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Harun Yahya

El mal siempre ha sido controlado desde un centro único a lo largo de la historia. Quienes propagan las guerras y las masacres son parte de una cadena de mando y siguen los planes que se originan desde un centro. Las grandes guerras del siglo XX, la colonización, las masacres, la división de Oriente Medio y África y las crisis económicas tienen un único foco. Además, el mal es como un pulpo con muchos tentáculos y nuestros ojos tienden a mirar en primer lugar el tentáculo más activo. Pero es un cerebro el que dirige los tentáculos y hace que se muevan con perfecta coordinación. Por otra parte, el mal es una estructura jerárquica piramidal. No importa cuan tan amplia sea su base ni la cantidad de estamentos con que cuente: en la cúspide existe un punto con autoridad absoluta sobre lo que está por debajo.

Es imposible conseguir resultados positivos en la lucha contra el mal atendiendo, simplemente, los tentáculos del pulpo o los otros estamentos. Debemos dar lugar a una lucha intelectual contra la cúspide, la cual controla, administra y ordena el sistema y toma la decisión final. Lo central de ese combate debe ser dejar en claro el papel de la cúspide de la pirámide del mal. Porque esta solo es eficaz cuando confunde a los demás y se mantiene oculta, aprovechándose de todas las ventajas infames del secretismo.

Al hablarse sobre el liderazgo del mal en el mundo de hoy, se mencionan muchos nombres: los estados en la sombra de los Estados Unidos e Israel; los organismos como las Naciones Unidas, la OTAN o la Unión Europea; las organizaciones como la CIA, el MOSSAD o Gladio (red clandestina secreta anticomunista que operó en Europa bajo la dirección de la OTAN y la CIA estadounidense durante la Guerra Fría); las sociedades secretas como los Iluminati, la masonería, la asociación Skull & Bones, los Rosacruces, los templarios; los que controlan la economía mundial como barones financieros en Wall Street; los fideicomisos y corporaciones multinacionales de los hidrocarburos. Pero todos ellos son los engranajes de dicho sistema. Son los tentáculos del pulpo, los estamentos o niveles más bajos de la pirámide.

Es el estado en la sombra británico el que ha estado en la cúspide de esa pirámide jerárquica durante siglos, estado que también ha sido el polo del colonialismo y la esclavitud. China, India, Indonesia y Malasia permanecieron bajo el yugo británico durante siglos. Asimismo, fue ese estado el que introdujo el opio en China, disciplinó a la India por medio de la hambruna y aterrorizó a la mayoría del sudeste asiático con la East India Company (Compañía Británica de las Indias Orientales). Actualmente no se recuerda el genocidio perpetrado en la India en aquella época por Gran Bretaña, donde hace 150 años puso al borde de la inanición a 330 millones de personas y causó la muerte de más de un millón de hindúes.

Fue el estado británico en la sombra el que destruyó el Imperio otomano y ocupó Anatolia. Los personajes fundadores del comunismo surgieron allí. “El Manifiesto Comunista” de Marx y Engels (título original de la primera edición: “Das Manifest der Kommunistischen Partei”), que constituye la piedra angular del comunismo, fue publicado por primera vez en Gran Bretaña. Todos los textos teóricos fundamentales del comunismo, incluido “Das Kapital” (“El Capital”), se escribieron allí. Los fundadores del liberalismo, Adam Smith y David Ricardo, eran británicos. Charles Darwin, quien estableció la base ideológica del darwinismo social que acarreó horrores increíbles en el mundo del siglo XX, era británico.

Son obra del estado en la sombra británico las políticas que llevaron forzosamente a Oriente Medio a un baño de sangre. La mayoría de las Naciones del Oriente Medio fueron fundadas por Gran Bretaña. Las fronteras de los países del Oriente Medio se elaboraron en el Cairo en una reunión presidida por Winston Churchill. La mayoría de los administradores de los países en cuestión fueron elegidos por el estado en la sombra británico. Y esos administradores fueron designados y entrenados por los hombres del estado en la sombra británico: T.E. Lawrence, Gertrude Bell, General Allenby, Orde Wingate, Hubert Young, Sir Percy Cox, Herbert Samuel, etc.

La gran mayoría de lo cuadros que gobernaron en Oriente Medio en el siglo XX, fueron preparados en escuelas británicas como la Academia militar de Sandhurst, la SOAS (Escuela de Estudios Orientales y Africanos), Exeter, Cambridge u Oxford, con el objeto que sirvan a los planes del estado en la sombra británico. En dichos centros de educación se prepararon innumerables personas honestas, sinceras y buenas. Pero ello no quita que sirviesen también como lugares de preparación de los agentes del estado en la sombra británico.

La mayoría de los fundadores del terrorismo radical actual se prepararon en la Universidad Al-Azhar. El anglosajón, racista y evolucionista Lord Cromer, gobernador Colonial de Egipto, fue quien hizo de la Universidad Al-Azhar lo que es. Y en esa tarea cumplió su papel –financiado y respaldado por Lord Cromer– Muhammad Abduh, con lo que esa casa de estudios se convirtió en el centro del Darwinismo Social del mundo islámico. Esos formadores son los ideólogos del Islam radical. El sistema establecido por Lord Cromer emanó su influencia en todo el mundo islámico en un plazo de 30 años. Y esa influencia es la principal causa del actual ambiente de guerra.

La Liga de Naciones fue fundada en 1919 en la Conferencia de París, controlada por Gran Bretaña. La Conferencia concretó los planes de Gran Bretaña en gran medida. El estado en la sombra británico también está detrás de la mayoría de las decisiones y resoluciones de la ONU. El primer ministro británico Churchill fue el arquitecto jefe de la OTAN, la Gladio y la Unión Europea. Los fundadores y los administradores iniciales fueron, invariablemente, británicos. De todos modos, estos hechos históricos no prueban que estas instituciones u organizaciones actúen siempre de manera completamente tendenciosa. Es indudable que las Naciones Unidas proporcionan numerosos servicios útiles y que cada servicio de inteligencia proporciona importantes servicios para su propio país. Pero esto no altera que la tenebrosa influencia del estado en la sombra británico esté presente en la estructuración de tales instituciones y organizaciones y en algunas de sus decisiones.

El estado en la sombra británico estuvo detrás del golpe de estado contra Mosaddegh en Irán, los golpes de estado de 1960, 1971, 1980, 1998 y 2016 en Turquía y todos los golpes en Egipto, Siria e Irak, de los que está lleno la historia reciente.

La CIA y el MOSSAD, que según se dice, gobiernan el mundo hoy en día, fueron establecidos y entrenados por personal de la MI6, la inteligencia británica.

El Banco de la Reserva Federal de Estado Unidos también fue fundado por el Banco de Inglaterra. La familia Rothschild, uno de los líderes de la economía mundial, tiene su base en Gran Bretaña. George Soros fue preparado en Gran Bretaña.

“Cinco Ojos”, el mayor sistema de vigilancia mundial, puesto al descubierto por Edward Snowden, se constituyó en Australia, país controlado por británicos. En dicho sistema participan los servicios de inteligencia de los Estados Unidos junto con los de Canadá, Nueva Zelanda, Gran Bretaña y Australia, miembros de la Commonwealth británica.

Karl Popper, el padre fundador del movimiento “Sociedad Abierta” de Soros, es británico. Richard Dawkins, quien es el portador de la bandera del ateísmo en el siglo XXI, es británico. Aquí debe advertirse algo importante: los británicos son personas cariñosas, amables, bonitas y decentes. Y aclarar lo que es la estructura del estado en la sombra británico permitirá a su pueblo no padecerlo y evitar sus consecuencias desagradables, consecuencias que también ha tenido que soportar durante siglos.

Gran Bretaña ha invadido todo el mundo en algún momento, con excepción de 22 países. Veamos ese mapa de invasiones: Antigua y Barbuda, Australia, Bahamas, Bangladesh, Barbados, Beliz, Botsuana, territorios del Océano Índico, Islas Vírgenes Británicas, Brunei... Islas Caimán, Gibraltar, Isla de Navidad, Islas Cocos, Islas Cook... Dominica, Islas Malvinas (Nota del traductor. entre intentos frustrados e invasiones concretadas de Gran Bretaña a la Argentina, tenemos: 1763, 1783, 1788, 1806, 1807, 1851, 1859, 1869, 1908 y Malvinas en 1982. Y no hay que olvidar que la Patagonia argentina está “pacíficamente” ocupada desde hace más de 100 años, hasta con aeropuerto internacional propio de hecho, construido en 2007 (http://vientosurnoticias.com.ar/aseguran-que-joe-lewis-construyo-una-pis...), Gambia, país de Gales, Ghana, Granada, Guyana, Sudáfrica, India, Escocia, Jamaica, Camerún, Canadá, Kenia, Kiribati, Irlanda del Norte, Reino de Lesoto... Eso no es todo, hay más: República de Malawi, Maldivas, Malasia, Malta, Isla Mauricio, Islas Corales, Montserrat, Mozambique, Islas de Namibia, República de Nauru, Nigeria, Isla Norfolk. Eso no es todo, aún hay más: Papúa Nueva Guinea, Islas Pitcairn, dependencia de Ross (en la Antártida), Islas de San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Samoa, Santa Elena, Seychelles, Sierra Leona, Singapur, Islas Salomón, Sri Lanka, Swazilandia. Aún hay más: Tanzania, Tonga, Trinidad y Tobago, Tokelau, Islas Turcas y Caicos, Tuvalu, Uganda, Vanuatu, Nueva Zelanda, Zambia. 52 países son miembros de la Commonwealth británica. En algunos de ellos se celebran elecciones y se elige al Primero Ministro. Pero por encima de los mismos, en algunos de esos lugares, hay aún gobernadores designados por Londres. Esto significa que el Reino Unido envía "Gobernadores" como si fuesen territorios propios. Las autoridades electas toman decisiones, pero las debe refrendar el gobernador británico, aunque, en realidad, este las presenta a la reina, quien dice "Sí" o "No".

Estados Unidos es una ex colonia británica. Las maquinaciones del estado en la sombra británico llevaron a la guerra de 1812 y los ingleses ocuparon por poco tiempo Washington D.C., prendiendo fuego a la Casa Blanca. Las negociaciones de paz tras la primera y la segunda guerras mundiales estuvieron bajo control de los británicos. También cabe destacar que es un veterano agente de inteligencia británico quien preparó informes falsos contra el presidente Trump.

Bernard Lewis, el autor intelectual de las ocupaciones de Afganistán e Irak, de la guerra entre Irán e Irak, de la revolución iraní, del proyecto de la Media Luna Roja, de la fragmentación del Oriente Medio, del choque de civilizaciones y de la Época de Guerras Musulmanas, es un oficial de la inteligencia militar británica. Enseñó en la SOAS durante 30 años. Lewis fue enviado repentinamente a Estados Unidos en 1974 y desde entonces fue el principal consultor para casi todos los presidentes norteamericanos sobre asuntos del Oriente Medio. Fue el pedagogo de Kissinger, Brzezinski y Huntington y lo es de los más conocidos neocons de la actualidad. En verdad, las políticas estadounidenses las redactaba él.

Pakistán, Afganistán, Irak, Nigeria, Siria y Yemen –donde el terrorismo ha cobrado la mayor cantidad de vidas– han estado bajo ocupación británica. Osama bin Laden fue educado en Gran Bretaña. El GIA, que bañó a Argelia con sangre, reunió sus cuadros en Gran Bretaña. Los hombres armados más importantes de ISIS fueron soldados británicos.

ISIS, Al-Qaeda, Boko Haram, Al-Shabaab, FETO, Hezbollah, el PKK, el PYD, Asala, el DHKP-C, las brigadas rojas y organizaciones terroristas similares sirven todas de tropas del estado en la sombra británico. Esta estructura siembra sangre y lágrimas por donde pasa. La lista continúa. Para resumir, los últimos 300 años de historia humana se vieron empapados en sangre por el estado en la sombra británico. Cientos de millones de personas inocentes, incluidos ciudadanos británicos, murieron a manos de estos asesinos impiadosos, racistas, colonialistas, egocéntricos y brutales. Los más grandes genocidios de la historia fueron realizados por el estado británico en la sombra, el cual también provocó grandes sufrimientos al pueblo británico.

El 15 de julio de 2016, cuando las máscaras cayeron y se supo quienes fueron los que impulsaron la insurrección armada en Turquía, Inglaterra envió miles de soldados a la base de la Royal Air Force en la costa del suroeste de Chipre a solo 100 millas de Turquía. Y envió los buques de la marina de guerra al Mediterráneo a la vez que hizo un gran despliegue aéreo para supuestamente ayudar a unos 50.000 ciudadanos del Reino Unido a alejarse del peligro. Los soldados tenían permiso para abrir fuego contra quienes intentasen interferir dicho operativo. Es evidente que tal cosa se trató de algo más que del rescate de ciudadanos en peligro. Se parecía más a parte de un plan calculado (dirigido a otros objetivos).

Las relaciones turcas-rusas mejoraron rápidamente luego de eso pues Rusia fue el único país que entonces ofreció apoyo a Turquía. El estado en la sombra británico pasó a preocuparse seriamente al darse cuenta de que la unión de las fuerzas de tres países en el proceso de resolución de la situación en Siria traería paz y unidad a la región. El Reino Unido, que esperaba preparado para invadir durante el intento de golpe de estado, empezó a mostrar una actitud supuestamente 'amistosa' y 'honesta' hacia Turquía. Por supuesto, para Turquía es importante tener buenas relaciones con el pueblo del Reino Unido. Pero los complots del estado en la sombra británico nunca son ni han sido buenos para Turquía o para su propia gente.

Ningún líder, ninguna nación, ningún estado puede estar solo frente a las maquinaciones de una estructura que ha sido organizada en semejante escala y que ha penetrado hasta los capilares de otros países. Esos planes despiadados solo serán detenidos por la alianza de lo bueno. El año pasado se establecieron los fundamentos de una alianza fuerte e inquebrantable entre Rusia y Turquía por iniciativa del Presidente Putin y del Presidente Erdoğan. El deber de todo el mundo con una conciencia limpia, que quiere salvar al mundo del flagelo del estado en la sombra británico, es defender y apoyar dicha alianza.

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