Libros Recomendados

 

alt

Un grupo de vecinos de Puertollano (Ciudad Real) ha constituido el Partido Ibérico (Iber), que plantea la unión de España y Portugal en proyectos comunes, cuyo principal impulsor es el exalcalde socialista Casimiro Sánchez Calderón, que abandonó el PSOE en 2014 tras 45 años de militancia.

El partido, que fue inscrito el pasado 17 de diciembre en el Ministerio del Interior, parte de la idea "utópica y quizás descabellada" de unir a los dos países ibéricos, ha reconocido a Efe Sánchez Calderón.

Esta unión se plantea "no desde los reinos, sino desde el sentimiento de unidad de los ciudadanos", ha puntualizado Sánchez Calderón, quien ha aclarado: "no se trata de fundir España y Portugal sino de caminar juntos".

Asimismo, ha indicado que en Portugal el partido aún no ha sido constituido legalmente, ya que para hacerlo se requieren 7.000 firmas, por lo que están buscando alianzas con "dirigentes progresistas" portugueses, así como de Castilla y León y de Galicia.

En lo que respecta a España, Sánchez Calderón ha indicado que aspiran a comparecer a las próximas convocatorias electorales, con planteamientos y proyectos comunes "que beneficien a los dos países".

Sánchez Calderón es el único miembro de la junta directiva de la nueva formación que ha estado vinculado a la política, pues el resto son personas que provienen del mundo sindical o que "vivieron intensamente la transición democrática", ha aclarado.

Según Sánchez Calderón, el objetivo final "es aportar un granito de arena al panorama político español, reconociendo todo lo bueno que se ha hecho, pero aportando ideas novedosas con el consenso y la unidad como principio de base, para abrazar juntos el futuro de toda la Península".

Casimiro Sánchez Calderón, que fue alcalde de Puertollano entre 1993 y 2003, dejó el PSOE en mayo de 2014 tras 45 años de militancia, con el fin de crear este partido "iberista".

Portugal, a favor de unirse con España y estudiar castellano en los colegios

Salamanca.- La idea de una posible unión política entre España y Portugal sale cada cierto tiempo a la luz. Y cada vez es más aceptada en el país vecino. El Barómetro de Opinión Hispano – Luso (BOHL), dirigido por el Centro de Análisis Social de la Universidad de Salamanca, ha presentado un estudio sobre lo que opinan los ciudadanos de uno y otro lado de la frontera sobre sus vecinos. A grandes rasgos, los portugueses son más proclives a unirse con España que al revés. En nuestro país, esta idea causa indeferencia. La creación de una ‘Unión Ibérica’ es del agrado del 30,3% de los españoles y del 39,9% de los portugueses.

En 2006, el semanario lisboeta ‘Sol’ publicó una encuesta según la cual el 28% de los portugueses estaría dispuesto a formar un solo país con España pero al no existir precedentes oficiales es difícil determinar si la propuesta de una federación política gana o pierde adeptos. La principal conclusión extraída del estudio presentado ayer en la sede de la Secretaría General Iberoamericana en Madrid es que la propuesta de una posible unión política con España divide a los portugueses y causa indiferencia entre los españoles. A ello hay que sumarle el creciente interés de los lusos por aprender español.

La encuesta, llevada a cabo durante los meses de abril y mayo de 2009 a través de la realización de entrevistas telefónicas a 876 personas, ha sido publicada hoy. Los datos muestran que los portugueses poseen un elevado grado de interés por el aprendizaje del español en sus escuelas. El 50% considera que su enseñanza debe ser obligatoria en Primaria y Secundaria. El porcentaje sube hasta el 85,1% si la cuestión planteada es la posibilidad de incluir el español como lengua optativa en las escuelas. Por el contrario, un 76,2% de los españoles rechaza la propuesta de estudio obligatorio del portugués.

MOTIVACIÓN ECONÓMICA PARA PORTUGAL

Pese a que el debate sobre la posible unión de España y Portugal aparece cada cierto tiempo en la escena política lusa, ésta es una cuestión a la que la mayoría de los españoles permanece ajena. El mayor grado de interés de los portugueses está determinado por una motivación fundamentalmente económica. El estudio publicado en 2006 por el semanario ‘Sol’ sacaba a la luz que el 97% de los encuestados opinaba que Portugal se desarrollaría más si se uniera a España. Sin embargo, con un 34%, el porcentaje de portugueses que rechazaría la creación de una federación ibérica es prácticamente similar al de los que la apoyarían.

Otros temas como el aumento de la cooperación política entre ambos países, la propuesta de creación de un sistema fiscal conjunto o la supresión de todas las restricciones a la movilidad y asentamiento de profesionales también encuentran más apoyo en Portugal que en España. Mientras que el 59% de los portugueses estaría a favor de la creación de un sistema fiscal conjunto, sólo el 39% de los españoles opina de la misma forma. Incluso una iniciativa con un elevado simbolismo como sería la presentación de una candidatura conjunta para eventos internacionales encuentra el apoyo de tres de cada cuatro portugueses frente a uno de cada dos españoles. Lo cierto es que la candidatura ibérica para organizar el Mundial de fútbol de 2018 es un proyecto en marcha que debe ser resuelto por la FIFA en diciembre de 2010.

Los principales motivos de preocupación son diferentes. Mientras que para los portugueses la cuestión fundamental reside en el aprovechamiento del agua de los ríos compartidos, en el caso de los españoles es la posibilidad de que Portugal se convirtiera en refugio de terroristas. Es por ello por lo que la gran mayoría de la sociedad española reclama un aumento de la cooperación policial, militar y judicial. Los españoles conceden además una especial importancia a la mejora de la comunicación por carretera y por ferrocarril. Sin embargo, los responsables del sondeo afirman QUE esta preocupación “probablemente coincidiría con la demanda que existe para mejorar las comunicaciones con cualquier otro punto del territorio peninsular".

“Los portugueses tienen una relación de amor-odio con respecto a España, algo similar a lo que nos pasa a los españoles con los franceses", afirma Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca y responsable del estudio. “El paralelismo resulta de la posición geográfica y del diferente grado de desarrollo económico”.

ESPAÑA-PORTUGAL: UNA RELACIÓN SIN CONFLICTOS

Pese a ello el estudio muestra que las relaciones entre España y Portugal no están marcadas por ningún asunto conflictivo. La mayoría de ciudadanos de ambos países considera que las relaciones bilaterales son buenas o muy buenas. Sin embargo, resulta curioso que mientras que el 51% de los españoles opina que éstas se han mantenido igual durante los últimos años, el 53,9% de los portugueses cree que han mejorado.

Las respectivas historias de Portugal y de España han seguido rumbos distintos. Si exceptuamos que en 1143 el país luso se convirtió en un reino autónomo de la corona de Castilla y que de 1580 a 1640 Portugal formó parte de la monarquía española, los caminos de Portugal y de España escasamente se han cruzado. Mientras que el primero ha tenido como referente a Reino Unido, el segundo siempre se ha centrado más en Francia.

Si finalmente la unión de España y Portugal diera luz a una federación ibérica, el país resultante sería el de mayor extensión de la Unión Europea y el quinto en población. La suma del PIB de los dos países daría como resultado la quinta economía de la UE, la misma posición que ocupa actualmente España.

El ‘Iberismo’, corriente política nacida en el siglo XIX promovida por burgueses e intelectuales peninsulares, abogaba ya entonces por la unión política peninsular. Sin embargo la iniciativa nunca ha tenido continuidad histórica. Fernández Enguita explica que a día de hoy la posible creación de una federación ibérica es una idea que no se considera seriamente a ninguno de los dos lados de la frontera.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS

elmundofinanciero

El Tiempo por Meteoblue