Opinión

altNací hace 53 años en Barcelona, en el seno de una familia tradicional catalana. En el transcurso de mi vida he sido testigo, junto a millones de catalanes, de cómo se creaba día a día una historia “contrafactual”, un relato histórico construido contra la realidad de los hechos, tergiversando y modificando los acontecimientos pasados o, simplemente, inventándolos. Todo ello con el objeto de construir en las mentes y en las voluntades de los ciudadanos, sobre todo de las nuevas generaciones de catalanes, un nuevo referente nacional e identitario contrapuesto, innecesariamente, al resto de los ciudadanos de nuestro país, al sentir de solidaridad del conjunto de los españoles: una Cataluña sorprendente y antinaturalmente no española.

Augusto Ferrer–Dalmau

Nada menos que la Constitución establece que su fundamento radica en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, al lado de principios como la soberanía, la independencia nacional, la integridad y la unidad territorial de España.

Benigno A. Maújo*

Tras la crisis del euro, la guerra en Ucrania, el Brexit y los excesos de Hungría y Polonia, Europa se enfrenta a otra crisis que pone en peligro la existencia del proyecto de seguridad -física, material, jurídica y, en cierta medida, social- que es el proyecto comunitario: el reto a la democracia española planteado por el separatismo catalán.

Maxime Forest

Quién iba a decir que llegarían estas cartas. “Ya no puedo hablar con mis amigas. Se aferran a su idea y no permiten ni que se acerquen las mías. Desandaré el camino para marcharme”. O: “Sí, qué tristeza. Es como volver al túnel del tiempo, a lo más oscuro y siniestro de nuestra historia”. “Tengo miedo”, dice otra carta. Una de ellas lleva pegado un poema, “como si se hubiera escrito ahora”, de Jaime Gil de Biedma. “De todas las historias de la Historia/ la más triste sin duda es la de España/ porque termina mal. Como si el hombre, harto ya de luchar con sus demonios,/ decidiese encargarles el gobierno/ y la administración de sus pobrezas”. “Ando muy jodido, no quiero hablar, estoy paralizado. Y tengo miedo”, dice otra carta.

Juan Cruz

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente
galeria de videos