una Armada que ha sabido hacer frente con éxito a los compromisos nacionales e internacionales que se les han exigido, con una organización en continua revisión, pero en excelente disposición para adaptarse a una futura transformación y sobre todo con un personal altamente formado y motivado", le ha dicho.

En su despedida, el almirante Rebollo se ha mostrado seguro de dejar la Armada "en muy buenas manos", porque su sucesor "tiene saber, experiencia y espíritu de servicio y gobierna una nave sólida y bien construida". Muy emocionado, ha agradecido el apoyo de sus colaboradores y el "esfuerzo" de todos los miembros de la Armada.

“Momento de fuertes tormentas y de frentes que llegan sucesivamente”

El último en tomar posesión de su cargo ha sido el nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire, quien también ha garantizado su "lealtad" y su "compromiso" en la tarea que se le ha encomendado y a la que, ha dicho, se va a entregar "en cuerpo y alma". "Sé que no nos encontramos precisamente en un momento de 'sol y moscas', sino más bien de fuertes tormentas y de frentes que llegan sucesivamente", ha admitido el general García Arnaiz, convencido de que el Ejército del Aire sabrá "responder" y "encontrar el localizador y la senda correcta" para hacer frente a la situación que afecta a sus miembros, "como militares y como ciudadanos".

El nuevo JEMA ha expresado también su "gratitud" a todos los miembros del Ejército del Aire, a su antecesor --"Espero poder estar a su altura, que es mucha", ha dicho-- y a su familia, por haberle permitido ser "un aviador militar al servicio de España y al servicio del Ejército del Aire".

El ya exjefe del Ejército del Aire, general José Jiménez, también se ha despedido de sus subordinados con un agradecimiento por el apoyo y por su "profesionalidad" durante estos años, en los que se ha sentido muy "acompañado" y en los que no ha perdido la "sonrisa" como le pidió el Rey Juan Carlos, a quien le une una larga amistad, cuando le llamó hace cuatro años para comunicarle su nombramiento.

Tras las tomas de posesión, la cúpula militar al completo, encabezada por el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante Fernando García Sánchez, se han desplazado al Palacio de la Zarzuela, donde el Rey preside la primera reunión del Consejo de Defensa Nacional, en la que se avalará la nueva Directiva de Defensa, que firmará hoy el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Fuente: Europa Press