El visto bueno del Parlamento Europeo al protocolo de Pesca entre la Unión Europea y Marruecos supone dar la espalda al pueblo saharaui, “ya que con este acuerdo la UE se convierte en cómplice del expolio de los recursos naturales saharauis por parte del ocupante marroquí”, ha dicho el eurodiputado de Izquierda Unida Wily Meyer.

El Parlamento Europeo ha aprobado el 10 de diciembre el acuerdo de pesca para los cuatro próximos años por 310 votos a favor, 204 en contra y 39 abstenciones, con lo que los buques europeos consiguen 126 licencias, un centenar de ellas para España, especialmente para pescadores canarios y andaluces.

El protocolo de pesca fue revocado por el Parlamento Europeo en diciembre de 2010,  ya que entendió que se vulneraba el derecho internacional al no tener en cuenta a la población saharaui, a lo que se opusieron la mayoría  de los eurodiputados españoles.

Wily Meyer ha dicho que este acuerdo no excluye las aguas territoriales   del Sáhara Occidental y recuerda que, según un informe del Consejo Económico y Social marroquí, el 79 por ciento de las capturas de recursos pesqueros realizadas por Marruecos lo son en estas aguas.

“El Derecho Internacional –ha dicho- no reconoce ni soberanía ni jurisdicción de Marruecos sobre las aguas del Sahara Occidental, es decir al sur del paralelo 27°40'N, como establecen la Carta de Naciones Unidas, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y por la Opinión Consultiva sobre el Sahara Occidental de la Corte Internacional de Justicia de 1975 y por la Opinión Jurídica de las ONU de 2002 (Corell)".

"El Protocolo no respeta las provisiones del Derecho Internacional, puesto que no excluye las aguas territoriales del Sahara Occidental, territorio no autónomo pendiente de descolonización. Según el Artículo 73 de la Carta de Naciones Unidas y la Opinión de Hans Corell, cualquier explotación de los recursos naturales del Sahara Occidental tiene que realizarse en beneficio y respetando los deseos de la población del Sáhara Occidental”.

Para Meyer “el Parlamento Europeo ha dado luz verde a un acuerdo ilegal, ya que el pueblo saharaui no ha sido consultado, y sus legítimos representantes ante las Naciones Unidas, el Frente Polisario, han rechazado el acuerdo por la inclusión de las aguas del Sahara Occidental en el mismo".
Un robo al pueblo saharaui

Meyer ha recordar que desde IU no se oponen a un acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos decidido por ambas partes, pero no pueden aceptar “un acuerdo ilegal e inmoral que supone un robo para el pueblo saharaui”.

Señala que según los propios Servicios Jurídicos del Parlamento Europeo en su informe del 2009 "la UE debe abstenerse de permitir que los buques faenen en las aguas del Sáhara Occidental mediante la solicitud de licencias de pesca sólo para las zonas de pesca que se encuentran en las aguas de Marruecos". Para Meyer, "el perjuicio ocasionado a los pescadores andaluces y canarios en el año 2011 fue responsabilidad exclusiva de la Comisión Europea por negociar un acuerdo ilegal”, error que se ha vuelto a cometer ahora.

A Meyer se ha unido el eurodiputado Raül Romeva, portavoz de la Comisión de Pesca y Derechos Humanos de Los Verdes, para el que el acuerdo, que viola el derecho internacional, es “el episodio más vergonzoso en la política pesquera neocolonial de Europa” y quedará como “una mancha negra en la política  exterior y de la pesca de la UE”.

La votación del protocolo de Pesca ha estado precedida de intensas campañas a favor y en contra. Así, en los últimos meses el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha desarrollado una gran actividad para convencer a las instituciones de la UE sobre los aspectos favorables del acuerdo y la eurodiputada Carmen Fraga (PPE) defendió un dictamen  que aprobó la comisión de Pesca de la Eurocámara por 13 votos a favor y 10 en contra. El ministro Arias Cañete ha mostrado su satisfacción tras la votación.

Para que el acuerdo no saliese adelante, desde España el Observatorio Aragonés sobre el Sáhara lanzó la campaña “SÍ al dictamen NO al acuerdo”, que logró el envío de 90.000 cartas a los eurodiputados pidiéndoles votar no y solicitar un dictamen jurídico al Tribunal de Justicia sobre la legalidad de pescar en aguas del Sahara Occidental “territorio ocupado ilegalmente por Marruecos donde se violan los derechos humanos y se expolia de sus recursos naturales”.

Se opuso, también,  UPyD por incluir las aguas territoriales saharauis y para "evitar que los intereses egoístas y cortoplacistas de unos pocos perjudiquen a los débiles, en concreto al pueblo saharaui, y sirvan de coartada a los fuertes, al ocupante Marroquí”.

Desde el gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) las denuncias contra el acuerdo han sido constantes. El último en hacerlo fue su primer ministro, Abdelkader Taleb Omar, el 8 de diciembre, quien dijo que un elevado numero de juristas y parlamentarios de la Unión Europea “han  demostrado  la dudosa legalidad  de estos acuerdos, que incluyen las aguas territoriales del Sáhara Occidental, un territorio no autónomo en proceso de descolonización  y que se encuentra  bajo el amparo  de las Naciones Unidas ". Un día antes decenas de manifestantes resultaron heridos por la policía marroquí durante una manifestación en el Aaiún en contra del acuerdo. 

A las continuas denuncias del Gobierno de la RASD y el Frente Polisario se unió el presidente del Parlamento Panafricano, H.E Hon Bethel Nnaemeka Amadi, quien instó a su homólogo del Parlamento Europeo, Martin Schulz , a que no se  ratificase el acuerdo de pesca "por su negativo impacto político, legal y ético sobre la soberanía, la independencia y la integridad territorial del Sahara Occidental".

También la activista de Derechos Humanos Aminetu Haidar dirigió a los parlamentarios europeos una carta en la que, entre otras ideas, lanzo el siguiente mensaje: “Quiero ver a una sociedad libre en el Sáhara Occidental, donde somos capaces de decidir por nosotros mismos cómo vamos a compartir nuestros recursos naturales con el mundo, y donde los beneficios económicos puedan  llegar a mi pueblo, no a los colonos que vienen con el apoyo del rey y el ejército marroquí para tomar nuestro territorio y nuestras  propiedades ".