Opinión

alt En este inicio del curso político y escolar, los ciudadanos estamos hartos de tanto “todólogo”, de tanto maestro Ciruela y de tanto político,  que pululan por tertulias y columnas de opinión, para marear la perdiz y “asnificar” a la ciudadanía en vez de informarla e ilustrarla. Por eso, voy a dejar de lado el cansino monotema del proceso independentista catalán, que es un ejemplo paradigmático del suplicio de la gota malaya y del “bourrage de  crânes”. Y voy a centrarme en la crianza-educación de los niños y en sus consecuencias entre los adolescentes y los jóvenes.

Manuel I. Cabezas González

Escribo esto mientras parece que un estado democrático como es España parece que está perdiendo la batalla en la prensa internacional frente al separatismo excluyente que pretende crear una república bolivariana en Cataluña hurtándonos a todos los españoles como pueblo soberano la capacidad de dar nuestra opinión por algo que es tan nuestro como de todos y cada uno de nosotros, Cataluña.

José Crespo

Leer: El restablecimiento del orden y la prostitución consentida del pasado: Farragut  y tantos otros

altEfectuado ya el 1 de Octubre el referéndum  de las plataformas separatistas catalanas, acontecimiento que algunos consideran ilegal y otros legal pero que en todo caso posee ilegitimidad de origen y de ejercicio, las aguas de la superficie se tornaron más convulsas e incluso con mayor negritud. Desde entonces, la inmensa mayoría de españoles, amantes de su tierra, están preocupados, dolientes y angustiados por el devenir del conflicto que los capitalistas y responsables separatistas, aliados a determinados polos del Poder Internacional del Dinero, han decidido emprender.

Diego Pappalardo

Por fin, acabó el patético espectáculo que ha ofrecido el gobierno de la Generalitat a España y al mundo el 1-O. El ruido sordo de los helicópteros sobrevolando los cielos de Barcelona cesó hace unas horas y la mayoría de catalanes reanudaremos con normalidad nuestras actividades cotidianas mañana. Quizá no todos, pero sí la mayoría. Hay algo, sin embargo, que no volverá a la normalidad en bastante tiempo: la convivencia y la concordia.

Clemente Polo

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente
galeria de videos