Mandos intermedios afirman que “la actuación es más grave que el 1-O porque se ha bloqueado toda la comunidad”. La cúpula se defiende: “Los paros fueron autorizados por la Justicia”

Los independentistas más radicales van afinando sus estrategias de movilización y en la huelga general de este 8 de noviembre han conseguido un mayor impacto al centrarse en cortar decenas de puntos de carreteras y vías urbanas, bloqueando en tráfico por toda Cataluña. Esto ha sucedido ante la pasividad, en muchos puntos, de los agentes de los Mossos d’Esquadra.

Los denominados “Comités de Defensa de la República”, integrados por el sector más movilizado y radicalizado del independentismo, se habían citado en distintos municipios y barrios de Cataluña a primerísima hora de la mañana para “bloquear” el territorio.

Este nuevo “paro de país”, como lo denominaron los secesionistas, ha tratado de tener más impacto en la actividad diaria que el que se convocó el 3 de octubre, tras el referéndum del 1-O. Para ello, los “Comités de Defensa de la República” se han centrado esta mañana en cortar la circulación por carretera y por tren en decenas de puntos de toda Cataluña.

Eso ha provocado retrasos en el paso de trenes de Rodalies y también de AVE (la estación de Gerona ha sido ocupada por varios cientos de personas), y también atascos de varias horas en muchas carreteras y calles clave de la comunidad autónoma, incluida la AP-7 que recorre el territorio de norte a sur.

La polémica ha llegado sobre todo por la actuación de los Mossos d’Esquadra. En algunos lugares, como calles principales de Barcelona, los agentes de la policía autonómica han intervenido, con contundencia incluso, para despejar la calzada de piquetes que bloqueaban el tráfico.

Sin embargo, en otros puntos la indignación de los conductores atrapados se ha disparado al ver cómo los mossos se mostraban completamente pasivos, sin actuar para reestablecer la circulación. De hecho, ha habido escenas llamativas, en la que los agentes sí actuaban pero para proteger a los piquetes de las iras de los conductores que llevaban horas sin poder llegar a su trabajo.

El Confidencial Digital ha podido saber que esta situación ha provocado esta misma mañana una fractura en el seno de los Mossos d’Esquadra. Muchos agentes y también mandos intermedios han visto con sorpresa cómo en muchos lugares se ha permitido a los “Comités de Defensa de la República” hacerse dueños de las calles y bloquear durante horas el tráfico.

De hecho, estos mossos críticos creen que “la actuación es más grave que el 1-O”, cuando muchas patrullas y responsables de la policía catalana obviaron la orden del TSJC de requisar las urnas y precintar los puntos de votación del referéndum.

Y es que este sector de los Mossos d’Esquadra destacan que en esta ocasión se ha permitido que “se bloquee toda Cataluña” durante la jornada de huelga general.

Además, señalan un nombre: el de Ferrán López. El nuevo responsable del cuerpo, nombrado por el Ministerio del Interior tras la destitución del mayor Josep Lluís Trapero, se había ganado la confianza de muchos agentes, tras comprometerse a no politizarse y cumplir la legalidad. Sin embargo, esa pasividad que han detectado en esta huelga general ha llevado a muchos mandos a mostrarse decepcionados con López.

La respuesta que están dando desde la cúpula de los Mossos es que “los paros fueron autorizados por la Justicia”, por lo que no cabe una intervención policial más contundente.

Pillan a mossos ayudando a escondidas a piquetes de la huelga independentista

El papel de la Policía catalana, ahora bajo el mando del comisario Ferrán López, vuelve a estar en entredicho este miércoles después de que se hayan difundido imágenes de su "trabajo".

Grupos reducidos de piquetes ligados a los minoritarios sindicatos independentistas, a la CUP y sus juventudes de Arran, y de ERC, han logrado en apenas un par de horas colapsar las principales carreteras y autovías de Cataluña ante la impotencia, pasividad manifiesta en algunos casos, de los Mossos d'Esquadra, que ahora dirige el comisario Ferrán López tras el cese del mayor Josep Lluís Trapero, como consecuencia de la aplicación del artículo 155.

Cabe recordar que la jornada de paro en protesta por el encarcelamiento de Oriol Junqueras, siete exconsellers y los Jordis no está secundada por los dos sindicatos mayoritarios en Cataluña, UGT y CCOO.

Así, una treintena de carreteras catalanas fueron cortadas por protestas relacionadas con la huelga convocada para la jornada, según informa el Servei Català de Trànsit. La circulación se ha interrumpido por manifestaciones al menos en distintos puntos de la A-2, en la A-7 en L'Hospitalet de l'Infant (Tarragona), en la AP-2 en La Bisbal del Penedès (Barcelona), en varios tramos de la AP-7, en la B-10 en Barcelona, la B-140 en Mollet del Vallès (Barcelona), la C-16 en Sallent y Terrassa (Barcelona), en varios puntos de la C-17, así como de la C-25 y de la C-32, en la C-37 en Castellfollit del Boix y Manresa (Barcelona), en distintos tramos de la C-58 y en la C-59 en Moià (Barcelona).

A final de la mañana, la propia Cruz Roja se vio obligada a intervenir para atender a los atrapados en sus vehículos en los largos atascos de entrada a las capitales:

Asimismo, el cordón de seguridad de los Mossos no ha podido evitar la invasión en la estación del AVE en Girona y otra ocupación de la vía en Sant Cugat ha obligado a interrumpir de manera parcial el servicio de la línea del Vallès de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) entre las estaciones de Sarrià y Terrassa Nacions y Sabadell.

Poco antes de las seis de la tarde, hora en la que estaban convocadas concentraciones para exigir la libertad de los Jordis y los miembros de exGovern encarcelados, un grupo de radicales hizo una sentada y corté el tráfico ferroviario en la Estación de Sants de Barcelona:

A esa misma hora, eran 18 las carreteras por las que no se podía circular. En todos los casos, la pasividad de los mossos fue notable. En algunos casos, los propios afectados por los piquetes cuando acudían a sus puestos de trabajo colgaron sus vídeos con la actuación de los agentes.

Los agentes, que no han realizado cargas de entidad, se han limitado a pedir colaboración a los ciudadanos, y ante las sentadas de manifestantes en las carreteras apenas han actuado en media decena de lugares, lo que ha provocado numerosas protestas de ciudadanos a través de las redes sociales.

Por las redes proliferan imágenes de mossos mirando hacia otro lado e incluso cubriendo las espaldas, de tapadillo, a los piquetes independentistas.

"Cobran por no hacer nada", se lamentaba otro ciudadano.

Algunos incluso ubicaban la inacción de los agentes ante apenas "20 personas cortando la AP7"

"¿Los mossos también estan de huelga?", se pregunta irónicamente Carlos M. Roig:

Pese a los piquetes la patronal Fomento del Trabajo ha constatado un seguimiento "prácticamente nulo" de la huelga a partir de las informaciones aportadas por sus organizaciones territoriales y sectoriales. "Los únicos ámbitos de incidencia de la huelga han estado condicionados por los actos coercitivos en términos de cortes de carretera y otros", ha asegurado la patronal en un comunicado.

“Ahora sí que me paso a la Policía Nacional”. Resaca en los Mossos por la actitud durante la huelga

El llamado “paro de país” convocado ayer por las plataformas independentistas para protestar por el encarcelamiento de Oriol Junqueras y seis ex consejeros ha provocado que vuelvan a repetirse imágenes de Mossos d’ Esquadra de brazos cruzados, sin actuar, tal y como pasó el 1 de octubre. Una circunstancia que ha soliviantado a un gran número de agentes autonómicos.

Tal y como informó El Confidencial Digital, la huelga ha provocado una auténtica guerra civil en los Mossos d’ Esquadra, después de que mandos intermedios cargaran contra la cúpula del cuerpo por volver a dar una imagen de “pasividad” frente al bloqueo que sufrió ayer Cataluña.

El cruce de acusaciones entre los defensores y los detractores de la actuación policial fue más que agresivo. Por una parte, estaban los que recordaban que los paros habían sido autorizados por elTribunal Supuerior de Justicia, mientras que otros hacían énfasis en que cortar carreteras no es legal y no se había comunicado ese tipo de actuaciones a la delegación del Gobierno.

Me voy a la Policía Nacional”

La postura mantenida ayer por los mandos de los Mossos, y por el propio Ferran López, han convencido a muchos de los agentes que ayer se mostraron contrarios al operativo desplegado para dar el paso y solicitar su ingreso en la Policía Nacional.

ECD ha tenido acceso a las conversaciones producidas en diferentes grupos de WathsApp de Mossosd’ Esquadra a lo largo del día de ayer, y los comentarios en ese sentido se multiplicaron conforme pasaban las horas de la huelga.

Así, varios agentes aseguraron que “ahora sí que me paso a la Policía Nacional”, mientras que otros sentían “cada vez más vergüenza” por pertenecer a un cuerpo policial “lleno de indepes”. Todos ellos coincidían en la necesidad de hacer “la pasarela” para estar en una plantilla donde “se apuesta por cumplir la ley”.

Estamos quedando como caganchos”

Los defensores del paso a la Policía Nacional cargaron con contundencia contra sus mandos y contra el propio Ferrán López, del que aseguraron que esperaban “mucho más”. Sobre la imagen transmitida durante el día de ayer, varios agentes comentaron que “estamos quedando como caganchos”.

En ese sentido, las críticas por la actitud de los compañeros se sucedieron durante todo el día: “Hay unos viendo amanecer sin hacer nada”; “muchos siguen a los suyo, como el 1 de octubre”, “luego nos extraña que nos vean como nos ven...”

Por último, otro componente de este grupo de Mossos concluyó que, a lo largo del día de ayer, se tenían que haber hecho informes para mandarlos al Tribunal Superior de Justicia con las fotos de las pancartas y demostrar que no se manifiestan por un tema labora. De esa forma, se les podrían imputardelitos contra la seguridad del tráfico y alteracion del orden publico”.

Chicos para todo… Mossos recopilaron urnas el 1-O en coches camuflados tras permitir el recuento

La investigación judicial sobre el papel de los Mossos d’Esquadra acumula más indicios que demuestran que los agentes autonómicos no sólo adoptaron una actitud pasiva ante la celebración del referéndum ilegal del 1-O, sino que colaboraron "activamente" para que se llevara a cabo, en contra de los mandatos judiciales. Informes policiales a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL elaborados días después de la cita detallan cómo los mossos usaron sus coches camuflados para recoger urnas utilizadas en la consulta tras permitir el recuento. Los investigadores señalan a los mandos del Cuerpo catalán dirigido entonces por Josep Lluis Trapero, investigado por sedición en la Audiencia Nacional.

“A las 21.09 los Mossos sacaban una urna y dos cajas de cartón del interior del centro metiendo todo en el interior de un vehículo, marca KIA, modelo Río, camuflado con matrícula 2973JKX, abandonado seguidamente el lugar. Realizadas las gestiones en relación al vehículo, su titularidad pertenece al Departamento de la Presidencia de la Generalitat de Cataluña”, dice uno de estos informes en relación a las actuaciones de la Policía en el Colegio Francesc Macia de Barcelona.

Hay más casos documentados en unas pesquisas apoyadas en vídeos, fotografías, minutados y en la que hay numerosas personas identificadas. Entre ellas un agente de la policía catalana que fue identificado oponiéndose a la labor de los antidisturbios en dos colegios diferentes. "Tienen derecho a votar", les gritó otro agente autonómico en otro centro. También hay imágenes como la que ilustra esta información donde se ve a un mosso llevarse una urna en brazos junto a una mujer con mochila a la salida del Instituto Carrasco i Formiguera de Barcelona.

El Juzgado investiga

Estos informes firmados por agentes de Información de la Policía Nacional en Cataluña ya obran en poder del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, que investiga los hechos desde meses antes de la votación. A juicio de la Policía Nacional, hubo una "connivencia" entre los miembros de las mesas, los autodenominados Comités de Defensa del Referéndum en cada colegio y los Mossos d'Esquadra.

Se basan en que los agentes autonómicos no impidieron la formación de las mesas electorales, tampoco requisaron urnas hasta que se procedió al recuento (en ocasiones con los policías delante) y que cuando se llevaron las urnas de los colegios, lo hicieron sin oposición alguna por los integrantes del Comité de Defensa del referéndum. Aseguran que esto es la "muestra inequívoca del acuerdo previo y de una ejecución concertada y proveniente de instrucciones jerárquicas. En algunos casos, las urnas fueron recogidas por Mossos de paisano y el traslado de las mismas en vehículos camuflados".

Otro ejemplo fue detectado en el Instituto Valldemosa, también en la ciudad condal: "A las 21.15 horas un vehículo Peugeot 208 camuflado tipo K de los Mossos d'Esquadra, con placa de matrícula 1513 JMH, cuyo titular es la Generalitat de Cataluña (Departamento de Presidencia) llega al lugar y los Mossos allí presentes introducen una caja en su interior, de similares características a las intervenidas". En este caso, los Mossos se fueron con sus urnas en el maletero hasta las dependencias de su comisaría de Aiguablava.

Una recogida "consensuada"

También usaron vehículos logotipados como el que actuó en el Instituto Pablo Ruiz Picasso. Allí, a las 21.48, un vehículo tipo Z de los Mossos d'Esquadra con placa de matrícula CME 1893 llega a este punto electoral, recogiendo a los dos agentes que había en el lugar, así como las urnas que portaban, introduciéndolas en el maletero y siendo seguidos por el equipo de vigilancia hasta sus dependencias de la comisaría de Aiguablava.

"La recogida tuvo que hacerse de manera consensuada", concluye la Policía, según la cual, "el cierre de los colegios no se llevó a cabo a una hora determinada ni simultáneamente". Este periódico informó la semana pasada de que agentes de los Mossos de paisano alertaban a los colegios electorales de los movimientos de la Policía. Hacían contravigilancias. El auto de la jueza de la Audiencia Nacional que ordenó el ingreso en prisión de los exconsejeros del Govern confirmó después este dato y calificaba estas actuaciones de "espionaje".

Ahora la Policía da un paso más y explica cómo los Mossos sólo actuaron una vez se contaron los votos a última hora de la tarde (cuando aún existía la duda de si la Policía y la Guardia Civil lanzarían un despliegue final) y pusieron a disposición del referéndum coches oficiales de su flota. Los coches camuflados o 'vehículos K' en el argot policial, se usan para operaciones en las que los agentes quieren pasar desapercibidos. Dicho de otro modo, si a la Policía o a la Guardia Civil le generase sospechas alguno de esos vehículos y quisieran comprobar en la matrícula, verían que es un coche policial.

Análisis: ¿Quién manda en los Mossos de Esquadra?

Miquel Gimenez

Los independentistas se llenan la boca con términos tales como opresión, dictadura, franquismo, falta de democracia o violencia policial. Se conoce que la mayoría de ellos ignora lo que era correr delante de un gris cabreado. También se aprecia que, en materia de orden público, los Mossos ni están ni se les espera.

“Que les saque las castañas del fuego la Guardia Civil”

Calle Gran Vía. Barcelona. Ante la mirada de los Mossos, la Policía Nacional tiene que efectuar una carga contra un piquete que estaba interrumpiendo el tráfico en un punto especialmente complicado. En otros lugares, la policía autonómica había “negociado” con los aguerridos huelguistas de la estelada para que, al menos, dejasen expedito un carril para ambulancias y otros servicios de emergencia. Aquí, ni eso.

Uno de los asistentes, con un pasamontañas – cosa que ha sido bastante frecuente entre los alborotadores, porque ni son sindicalistas ni son huelguistas – le comentaba a un adlátere que ya les iba bien que policías nacionales o guardias civiles hiciesen el trabajo sucio. “Cuando se proclame la república será muy beneficioso disponer de una policía sin mancha”.

Sigamos. Veinte niñatos que han encontrado una excelente excusa para no acudir a clase, sentados en el asfalto con sus botellitas de agua y sus cánticos patrióticos, cortando una de las vías principales de acceso a Barcelona. Mientras se hacen selfis y wasapean con sus compis yoguis, la retención que causan es brutal y la cola de automóviles que se forma es retratada, filmada y comentada una y otra vez por los medios del régimen que, ¡ah, cosas de la vida!, no hacen ni puñetero caso a las personas que, desde sus coches, se acuerdan de la madre que parió a los independentistas. La cacareada “Huelga de país”, convocada por un sindicato menos que fantasma, la CSC, que dirige un ex terrorista, ha sido un completo fracaso como ya preveían los convocantes así que, justamente por eso, se trataba de hacer el máximo ruido posible.

De ahí que unos cuantos hayan cortado carreteras, se hayan apoderado de la estación del AVE a su paso por Girona o hayan saboteado diferentes líneas ferroviarias de Cercanías. Nada de eso modifica la situación política un ápice, pero en cambo perjudica terriblemente a los trabajadores, a la gente normal, a lo que desean ir a su trabajo, a hacer sus compras, a acudir al médico, en fin, a todo eso que conforma el tapiz de lo que venimos en denominar la vida cotidiana. Para los independentistas, sin embargo, tal concepto no existe. Lo suyo son las jornadas históricas. Que los separatistas estén gastando la poca munición que les queda intentando presionar a una sociedad que empieza a desconectar de Matrix, es lógico. Que la ciudadanía se sienta desprotegida ante los desmanes de los escuadrones del caos independentista, es harina de otro costal.

Que los separatistas estén gastando la poca munición que les queda intentando presionar a una sociedad que empieza a desconectar de Matrix, es lógico.

¿Qué ha hecho la policía autonómica, los Mossos, ahora intervenidos por el 155? Si están bajo el mando del ministro del interior de España, el señor Juan Ignacio Zoido, ¿por qué han mantenido una actitud igual a lo largo de esta huelga ful que la que tuvieron el pasado 1-O? Señor ministro ¿manda usted sobre ese cuerpo policial, manda el número dos de Trapero, el comisario Ferrán López, al que usted colocó en lugar del ex Mayor de los Mossos, manda la ANC y sus afiliados separatistas con placa policial? ¿Quién carajo manda en los Mossos? Los 17.000 efectivos de la policía autonómica catalana ¿le sirven a usted de algo? Porque, en lo que respecta al mantenimiento del orden público, parece que han sido mucho más eficaces los 11.000 policías nacionales y guardias civiles que, por fortuna, también tenemos en estas tierras.

Aún entendiendo que nadie puede pretender disponer de un agente del orden delante de su casa o su negocio, ¿podría indicarme, señor ministro, donde andaban los Mossos cuando los vándalos han organizado barricadas ante la entrada de diferentes facultades, impidiendo el paso a los estudiantes que querían ejercer su derecho a asistir a clase? ¿Piensa utilizarlos de cara a las acciones que ya ha anunciado la diputada de las CUP Eulalia Reguant, acerca de que los Comités de Defensa de la República piensan cortar todas las carreteras y vías de acceso “fronterizas” entre Cataluña y el resto de España? Estaría bien que contestase usted, eso sí, sin confundir Cataluña con Andalucía, ya que estamos.

Solo una policía

El fiasco que ha supuesto el cuerpo de Mossos – a pesar de que sus exégetas los pongan por las nubes – no es algo que haya aparecido de repente. Hace muchos años que se cuestiona no ya su neutralidad política – recuerden en la década de los ochenta como ya se hablaba de los famosos Mortadelos, que seguían a políticos de la oposición a Pujol-, sino su excelencia profesional. Siento decirlo, pero son agentes bastante mediocres, con una tendencia a las bajas por depresión muy por encima de los ratios europeos, dicho sea con el máximo respeto a los profesionales de categoría, que también los hay, dentro de los Mossos. Como sucede con otros organismos policiales, para acabarlo de arreglar, ha terminado por hacer mejor carrera aquel que ha sabido moverse por los pasillos politiqueando con este Conseller o con el otro que el profesional.

La mal entendida descentralización ha creado auténticos monstruos burocráticos que resultan ineficaces y, además, carísimos. Si se me permite decirlo, aunque solo sea en mi modesta condición de ex profesor en el Master de Estudios Policiales de la Universidad de Bellaterra, lo que hemos acabado teniendo en España en cuanto a modelo policial es un auténtico Frakenstein. Tienen sentido las policías locales, porque mantienen contacto más directo con la ciudadanía, de la misma forma que lo tienen los cuerpos a escala nacional. Tiene sentido la Guardia Civil, que cubre el espacio intermedio entre ambas, actuando en el territorio. Ahora bien, ¿qué pinta en todo esto una policía autonómica con competencias de policía judicial, como no sea duplicar gastos, esfuerzos y embrollar el organigrama?

“Son competencias autonómicas”, soltará algún político con cara de úlcera de estómago. Lo son, claro, pero no deberían serlo, porque la defensa, la educación, el orden público, las relaciones internacionales y la sanidad deberían ser competencias exclusivas del estado. A la que hemos querido no descentralizarlas, sino cederlas a los diferentes reinos de taifas que son las autonomías ha salido perdiendo el contribuyente. Esto sea dice muy poco de los políticos, que han mercadeado con ahora te cedo los servicios sociales a cambio de tu voto en la investidura, por decir algo. Ahora, en el terreno de la seguridad se debería haber tenido más rigor. ¿No recuerda nadie los reproches que, a propósito de los criminales asesinatos yihadistas perpetrados este pasado mes de agosto, se cruzaron entre Mossos, Policía Nacional y Guardia Urbana? ¿Nadie entiende, entre los gobernantes de España, que con una alerta cuatro, y teniendo como tenemos en Cataluña la mayor concentración de mezquitas salafistas de toda Europa, la descoordinación policial es un error rayano en el crimen? ¿Tan complicado es decirle a la gente que no podemos pagar tantos organismos duplicados o exponernos a más problemas de orden público?

No recuerda nadie los reproches que, a propósito de los criminales asesinatos yihadistas perpetrados este pasado mes de agosto, se cruzaron entre Mossos, Policía Nacional y Guardia Urbana?

No crean que todas las culpas son para independentistas y populares, porque lo que vivimos ahora en materia policial fue propiciado por los ínclitos miembros del Tripartito. Querían desplegar a los Mossos sin tener ni idea, hicieron replegarse a la Benemérita y a la Policía Nacional con los resultados evidentes que padecemos ahora. Un puñado de agitadores se pone a cortar carreteras, vías de trenes o calles y aquí ni pasa nada ni se detiene a nadie. Los Mossos se lo miran, hacen un par de carguitas para que no se diga y, hala, mañana será otro día.

Son tiempos de bandoleros y asalta caminos. El Duque de Ahumada debe estar revolviéndose en su tumba.

Fuente: Vozpopuli, El Español, El Confidencial Digital

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