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Un segundo artefacto explosivo improvisado (IED) ha estallado este viernes al paso de un vehículo militar español en la provincia afgana de Badghis, horas después de que el convoy se viera afectado por una primera explosión. En los dos casos sólo ha habido que lamentar daños militares leves en blindados, sin que ningún militar haya sufrido heridas.

Según han indicado a Europa Press fuentes de Defensa, el segundo IED ha estallado poco después de que la caravana hubiera reiniciado su trayecto, que se vio interrumpido por la primera explosión. Los militares ya habían dejado la localidad de Margan cuando ha estallado el segundo artefacto explosivo.

El convoy, formado por 18 vehículos, realiza el trayecto desde Bala Murghab hacia el sur de la provincia de Badghis, a través de la denominada ruta 'Lithium', una vía que pretende conectar Qala-i-Naw con Bala Murghab, financiada con fondos españoles.

El primer IED les sorprendió cuando se encontraban cerca de Mangan y provocó daños leves a uno de los blindados, un 'Lince' MLNV, pero no causó ningún daño a los militares que se encontraban en su interior.

Los italianos ya se van…

Según han informado a Europa Press fuentes militares, el convoy está realizando tareas de apoyo al repliegue de los militares italianos, que se están retirando de la provincia de Badghis.

Así, la base que hasta ahora ocupaban en Bala Murghab pasará a estar bajo la responsabilidad de las Fuerzas de Seguridad afganas, que están asumiendo progresivamente la seguridad del país, antes de que las tropas de la OTAN se retiren definitivamente en 2014.

Junto a los militares españoles, en la caravana militar también participan miembros del Ejército Nacional Afgano. El grueso del contingente español en la provincia de Badghis está formado en estos momentos por efectivos de la Brigada Paracaidista 'Almogávares VI'. La principal base se encuentra en Qala-i-Naw.

El Ejército lleva a Afganistán nuevos morteros para aumentar la seguridad de las tropas

El Ejército de Tierra enviará a Afganistán, con el fin de incrementar la seguridad de las tropas españolas, los nuevos morteros que acaba de adquirir, que montados por primera vez sobre vehículos Vantac alcanzan objetivos a casi siete kilómetros de distancia, con un margen de error de 20 metros.

El arma es el mortero denominado Cardom de 81 milímetros, permite una cadencia de doce disparos por minuto, su velocidad máxima es de 330 metros por segundo y el alcance de las granadas es de 6.900 metros.

Según informa el Ejército en su página web, el mortero embarcado sobre Vamtac que el Ejército acaba de adquirir tarda menos de dos minutos en hacer fuego tras una rápida y sencilla entrada en posición.

Su margen de error en el tiro es de unos 20 metros -mucho menor que los morteros actualmente en funcionamiento-, y además, el sistema es capaz de calcular los datos de tiro y corregir la posición por sí mismo, automáticamente.

Todas estas características lo convierten en uno de los sistemas de armamento más modernos y avanzados del panorama armamentístico mundial, y suponen para el Ejército de Tierra un salto cualitativo en cuanto a evolución tecnológica y técnica.

Hasta ahora las tropas españolas contaban con dos vehículos que incorporaban sistemas de mortero: el Blindado Medio sobre Ruedas (BMR) y el Transporte Oruga Acorazado (TOA), ambas plataformas pesadas.

Por lo tanto, el mortero embarcado sobre VAMTAC es el primero instalado sobre una plataforma ligera, según recalca el Ejército, que precisa que el vehículo está preparado para trasladar a cuatro tripulantes en la cabina.