Miquel Gimenez

El último capítulo perpetrado por esa máquina de propaganda llamada medios de comunicación públicos catalanes dependientes de la Generalitat ha sido la entrevista al cesado President y a los cuatro ex Consellers que lo acompañan en Bruselas. Hasta ahí se ha desplazado la gurú del periodismo secesionista. Con el dinero de todos los catalanes. Es de escándalo.

La presentadora de las mañanas en la radio del régimen separatista nos tiene acostumbrados al sectarismo que destilan sus entrevistas, así como sus inequívocas simpatías respecto a la independencia. Nadie que no sea de la cuerda puede, a día de hoy, ocupar un lugar importante los medios de comunicación catalanes y Terribas no iba a ser una excepción. Pero hay límites que incluso el pelota más pelota de las plantillas de TV3 o Catalunya Ràdio no se atreve a cruzar, lo que es mucho decir. Pedir por antena a los oyentes que informen acerca de los lugares en los que se halla la Guardia Civil o la Policía Nacional el día del pseudo referéndum, acosar literalmente a los políticos de la oposición cuando se ve obligada a entrevistarlos, editorializar a diario acerca de lo buena que es la independencia, todo eso ya se lo habíamos visto hacer a la ex directora de TV3, accionista del diario vinculado a Esquerra Ara y musa del periodismo secesionista. Creíamos que no podía superarse a sí misma. Nos equivocábamos. La Terribas cogió los micrófonos de la, repetimos, radio pública catalana y se plantó en Bruselas. ¿Motivo y alcance de la visita? Hacerle un masaje al cesado Carles Puigdemont junto a la banda de los cuatro que le acompañan en su dulce estancia belga.

Ya no es noticia que en todo momento les diera el trato de President o el de Consellers, que ya no lo son desde que fueron cesados, o que se refiriera en todo momento al “actual Govern”, cuando este tampoco está funcionando, es algo bastante más perverso. A fin de cuentas, en todos los programas de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales se sigue tratando a los golpistas como cargos electos, con el tratamiento y la unción que les dedicaban antes de la aplicación del 155. Véase cualquier informativo de TV3 o escuchen a Xavier Grasset, ex cómico devenido en supuesto periodista, que modera, es una manera de hablar, la tertulia política nocturna en dicha cadena. Hasta el circunspecto Ramón Pellicer - ¿ha olvidado su paso por TVE como presentador del Telediario? – sigue la consigna acerca de como tratar a los huidos o encarcelados en su Tele Noticies.

Pero lo último, la entrevista en Bruselas a esa corte del faraón que se ha organizado allí simplemente para huir de una justicia que tarde o temprano les alcanzará, ha sido de premio de fin de carrera. Ni una sola respuesta del cesado ha sido repreguntada por Terribas, ni una sola de sus afirmaciones extraídas del léxico pro etarra – “en España hay presos políticos”, “España no es un país democrático” o “el estado ha enloquecido, está furioso y con gente furiosa no se puede hablar”– ha sido refutada, todo han sido jaleos, complicidad, entusiasmo por la causa, en fin, lo que jamás debería producirse en una entrevista en la que el profesional del periodismo tuviese un mínimo de ética.

Terribas sabe estar a la altura del lenguaje duro, muy duro, que emplea Puigdemont, el cesado. Este no ha tenido reparos en asegurar que no puede cesarlo el PP, un partido que según el mismo es una minoría ínfima en Cataluña. Tampoco acepta lo que dice y hace el delegado del Gobierno español, Enric Millo, que ha salido al paso de las calumnias vertidas por el ex President dirigiéndole una educada pero contundente respuesta. Ambos, el cesado y Terribas, son muy valientes desde sus posiciones confortables, uno en Bruselas, la otra parapetada tras su micrófono que pagamos entre todos. Micrófono que nos cuesta cientos de miles de euros anuales a los contribuyentes en una región en la que cada vez hay menos camas de hospital o aumentan el número de barracones escolares.

Una radio pública, la catalana, que está al servicio del partido en el poder, no podía por menos que arrojarle flores al President cesado, colocándole una suntuosa alfombra roja para que la pisotee con sus mentiras y sus medias verdades. No conozco a ningún periodista serio que aceptase de su entrevistado frases como que en España se vulneran los derechos humanos simplemente por hacer cumplir la ley a cargos públicos que juraron aceptarla.

No hay el menor asomo de vergüenza en la actitud de los que están al frente de los programas en los medios de la Generalitat. ¿Y con estos mimbres nos asegura Mariano Rajoy una campaña limpia? ¿Destilando veneno a diario? ¿Manipulando la realidad? En mal momento pactó usted, presidente, con el PSOE que no se tocarían TV3 y la radio catalana. Fue un error tremendo, casi un crimen de estado, porque esa es la principal trinchera desde la que los que han intentado dar un golpe de estado se van a parapetar las próximas semanas. Ya no le hablo de lo que nos cuestan ni de la bajísima audiencia que tienen ni de la ínfima calidad de sus productos, le hablo del totalitarismo que impregna todo lo que allí se dice y se hace. Que no nos vengan los del PP diciendo que tienen un ojo puesto encima de ellos, porque no es verdad. Han hecho ustedes igual que en su día hizo el tripartito de Maragall y, posteriormente, el de Montilla, dejando los medios en manos de auténticos talibanes que, no lo duden, ni van a moderase ni van a concederles la menor oportunidad.

El sentido del estado debe ir más allá del titular de la mañana, la encuesta de la semana próxima y el vuelo gallináceo de la política del pan para hoy hambre para mañana. Debería usted haber escuchado más a Ciudadanos. Estos conocen muy bien el paño catalán en materia de radio y televisión. Pero refirió escudarse en ese PSOE ambivalente, que piensa más en como echarle a usted de la Moncloa para colocar a ese señor que parece un vendedor de crecepelo que en el interés general.

Y que no se nos diga que para controlar a esos medios existe el CAC, porque ya ha dado numerosas pruebas de parcialidad. En Cataluña nadie ha llegado a un puesto de responsabilidad en materia audiovisual sin ser del rollo nacionalista, y aunque existan organismos en los que participan otras formaciones políticas, la mayoría siempre cae del lado de los secesionistas. Eso no es garantizar unas elecciones libres, eso es jugar con las cartas marcadas.

¿O es que los asesores de Moncloa no ven los informativos de TV3, las tertulias, el programa diario que tiene el comisario político Toni Soler? ¿Nadie le informa de que, en cualquier programa, sea del tipo que sea, se introducen esteladas y mensajes acerca de la independencia? ¿Están ustedes ciegos, sordos o son, como Puigdemont, unos cobardes, incapaces de coger el toro por los cuernos?

Señor Rajoy, usted se harta de repetirnos, y con usted sus ministros, que los catalanes no estamos solos, que el gobierno de España nos protege. Sinceramente, hasta que no vea intervenida la Corporación no me lo creeré, porque si necesario era intervenir las finanzas o los Mossos, mucho más necesario es cortar de raíz el altavoz que tienen los separatistas. Si más no, para no tener que aguantar entrevistas como la de Bruselas y personajes como Terribas, que se burla de los que apenas llegan al salario mínimo interprofesional con su vida regalada a costa de los impuestos de la gente, solamente por hacer de aduladora del poder.

¿Tiene usted lo que hay que tener?

Fuente: Vozpopuli

Fachín se benefició de 3 subvenciones públicas del Govern para editar su revista 'Café amb llet'

Dentro de la enorme relación de publicaciones que durante los últimos años han recibido subvenciones de la Generalitat de Cataluña se encuentra la revista Café amb llet, editada por la empresa Noupaper Editors S.L. yparticipada por el exsecretario general de Podem, Albano Dante Fachín. Esta sociedad fue beneficiaria entre 2009 y 2011 de tres ayudas públicas por la difusión de contenidos en idioma catalán, según figura en los registros del boletín oficial de esta comunidad autónoma.

En concreto, la empresa percibió un total de 10.575 euros en 2009, de 10.350 en 2010 y de 5.295 en 2011. En todos los casos, para la edición de una revista mensual que en un principio se centró en la actualidad de las comarcas de La Selva y el Maresme(Gerona), pero que, con el paso de los años, optó por las noticias de ámbito regional. Su tirada llegó a rondar los 150.000 ejemplaresy su último número data de julio de 2015.

La sociedad Noupapers Editors S.L. fue creada en julio de 2005 por Guillem Farras Vidal y contó en sus primeros compases con Albano Dante Fachín y Marta Sibina Campscomo apoderados solidarios. El último año que se publicó generó unas pérdidas de 9.200 euros, según la información que obra en poder del Registro Mercantil.

Del trabajo periodístico que realizó, tuvo una especial repercusión el vídeo titulado 'El mayor robo de la historia de Cataluña', que ilustraba "el caso de los hospitales de Blanes i Calella, dónde un grupo de gestores y cargos políticos hicieron desaparecer según la Sindicatura de Comptes, 2,4 millones de euros públicos".

Entonces, sintiéndose afectado, Josep María Via, asesor de Artur Mas, denunció a los editores de la revista, que fueron condenados a abonar unamulta de 10.000 euros. Esto fue en 2012. La última subvención que percibió la empresa editora de la revista data de 2011, según los registros del Diari Oficial de la Generalitat.

Esta publicación también hizo hincapié en algunos escándalos que han afectado a los partidos de la Generalitat y a algunos de los principales empresarios de Cataluña. Así por ejemplo, en 2014 el propio Dante Fachín detalló la investigación que entonces realizaba Hacienda a la familia Carulla.

Durante 3 de sus 10 años de vida, obtuvo subvenciones por la edición en catalán y en formato papel, al igual que decenas de revistas en toda Cataluña. Cabe incidir en que, con este tipo de ayudas públicas la Generalitat se ha granjeado una amplia red de apoyos en toda la región. Ahora bien, la revista de Dante Fachín no era precisamente complaciente con los partidos impulsores del proceso soberanista.

La 'República de Catalunya' ya tenía preparados los presupuestos del año 2018

La Generalitat que presidió Carles Puigdemont llevaba preparando los presupuestos de la nueva "República catalana" al menos desde el pasado mes de junio. Hasta el extremo de que los líderes nacionalistas tenían ya ultimada hace cinco meses la presentación de lo que bautizaron directamente como "Ley 1/2018de 2 de enero".

EL MUNDO ha tenido acceso a este documento, que fue remitido a las seis de la tarde del pasado 20 de junio al entonces secretario de Hacienda, Josep Lluís Salvadó, por parte de Anna Tarrach Colls, directora general de Presupuestos.

A lo largo de aquella jornada Tarrach y Salvadó discutieron, entre otras cuestiones, la "portada" de los futuros presupuestos de la Cataluña independiente para "decorarla y mejorarla como se quisiera". Debatieron qué fotografías de localidades catalanas debían ilustrar su carátula así como su diseño. Llama la atención en dicho documento que el Gobierno catalán de Puigdemont ya tenía elaborado, entre otras cuestiones, el membrete oficial del "Gobierno de la República de Cataluña" y había encargado con fondos públicos la elaboración de sus nuevos logos.

Estas comunicaciones, que constituyen una de las pruebas más gráficas conocidas hasta el momento de los trabajos preparatorios para la independencia con cargo al erario público, obran ya en poder del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, que investiga estas actuaciones por un delito de malversación de caudales públicos. De hecho, las gestiones se llevaron cabo a través de los correos electrónicos oficiales de los altos cargos, que han sido ya intervenidos por los investigadores.

En el marco de este procedimiento judicial, en el que se examinan los preparativos para el referéndum ilegal del pasado 1-O, la Guardia Civil se encuentra en estos momentos cuantificando la cifra exacta de fondos públicos dispuesta por el Gobierno de Puigdemont en actos ilícitos.

No en vano, el juzgado ha oficiado ya a la Generalitat la petición de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Guardia Civil para que informe de manera inmediata y con todo lujo de detalles de todos los trabajos que se han encargado, pagado y ejecutado en relación con el intento fallido de ruptura de Cataluña con el Estado español.

Los investigadores han reclamado el "desglose", partida por partida, de todos los fondos dispuestos para la consulta del 1-O así como para cualquier otra actividad relacionada con la secesión. El requerimiento exige que la contestación contenga "al menos" una serie de partidas. Entre ellas, "el pago de informes previos a la celebración del referéndum"; la "publicidad en los medios, pagos para la creación de los distintos eslóganes relacionados con el referéndum y pago de su difusión en los distintos medios, televisión, radio y prensa".

Asimismo ha solicitado el coste del "material electoral, urnas, papeletas, sobres, gastos de envío del llamado censo electoral realizado al menos por Unipost, etc.".

A su vez pide que la contestación de la Generalitat contenga los "gastos relacionados con las distintas webs creadas con el fin de difundir el referéndum y el coste de aquellos medios informáticos para la emisión y escrutinio de votos, así como aquellos dispositivos electrónicos adquiridos para la verificación de los votos emitidos con el censo disponible".

De manera paralela la Guardia Civil y el juez han pedido los "costes relacionados con el traslado y estancia de los distintos observadores internacionales invitados para la verificación del referéndum" y el "pago por los actos de apertura (contratación del local denominado Tarraco Arena) y clausura (Font Mágica de Montjuic) del citado referéndum".

Por último, ha instado la entrega del "pago a personal empleado para llevar a término el referéndum". Y se ha precisado por parte del juez que se detalle "en qué partida y a qué conselleria se repercutieron los mismos".

Se da la circunstancia de que en el mismo procedimiento judicial ha quedado también acreditado que el ex secretario de Hacienda del Gobierno catalán calificaba "del todo inviable" la independencia de Cataluña poco después. Josep Lluís Salvadó admitió a otro alto cargo autonómico hace tres meses que "aún se carecía de muchas cosas necesarias, como control de aduana o banca propia".

El número dos del entonces vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, precisó el pasado 30 de agosto en una conversación intervenida que tenía previsto reunirse con una enviada del ex presidente Carles Puigdemont. Esta cita tenía como objetivo, según la misma conversación, abordar la situación económica con vistas a declarar la independencia el pasado mes de octubre. Salvadó consideraba que no se daban todavía las circunstancias adecuadas y reveló su preocupación ante la contestación que debía darle a la emisaria de Puigdemont.

Y es que temía que sus objeciones a la secesión pudieran ser interpretadas en el seno del PDeCAT como un intento por parte de ERC de poner trabas a la independencia. Por lo que finalmente optó directamente por "torear" a la interlocutora que le mandaron.

El primer documento con el logo catalán independiente

El número dos de Oriol Junqueras se intercambió numerosos correos electrónicos desde su cuenta oficial de la Generalitat el pasado mes de junio con la responsable del área de Presupuestos del Gobierno catalán para poner en marcha las cuentas del futuro estado independiente. Josep Lluís Salvadó supervisó personalmente todos los detalles, incluida la presentación oficial del documento, llegando a seleccionar incluso las fotografías de la portada

Fuente: El Mundo

Análisis: El golpe sigue en el cantón mediático

José García Domínguez

Un medio de comunicación, por más señas público y español, acaba de gastar una notable suma de dinero, huelga decir que también público y también español, para que su directora ejecutiva, la ciudadana española Mònica Terribas, se pudiese desplazar al extranjero con el fin único de que cinco prófugos, cinco, de la Justicia asimismo española, por lo demás todos ellos reos de gravísimos delitos tipificados en el Código Penal español, dispusiesen de la posibilidad de insultar, vejar e injuriar -a sus anchas y sin que nadie les diese réplica alguna en ningún momento- a las autoridades legítimas españolas.

La arenga mancomunada, un ejercicio coral de tiro al blanco protagonizado por esos evadidos en búsqueda y captura, como no podría ser de otro modo, se emitió en el horario de máxima audiencia en Catalunya Ràdio. Así las cosas, Terribas en todo momento se dirigió a los prófugos que escoltan a Puigdemont con el trato de "conseller" y "consellera", para dar a entender a la audiencia que aún serían miembros del Govern. Ocurrió ayer martes, esto es, transcurridos ya 11 días con sus respectivas noches desde que el Senado avalara al Ejecutivo a fin de que pusiese coto a la sublevación de la Generalitat.

Once días con sus respectivas noches durante los cuales los comisarios políticos de TV3 y Catalunya Ràdio, con la histriónica Terribas a la cabeza, han mantenido encendida la llama del golpe. Un golpe que ya empezó a quedar claro que no cesaría en el mismo instante del ingreso en prisión del resto de los sediciosos, los que permanecieron en territorio nacional. Uno de los graciosos oficiales del Régimen, Toni Soler, presentador y dueño de la sociedad mercantil productora del espacio Polònia, decidió no emitir ese día el programa en antena. No se sabía si en señal de dolor por la acción decidida de la juez Lamela contra los amotinados o por el miedo súbito a que TV3 deje de pagarle esos 6,8 millones de euros anuales que le han llevado a ingresar 60 millones del ente público a lo largo de la última década. Sí, 60 kilitos libres de polvo y paja solo para el de los chistes. Aunque luego, y desde Twitter, un desolado Soler despejó las dudas como sigue: "No hay programa, no hay ganas de broma. Nos vamos a las calles", acompañándolo de la etiqueta #Llibertatpresospolitics. Apenas una nota a pie de página, por lo demás, en medio de la corrupción africana que impera en la Televisión de las Tres Mil Colinas.

Nadie se extrañe entonces de que ese semoviente que no ha mucho incineraba ejemplares de la Constitución en los platós de TV3, Empar Moliner, siga quemándose las meninges para advertir a los espectadores del canal: "Si tenéis hijos, no les dejéis leer el diario EL MUNDO". "Se acata pero no se cumple", es sabido, fue la fórmula retórica acuñada por los virreyes de Indias con tal de burlar la voluntad de los monarcas vertida en leyes y reglamentos. Y "ni se acata ni se cumple" viene a ser la versión corregida y aumentada con que ese neocantonalismo levantisco, el que parasita la cabeza (y los intestinos) de la Corporación Catalana de Medios de Comunicación, ha dado en vindicar aquella tradición tan castiza. Proclamas insurgentes, como las que ahí se siguen emitiendo a diario, acaso podrían maquillarse apelando al principio de la libertad de expresión si no fuese porque tal principio solo ampara a los individuos, no a las administraciones. Una persona privada puede berrear cuanto le dé la gana. La agitadora Terribas, en cambio, está constreñida, o debiera estarlo, por el mandato que la Ley fija para su emisora. Pero todo gesto de apaciguamiento lo interpretan como signo inequívoco de debilidad. Y a lo peor no se equivocan.

Fuente: El Mundo

Análisis: Puigdemont enfurecido

Lluís Bassets

Una hora de entrevista. Extraña, un punto alucinante. A cargo de la entrevistadora estrella de la radio pública catalana. Pregrabada, en un lugar indeterminado y sombrío de Bruselas, en la noche del lunes. Con el presidente destituido y con la compañía coral de los cuatro consejeros que le han seguido en su periplo belga, exilio le llaman.

La distancia es el olvido. La física y la temporal. Están lejos y les falta el detalle, señala uno de los consejeros. Han pasado ya más de una semana fuera de casa, sin escoltas y sin coche oficial, sin sueldo y sin despacho. Todo se ve distinto en la lejanía, se deforma, se magnifican los males ajenos y se disculpan los propios, se buscan y aparecen nuevas e inverosímiles excusas, en algunos casos más bien ocurrencias.

La primera impresión es bien clara. Si querían ofrecer la imagen de un gobierno en el exilio, que intenta mantener encendida la llama institucional como en día hizo Tarradellas, esto que vemos ahí, sentados alrededor de una mesa con micrófonos de Catalunya Ràdio no lo es. Es un grupo de políticos derrotados, que se sienten humillados y ofendidos, acorralados casi, tras comprobar que su promesa de tocar el cielo les llevaba al infierno.

No gobiernan. No intenta ni siquiera aparentarlo. La república que proclamaron no existe ni ha existido. Se limitan a hacer agitación. A dar entrevistas y conferencias de prensa. Hablar, hablar, hablar. Metidos en el bucle de siempre, pero ahora lejos de casa, bajo el síndrome de la sobrexcitación y de la búsqueda de cualquier signo que pueda interpretarse como de buen augurio. Nunca habíamos tenido ruedas de prensa tan numerosas, dice Puigdemont.

Nunca nos habían hecho tanto caso y habíamos internacionalizado tanto el conflicto, corrobora. Quien no se consuela…

No es un gobierno en el exilio. Ni siquiera es un gobierno, ni medio gobierno. Como mucho, es un gobierno derrotado, que proclamó una república, pero a continuación no supo darle vida, convertir en verdad efectiva lo que hasta entonces solo eran solo palabras. A los gobiernos que les sucede esto, luego también les suele suceder lo que le ha sucedido al gobierno de Puigdemont: la cárcel o el exilio, que en este caso se han repartido de forma indescifrable por una decisión inexplicada o inexplicable, nadie lo ha aclarado hasta el momento, y el que menos Puigdemont.

Son ellos los que han fracasado, aunque endosen ahora el fracaso a España, a su democracia e incluso a una Europa a la que ya califican de insensible y vergonzosa. Uno de los derrotados quiere endosarla a los catalanes, que tendrán que poner sacrificios de su parte en respuesta a los sacrificios de sus entregados y generosos dirigentes exiliados y encarcelados.

El principal argumento que esgrimen como una bandera inverosímil es que España no es una democracia. No fueron ellos quienes engañaron con su promesa de una independencia fácil y gratuita, sino esa España que se decía democrática y no lo era. Ellos no contaban con eso. Y la prueba de que España no era una democracia es precisamente que no se les dejó hacer lo que ellos querían, descontando que se les permitió hacerlo todo, vulnerando la Constitución, hasta el momento mismo en que proclamaron la república, prueba bien precisa de que era una democracia que tenía un solo límite, como era la destrucción de la propia Constitución democrática, punto en el que el artículo 155 podía habilitar al Gobierno de Rajoy para disolver el Gobierno y el Parlamento catalanes.

En la diatriba, el lenguaje suele actuar como un espejo. La furia que atribuimos a otros suele ser la propia. Así Puigdemont este martes en la radio. Si alguien está plenamente inhabilitado para dialogar algún día con esa otra parte a la que él llama España, aunque en buena parte es Cataluña misma, y a la que califica de autoritaria e incluso totalitaria, ese es Puigdemont, envuelto en el bucle de la pureza y del pacifismo propios y de la maldad y la violencia de quienes ha designado como adversarios.

Fuente: El País

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